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DONDE EL CORAZÓN TE LLEVE
El armario abierto muestra las CONFESIONES A UN DIARIO INDISCRETO
Acerca de
El ejemplo de algunos me han hecho ver que otra vida es posible. Aunque me resulte difícil encontrarla continúo mi búsqueda con la esperanza de llegar a ser algún día tan feliz como ellos. Para empezar nada mejor que dejarnos llevar hacia donde el corazón nos lleve. Sois ya los que os pasais por aqui... Web Site Counter
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SIGO SIENDO YO (Por eso el post es tan largo...)

Gracias a todos cuantos quisieron comentar el anterior post.
Me gustaría poder decir lo contrario, pero sigo regular. No estoy bien. Y no se exactamente la causa de que perdure este malestar en mi.
No me siento como el de la foto del post anterior que destaca jl_mofli, pero se asemeja.

Ay, no se como explicarlo para que me entendáis.
Tengo el cuerpo... como si me hubieran dado una paliza en el gym (que no piso hace semanas)
Y lo que es peor, esta mañana me lo hicieron notar las compañeras. ¡¡¡que voy arrastrando los pies en la oficina!!!.
Y tengo el alma... con la sensibilidad al límite y la lágrima fácil, que es lo mas incómodo de todo. Cualquier cosa hace que se me vidrien los ojos.
¿Verdad, Alberto?
En fin...
En respuesta a vuestros amables comentarios (ay, he echado de menos algunas firmas de amigos... ya digo que estoy ultrasensible...) quiero deciros que los he leído atentamente todos.
Y como dicen que los últimos serán los primeros he de decir que el de Ruben Devaneos ha sido el que mas satisfacción me dio al leerlo, sin desmerecer los otros, pues creo que ha sido quien mejor ha captado mi estado de ánimo y el espíritu que contenían las palabras del post. Me ha emocionado que alguien tan joven sea capaz de sentir lo que le cuento. Y me acordé de nuestras comidas por Madrid. Y se me ha escapado una lagrimilla.
Y dale...
Y es que acaba de pasarme también al leer, de nuevo, a Vulcano. (Gracias, Antonia por tu oferta de priorizarme si hace falta).
Su frase “ Mi niño... que solo necesitas que te hagamos/hagan un poco de caso... Con lo que siempre andas haciendo tú por los demás...” me ha llegado al alma.
Ser “tan así” tiene estas desventajas, te desvives demasiado por los otros en su caminar, y te descuidas tú en el tuyo.
Un poné...
No hace mucho cuando Shiquillo me dijo de quedar con Dik, pero que también venía su hermana, me preocupó pensar que quizás este chico se sentiría incomodo, pues dejaba de ser una “primera quedada gay” y se me ocurrió decirle la posibilidad de que no fuera conveniente la presencia femenina.
No es que quisiera excluir a la chiquilla en absoluto, simplemente me acordé de aquella primera cita de septiembre y lo difícil que fue dar aquel paso para algunos y como nos hubiéramos sentido –en medio del corte, la timidez, el armario y los nervios del momento- si de pronto aparece alguien que no estaba previsto y encima permaneciera ajeno a la órbita blogay.
No tenía que ser así, no conocía a Dik de nada, apenas tenía referencias suyas, ni siquiera si yo le caería bien o mal, o si después de la quedada yo le resultaría indiferente. Pero yo pensaba en ese momento en él y el paso que iba a dar.
Probablemente le daba igual que viniera o no la muchacha (que por otra parte era encantadora) pero yo me ponía en esa posibilidad e intentaba evitarle el mal trago al chaval, aunque me ganara la mala cara de Shiquillo.
Probablemente pequé de algo que soy incapaz de definir. Solo se que es herencia de mi madre. Y que soy así.
Me gusta pensar que “honesto y generoso”, como me describía Mario (no te angusties por mi, guapo), y “tan así” que me hace ser especial para algunos.
Para otros... quien sabe.
Me sale de forma natural procurar el bien ajeno por encima del mío, incluso a contracorriente. Soy tan así que es posible, en medio de mi malestar, que caiga en encargarle a un bloguero que me llamó el lunes que mirara a ver como anda de ánimo otro, porque no le veía bien y yo no estaba con fuerzas para animarle. O llegar a interesarme por alguien que me ha dado la espalda, o perdido todo interés por mi.

