Invasión a la gran pantalla
La cartelera se encuentra invadida, cada vez más, por obras procedentes de nuevos soportes, como las videoconsolas. Esta nueva forma de crear cine aumenta en popularidad, a la vez que surgen títulos con una calidad y profundidad realmente reprochables.
Este mes, Eidos Interactive, una empresa de gran prestigio en el sector de los videojuegos, anunciaba que se había comenzado a rodar la película "Hitman", una adaptación a la gran pantalla del juego producido por esta compañía con el mismo nombre.
En un principio, el actor encargado de representar al agente 47 (protagonista del juego y de la película) era Vin Diesel (XXX, Too fast too furious, Las crónicas de Riddick, etc) quien, como se puede apreciar en la fotografía, guarda un parecido remarcable con el personaje. Sin embargo, al final el papel fue a parar a las manos de Timothy Olyphant (La Jungla de Cristal 4.0, La vecina de al lado, Deadwood, Las vueltas de la vida), quien ha tenido que hacer un cambio de look de última hora rapándose la cabeza para guardar el parecido con "El cazador".

Últimamente, la producción cinematográfica se encuentra invadida por producciones de este tipo, cuya idea original viene del mundo de las videoconsolas, del cómic, del manga, etc. y no es que esté mal, que sea mejor o peor, porque se puede sacar un producto perfectamente decente a partir de un buen videojuego o de un buen cómic, pero hemos llegado a un punto en el que la cartelera está invadida de obras cuyo único fin es el de convertirse en éxitos en taquilla.
Poco importa ya crear una obra con un sentido, una historia o algo que realmente exprese ideas o pensamientos cuando la taquilla y el vil metal se ponen de por medio.
Así nacen títulos como "Doom", "Resident Evil", "Tomb Raider" o "Silent Hill" que, en vez de de basar su razón de ser en una idea, un concepto o una historia que valga la pena contar, se sirven de los adelantos tecnológicos para crear imágenes impactantes, escenas o situaciones sorprendentes que entretienen, pero nos dejan al abandonar la sala la idea de que hemos salido exactamente igual que hemos entrado.
Sin embargo, es cierto que hay adaptaciones de este tipo que se agradecen porque, o bien, gozan de una calidad defendible, o bien son conscientes de sus virtudes y defectos y honestas con la audiencia.

Y hablo por ejemplo de 300, la adaptación del cómic de Frank Miller realizada por Zack Snyder. La historia que narra la película se puede resumir de la siguiente manera: un grupo de 300 guerreros se enfrenta a un ejército de miles y miles de soldados. El argumento, las imágenes, los carteles, todo apunta a lo mismo: a adelantar al espectador con que se va a encontrar. Es una película fuerte, en la que sobran la violencia gratuita y las escenas explícitas, pero al ir a verla, sabemos que es eso lo que nos vamos a encontrar, así que uno no va esperando toparse con una trama argumental trabajada y perfectamente lograda.
Es importante relfexionar acerca de esta invasión a la gran pantalla pero, sobre todo, acerca de porque tienen tanto éxito estas producciones. Sería muy triste que algún día nos veamos obligados a recurrir a aquella frase tan oída en la actualidad acerca del cine y la producción cinemtográfica, "ya no saben que inventar".
El beso de la discordia
Ya no se trata ni de una manzana. No estamos hablando de la divulgación de caricaturas que alguien pudiera considerar ofensivas. Esta vez es un beso. Un sencillo gesto de afecto y cariño ha dejado de serlo para convertirse en el centro de una acalorada polémica en la India.
En el marco del “Proyecto Héroes” (Heroes Project), nacido en el año 2004 en India y que busca reducir el SIDA mediante la educación y los cambios en el comportamiento de la población, se celebraba el pasado domingo 15 de abril en Nueva Delhi un acto público con el objetivo de concienciar a los camioneros hindúes (considerados un colectivo de alto riesgo) acerca de los peligros de la enfermedad y la necesidad de tomar medidas preventivas.
Apoyando el acto y promoviendo el proyecto se encontraban el actor Richard Gere, quien viaja frecuentemente a la India motivado por su afán solidario, y la actriz de Bollywood Shilpa Shetty. En un momento dado, el veterano actor, en un arrebato de efusividad, tomó a su compañera entre sus brazos y le plantó varios besos en una de sus mejillas, acompañados de un fuerte abrazo. En ese momento, la audiencia se mostraba alegre y receptiva. Incluso hubo un momento en el que los miles de camioneros reunidos en la feria de Nueva Delhi repitieron las palabras que el actor norteamericano pronunciara en un “temprano” hindi: “Sin condón no hay sexo”.

