La casa de tu vida...
Me gusta ese programa! La verdad es que es un claro ejemplo de como la estupidez humana no tiene límites. O tal vez uno no pueda evitar ser como es por mucho que se lo proponga...
Si yo tuviera la oportunidad de ganar un pedazo de casa de más de 100 kilos, amueblada y con piscina, yo parecería Mary Poppins o la protagonista de la Casa de la Pradera.
Al fin y al cabo no fingimos constantemente?
No fingimos en el trabajo cuando tu jefe tiene un día los cables cruzados y te recubres de un quijotesco estoicismo y no dejas traslucir ni un ápice del absoluto desprecio, odio y animadversión que ese individuo te produce cuando tiene un día especialmente borde o cuando es borde todos los días? No finges cuando estás en una reunión familiar y tu cuñada te hace una de esas gracias de "pre-cogorza" sobre tus recién ganados kilos y tu sonríes y dices algo simpático o cambias habilmente de tema o simplemente lo ignoras aunque sientas ganas de estrangularla? Y no tienes nada que ganar! o más bien poco!
Pues no entiendo que la gente que opta por un caserón de puta madre, se empeñe en mostrar lo peor de su talante, aproveche para sacar los trapillos sucios al cónyuge (aunque hay mucha gente que le encanta discutir con público y mejor ocasión imposible!), zanganear, atiborrarse de comida o intentar solucionar problemas atrasados de la índole que sea... aysss, serán gilipollas! Con lo fácil que es darle a la gente lo que quiere ver para ganar, ser bueno, o al menos parecerlo! Ser equilibrado, honesto, no criticar, trabajar duro... pues nada! ellos erre que erre en intentar mostrarse naturales! Te imaginas una primera cita con tu partenair intentando mostrarse natural y dejandote pagar la cuenta, dejandote recoger la mesa y fregar los platos tu sola si es en tu casa y durmiendose nada más hacer el amor??!! incocebible, no? porque a la gente hasta que les cogemos el suficiente cariño para obviar sus miserias, queremos que nos dejen soñar que son perfectos e ideales, queremos que nos vendan la moto coñe!
Si yo tuviera la oportunidad de ganar un pedazo de casa de más de 100 kilos, amueblada y con piscina, yo parecería Mary Poppins o la protagonista de la Casa de la Pradera.
Al fin y al cabo no fingimos constantemente?
No fingimos en el trabajo cuando tu jefe tiene un día los cables cruzados y te recubres de un quijotesco estoicismo y no dejas traslucir ni un ápice del absoluto desprecio, odio y animadversión que ese individuo te produce cuando tiene un día especialmente borde o cuando es borde todos los días? No finges cuando estás en una reunión familiar y tu cuñada te hace una de esas gracias de "pre-cogorza" sobre tus recién ganados kilos y tu sonríes y dices algo simpático o cambias habilmente de tema o simplemente lo ignoras aunque sientas ganas de estrangularla? Y no tienes nada que ganar! o más bien poco!
Pues no entiendo que la gente que opta por un caserón de puta madre, se empeñe en mostrar lo peor de su talante, aproveche para sacar los trapillos sucios al cónyuge (aunque hay mucha gente que le encanta discutir con público y mejor ocasión imposible!), zanganear, atiborrarse de comida o intentar solucionar problemas atrasados de la índole que sea... aysss, serán gilipollas! Con lo fácil que es darle a la gente lo que quiere ver para ganar, ser bueno, o al menos parecerlo! Ser equilibrado, honesto, no criticar, trabajar duro... pues nada! ellos erre que erre en intentar mostrarse naturales! Te imaginas una primera cita con tu partenair intentando mostrarse natural y dejandote pagar la cuenta, dejandote recoger la mesa y fregar los platos tu sola si es en tu casa y durmiendose nada más hacer el amor??!! incocebible, no? porque a la gente hasta que les cogemos el suficiente cariño para obviar sus miserias, queremos que nos dejen soñar que son perfectos e ideales, queremos que nos vendan la moto coñe!