Moraleja
Una amiga y un amigo francés regresaban de una borrachera y de cenar. De la nada, desde el asiento del copiloto el francés grito “Postre”. Ella, sorprendida, preguntó “¿Te quedaste con hambre?” El respondió con pánico “¡Postre!”. Fue cuando ella dio el volantazo y evitó estrellarse de frente contra un poste.
Moraleja: Tener una buena pronunciación quizá te puede salvar la vida.
Moraleja: Tener una buena pronunciación quizá te puede salvar la vida.
Comentario:
jajajajaja
esa estuvo buena, yo no quiero postres así, han de saber del nabo¡.
Saluditos¡.
esa estuvo buena, yo no quiero postres así, han de saber del nabo¡.
Saluditos¡.
Comentario:
Si, en realidad más que pronunciación quizá sea su problema fue el vocabulario porque el pobre Paul con la "r" no da una. En las pedas lo ponemos a decir "tres tristes tigres tragaban trigo en un trigal..."
Comentario:
Simón, no parece muy francés el que haya pronunciado "postre". Los pobres bastardos tienen mucha dificultad para pronunciar la R... sobre todo si la palabra que intentan decir no la tiene.
Bueno saber que la libraron, por esta ocasión.
Bueno saber que la libraron, por esta ocasión.
Comentario:
Jajajajajaja
Comentario:
No sería ruso? por aquello de la "r", me da gusto ver que todo sigue igual por acá, saludos.













