Recordando en un parque
Terminé la reunión con una de las directoras de departamento y para la siguiente cita falta una hora. Tenia tiempo. Me senté placidamente en una banca del parque para ver la vida pasar ¿Hace cuanto que no perdía el tiempo asi? No recordé. De la última vez que tengo memoria yo aún vivía en París. Disfrutaba viendo caminar, entre las hojas seca de otoño, a los viejos con sus boinas y bufandas al más puro estereotipo francés. Viejos y niños era lo que más habia siempre. Los viejos caminando y los niños corriendo entre los letreros de prohibido pisar el cesped.
Me agradan los niños pero no aquellos en particular. Esos pequeños bastarditos tenian apenas 3 años y ya pronunciaban mejor el francés que yo. ¡Le petite canard! il est très joli. Casi me hubieran molestado de no ser por un pequeño detalle: donde hay niños hay niñeras. Llegué a pensar que un requisito para cuidar niños era ser bella. Todas lindas e intelectuales; siempre cargando libros. Aunque no sé si las motivaba el simple placer de la lectura o era más bien un escape para olvidarse de esos diablillos con buena pronunciación.
Miro el reloj. Que rápido se pasa el tiempo divagando. Nunca he sido melancólico, no extraño París. Quizá en parte por que casi he olvidado que era viví ahi. Se cierran capítulos otros se abren. Al final, de vivir un año en Francia solo quedan algunas anécdotas, las mismas que cuento una y otra vez cuando alguien me pregunta ¿y que hiciste allá? Lo sé, olvido con facilidad. Tanto, que ya casi olvidaba mi reunión. Es hora de ir a trabajar.
Me agradan los niños pero no aquellos en particular. Esos pequeños bastarditos tenian apenas 3 años y ya pronunciaban mejor el francés que yo. ¡Le petite canard! il est très joli. Casi me hubieran molestado de no ser por un pequeño detalle: donde hay niños hay niñeras. Llegué a pensar que un requisito para cuidar niños era ser bella. Todas lindas e intelectuales; siempre cargando libros. Aunque no sé si las motivaba el simple placer de la lectura o era más bien un escape para olvidarse de esos diablillos con buena pronunciación.
Miro el reloj. Que rápido se pasa el tiempo divagando. Nunca he sido melancólico, no extraño París. Quizá en parte por que casi he olvidado que era viví ahi. Se cierran capítulos otros se abren. Al final, de vivir un año en Francia solo quedan algunas anécdotas, las mismas que cuento una y otra vez cuando alguien me pregunta ¿y que hiciste allá? Lo sé, olvido con facilidad. Tanto, que ya casi olvidaba mi reunión. Es hora de ir a trabajar.
Comentario:
camila
je je
semidios
un abrazo compadre, como siempre un gusto verlo por aca
Flea
Danilú no tiene blog pero si quieres te puedo mandar su correo electrónico a tu mail
je je
semidios
un abrazo compadre, como siempre un gusto verlo por aca
Flea
Danilú no tiene blog pero si quieres te puedo mandar su correo electrónico a tu mail
Comentario:
pero siempre tendras paris... jajajajajajjaj
Comentario:
Que onda señor? long time no see... reciba un abrazo fuerte, espero que el año le pinte chingón!!!
Comentario:
Hola Conde! Danilú no tiene blog? un saludo desde el pacífico y muy chidas sus chocoaventuras.
Comentario:
Fabrizio
je je supongo que son los niños del departamento de devolución
je je supongo que son los niños del departamento de devolución
Comentario:
¡Niños en Paris! Deben ser algunos que se le quedaron a la cigueña ¿No?
Comentario:
alma
algo quedará, por lo menos bellos recuerdos.
Doña mamona
Te iba a decir "si eso puse" pero tienes razón. Asi le decia (y escribia) como apodo a una amiga en Fráncia. Supongo que aún la traigo en el subconsciente.
Angelgris
"morriña" me gustó la palabra.
algo quedará, por lo menos bellos recuerdos.
Doña mamona
Te iba a decir "si eso puse" pero tienes razón. Asi le decia (y escribia) como apodo a una amiga en Fráncia. Supongo que aún la traigo en el subconsciente.
Angelgris
"morriña" me gustó la palabra.
Comentario:
Mirá que dicen que cuando recordamos algo es por añoranza, algo ha de haber quedado del Sr. Conde en París ¿no crees?
saludos y abrazos.
alma
saludos y abrazos.
alma
Comentario:
SOLO UNA CORRECCION:
LE PETIT**** CANARD-Es masculino
LE PETIT**** CANARD-Es masculino
Comentario:
Es extraño como a veces cambiamos de vida sin apenas darnos cuenta de que nos conservamos casi apenas ni recuerdos, pero un buen día nos entra la morriña, o quizás solo un espamo de memoria catatónica.
Un saludo.
Un saludo.













