Doble contra sencillo
Hay cosas que podría repetir hasta la saciedad y cosas que "una vez y nada más Santo Tomás". De eso va este post de lo que podría volver a hacer y de lo que no haría nunca más si pudiera
DOBLE
- Comer helado de postre todos los días
- Ver "Lo que el viento se llevó" por enésima vez
- Leer "La casa de los Espíritus" de Isabel Allende por cuarta vez a la espera de algún libro que me enganche
- Estudiar otra carrera, incluso en plural... otras....
- Volver a Venecia, sí, lo sé, después de mi experiencia, es una osadía... pero es una ciudad tan bonita!!
- Volver a enamorarme, me veo yo muy capaz!
- Empezar algún cursillo de inglés (lo que me cuesta es terminarlos, pero empezarlos me encanta!)
- Los capítulos de Sexo en Nueva York, los he visto todos como unas dos o tres veces pero aún así, cada vez que los pillo en alguna cadena, los vuelvo a ver!
SENCILLO
- Ver Pretty Woman. Que asquito de película por dios! Cuanto más me decía la gente lo mucho que le había gustado y lo poco que le importaría volverla a ver, más manía le cogía yo!
- Pasar las vacaciones en un camping, una y no más Santo Tomas!
- Comer ostras, puaj!
- Dejar todo por amor, la próxima vez me lo pensaría dos veces o más... que pasados los primeros apasionamientos uno ve la cruda realidad de todo lo que dejó atrás...
- Invitar en Navidad a toda la familia de mi novio y que se pongan todos a hablar en catalán de cosas y gente que desconozco y volver a tener la sensación de que en lugar de ser parte de la familia eres la chacha de "fuera". Una y no más!
- Ir a un concierto de "Iron Maiden" por complacer a mi pareja, aunque yo vestidita de traje de chaqueta, zapatitos de tacón y bolso a juego, en medio de las camisetas y vaqueros negros parecía la barbie-pija-malibú, es que no me avisaron, fue una "sorpresa" ??!!
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DOBLE
- Comer helado de postre todos los días
- Ver "Lo que el viento se llevó" por enésima vez
- Leer "La casa de los Espíritus" de Isabel Allende por cuarta vez a la espera de algún libro que me enganche
- Estudiar otra carrera, incluso en plural... otras....
- Volver a Venecia, sí, lo sé, después de mi experiencia, es una osadía... pero es una ciudad tan bonita!!
- Volver a enamorarme, me veo yo muy capaz!
- Empezar algún cursillo de inglés (lo que me cuesta es terminarlos, pero empezarlos me encanta!)
- Los capítulos de Sexo en Nueva York, los he visto todos como unas dos o tres veces pero aún así, cada vez que los pillo en alguna cadena, los vuelvo a ver!
SENCILLO
- Ver Pretty Woman. Que asquito de película por dios! Cuanto más me decía la gente lo mucho que le había gustado y lo poco que le importaría volverla a ver, más manía le cogía yo!
- Pasar las vacaciones en un camping, una y no más Santo Tomas!
- Comer ostras, puaj!
- Dejar todo por amor, la próxima vez me lo pensaría dos veces o más... que pasados los primeros apasionamientos uno ve la cruda realidad de todo lo que dejó atrás...
- Invitar en Navidad a toda la familia de mi novio y que se pongan todos a hablar en catalán de cosas y gente que desconozco y volver a tener la sensación de que en lugar de ser parte de la familia eres la chacha de "fuera". Una y no más!
- Ir a un concierto de "Iron Maiden" por complacer a mi pareja, aunque yo vestidita de traje de chaqueta, zapatitos de tacón y bolso a juego, en medio de las camisetas y vaqueros negros parecía la barbie-pija-malibú, es que no me avisaron, fue una "sorpresa" ??!!
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Cocido proletario
- Mi novio me ha buscado un nuevo curro, estoy que doy saltos de contento
. Un trabajo de esos cabrón, nada de tareas administrativas donde pueda yo limarme las uñas, nada que ver con la hosteleria que tanto me divierte y donde tanto se liga, nada que ver con mi acogedor y cálido despacho. Un trabajo de esos ingratos, trabajando más horas que un sereno, a horas intempestivas (todas antes de las 12 del mediodia lo son), pero weno... esto ya lo contaré en otro post con más detenimiento...
