Los renglones torcidos de Dios
Hace unos pocos años en una de mis vueltas a casa por Navidad (como el Almendro) paseaba por la calle principal con mi madre cuando reconocí a un viejo compañero del colegio.
Hacía 20 años que no nos veíamos pero ambos nos reconocimos enseguida.
S. y yo habíamos tenido una brevísima e infantil relación de esas platónicas, pero yo enseguida me di cuenta que no estabamos hechos el uno para el otro, pero salir con el chico más fuerte y temido del colegio era algo que me hacía sentir importante y protegida a partes iguales. Pero S. no era el típico matón de patio de colegio, al contrario, sólo era temido por los gamberros, porque S. era una especie de caballero andante colegial, que protegía a las chicas de los tirones de coletas, el levantamiento impúdico de faldas en las escaleras, los pelotazos "aparentemente casuales" de los que pretendían ser los matones del colegio, pero que S. mantenía siempre a raya. También protegía a los más pequeños de los abusos de los más mayores. Como buen repetidor de cursos era mayor que la mayoría, fuerte, decidido, y tenía buen corazón pero mal genio y mirada de esas que te congelan... mi héroe!
Apenas había cambiado, el pelo algo más largo pero con los mismos rizos rubios de siempre, nos dimos dos besos, pero al cabo de 10 segundos me di cuenta que algo no marchaba bien... hablaba de una manera inconexa e inusualmente despacio, como si sufriera de síndrome de Dawn o algo parecido, y empezó a contarme cosas raras, eche una mirada a mi madre y la pobre tenía una cara de susto de mucho cuidado... sobre todo cuando S. empezó a decirme, repasando lo que habíamos hecho en estos años, que había hecho la mili pero que allí habían querido abusar sexualmente de él... y volvió a repetir la misma historia de los abusos en otra historia y me di cuenta que no me estaba contando una experiencia sino que debía ser una especie de obsesión recurrente... Mi pobre madre ya no sabía donde meterse ni hacia donde mirar...
No me lo podía creer! Llamé a mi mejor amiga, que también había ido con nosotros al colegio y que había sido la "carabina" de casi todas nuestras citas y se lo conté y le pregunté ya que ella sigue viviendo en nuestra ciudad, si sabía que había pasado con S., en que momento del camino se había perdido o desvíado, no sabía nada... parece mentira que viviendo en una ciudad tan pequeña haya personas que no se encuentren nunca en décadas.... Las dos coincidimos que en nuestra época de colegio y hasta que le perdimos la pista, siempre nos había parecido totalmente normal....
Me sentí infinitamente triste y más triste aún cuando por los pocos días que iba a pasar la Nochebuena en casa no me diera tiempo a averiguar que había pasado con mi héroe... y triste porque S. es la inicial de su apellido y me di cuenta de que nunca le llamé por su nombre y que ni siquiera era capaz de recordarlo si es que alguna vez lo supe...
Hacía 20 años que no nos veíamos pero ambos nos reconocimos enseguida.
S. y yo habíamos tenido una brevísima e infantil relación de esas platónicas, pero yo enseguida me di cuenta que no estabamos hechos el uno para el otro, pero salir con el chico más fuerte y temido del colegio era algo que me hacía sentir importante y protegida a partes iguales. Pero S. no era el típico matón de patio de colegio, al contrario, sólo era temido por los gamberros, porque S. era una especie de caballero andante colegial, que protegía a las chicas de los tirones de coletas, el levantamiento impúdico de faldas en las escaleras, los pelotazos "aparentemente casuales" de los que pretendían ser los matones del colegio, pero que S. mantenía siempre a raya. También protegía a los más pequeños de los abusos de los más mayores. Como buen repetidor de cursos era mayor que la mayoría, fuerte, decidido, y tenía buen corazón pero mal genio y mirada de esas que te congelan... mi héroe!