Metaforeando un poco...
Es lo mismo que me hace quedar en una cuneta esperando paciente que cierto compañero internauta reanude su viaje conmigo en el momento que él quiera, sin llamarlo a voces ni reclamarle mas atención que la de saber que sigue bien su camino, cuando se haya alejado repentinamente.
O que alguien sediento de libertad ni advierta que va con él mi mano por si tiene que tirar de ella en menos de tres segundos.
O soporte el daño de un silencio sepulcral tras un concierto de seises porque así la otra persona se siente mas segura, aunque a mi me ocurra lo contrario.
O que la repentina ausencia no tenga avisos por mas que los necesite para evitar ponerme en lo peor.
A pesar de todo, sigo siendo “tan así”.
Y no me desagrada “andar haciendo por los demás...” aunque no encuentre la misma respuesta o no la valoren en su justa medida.
No os quivoquéis. No suelo esperar ningún intercambio ni solicito ningún gesto a cambio.
Salvo que a veces el dispensador de atenciones se quede a cero. Entonces, ocurre que confías en la venida de una recarga...
Y esta no llega.
Metaforeemos, de nuevo...
textoalternativo
Cuando te envuelven las tinieblas y no ves luz por ninguna parte, te acuerdas de cómo te preocupabas de encenderle a otros linternitas por su camino de sombras, y te lamentas de la mala suerte por no encontrar una sola llama, en ese momento, que te de un poco de calor.
Sin luz, cuando en medio del sendero necesitas compañía y te encuentras solo, acabas por tropezar y caer al no hallar a nadie en quien apoyarte.
Es una situación que no tiene que ocurrir durante todo el viaje, puedes estar muy acompañado en buena parte del mismo, que si en un momento dado algo te hace sentir mal y necesitas un hombro donde descansar o un poco de la luz de otro, y miras a tu alrededor y no hay nadie al borde del camino donde todo está anochecido, y tus piernas flaquean, y todo se hace un mundo... te vienes abajo y te desvaneces sobre el albero en medio de la oscuridad y en soledad.
Pero siempre llega otro amanecer ¿no?
La frase que me dejó Diego del mar: “la hora mas oscura de la noche es la que antecede al alba...” me pareció preciosa, esperanzadora, y muy acertada.
Porque afortunadamente siempre hay samaritanos, maños, vascos, malagueños, riojanos, cartageneros, carrioneros, o de otras tierras, dispuestos a recogerte, limpiar tus heridas y darte un abrazo, aunque sea en la distancia cuando te fallan los mas inmediatos.
Y eso te reconforta, te ayuda y te da fuerzas. Aunque no pueda evitar que el golpe deje su huella, y que la caída provoque sus rasguños.
La vida son sumatorios de momentos, buenos y malos, sin que podamos dictar el orden y el número en que se sucedan. Según nuestro estado de ánimo así los recibiremos, según nos coja el cuerpo.
Y como decía Vulcano, “la susceptibilidad, la fragilidad, las casualidades... todo se confabula” a veces.
Y no es que lo perciba, es que sucede así.
Aunque haciendo balance parezca absolutamente increíble, así me lo reconocía Ekiots cuando la otra noche me enterapié con él un buen rato contándole cosas que aquí no tendrían cabida ni lugar.
Sí, David. Sí, Rubén. Aunque os cueste creerlo el mundo entero se empeña en jugar conmigo una y otra vez, con alevosía y rotundidad, de forma cíclica, cuando menos me lo espero. Y a pesar de todas estas décadas de experiencia (somos viejos conocidos) aún me sigue sorprendiendo.
He asumido que, en ocasiones así, uno ha de salir del paso por si mismo y como pueda. Solo que a veces necesita ayuda, y la confabulación –que existe, doy fe, tengo pruebas- se esfuerza por ponértelo aún mas difícil, y no llega esa ayuda.
Y el mundo (que es buen jugador) saca de pronto, cuando parece que se quedará la cosa en tablas, unas cartas que te arrebatan lo poco que te quedaba sin apostar.
Uno que es “tan así” para una cosas, pero tan así de frágil para otras, toma entonces cuerpo de aquel personaje literario, aquel otro jugador, pobre, noble y honrado, que siente un profundo complejo de inferioridad y acaba en brazos de una indiferente aceptación de su destino.
Y es que el carácter personal no se puede cambiar, los individuos estamos determinados por los acontecimientos, y el azar juega un papel esencial en la vida humana.
Sin caer en las convicciones ultrapesimistas del Alexei de Dostoievski, me resulta duro ver una posible y clara solución a situaciones como las vividas el pasado fin de semana.
Pero nadie puede acusarme de que no luche contra ello, tan solo hay que releer todo este último año de blog. Cada vez que me he caído he vuelto a levantarme. Pero eso no me quita el dolor y las lágrimas de cada caída, ni borra el empujón que me hace caer.
Ya dije que no siempre se conjugan las cosas tan mal, y que tengo mucho de lo que alegrarme, sobre todo en los últimos tiempos. Sin embargo, eso no quita que haya días como los que narré y en los que uno se ve y se siente irremediablemente solo.
Eso sí, tengo claro que en aquel momento no buscaba a nadie que me solucionara mis problemas de soledad, aburrimiento o inseguridad, ni siquiera hablar de ellos, y mucho menos esperar el "pobrecito, te comprendo" que señalaba el afortunadamente recuperado Donuttz (gracias por los ánimos).
Simplemente necesitaba –y no sabéis cómo- compañía, distracción, no pensar, y evadirme.
No creo, Dani, que si un día alguien no me llama no me valore. No lo creo. Pero sí siento, en ese momento, que no me tiene en cuenta, al menos no como yo lo tengo en cuenta a él.
Estimo que no me valoran o no me merecen si ocurre que sin conocerme me den la espalda. O conociéndome, que es aún peor. Aunque no tanto como que me traicionen. O que me sustituyan.
¿Por qué lo hacen? Vuelvo al “...soy yo. Debo ser yo”, no se me ocurre otra cosa.
Confieso que me han impactado las palabras de Jaimito: “la gente funciona en gran parte por interés. Cuando la amistad no es tan profunda, lo que hay es tiempo para compartir y conocerse... y las personas, en general, huyen de los que están más tristes, más aburridos...”. Que acertado...
También las palabras del médico reencontrado de que “somos un vivo reflejo de nuestros sentimientos. Si estamos negativos somos feos, no somos atractivos, no atraemos. Si estamos positivos somos felices, sonreímos, agradamos y las cosas van mucho mejor”.
Están muy relacionadas con las del hijo adoptivo de Portugal, acerca de que “si cambias tu actitud tal vez consigas cambiar la actitud de los demás hacía ti”, a las que se sumó, por cierto, el drag opera.
Las leí una y otra vez. Y confieso que entendí porqué me lo querían decir. Y lo sopeso en su justa medida.
Pero por otra parte, me dejaron mal. Me pusieron triste en su culminación.

