No me gusta el campo! ea!
Soy una urbanita declarada y convencida.
Me muevo con soltura entre el denso tráfico, las aglomeraciones de los grandes almacenes y me encanta el contacto con el asfalto. Me va el follón y la marcha.
El 99% de las personas que conozco que viven en una gran urbe fantasean con la idea de que si les tocara la lotería comprarían una casa en el campo, fuera de la gran ciudad... Mi fantasía siempre ha sido un ático maravilloso en medio de todo el mogollón, vista al mar si es posible...
Mi ideal de vacaciones siempre pasa o por una paradisíaca playa pero por supuesto en un confortable hotel o bungalow donde haya aire acondicionada y no le falte ni un detallito, faltaría más! o también por alguna de mis ciudades preferidas: Roma, París, Praga... Me encanta la idea de visitar museos, monumentos varios, buenos restaurantes donde pueda empaparme de la gastronomía local, etc. etc.
Spyro y su blog me han hecho recordar mi único intento hasta la fecha de pasar unas vacaciones en plan bucólico-ecológico-pastoril...
Y es que hasta la urbanita más recalcitrante como es mi caso tiene un día tonto en el que decide inesperadamente ir a pasar unas vacaciones al campo! Porque se lleva tal vez..., la llamada de la naturaleza? no creo... desesperado intento por acercarse al ideal de chica sana de cayado en mano y sombrerito o bisera en ristre y minimochila (de diseño, of course!) en la espalda? tal vez...
Asi que un verano sugiero a mi abnegado novio que vayamos a pasar las vacaciones al Valle de Aran, en plan campestre, con tienda de campaña y todo!
Llegamos casi de noche al camping de montaña, que son como una especie de cementerios nocturnos, nada parecido a los pocos campings de costa que yo conocía donde las marujas y los manolos beben y pegan grandes risotadas hasta las 4 de la mañana mientras juegan al dominó o a las cartas. En los campings de montaña hasta en pleno agosto hace un frío del carajo por la noche, y no hay ni un alma por el camping a las 10 de la noche, deprimente... o están todos en sus caravanas o en el bar... Nos metemos en la tienda y a mi me coge una claustrofobia increible y automáticamente siento la necesidad imperiosa de tomarme un cubata en algún lugar civilizado, lease el bar del pueblo. Mi novio que es muy cumplido él, me recuerda que no se puede circular en coche a partir de las 11 de la noche grrrrrrrrr.... yo le indico amablemente (aunque no mucho) que haga el favor de mover el culo hasta el asiento del conductor y ponerlo en marcha y sacarme de alli de inmediato y si nos dan el alto que diga que me he puesto de parto! o lo que sea...
A las 4 de la mañana pipí nocturno y excursión al lavabo que está a 3 kilómetros (o a mi me lo parece) de mi tienda de campaña... joer que frío... con lo que me gustan a mi los hotelitos con baño incorporado, tv por satélite y minibar... grrrrrrr empiezo a lamentar tan osada decisión de venir a pasar las vacaciones a la montaña... Regreso a la tienda y a mi saco de dormir que parece una mortaja que me da un yuyú... mi novio me da un abrazo y se me pone tierno, si hombre! vengo helada del lavabo y en este paraje tan poco estimulante no tengo el cuerpo pa fiestas!
A la mañana siguiente excursión de nuevo hasta la ducha, sólo para darme cuenta una vez que he llegado de que me he dejado el gel de baño en la tienda... grrrrrrrr.... pues nada haremos la vista gorda y por un día nos lavaremos con agua sólo! cualquiera vuelve a hacer otra excursión a la tienda! Me duele todo el cuerpo de dormir en el suelo y estoy cabreada conmigo misma, sólo llevo un día de vacaciones y ya lamento haberme decidido por estas vacaciones campestres... ays quien me mandaría a mi!
Visita al parque de Aiguastortas y lago de San Mauricio, sobre todo disfruto la excursión en jeep, pero decidimos hacer la vuelta a pie para disfrutar del paisaje ?¿ pero yo disfruto más bien poco porque con mi poco adecuado calzado voy clavandome en las plantas de los pies todas las piedras del camino, sudo como una desesperada y los 3 paquetes de marlboro diario y las tapitas del bar empiezan a pasar factura... resoplo como un mihura después de un encierro en San Fermín... En medio del agradable ?¿ paseo de vuelta se monta una tormenta del carajo y llueve a mares y joer en el campo no hay un triste bar en el que resguardarse hasta que escampe grrrrrrrrr que mal organizado esta el campo coñe!
En resumen: al final de la semana en el campo (por suerte sólo fue una semana) yo estoy de peor humor que nunca, duermo menos que si viviera en una zona de botellón, me aburro por las noches como una ostra, me quejo constantemente de que en el campo no se pueda coger un taxi para ir a los sitios, estoy hasta el moño de jugar a las cartas con mi novio por las noches (es a lo único a lo que me presto a jugar en tan incivilizadas condiciones!) y lo único positivo es comprobar lo mucho que me quiere mi costilla porque me he hecho acreedora durante toda la semana al abandono y el pobre ahí está intentando hacer más llevadero mi sufrida estancia en el campo...
De regreso a la civilización, me voy a la agencia de viajes y me monto una semana en un sitio playero, hotel con aire acondicionado, playita, copitas y juerga nocturnas, esto ya es lo mio e intento olvidar a no más tardar mi terrible semana en contacto directo, puro y duro con la naturaleza y es que... no me gusta el campo! ea!
Me muevo con soltura entre el denso tráfico, las aglomeraciones de los grandes almacenes y me encanta el contacto con el asfalto. Me va el follón y la marcha.