Apenas había cambiado, el pelo algo más largo pero con los mismos rizos rubios de siempre, nos dimos dos besos, pero al cabo de 10 segundos me di cuenta que algo no marchaba bien... hablaba de una manera inconexa e inusualmente despacio, como si sufriera de síndrome de Dawn o algo parecido, y empezó a contarme cosas raras, eche una mirada a mi madre y la pobre tenía una cara de susto de mucho cuidado... sobre todo cuando S. empezó a decirme, repasando lo que habíamos hecho en estos años, que había hecho la mili pero que allí habían querido abusar sexualmente de él... y volvió a repetir la misma historia de los abusos en otra historia y me di cuenta que no me estaba contando una experiencia sino que debía ser una especie de obsesión recurrente... Mi pobre madre ya no sabía donde meterse ni hacia donde mirar...
No me lo podía creer! Llamé a mi mejor amiga, que también había ido con nosotros al colegio y que había sido la "carabina" de casi todas nuestras citas y se lo conté y le pregunté ya que ella sigue viviendo en nuestra ciudad, si sabía que había pasado con S., en que momento del camino se había perdido o desvíado, no sabía nada... parece mentira que viviendo en una ciudad tan pequeña haya personas que no se encuentren nunca en décadas.... Las dos coincidimos que en nuestra época de colegio y hasta que le perdimos la pista, siempre nos había parecido totalmente normal....
Me sentí infinitamente triste y más triste aún cuando por los pocos días que iba a pasar la Nochebuena en casa no me diera tiempo a averiguar que había pasado con mi héroe... y triste porque S. es la inicial de su apellido y me di cuenta de que nunca le llamé por su nombre y que ni siquiera era capaz de recordarlo si es que alguna vez lo supe...
Remordimientos
Un comentario de donjon a uno de mis artículos me ha hecho recordar este episodio...
Hace años "heredé" un coche, lo mejor del caso es que no tengo carnet de conducir. Como llegó el coche a mis manos es un tanto rocambolesco pero os lo voy a ahorrar por esta vez. Como no tengo carnet, un alma caritativa de entre mis amigos de entonces me lo iba cambiando de sitio, ante las constantes amenazas de la urbana de llevarselo por abandono, mientras yo indolentemente decidía que diablos hacía con el coche, ná, un ford fiesta viejo, no os vayais a pensar que era un porche....
El coche era tan viejo que una de las ventanillas no cerraba bien y y había que subirla casi manualmente y se podía abrir con un poco de palanca.
Aquella noche coincidió que el coche estaba justo delante de la puerta de mi casa. Yo venía de fiesta a eso de las 3 de la mañana cuando al girarme a cerrar la puerta del portal ví que un bulto se movía en mi coche. Lo primero que pensé es que era un perro o un gato (de mi fobia a los animales en general y a los perros en particular ya hablaré en otro momento...) Así que subí a casa y lo primero llamé a la guardia urbana, explicándoles que había "algo" o "alguien" en mi coche. Me dijeron que no me moviera de casa que ya lo mirarían ellos y ya me avisarían. Al cabo de 20 minutos ya estaban llamando a mi puerta, me explicaron que había un indigente y me dijeron que bajara a cerrar el coche, que me lo abría dejado abierto. Yo sabía que no era así, pero era fácil entrar bajando la ventanilla que casi siempre se quedaba abierta un dedo. Bajé y a unos pocos metros había dos agentes hablando con el indigente que por lo visto pernoctaba en mi coche, y los agentes sacaban unas bolsas del interior que debían de ser sus pertenencias. El indigente instalado en mi coche y yo sin cobrar el alquiler! Me contaron los agentes que solía pasar con los coches que parecian abandonados y que normalmente les daban un toque de aviso y no volvían, yo tampoco queria que le pasara nada al pobre hombre, bastante debía de tener con lo suyo... pero nada, sólo fue una leve amonestación verbal por parte de la urbana.
A la noche siguiente llovía a mares, y yo miraba desde mi ventana pensando en el pobre indigente y en lo bien que hubiera estado el pobre hombre en mi coche con esa noche tan desapacible... los remordimientos no me dejaron pegar ojo en toda la noche...
Hace años "heredé" un coche, lo mejor del caso es que no tengo carnet de conducir. Como llegó el coche a mis manos es un tanto rocambolesco pero os lo voy a ahorrar por esta vez. Como no tengo carnet, un alma caritativa de entre mis amigos de entonces me lo iba cambiando de sitio, ante las constantes amenazas de la urbana de llevarselo por abandono, mientras yo indolentemente decidía que diablos hacía con el coche, ná, un ford fiesta viejo, no os vayais a pensar que era un porche....