Temblad, vuelve Carrie Bradshow.....
¿Respondemos a estímulos de comportamiento?
¿Seguimos un así eres así serán contigo?
¿Entonces mejor nos alejamos de los mas serios, los que les cuesta abrirse, los que se hunden por los problemas, los sosos, los deprimidos, los enfermos, los dogadictos...?
¿Verdaderamente la gente se canse de aguantar las penurias...?
¿Nos cansamos de quienes sufren de alguna carencia?
¿Quién no tiene carencias? Carencias, manías, formas de ser...
Yo, procuro como hace Porvosmuero, mimar y estar encima de los que quiero, y desde luego no voy a renunciar a las personas por sus excentricidades, tics, malas costumbres, incomodidades, o lamentos. Y sobre todo no voy a renunciar a ellos si veo que necesitan algo que yo puedo aportarles, si carecen de algo que a mi no me cuesta darles.
No renuncio, ni me canso.
No, yo no me canso de luchar contra el autoaislamiento en que algunos se empeñan vivir, ni en llamar la atención de alguien una y otra vez porque su pareja tiene razón en algunas cosas de su forma de ser, ni en animar a salir aunque esté muy ocupado, ni de hacer frente a las molestas renuncias de última hora, ni en recordarle las cosas que se olvidan tan fácilmente, ni en insistirle a abrirse a otros, a hablar las cosas, a no encerrarse, ni de la falta de confianza.
textoalternativoNo me canso de llamar para ver como está alguien aunque no me devuelva las llamadas o los mensajes, ni se preocupe por salvar las ausencias prolongadas, o los menosprecios intelectuales, clasistas o sexuales.
Ni de regalar en los cumpleaños aunque no tengan ni un detalle en el mío. Ni de preocuparme por cómo le van las cosas aunque ni me salude por el Messenger. O me ponga en no admitidos. O me hable lo mínimo y por compromiso.
No me canso de ser yo. Aunque eso implique que coja confianza y deje asomar a veces mi melancolía o me muestre triste o con la mirada perdida, o mas serio de lo acostumbrado.
Y no renuncio a esperar que se acuerden de mi, como yo lo hago siempre.
Y si alguien lee esta parte del post y se quiere ver identificado, es que también tiene una de esas penurias o manías.
¡¡¡Pero que no se empeñe en ponerle nombres y apellidos, que os conozco!!!. Que una cosa es inspirarse y otra encriptar, so Dan Browns... que mas de uno ya estaba pensando en esto lo dice por este y aqueste por el otro.
Ya digo que penurias –carencias- tenemos todos. Cada uno las suyas. Lo malo es no querer verlas. Y aun peor dar la espalda a las de los demás.
Y sí, no digo que yo sea un desgraciado de la vida, pero estoy convencido de que hay quien cuenta con mas fortuna que otras en su existir. Y a quien le ponen mas zancadillas de las que hablaba Alb. Y personas a quienes le suceden muchas mas cosas malas que a otras.
Hay gente que nace con suerte y otra estrellada. Y aunque todos luchemos por buscar nuestro propio firmamento, hay quien nace con una constelación para él solito y quien se da mas a menudo de bruces con agujeros negros.
Alabo de Mario su buen tacto, algo de lo que otros carecen, está visto, y no me refiero a nadie que haya dejado su comentario en el último post, cuando advierte que no deberían cargar sobre mi toda la responsabilidad, sobre todo si uno anda chungo. (Por cierto que al pobre Tato me lo has metido en esto sin comerlo ni beberlo cuando lleva sin comentarme mas de cinco posts, despistaillo...)
Uno debe tener cuidado con lo que pone y aportar o aconsejar con atención, que la intención de cada uno ya se ve por donde viene. (¿Ok, Salva? Y no lo digo por tu vehemencia hacia mi, precisamente, tú me entiendes, que te metes en cada batalla... No te rayes con eso, cielo, que lo mejor qjue tienes es saber rectificar a tiempo y pedir perdón ¡¡¡cuántos odrían aprender de ti!!!).
No me he cabreado LuisM, sino entristecido, hay una sutil diferencia (no se que pasa entre nosotros que nunca me captas el sentido de los posts. Vuelvo al “...soy yo, debo ser yo...”)
Ah, y sí, algo me ha dicho Canalla (eché de menos en este post uno de tus moooooolaaaaaa...) sobre lo de mayo. Pero no estoy seguro de que vaya a subir, francamente.
Espero que me disculpen los anónimos por no comentarles. Gracias de todas formas por su interés.
Además, a uno de ellos... le he reconocido. Sigue demasiado en mi.
Salva, Luis M, Rober, Ruben, ellos, yo mismo... ¿qué está pasando esta primavera?
Intentemos poner en práctica el consejo de la abuela de Mario.
Yo empiezo.
Esta vez cojo la agenda y la recorro para pensar en cosas que me hacen o hicieron feliz:

Pienso en mi madre, como si estuviera aquí, y bien...
Pienso en mi infancia, cuando aún vivía mi padre...
Pienso en chocolate puro...
Pienso en una playa de aguas cristalinas...
Pienso en “la corrala”...
Pienso en la venida de Alfredo y Aitor...
Pienso en las risas con Carlos...
Pienso en un te de Navidad en casa de David...
Pienso en Edu en su edredón...
Pienso en coger margaritas...
Pienso en como le van las cosas a Ipssen...
Pienso en las cosas de Epi y Blas...
Pienso en el reencuentro con Juanfra...
Pienso en Juanan entre mis brazos...
Pienso en mi canario Juanjo...
Pienso en el gran corazón del Juan que llora en autobuses...
Pienso en Juanse y aquellas confidencias del Queen...
Pienso en la quedada madrileña...
Pienso en los traumas con Luis...
Pienso en las llamadas del otro Luis...
Pienso en la pregunta de cada día de mi hermana: ¿Estás bien?
Pienso en Marta y su amor por Luca.
Pienso en ir al cine con Mikgel...
Pienso en los ojos de Pau...
Pienso en las charlas entre Antonias...
Pienso en la complicidad con Pedro...
Pienso en las partidas de Risk...
Pienso en el café con Richi...
Pienso en la risa de Rubén...
Pienso en las miradas con Salva entre sorbos...
Pienso en desayunos en la cama...
Pienso en el amor que la tuve...
Pienso en Puka y sus preguntas a Rollito...
Pienso en la sonrisa de Tato...
Pienso en las cervecitas con Tomás...
Pienso en la paciencia de Toni...
Pienso en viajar en tren con Victor...
Pienso en los blogs que me inspiraron...
Pienso en los blogs que me acompañan...
Pienso en mi dulce embargador jotero...
Pienso en...su rostro con los ojos cerrados.
Pero eso me hace de nuevo vidriar los ojos.
Así que Pcj, mejor te olvidas de tu horrible castigo de hijo único y malcriado para con esta mamarracha, porque lo mas mínimo me suelta la lágrima.
Mas bien necesito mimos. ¿Alguien se ofrece?