- Se me había olvidado lo que era el síndrome pre-lunes, que es esa amargura que te entra entre ver la programación dominguera de la tele y pensar que al día siguiente vuelves al tajo...
- Me he marcado unos objetivos y voy a trabajar hasta conseguirlos o hasta que me echen, que puede suceder en cuanto que domine el trabajo, deje de interesarme, y empiece a planear por el curro como un fantasma desinteresada de las cosas mundanas laborales...
- El aspecto positivo es que fumo menos pero me lo gasto en cafeses en los descansos, así que mi economía no lo ha notado y mi salud... tampoco! porque si bien tal vez respire algo mejor, tengo unas agujetas del carajo!
Los lunes, cocido
- Se me había olvidado lo que era el síndrome pre-lunes, que es esa amargura que te entra entre ver la programación dominguera de la tele y pensar que al día siguiente vuelves al tajo...
- Me he marcado unos objetivos y voy a trabajar hasta conseguirlos o hasta que me echen, que puede suceder en cuanto que domine el trabajo, deje de interesarme, y empiece a planear por el curro como un fantasma desinteresada de las cosas mundanas laborales...
- El aspecto positivo es que fumo menos pero me lo gasto en cafeses en los descansos, así que mi economía no lo ha notado y mi salud... tampoco! porque si bien tal vez respire algo mejor, tengo unas agujetas del carajo!
Los lunes, cocido
Bella sin alma... y tonto y feo
Para oir esta canción haz click por aki....Richard_Cocciante__Bella_sin_alma_Kar.mid
Nos conocimos en misa. Yo por entonces todavía iba, aunque debieron ser los últimos coletazos de mi fervor religioso que pronto se trocó en un agnosticismo militante para desembocar en un ateismo puro y duro.
Ibamos los dos a misa de 11 los domingos, la misa de los “jóvenes”, él cantaba en el coro, las canciones de siempre pero con cierto ritmo rockero (algo suigeneris). Nos mirabamos pero no cruzabamos palabra. Si mi madre hubiera sabido que yo ya sólo iba a misa por verlo a él, creo que me mete en un internado. Pero él era “mayor” y yo una criaja que apenas tenía dos mandarinas por pechos, aunque ya apuntaba maneras.
Cuando tienes 14 años que se fije en ti un chico mayor es lo más halagador que te puede pasar. Si además te habla y quiere quedar contigo, ya te quieres morir ahí mismo. Si por añadidura es del grupo de los “pijos” de la ciudad, un universo en el que nunca has metido la nariz y de repente entras de lleno, ya crees que es Dios. Pero la verdad es que era feo y tonto, por más señas. Tan tonto que nunca me dio un beso, salvo dos tímidos besos en la cara y dos en el cuello, que a mi ya me parecía en aquella época que aquello era casi sexo, donde los besos aun se robaban jugando al famoso juego de la cerilla, como si se necesitara una excusa para besar a quien te gustaba.
Iba siempre con su amigo, que era muchísimo más guapo y parecía más listo. Eran como Ortega y Gasset, todo el día juntos, hasta tal punto que cuando salíamos los fines de semana, después de la discoteca, se iba a acompañar a su amigo a casa, en lugar de acompañarme a mí, ya os he dicho que era un poco tonto, no?
No sé que ví en él, era aburrido, serio, soso, creído (de que? Ya he dicho que era más bien feo, no?). Un domingo poco antes de las 10 de la noche que era mi toque de queda, bailamos nuestra última canción “Bella sin alma” y salimos agarrados de la mano de la discoteca (un pequeño paso para la humanidad, pero un gran avance para mí!) Camino de casa me explicó que teníamos que dejarlo “porque habíamos llegado demasiado lejos…” Yo me quedé tan atónita que no acerté a preguntar que había querido decir con eso, es más, hoy por hoy sigo sin saberlo. Sólo sé que era la primera vez que me abandonaban (por desgracia no sería la última) y que no supe reaccionar más que con el silencio y durante mucho tiempo tuve complejo de megaputa por aquellos 4 besos furtivos, que siempre consideré que debían de ser lo “lejos” que habíamos llegado… bendita inocencia!
