EConde: Diario de un borracho
Por que no todo es alcohol, anotaciones de cuando estoy sobrio
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Me encanta viajar y he contado con la fortuna de poder conocer un poco de los cinco continentes, disfruto mucho de la literatura y el cine... pero sobretodo soy un ser social que ama las fiestas

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La Boda que nunca fue...
Este fin de semana tenía una boda en Veracruz. Para más detalles, era en el rancho del padre del novio, ubicado en un pequeño pueblito cerca de la carretera Xalapa. Sin embargo, nadie en el pueblo conocía el dichoso rancho. No preguntamos, más bien hicimos censo en la localidad con la pregunta ¿Conoce el rancho de Don Manuel? Solo obtuvimos un “no sepo” y varios “no sé” de los habitantes del lugar.

Fue hasta que un viejito, después de mucho pensar, contestó "Don Manuel... mmm... pues suba unas tres cuadras pa´ arriba". Cuando llegué al lugar solo eran casa. Pregunté de nuevo por el Rancho Don Manuel y otro señor, con una panza prominente, me dijo: "uyy ya se bajo como dos cuadras"
-¿P-perdón? ¿El rancho bajó dos cuadras?- pregunté sorprendido.
-Si, Don Manuel. Va trepado en la camioneta roja que acaba de pasar.
-No, yo pregunto "rancho Don Manuel".
-Pus en el pueblo solo hay un manuel y va trepado en esa camioneta. Grítele... igual y lo alcanza.
-Este... gracias.

Tiempo después llegamos al rancho. Pasaban de las cinco de la tarde, no había desayunado y mi única intención era comer, ladraba de hambre. En el lugar, había pocos autos y casi todas las mesas estaban vacías. ¡Como no! -pensé- ¡Si no ponen letreros! Respiré un poco, me tranquilicé, y traté de poner mi mejor sonrisa. Al mirar las mesas no vi a nadie conocido ¿Sería este el rancho correcto? Lo era. Vi a una de las hermanas de la novia, pero me preocupé porque estaba llorando. -No hubo boda -dijo entre lagrimas- el novio nunca se presentó a la iglesia.

No sabían si estaba muerto, se había escapado o su padre, intentando retenerlo, lo había encerrado en el rancho. La hermana estaba ahí para buscarlo pero no había tenido éxito. Otros lo buscaban en hospitales y no falto alguna tía abogada que, al estar furiosa, pensó en ponerle una demanda por incumplimiento (u otro término legal que ahora no recuerdo).

Quizá suene egoísta, pero entre que me actualizaban del pleito de las familias, yo me sentía un poco mareado y pensaba en comer (ya era muy tarde, y para colmo yo estaba crudo). Un taco, solo un taco y sería feliz. Sin embargo, la situación no estaba para que pidiera de comer, sobretodo ahora que estábamos en territorio “del enemigo”.

Partimos hacia Xalapa. Ni una tortilla. Hasta me dieron ganas de ir a darle una mordida a una vaca, pero me controlé. Mi tragedia personal no se comparaba con la de la novia. ¿En que quedó la historia? El novio era un alcohólico y, sin saberlo, en la noche anterior un invitado a la boda lo llevo a tomar unas copas para festejar. Al regresar al hotel, el novio se escapó para seguir la borrachera, y la siguió, apareció hasta el siguiente anochecer. El papá del novio insistió, aunque el hijo seguía ebrio, que llamaría al Padre para que los casara. La familia de la novia contestó con un rotundo no, pues no querían ver al novio ni en pintura. Al final, no hubo boda ni festejo sino lágrimas.

Después del cansancio producto de la manejada del viaje de regreso, una amiga me invitó a jugar Bingo. Fui y gané 2 mil pesos. Cuando me entregaban el premio me pregunté ¿entonces, fue un buen fin de semana? No lo sé, por lo menos no fue común.

PD: El fin de semana pasado fui Acapulco. Terminé arriba de una patrulla de la policía federal de caminos, luego en una camioneta de la policía estatal de guerrero y luego, a media noche, en la carretera sin dinero y celular. Supongo que este fin de semana no fue tan malo.
 
Comentario:
que suerte tiene a novia!!!!

se ahorro un divorcio necesario...
 
Comentario:
Sr. Conde:

Pobre de la novia, que mala onda.. pero bueno, se ahorró tener un marido borracho.

Por otro lado, que aventuras las que le pasan. Un día de estos debería escribir un libro.

Se le extrañaba Sr. Conde, que bueno que ya volvió.

¡Saludos!
No