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...SOY YO, DEBO SER YO.


Se ha extendido cierta leyenda de autoflagelación, menosprecio personal y victivismo en mi comportamiento cotidiano.

Me refiero a la visión de mi conmigo mismo.
Soy lo peor myself.
Me cuesta ver lo bueno que pueda haber en mi y expongo -y casi declamo- lo que no me gusta, lo que no soporto, lo que me empeño en ver mal o no acepto de mi personalidad, de mi carácter, de mi cuerpo, de mi propio ser...
Y seguramente llego a cansar.
La tristeza, la infelicidad, y la melancolía (que trasciende a otros momentos de risa, alegría y confort) se hacen tan patentes en mis labios que pierden su efecto ante los demás.
Con el tiempo, pasa que si hago notar que me siento mal y explico porqué, se levantan las voces condescendientes frente a los soniquetes de tono apagado y lectura negativa. Y también se alzan las que juzgan, le quitan importancia o simplemente no lo entienden.

“Si te otorgas poco valor a ti mismo, puedes estar seguro de que el mundo no subirá tu precio”.
No tengo claro de donde saqué esta frase, pero la anote al sentirme identificado con ella.
De forma natural lo primero que me sale al oirla es decir: “Mi valor debe estar en céntimos. Quizás tachado en rojo y rebajado. O propio de liquidación...”.
Y al leer esto los que me conocen tendrán un mismo pensamiento: “Ya estamos...”
Vulcano lanzaría un “Ay, nene...”, Pcj probablemente un “que mamarracha...” Paper un “y dale...”y Quijote un “ya está en plan víctima...”
Podría añadir muchos mas.
Pero repito, me sale de forma natural, espontánea.
¿Soy culpable de no quererme a mi mismo? ¿De no apreciarme en la justa medida?
Nunca podré ser neutral en esto.
Solo puedo decir que el efecto acordeón no cesa. Sigue y resigue, nace y se hace sin descanso, minando, gastando, por dentro, y ajando por fuera.
Y es que me siento como si fuera el protagonista de una tragedia de Sófocles o un retrato de Lucian Freud.