La sorpresa llegó al día siguiente, cuando grupos de radicales se manifestaron en toda India contra la “actitud obscena” de los actores. Llegaron también las denuncias contra el actor por “diseminar la obscenidad en un lugar público” y contra Shetty, por complicidad, al “apoyarle”.
Incluso hubo grupos de exacerbados que se dedicaron a quemar las fotos de los actores, exigiendo una disculpa por parte de los mismos e incluso algún fanático que pidiera sus cabezas.
La respuesta por parte de los “acusados” no tardó en llegar. La última ganadora del “Celebrity Big Brother” británico (el Gran Hermano VIP en España) explicó que su compañero tan sólo estaba imitando uno de los pases de baile de la película “Shall we dance?” (bailamos) que este protagoniza junto a Jennifer López, en un intento de entretener a los asistentes. Lo defendió alegando que es “un caballero incapaz de un comportamiento indecente” y recordando también su labor solidaria en la India.
Por su parte, Gere no ha realizado ninguna declaración oficial hasta el momento, pero según palabras de Shetty, en una charla telefónica. "Se disculpó y me dijo que dijera a los medios que se ha disculpado", unas disculpas que, muy probablemente, parten de la base del respeto hacia otras culturas, ya que su proceder no está empañado por malas intenciones, sino todo lo contrario.
Finalmente Gere abandonó Nueva Delhi camino de Nepal, mientras la imagen del polémico beso se retransmitía en toda India y manifestantes pedían que se marchara. Sin duda es lamentable que una demostración pública de afecto pueda desembocar en manifestaciones públicas de violencia. Una respuesta como mínimo exagerada que, para la actriz, hace parecer a India “retrógrada”.
Cortos ibéricos "pata negra"
La XIII edición de Cine Ibérico de Badajoz recoge más de 180 cortometrajes de producción española y portuguesa, todo un récord de captación para un festival que ha ido convirtiéndose, lentamente, en uno de los mayores lugares de reunión para los cortometrajes producidos en la península.
Ya comienza a sonar el redoble de los tambores que anuncian la llegada de uno de los festivales de cortos más interesantes de nuestra península: El festival de cine ibérico de Badajoz, organizado por la asociación Tragaluz, y que este año cuenta ya con 13 años de presencia en el ámbito cinematográfico.

La entidad organizadora ha confirmado la participación de más de 180 cortometrajes de producción española y portuguesa, lo que supone "un record absoluto" de participación y además, sitúa a este festival como uno de los más importantes a nivel nacional ya que en el tienen cabida casi la totalidad de los cortos producidos dentro del territorio nacional.
Este año, el Festival Ibérico de Cinema se celebrará entre los días 16 y 20 de mayo. En ediciones anteriores el festival ha sido todo un éxito, no sólo por la presentación de obras de una excelente calidad, sino también por la cálida acogida del público frente a los trabajos y la organización.
Hace dos semanas (el 25 de marzo) se ha cerrado el plazo para la presentación de trabajos. Desde esa fecha y en este momento, los organizadores disponen del material y el tiempo necesarios para seleccionar aquellas obras que finalmente competirán dentro del festival, optando a un primer premio dotado con 6.000 euros y un segundo premio de 2.400 euros acompañado de un trofeo.
Ya comienza a sonar el redoble de los tambores que anuncian la llegada de uno de los festivales de cortos más interesantes de nuestra península: El festival de cine ibérico de Badajoz, organizado por la asociación Tragaluz, y que este año cuenta ya con 13 años de presencia en el ámbito cinematográfico.

La entidad organizadora ha confirmado la participación de más de 180 cortometrajes de producción española y portuguesa, lo que supone "un record absoluto" de participación y además, sitúa a este festival como uno de los más importantes a nivel nacional ya que en el tienen cabida casi la totalidad de los cortos producidos dentro del territorio nacional.
Este año, el Festival Ibérico de Cinema se celebrará entre los días 16 y 20 de mayo. En ediciones anteriores el festival ha sido todo un éxito, no sólo por la presentación de obras de una excelente calidad, sino también por la cálida acogida del público frente a los trabajos y la organización.
Hace dos semanas (el 25 de marzo) se ha cerrado el plazo para la presentación de trabajos. Desde esa fecha y en este momento, los organizadores disponen del material y el tiempo necesarios para seleccionar aquellas obras que finalmente competirán dentro del festival, optando a un primer premio dotado con 6.000 euros y un segundo premio de 2.400 euros acompañado de un trofeo.