El coche era tan viejo que una de las ventanillas no cerraba bien y y había que subirla casi manualmente y se podía abrir con un poco de palanca.
Aquella noche coincidió que el coche estaba justo delante de la puerta de mi casa. Yo venía de fiesta a eso de las 3 de la mañana cuando al girarme a cerrar la puerta del portal ví que un bulto se movía en mi coche. Lo primero que pensé es que era un perro o un gato (de mi fobia a los animales en general y a los perros en particular ya hablaré en otro momento...) Así que subí a casa y lo primero llamé a la guardia urbana, explicándoles que había "algo" o "alguien" en mi coche. Me dijeron que no me moviera de casa que ya lo mirarían ellos y ya me avisarían. Al cabo de 20 minutos ya estaban llamando a mi puerta, me explicaron que había un indigente y me dijeron que bajara a cerrar el coche, que me lo abría dejado abierto. Yo sabía que no era así, pero era fácil entrar bajando la ventanilla que casi siempre se quedaba abierta un dedo. Bajé y a unos pocos metros había dos agentes hablando con el indigente que por lo visto pernoctaba en mi coche, y los agentes sacaban unas bolsas del interior que debían de ser sus pertenencias. El indigente instalado en mi coche y yo sin cobrar el alquiler! Me contaron los agentes que solía pasar con los coches que parecian abandonados y que normalmente les daban un toque de aviso y no volvían, yo tampoco queria que le pasara nada al pobre hombre, bastante debía de tener con lo suyo... pero nada, sólo fue una leve amonestación verbal por parte de la urbana.
A la noche siguiente llovía a mares, y yo miraba desde mi ventana pensando en el pobre indigente y en lo bien que hubiera estado el pobre hombre en mi coche con esa noche tan desapacible... los remordimientos no me dejaron pegar ojo en toda la noche...
Susto o muerte?
Hoy me he despertado con un sobresalto de muerte!
Dormía yo plácidamente en mi sofá después de haber madrugado innecesariamente (cosas de mi insomnio cabrón) y haber desayunado como una reina cuando oigo ruidos en mi cerradura. Una llave introduciendose y otra y otra... Estaba totalmente out y no sabía ni que hora era, miro el reloj y pensé que tal vez mi novio volvía más pronto de lo habitual por ser viernes, no tiene horario fijo... pero era demasiado pronto incluso para él... sólo las 10:45... lo primero cogí el movil por si tenía que llamar a la policía... pero si era un ladrón era bastante torpe, más ruidos de llaves... sobreponiendome al miedo miró por la mirilla y veo una maruja bien vestida y entradita en años. Me tranquilizo... y como ella sigue dale que te pego con mi cerradura le grito desde detrás de la puerta
"Esas llaves no van a abrir esta puerta porque es mi casa"
La señora se lleva un susto de muerte y balbucea unas disculpas, por fin me decido a abrir la puerta, me parece inofensiva y me enseña un papelito con la dirección, "perdon, perdón... iba a casa de mi hija... este que número es?" le sacó de su error y la pobre señora no sabe donde meterse del sofoco que tiene.... si no fuera por el miedo inicial, la situación me parecería divertida. Recuerdo que al principio de comprar el piso me pasó exactamente lo mismo, intentaba abrir por error con mis llaves el piso de abajo, por fortuna el bloque estaba recién acabado y no vivía apenas nadie, no había nadie en casa...
Joder con la vieja! me ha dado un susto de muerte!
Tengo la costumbre de no abrir nunca la puerta de casa a nadie, supongo que es una paranoia de cuando vivía en Barcelona, pero yo sigo con mi costumbre y siempre hablo a todo el mundo que no conozco a través de la puerta, además me los quito fácilmente de encima a los que venden tarjetitas de unicef, o de los paralíticos, o de.... sabe dios el que.... siempre pongo voz conpungida y aseguro "lo siento, no puedo atenderle en este momento, me ha pillado usted a punto de ducharme...." al menos que se vayan con una imagen agradable...