Para intentar haceros entender porqué sucede entraré en un capítulo que en las últimas horas me ha marcado las ojeras, provocado mal cuerpo, quitado el sueño, las ganas de comer y hasta de hablar.
Se lo decía a Ekiots hace un rato. Desde que yo recuerde se confabula todo alrededor mía para que si estoy mal pueda estar peor, si escaseo en algo me quede aun menos, y si necesito algo me falte aun mas.
No os lo creereis, pero es así.
Y sí, es casi de chiste. Pero de humor negro.
Para entenderlo solo algunos ejemplos:

1. De niño era habitual que mis padres no pudieran llevarme a la playa, pero sí que la familia política de mi hermana se la llevaran a ella, y al volver, tras asegurar lo bien que se lo habían pasado, soltaran un “podía haberse venido el niño, no hemos caído....”
Claro, no hemos caído...

2. Durante la etapa universitaria, en plena depresión amorosa, me intentó animar el típico amigo íntimo de Facultad invitándome a una fiesta. Había que ir con traje, así que mi madre lo planchó contenta porque fuera a salir y juntos esperamos pendientes en la ventana de la llegada del coche que vendría a recogerme. A la hora y pico ella se retiro. A las dos lo hice yo, esperando junto al teléfono una llamada que nunca recibí (entonces no eran habituales los móviles). Tras cinco horas esperando acabé por desprenderme del traje, soportar estoicamente las palabras de mi madre con un “te han tomado el pelo” y me acosté sin poder contener las lágrimas.
No pude conciliar el sueño. Y a la mañana siguiente, en clase, mi amigo intentó quitarle importancia con un “No pudimos llamarte porque estábamos de un lado para otro nos liamos y se nos pasó. No te lo tomes así, que no hay para tanto, para la próxima te vienes...”
Claro, no debo tomármelo así...

3. Mis amigos homóbofos.
Uff, con estos tengo tantas y repetidas situaciones que no podría pormenorizar ninguna. Lo curioso es que suele coincidir con una necesidad de salir. Cumpleaños a los que no soy invitado, hacer yo regalos pero que no me regalen cuando viene el mío (aunque les invite), citas a las que no me llaman, cafés no compartidos, películas no vistas, quedadas de “última hora” a las que no soy avisado, cambios de planes que me dejan tirado, no recogerme a mi pero si a otros... que se yo. Y si me siento mal por ello... es que exagero.
Claro, exagero...

Mas de un lector quizás lo piense en este momento.
Cualquiera diría que estoy paranoico. Que caigo en la exageración
Bien, que piense cada uno lo que quiera.
Os cuento lo que me ha pasado con los amigos que me han tocado en suerte, que me rodean o que me merezco.
No digo que pase siempre. O que solo me pase eso. Noooo...
Tengo suerte de vivir buenos momentos y sentirme bien con ellos.
Pero ahora me desnudo, una vez mas.
Y os muestro mi cicatriz y mis heridas.
Ahora es opción de cada uno verlo como el fruto de unos arañazos o como zarpazos que desgarran.

Los últimos el pasado fin de semana:

15´00 del sábado:
Aburrido. Cansado para el gym. Y cansado de Internet. Aún así me conecto. Coincido con alguien que me suelta un “búscate un plan” y se despide deprisa porque venían a recogerlo con un “sal, haz algo”.
Como si fuera tan fácil...
Pero tenía razón.
Necesitaba salir, no pensar, la rayadura del fin de anterior me dejó tocado. Tenía que despejarme.
Lo intenté. Tenía una cita con un chico del Gaydar, profesor, pero me manda un mensaje para anularla.
No me desanimo e intento un par de llamadas.
Tras cinco negativas desisto.
La mayoría de los amigos de siempre están ya casados, con hijos, tenemos horarios incompatibles, han cambiado sus costumbres, y los nuevos tienen cada uno sus planes.
Me echo sobre la cama sin hacer nada. Llama Salva y me "salva" un poquito del caos mental.