El 99% de las personas que conozco que viven en una gran urbe fantasean con la idea de que si les tocara la lotería comprarían una casa en el campo, fuera de la gran ciudad... Mi fantasía siempre ha sido un ático maravilloso en medio de todo el mogollón, vista al mar si es posible...
Mi ideal de vacaciones siempre pasa o por una paradisíaca playa pero por supuesto en un confortable hotel o bungalow donde haya aire acondicionada y no le falte ni un detallito, faltaría más! o también por alguna de mis ciudades preferidas: Roma, París, Praga... Me encanta la idea de visitar museos, monumentos varios, buenos restaurantes donde pueda empaparme de la gastronomía local, etc. etc.
Spyro y su blog me han hecho recordar mi único intento hasta la fecha de pasar unas vacaciones en plan bucólico-ecológico-pastoril...
Y es que hasta la urbanita más recalcitrante como es mi caso tiene un día tonto en el que decide inesperadamente ir a pasar unas vacaciones al campo! Porque se lleva tal vez..., la llamada de la naturaleza? no creo... desesperado intento por acercarse al ideal de chica sana de cayado en mano y sombrerito o bisera en ristre y minimochila (de diseño, of course!) en la espalda? tal vez...
Asi que un verano sugiero a mi abnegado novio que vayamos a pasar las vacaciones al Valle de Aran, en plan campestre, con tienda de campaña y todo!
Llegamos casi de noche al camping de montaña, que son como una especie de cementerios nocturnos, nada parecido a los pocos campings de costa que yo conocía donde las marujas y los manolos beben y pegan grandes risotadas hasta las 4 de la mañana mientras juegan al dominó o a las cartas. En los campings de montaña hasta en pleno agosto hace un frío del carajo por la noche, y no hay ni un alma por el camping a las 10 de la noche, deprimente... o están todos en sus caravanas o en el bar... Nos metemos en la tienda y a mi me coge una claustrofobia increible y automáticamente siento la necesidad imperiosa de tomarme un cubata en algún lugar civilizado, lease el bar del pueblo. Mi novio que es muy cumplido él, me recuerda que no se puede circular en coche a partir de las 11 de la noche grrrrrrrrr.... yo le indico amablemente (aunque no mucho) que haga el favor de mover el culo hasta el asiento del conductor y ponerlo en marcha y sacarme de alli de inmediato y si nos dan el alto que diga que me he puesto de parto! o lo que sea...
A las 4 de la mañana pipí nocturno y excursión al lavabo que está a 3 kilómetros (o a mi me lo parece) de mi tienda de campaña... joer que frío... con lo que me gustan a mi los hotelitos con baño incorporado, tv por satélite y minibar... grrrrrrr empiezo a lamentar tan osada decisión de venir a pasar las vacaciones a la montaña... Regreso a la tienda y a mi saco de dormir que parece una mortaja que me da un yuyú... mi novio me da un abrazo y se me pone tierno, si hombre! vengo helada del lavabo y en este paraje tan poco estimulante no tengo el cuerpo pa fiestas!
A la mañana siguiente excursión de nuevo hasta la ducha, sólo para darme cuenta una vez que he llegado de que me he dejado el gel de baño en la tienda... grrrrrrrr.... pues nada haremos la vista gorda y por un día nos lavaremos con agua sólo! cualquiera vuelve a hacer otra excursión a la tienda! Me duele todo el cuerpo de dormir en el suelo y estoy cabreada conmigo misma, sólo llevo un día de vacaciones y ya lamento haberme decidido por estas vacaciones campestres... ays quien me mandaría a mi!
Visita al parque de Aiguastortas y lago de San Mauricio, sobre todo disfruto la excursión en jeep, pero decidimos hacer la vuelta a pie para disfrutar del paisaje ?¿ pero yo disfruto más bien poco porque con mi poco adecuado calzado voy clavandome en las plantas de los pies todas las piedras del camino, sudo como una desesperada y los 3 paquetes de marlboro diario y las tapitas del bar empiezan a pasar factura... resoplo como un mihura después de un encierro en San Fermín... En medio del agradable ?¿ paseo de vuelta se monta una tormenta del carajo y llueve a mares y joer en el campo no hay un triste bar en el que resguardarse hasta que escampe grrrrrrrrr que mal organizado esta el campo coñe!
En resumen: al final de la semana en el campo (por suerte sólo fue una semana) yo estoy de peor humor que nunca, duermo menos que si viviera en una zona de botellón, me aburro por las noches como una ostra, me quejo constantemente de que en el campo no se pueda coger un taxi para ir a los sitios, estoy hasta el moño de jugar a las cartas con mi novio por las noches (es a lo único a lo que me presto a jugar en tan incivilizadas condiciones!) y lo único positivo es comprobar lo mucho que me quiere mi costilla porque me he hecho acreedora durante toda la semana al abandono y el pobre ahí está intentando hacer más llevadero mi sufrida estancia en el campo...
De regreso a la civilización, me voy a la agencia de viajes y me monto una semana en un sitio playero, hotel con aire acondicionado, playita, copitas y juerga nocturnas, esto ya es lo mio e intento olvidar a no más tardar mi terrible semana en contacto directo, puro y duro con la naturaleza y es que... no me gusta el campo! ea!
Comentario:
fumas 3 paquetes de marlboro por dia?
Comentario:
Uy pobrecita, fíjate q mal lo ha pasado. Te entiendo, al principio se hace difícil eso de la falta de higiene y tal, pero al séptimo día sin ducharte pierdes la capacidad olfativa y no percibes el olor a amoníaco (el famoso amoníaco) q desprende tu cuerpo & ropa.
Yo lo comprobé en un maravilloso campamento militar hace casi un año. Toda una experiencia.
Besos :)
Yo lo comprobé en un maravilloso campamento militar hace casi un año. Toda una experiencia.
Besos :)