Años más tarde nos volvimos a encontrar, yo ya había florecido, tenía 24 años, vivía en Barcelona y tenía cierto aire cosmopolita en comparación con el resto de féminas de mi pequeña ciudad natal, era moderna, liberal, segura de mi misma, independiente y había perdido ese aire de tonta candidez que me caracterizó toda la adolescencia. Nos reimos un poco de nuestro infantil romance, y entonces me dijo una frase que nunca olvidaré “Tu y yo tenemos una asignatura pendiente” (sexo?), yo por mi parte consideraba que la vida me había aprobado y que por lo que a mi respectaba él podía volver en Septiembre…. del 2030 como muy pronto!
Y con esto y un bizcocho doy por finalizada esta temporada de música y recuerdos, no digo yo que no vuelva a repetir la experiencia si algún otro recuerdo asociado a alguna canción me asalta pero ya no tendrá horario ni fecha en el calendario :-P
Nos conocimos en misa. Yo por entonces todavía iba, aunque debieron ser los últimos coletazos de mi fervor religioso que pronto se trocó en un agnosticismo militante para desembocar en un ateismo puro y duro.
Ibamos los dos a misa de 11 los domingos, la misa de los “jóvenes”, él cantaba en el coro, las canciones de siempre pero con cierto ritmo rockero (algo suigeneris). Nos mirabamos pero no cruzabamos palabra. Si mi madre hubiera sabido que yo ya sólo iba a misa por verlo a él, creo que me mete en un internado. Pero él era “mayor” y yo una criaja que apenas tenía dos mandarinas por pechos, aunque ya apuntaba maneras.
Cuando tienes 14 años que se fije en ti un chico mayor es lo más halagador que te puede pasar. Si además te habla y quiere quedar contigo, ya te quieres morir ahí mismo. Si por añadidura es del grupo de los “pijos” de la ciudad, un universo en el que nunca has metido la nariz y de repente entras de lleno, ya crees que es Dios. Pero la verdad es que era feo y tonto, por más señas. Tan tonto que nunca me dio un beso, salvo dos tímidos besos en la cara y dos en el cuello, que a mi ya me parecía en aquella época que aquello era casi sexo, donde los besos aun se robaban jugando al famoso juego de la cerilla, como si se necesitara una excusa para besar a quien te gustaba.
Iba siempre con su amigo, que era muchísimo más guapo y parecía más listo. Eran como Ortega y Gasset, todo el día juntos, hasta tal punto que cuando salíamos los fines de semana, después de la discoteca, se iba a acompañar a su amigo a casa, en lugar de acompañarme a mí, ya os he dicho que era un poco tonto, no?
No sé que ví en él, era aburrido, serio, soso, creído (de que? Ya he dicho que era más bien feo, no?). Un domingo poco antes de las 10 de la noche que era mi toque de queda, bailamos nuestra última canción “Bella sin alma” y salimos agarrados de la mano de la discoteca (un pequeño paso para la humanidad, pero un gran avance para mí!) Camino de casa me explicó que teníamos que dejarlo “porque habíamos llegado demasiado lejos…” Yo me quedé tan atónita que no acerté a preguntar que había querido decir con eso, es más, hoy por hoy sigo sin saberlo. Sólo sé que era la primera vez que me abandonaban (por desgracia no sería la última) y que no supe reaccionar más que con el silencio y durante mucho tiempo tuve complejo de megaputa por aquellos 4 besos furtivos, que siempre consideré que debían de ser lo “lejos” que habíamos llegado… bendita inocencia!
Años más tarde nos volvimos a encontrar, yo ya había florecido, tenía 24 años, vivía en Barcelona y tenía cierto aire cosmopolita en comparación con el resto de féminas de mi pequeña ciudad natal, era moderna, liberal, segura de mi misma, independiente y había perdido ese aire de tonta candidez que me caracterizó toda la adolescencia. Nos reimos un poco de nuestro infantil romance, y entonces me dijo una frase que nunca olvidaré “Tu y yo tenemos una asignatura pendiente” (sexo?), yo por mi parte consideraba que la vida me había aprobado y que por lo que a mi respectaba él podía volver en Septiembre…. del 2030 como muy pronto!
