Fuentes y Cia, tintorería
Una noche más he visto el programa "La noche con Fuentes y Cía" sólo para comprobar de nuevo lo poco que me gusta a pesar que de vez en cuando vaya gente interesante.
Y es que la noche de Fuentes es como una tintorería, van todos a lavar la imagen, a salir guapos y relucientes. Las entrevistas no sólo están pactadas, sino que además parece que estén ensayadas. Tienen menos espontaneidad que el discurso del Rey de Nochebuena.
Fuentes da el pie y el entrevistado cuenta la historieta pseudo-divertida de turno... todo tan estudiado, tan alcanforado que me dan ganas de vomitar. Todo es tan amable... tan "light", tan políticamente correcto, que una tiene claro en todo momento que el invitado ha acudido al programa como el que va a la tintorería, a salir limpito y recién planchado.
No sé si será el hecho de que el programa se haga en un teatro que tenga ese regustillo teatral de guión estudiado. También entiendo que se pacte de esto no quiero hablar... o de este tema lo justito... pero no entiendo que se tenga la sensación de que entrevistador y entrevistado han estado ensayando como si de un clásico de Calderón de la Barca se tratara... puaj! Ni el "Hola" trata con tanta corrección y mimo a los famosos de turno. Debe de haber hostias por salir en el programa de Fuentes y dar esa imagen de recién salido de "Sonrisas y Lágrimas", o de una peli de Doris Day...
También entiendo que la tele está actualmente infectada de los Kikos, Martas, Matamoros, Aídas y demás personajillos que confunden el ser incisivo con ser vulgar, maleducado, grosero y chillón, y que lógicamente haya muchos personajes que ni aterricen de lejos en los terrenos marcianos, "al lado" de nadie y la "Salsa rosa" se les indigeste, a pesar de ser de lo más descafeinado de los cutre-programas-inquisitoriales-usted-siempre-es-culpable-de-algo, pero lo de Fuentes es tal vez exagerado, cualquier día les pone alfombra roja como si acudieran a alguna boda real. En La noche de Fuentes y Cia, servicio de lavado y tintorería, hasta el humor sabe a enlatado.
Y es que la noche de Fuentes es como una tintorería, van todos a lavar la imagen, a salir guapos y relucientes. Las entrevistas no sólo están pactadas, sino que además parece que estén ensayadas. Tienen menos espontaneidad que el discurso del Rey de Nochebuena.
Fuentes da el pie y el entrevistado cuenta la historieta pseudo-divertida de turno... todo tan estudiado, tan alcanforado que me dan ganas de vomitar. Todo es tan amable... tan "light", tan políticamente correcto, que una tiene claro en todo momento que el invitado ha acudido al programa como el que va a la tintorería, a salir limpito y recién planchado.
No sé si será el hecho de que el programa se haga en un teatro que tenga ese regustillo teatral de guión estudiado. También entiendo que se pacte de esto no quiero hablar... o de este tema lo justito... pero no entiendo que se tenga la sensación de que entrevistador y entrevistado han estado ensayando como si de un clásico de Calderón de la Barca se tratara... puaj! Ni el "Hola" trata con tanta corrección y mimo a los famosos de turno. Debe de haber hostias por salir en el programa de Fuentes y dar esa imagen de recién salido de "Sonrisas y Lágrimas", o de una peli de Doris Day...
También entiendo que la tele está actualmente infectada de los Kikos, Martas, Matamoros, Aídas y demás personajillos que confunden el ser incisivo con ser vulgar, maleducado, grosero y chillón, y que lógicamente haya muchos personajes que ni aterricen de lejos en los terrenos marcianos, "al lado" de nadie y la "Salsa rosa" se les indigeste, a pesar de ser de lo más descafeinado de los cutre-programas-inquisitoriales-usted-siempre-es-culpable-de-algo, pero lo de Fuentes es tal vez exagerado, cualquier día les pone alfombra roja como si acudieran a alguna boda real. En La noche de Fuentes y Cia, servicio de lavado y tintorería, hasta el humor sabe a enlatado.





