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El Equilibrista Inmaduro
Desvarios, verdades y mentiras sobre mi y sobre el entorno que me rodea.....
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Cada instante es un momento precioso para aplicarnos e implicarnos, y conseguir extraer la experiencia y la visión que nuestros sentidos son capaces de filtrar....
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En el monte de piedad.
Cada vez son más los malagueños que acuden al Monte de Piedad para empeñar sus bienes a cambio de dinero contante y sonante. Así comienza una noticia de esas cotidianas, de esas que hablan de los tejemanejes del personal para tener pasta. Y es que ya se sabe, camarón que no se desmelena, se lo lleva la marea; está claro, que tenemos que hacer acopio de los recursos de que disponemos, para poder tirar adelante. Para tener al poderoso caballero Don Dinero a nuestro lado.

Últimamente, con esto de la crisis o de la desaceleración, se habla tanto acerca del tema, que a veces da la sensación de que estamos peor de lo que estamos. Porque aquí somos muy impulsivos, rápidos en elevar el grito al cielo, proclives a la dramatización. Ya tuvimos un ejemplo con la reciente y última huelga de transportistas, en que la masa arrasaba con las existencias de supermercados y gasolineras, por temor a quedarse sin ellas.....¡Pero bueno!, que es una huelga, y no una guerra; en un momento dado puede sonar a lo mismo, pero afortunadamente es bastante diferente, y a día de hoy con la gente pensando en el futbol, aquello parece tan lejano y tan olvidado. A pesar, de que seguimos teniendo dificultades para mejorar nuestro estado económico.

Es cierto, es posible que las situaciones dificiles pueden alargarse a veces, sin que parezca encontrarse una solución factible, y que la demora de esos remedios se haga desesperante e insotenible.(Recuerdese la huelga de basureros). Pero debemos saber reconocer las mismas y no alarmarnos antes de lo previsto sin atender a las consecuencias.
La verdad, es que no puedo decir que la crisis me afecte, porque soy de esas personas entre 25 y 50 años, que dicen que son los que más acuden a empeñar sus pertenencias; y si de alguna crisis puedo hablar, debo aclarar que no viene de ahora sino de mucho antes.....

Por supuesto, que yo también soy reflejo de lo que le ocurre a la mayoría de los seres de clase media que vivimos en este país. Los de mi generación , muchos hemos visto ( y lo seguimos viendo), privados nuesto derecho a una vivienda digna desde que se promulgara ese derecho como constitucional. Los supuestos esfuerzos desde los gobiernos, locales, autónomicos y locales son insuficientes a todas luces. Eso evidentemente, ha menguado nuestra capacidad de acción y minado la seguridad en nosotros mismos.

En estos últimos meses, al igual que esa cantidad creciente de malagueños que se van al Monte de Piedad, que por otra parte debiera llamarse de la impiedad, he pensado en empeñar algo de valor, más me temo que no tengo gran cosa. Porque supongo, que en esos sitios tendrás que llevar joyas más que nada......,yo una vez llevé un anillo de plata a una joyería y me miraron como si les fuera atracar, mientras me decían "nada, por eso no te damos ni las gracias", de una forma arrogante, tanto que me entraron ganas de asaltar de verdad aquella mierda de establecimiento. (El solitario era un buen tipo)

De momento no estoy tan al límite, como para hacerme a la vida de delincuente; antes podría vender una bicicleta, un coche de tercera mano, un pc (desde el que escribo), una vieja guitarra y algún que otro objeto(ventilador,móvil, televisor, frigorífico).Si me ven con este cambalache en la puerta del monte de piedad seguro que creen que voy a hacerles una protesta. Ya sé, que mis pertenencias pueden dar risa, pero es que mis verdaderas aspiraciones no van dirigidas en ese sentido, aunque de vez en cuando me juegue algún cuponcito a los "ciegos" como se decía antes por aqui, para ver si de ese modo puedo dedicarme a cultivarme por completo en lo que mi me gusta, sin tener que trabajar, sueño máximo de cualquier ser humano.

Mirando a mi alrededor, desde luego que soy una de las personas que menos tengo, pero comparándome con las de otras latitudes, mi vida en cuanto a cuestiones básicas está cubierta, puede que con algún defecto que otro, pero no me falta ni techo ni comida que es la base para el autodesarrollo personal. Existen a mi alrededor objetos que apenas casi uso, y otros se van sedimentando en el desván de la memoria familiar, donde cada miembro va dejando un trozo material de sí. Y esto es señal, de que se abarca en exceso.

La mayoría de la gente se embarca en adquisiciones intolerablemente altas, y el consumismo que nos produce la redencion de la exclavitud que supone el trabajo, nos lleva a seguir comprando más y más pues en eso vemos la felicidad, en el derroche. El mundo sería muy diferente si consiguiéramos adoptar una visión más racional y práctica de nuestro modo de vida.