Dormía yo plácidamente en mi sofá después de haber madrugado innecesariamente (cosas de mi insomnio cabrón) y haber desayunado como una reina cuando oigo ruidos en mi cerradura. Una llave introduciendose y otra y otra... Estaba totalmente out y no sabía ni que hora era, miro el reloj y pensé que tal vez mi novio volvía más pronto de lo habitual por ser viernes, no tiene horario fijo... pero era demasiado pronto incluso para él... sólo las 10:45... lo primero cogí el movil por si tenía que llamar a la policía... pero si era un ladrón era bastante torpe, más ruidos de llaves... sobreponiendome al miedo miró por la mirilla y veo una maruja bien vestida y entradita en años. Me tranquilizo... y como ella sigue dale que te pego con mi cerradura le grito desde detrás de la puerta
"Esas llaves no van a abrir esta puerta porque es mi casa"
La señora se lleva un susto de muerte y balbucea unas disculpas, por fin me decido a abrir la puerta, me parece inofensiva y me enseña un papelito con la dirección, "perdon, perdón... iba a casa de mi hija... este que número es?" le sacó de su error y la pobre señora no sabe donde meterse del sofoco que tiene.... si no fuera por el miedo inicial, la situación me parecería divertida. Recuerdo que al principio de comprar el piso me pasó exactamente lo mismo, intentaba abrir por error con mis llaves el piso de abajo, por fortuna el bloque estaba recién acabado y no vivía apenas nadie, no había nadie en casa...
Joder con la vieja! me ha dado un susto de muerte!
Tengo la costumbre de no abrir nunca la puerta de casa a nadie, supongo que es una paranoia de cuando vivía en Barcelona, pero yo sigo con mi costumbre y siempre hablo a todo el mundo que no conozco a través de la puerta, además me los quito fácilmente de encima a los que venden tarjetitas de unicef, o de los paralíticos, o de.... sabe dios el que.... siempre pongo voz conpungida y aseguro "lo siento, no puedo atenderle en este momento, me ha pillado usted a punto de ducharme...." al menos que se vayan con una imagen agradable...
Domingueros
El domingo fuimos a comer a Blanes en la Costa Brava.

No es un sitio que me guste especialmente pero hay un restaurante que hace unas paellas estupendas (Restaurante Flores, para Oranx jejeje).
Llegamos tarde, para variar, y además mi novio se había equivocado al reservar mesa con el otro restaurante de los mismos dueños que está a pocos metros y tiene el mismo nombre prácticamente (Restaurante Flores2). El gafe que tiene mi novio para escoger entre dos opciones siempre la mala, merece un post aparte... será otro día...
A pesar de todo, nos dieron mesa bastante pronto, un poco chunga y fea pero que se puede pedir un domingo a las 15:30 y sin reserva?
Paella, ensalada y sangría, vamos de lo más típico!
Después de comer fuimos a dar una vuelta por ese paseo que se ve en la foto, está lleno de terracitas, desde las cuales se ve el mar pero no la playa. Nos sentamos en una heladería y pido un capuccino, horror! lo he vuelto a hacer! olvido siempre que en la mayoría de los sitios no tienen ni pajolera idea de lo que es un auténtico capuccino (café solo, cortito, con una leve espumita de la leche montada y un poquito de cacao) y me traen una bañera tipo familiar lleno de café con nata montada y cola-cao por encima, puaj! me lo tomo a regañadientes...
Hace un día estupendo y estamos plácidamente sentados en la terraza contemplando el mar cuando mi novio de repente, sin previo aviso, enciende un puro! grrrrrrrrrrr, aún siendo fumadora detesto el olor a puro, así que me levanto y me voy a sentar a uno de los bancos que estan al borde de la playa y castigo a mi novio a que permanezca en su sitio mientras no acabe el apestoso puro.
A pesar de hacer un buen día, es media tarde y comienza a refrescar agradablemente. Hay gente en la playa, poquita y casi todos vestidos, excepto un morenazo con un minibañador y un cuerpazo de aúpa que está luciendo tipazo. Está boca abajo y leyendo un libro, lo encuentro tan sexy! un tío bueno, en minibañador hortera pero como está boca abajo no marca "paquete" y tiene un pase, leyendo un libro!, ajeno a las miradas, las mías y las de las viejecitas alemanas que tengo al lado que no le quitan ojo tampoco...
