DURMIENDO CON EL ENEMIGO
por hanz polilla
Durmiendo con el
enemigo,
el enemigo de
cabello largo
piernas largas
el de mil brazos
y mil piernas
en una oscuridad
inmensa
donde cerrar
los ojos
da lo mismo que
abrirlos.
Durmiendo con el
enemigo
a las 11 pe eme
a la 1 a eme
a las 2
a las 3
a las 5
a las siempre.
Abrazando
mimándole
diciéndole
palabras amorosas
en esa inmensa
vestimenta nocturna
queriendo gritar
el insomnio
acuchillar el alma
del enfermizo segundero
que gotea y gotea
––¿será necesario cerrar la palanca?
¿cuál es la palanca?––
con animales salvajes
a millas de ahí
disfrutando
una hermosa cena
familiar
todos menos salvajes
que el enemigo
y los golpes
no son necesarios
o
no son suficientes.
La pared nunca
va a caer
el enemigo
no se va a dormir
y los nudillos
moreteados
no podrán cantar
las ocho
horas diarias
después de que
el despertador
nos traduzca
al idioma
del enemigo...
Viernes, 31 de diciembre de 2004
09:03 p.m.





