Monólogo de los sueños
Mi nombre es...bueno, ¡da igual! Lo que tengo que decirle es esto:
ayer estuve con una mujer y soñaba que no la quería. Hoy nos habíamos citado, no ha venido y estoy soñando que la quiero...
No, no soy un cursi. No quiero decir que pensaba que no la quería o que estoy pensando que la quiero. Lo que digo es soñar...soñando...
Ahora no sé, de verdad, si la vi ayer o no, o si es hoy cuando la estoy viendo...Dirá usted que reflexione, que analice, que yo sabré si la conozco o no pero eso son palabras...
Ahora no estoy para soñar análisis...¿Por qué está usted ahí bebiendo? ¿Y yo...? ¿Qué es lo que queremos soñar con eso...? En vez de beber, ¿por qué no tomar almendras o, en fin, huevos fritos? ¿O por qué los huevos no los tomamos crudos? Pero eso es otra cosa, ¿no?...Mire, hace una semana iba yo con esa mujer en barca por un lago. El lago era, más o menos, redondo y una hora de barca costaba cinco duros. Yo remaba, remaba, y ella era feliz. No íbamos a ninguna parte. Soñábamos. ¿El qué? ¡No sé! ¡La vida, el tiempo, el amor!
El agua alrededor une, ¿sabe usted? La barca era pequeña y, ya sabe usted, insegura. Ella, a veces, soñaba que tenía un poco de miedo, pero era imposible, ¡no era verdad! Los dos conocíamos bien nuestros labios y, sin embargo, ¡fíjese!, buscamos en el lago un rincón bajo un sauce ---¡me costó trabajo llegar allí!--- y allí, bajo el sauce, empezamos a soñar que nos besábamos de otra forma; hasta por primera vez. Era absurdo complicar tanto esos besos y, sin embargo, lo hicimos; lo hicimos para soñarnos. Me gustaría saber como me sueña ella.Probablemente tiene un labio en mí y otro sobre la idea o el sueño que tiene de mí. No me diga usted que no es absurdo ---y que no tiene alguna explicación como ésta montarse en una barca que no va a ningún sitio. Que sólo va al sueño de cada uno...
Fragmento de Monólogo de los Sueños de Medardo Fraile.
Medardo Fraile(1925) nació en Madrid. Inició su carrera como dramaturgo y fundador de Arte nuevo, primer teatro de ensayo de la posguerra. Ha cultivado el ensayo y el teatro, pero su faceta de cuentista es la más conocida y premiada. Entre sus libros de relatos destacan Cuentos con algún amor (1954), A la luz cambian las cosas (1959), Cuentos de verdad (1964), Descubridor de nada y otros cuentos (1970), Ejemplario (1979), Cuentos completos (1991) y Ladrones del paraíso (1999). Catedrático emérito de la Universidad de Strathclyde (Glasgow), actualmente reside en Reino Unido.
ayer estuve con una mujer y soñaba que no la quería. Hoy nos habíamos citado, no ha venido y estoy soñando que la quiero...
No, no soy un cursi. No quiero decir que pensaba que no la quería o que estoy pensando que la quiero. Lo que digo es soñar...soñando...
Ahora no sé, de verdad, si la vi ayer o no, o si es hoy cuando la estoy viendo...Dirá usted que reflexione, que analice, que yo sabré si la conozco o no pero eso son palabras...
Ahora no estoy para soñar análisis...¿Por qué está usted ahí bebiendo? ¿Y yo...? ¿Qué es lo que queremos soñar con eso...? En vez de beber, ¿por qué no tomar almendras o, en fin, huevos fritos? ¿O por qué los huevos no los tomamos crudos? Pero eso es otra cosa, ¿no?...Mire, hace una semana iba yo con esa mujer en barca por un lago. El lago era, más o menos, redondo y una hora de barca costaba cinco duros. Yo remaba, remaba, y ella era feliz. No íbamos a ninguna parte. Soñábamos. ¿El qué? ¡No sé! ¡La vida, el tiempo, el amor!
El agua alrededor une, ¿sabe usted? La barca era pequeña y, ya sabe usted, insegura. Ella, a veces, soñaba que tenía un poco de miedo, pero era imposible, ¡no era verdad! Los dos conocíamos bien nuestros labios y, sin embargo, ¡fíjese!, buscamos en el lago un rincón bajo un sauce ---¡me costó trabajo llegar allí!--- y allí, bajo el sauce, empezamos a soñar que nos besábamos de otra forma; hasta por primera vez. Era absurdo complicar tanto esos besos y, sin embargo, lo hicimos; lo hicimos para soñarnos. Me gustaría saber como me sueña ella.Probablemente tiene un labio en mí y otro sobre la idea o el sueño que tiene de mí. No me diga usted que no es absurdo ---y que no tiene alguna explicación como ésta montarse en una barca que no va a ningún sitio. Que sólo va al sueño de cada uno...
Fragmento de Monólogo de los Sueños de Medardo Fraile.
Medardo Fraile(1925) nació en Madrid. Inició su carrera como dramaturgo y fundador de Arte nuevo, primer teatro de ensayo de la posguerra. Ha cultivado el ensayo y el teatro, pero su faceta de cuentista es la más conocida y premiada. Entre sus libros de relatos destacan Cuentos con algún amor (1954), A la luz cambian las cosas (1959), Cuentos de verdad (1964), Descubridor de nada y otros cuentos (1970), Ejemplario (1979), Cuentos completos (1991) y Ladrones del paraíso (1999). Catedrático emérito de la Universidad de Strathclyde (Glasgow), actualmente reside en Reino Unido.
Comentario:
gracias por compartirlo, buscaré este libro.. besos