Mi pepe que no sabe estar sin mí se viene a sentar al banco del paseo aunque a un metro de distancia para no molestarme con su puro y yo quito la vista del morenazo para no molestarle con mi impúdica observación...
De vuelta a casa hay caravana a la salida de Blanes, otros domingueros que regresan a casa a la misma hora, no puedo evitar evocar al morenazo de la playa y empezar a preguntarme en que momento dejé de ser una bruja vividora devoradora de hombres y viviendo siempre peligrosamente para convertirme en una dominguera de paella, sangría y caravana...

No es un sitio que me guste especialmente pero hay un restaurante que hace unas paellas estupendas (Restaurante Flores, para Oranx jejeje).
Llegamos tarde, para variar, y además mi novio se había equivocado al reservar mesa con el otro restaurante de los mismos dueños que está a pocos metros y tiene el mismo nombre prácticamente (Restaurante Flores2). El gafe que tiene mi novio para escoger entre dos opciones siempre la mala, merece un post aparte... será otro día...
A pesar de todo, nos dieron mesa bastante pronto, un poco chunga y fea pero que se puede pedir un domingo a las 15:30 y sin reserva?
Paella, ensalada y sangría, vamos de lo más típico!
Después de comer fuimos a dar una vuelta por ese paseo que se ve en la foto, está lleno de terracitas, desde las cuales se ve el mar pero no la playa. Nos sentamos en una heladería y pido un capuccino, horror! lo he vuelto a hacer! olvido siempre que en la mayoría de los sitios no tienen ni pajolera idea de lo que es un auténtico capuccino (café solo, cortito, con una leve espumita de la leche montada y un poquito de cacao) y me traen una bañera tipo familiar lleno de café con nata montada y cola-cao por encima, puaj! me lo tomo a regañadientes...
Hace un día estupendo y estamos plácidamente sentados en la terraza contemplando el mar cuando mi novio de repente, sin previo aviso, enciende un puro! grrrrrrrrrrr, aún siendo fumadora detesto el olor a puro, así que me levanto y me voy a sentar a uno de los bancos que estan al borde de la playa y castigo a mi novio a que permanezca en su sitio mientras no acabe el apestoso puro.
A pesar de hacer un buen día, es media tarde y comienza a refrescar agradablemente. Hay gente en la playa, poquita y casi todos vestidos, excepto un morenazo con un minibañador y un cuerpazo de aúpa que está luciendo tipazo. Está boca abajo y leyendo un libro, lo encuentro tan sexy! un tío bueno, en minibañador hortera pero como está boca abajo no marca "paquete" y tiene un pase, leyendo un libro!, ajeno a las miradas, las mías y las de las viejecitas alemanas que tengo al lado que no le quitan ojo tampoco...
Mi pepe que no sabe estar sin mí se viene a sentar al banco del paseo aunque a un metro de distancia para no molestarme con su puro y yo quito la vista del morenazo para no molestarle con mi impúdica observación...
De vuelta a casa hay caravana a la salida de Blanes, otros domingueros que regresan a casa a la misma hora, no puedo evitar evocar al morenazo de la playa y empezar a preguntarme en que momento dejé de ser una bruja vividora devoradora de hombres y viviendo siempre peligrosamente para convertirme en una dominguera de paella, sangría y caravana...
Desaparecida en combate
Pues eso, que he estado más líada que la pata un romano!
Hoy he estado haciendo la ruta del bacalao (vuestros blogs) devolviendo algunas visitas a los nuevos amigos y visitantes, no sé si me he olvidado de alguien... que estoy un poco desubicada pero ya iré cogiendo el ritmo...
kisses!
Hoy he estado haciendo la ruta del bacalao (vuestros blogs) devolviendo algunas visitas a los nuevos amigos y visitantes, no sé si me he olvidado de alguien... que estoy un poco desubicada pero ya iré cogiendo el ritmo...
kisses!