Y con esto y un bizcocho doy por finalizada esta temporada de música y recuerdos, no digo yo que no vuelva a repetir la experiencia si algún otro recuerdo asociado a alguna canción me asalta pero ya no tendrá horario ni fecha en el calendario :-P
Señales inequivocas
Hay señales inequivocas de que una relación empieza a fallar, marcha mal, o no marcha en absoluto.
Basado en mis propias experiencias y a dios gracias en muchas otras de mis amigas y conocidas (no van a ser todas las desgracias para mí sola, no?) aquí tienes unos ejemplos que seguramente no servirán a nadie porque nadie se cree lo evidente hasta que no es un hecho consumado y muchas ni aún después de eso.
- Si tu novio vive en la Conchinchina (provincia de Dondecristoperdioelcrucifijo) y viene a pasar un fin de semana contigo y en lugar de estarse toda la noche follandote como un loco, prefiere pasarla jugando al Risk con tu hermana (osea yo) y tu cuñado (osea mi ex-novio) mientras tú dormitas en un sofá esperando que sus ejércitos acaben como los USA en Vietnam, no te engañes, tu relación va fatal!
- Si tu novio no es un tío original por definición y de repente empieza a hacer cosas raras del tipo "No puedo verte el sábado que tengo un congreso de licienciados en polleces y derivados" y de repente aparece el lunes a las 7 de la mañana para desayunar contigo, mosqueate, es más que probable que tengas ya la cabeza adornada como el papa de Bambi y que se sienta tan culpable que te traiga los croissants para compensarte. Si además ni siquiera trae los croissants y pretende que tu le prepares las tostadas, cambialo por una tabla de planchar que te hará más servicio.
- Si viene con los calzoncillos del revés y tu le viste por la mañana con ellos al derecho y no va al gimnasio, no busques explicaciones que rallen la física cuantica, te ha puesto los cuernos!
- Si estas a mediodía después de comer fumandote un cigarrito y tomandote un café en el sofa junto a él y a ti te falta media hora para irte a trabajar pero la cosa se "lia" y a mitad del tema, para y te insiste para que te vayas "porque vas a llegar tarde" tu relación va fatal! No existen tíos con tanto sentido de la responsabilidad, tan cabales que sean capaces de frenar en medio de una orgía de besos y caricias... algo falla...
Hay muchos más indicios de que una relación falla, pero para muestra, un botón.
Basado en mis propias experiencias y a dios gracias en muchas otras de mis amigas y conocidas (no van a ser todas las desgracias para mí sola, no?) aquí tienes unos ejemplos que seguramente no servirán a nadie porque nadie se cree lo evidente hasta que no es un hecho consumado y muchas ni aún después de eso.
- Si tu novio vive en la Conchinchina (provincia de Dondecristoperdioelcrucifijo) y viene a pasar un fin de semana contigo y en lugar de estarse toda la noche follandote como un loco, prefiere pasarla jugando al Risk con tu hermana (osea yo) y tu cuñado (osea mi ex-novio) mientras tú dormitas en un sofá esperando que sus ejércitos acaben como los USA en Vietnam, no te engañes, tu relación va fatal!
- Si tu novio no es un tío original por definición y de repente empieza a hacer cosas raras del tipo "No puedo verte el sábado que tengo un congreso de licienciados en polleces y derivados" y de repente aparece el lunes a las 7 de la mañana para desayunar contigo, mosqueate, es más que probable que tengas ya la cabeza adornada como el papa de Bambi y que se sienta tan culpable que te traiga los croissants para compensarte. Si además ni siquiera trae los croissants y pretende que tu le prepares las tostadas, cambialo por una tabla de planchar que te hará más servicio.
- Si viene con los calzoncillos del revés y tu le viste por la mañana con ellos al derecho y no va al gimnasio, no busques explicaciones que rallen la física cuantica, te ha puesto los cuernos!
- Si estas a mediodía después de comer fumandote un cigarrito y tomandote un café en el sofa junto a él y a ti te falta media hora para irte a trabajar pero la cosa se "lia" y a mitad del tema, para y te insiste para que te vayas "porque vas a llegar tarde" tu relación va fatal! No existen tíos con tanto sentido de la responsabilidad, tan cabales que sean capaces de frenar en medio de una orgía de besos y caricias... algo falla...
Hay muchos más indicios de que una relación falla, pero para muestra, un botón.