13´00 del domingo:
Bajón emocional al escuchar una parte del Pregón de la Semana Santa. Me abruma el recuerdo de mi madre. De la casa llena de gente. De las ganas de ver cofradías...
Surge el llanto. Y lo hace con fuerza. Y me dura mas de lo que pensaba. Ya hacía tiempo...
Será el cambio de hora, los cambios del tiempo, la primavera, mi forma de ser, que se yo...
Mal momento.
Era solo el principio. Como si le hicieran la cama al desasosiego.
Aburrido. Cansado de Internet, ni me conecto.
Sigo en la cama. Hasta que se acerca la hora en que quedé con los homófobos.
Me arreglo, y cuando llamo para ver en que sitio están exactamente esperándome me dicen que no están por el centro.
Resulta que mi ex les ha llamado de pronto para verse con ellos. Y allá que se fueron, sin avisarme y tan panchos. Y allí que me quedé, con el teléfono en la mano, perplejo.
Otra vez.
Es algo que ya pasó antes. Pero hace ya un año. ¿Ahora de nuevo? ¿Es cíclico o...? La fobia parece ir conmigo.

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Me siento aun peor que antes. Mal, muy mal.
Pcj está fuera.
Necesito hablar con alguien. ¿Otra vez la agenda?
Se me ocurre, de pronto, que... pero no, no podía llamarle, para él es como si no existiera.
Quizás a... no, que ya está él de bajón.
Además necesito alguien a quien mirar a los ojos. Pero no doy con nadie.
Decido llamar a Paper, pero no puede atenderme (lo haría mas tarde).
Acabo por tirar de agenda. Ya he vivido esto: No lo coge. No está en Sevilla. En la siesta. Con los niños. Con gripe. Ha ido al cine con unos amigos. Está tomando café no se con quien...
No puedo mas y salgo a respirar. Cuando me siento así me ahogo.
El día se me hace especialmente desapacible. El viento frio me despeja. Me encuentro con unos vecinos con sus críos. Los niños me hacen sentir algo mejor con sus ocurrencias.
Apenas paso media hora con ellos, han de irse.
Pero por fin hablo con Paper. Queda el malestar algo solapado.
Mas tarde llamo a Luis M para felicitarlo.
Parece que me voy calmando, intento no pensar, pero van y vienen los pensamientos. Y en el fondo sigo mal.
Y es Alberto el que me hace bien.
Y otro el que me hace mal.
Esto si que ya no lo esperaba.
Alguien me suelta (mas bien se le escapa) que ese mismo domingo han quedado pero no me dijeron nada porque no estaba conectado, fue muy precipitado, una cosa improvisada, pero que se acordaron de mi...
Claro, porque no estaba conectado...
Claro, se acordaron de mi...
No importa porqué ni quienes. Simplemente tras estos días, tras estos momentos, tras todo, fue algo que me hizo sentir aún peor.
Y a la hora que era, a punto de irme a la cama... no pudo ser peor.
Ahí estaba de vuelta. Y crecido. Demasiado crecido. Un tsunami de desazón.
Vueltas y mas vueltas sin dormir.
Vuelta a darle vueltas.


¿Qué hace a la gente prescindir de mi compañía tan fácilmente? ¿Qué les hace olvidarse de mi tan fácilmente, cuando no se olvidan de otros?
O dar por ausente sin preguntar, o me suponga fuera, u ocupado, sin molestarse en preguntarlo... ¿es, acaso, la respuesta a un comportamiento mío similar para con ellos?
Y lo que mas duele: ¿cómo es que siendo yo “tan así” obtenga, precisamente, ese comportamiento con frecuencia de la gente a quien mas quiero, tengo mas aprecio o guardo mas cariño?
¿Qué es lo que hace a alguien –tras confesarle un sábado mi momento apagado y aburrido, habitual por otra parte en fin de semana- insistirme en que me busque plan, y al día siguiente (cuando le surge un repentino plan con amigos comunes) de por hecho que al no estar yo conectado a Internet no esté en casa y no se le ocurra llamarme?
¿Hay un chip o un mecanismo o un cortafuegos o algo similar que obligue a otro a no contar conmigo en el mismo plano de atención que a los demás?
A veces me siento invisible...
¿Es mas cómodo disculparse mentalmente de una acción de llamada a participar que hacer un simple gesto de un minuto con el móvil?
Sin embargo con otros no ocurre.
¿Hay algo en mi que provoca ese rechazo mental? ¿Será otra vez cosa de la edad? No, esto me ocurre con los mas jóvenes y los coetáneos. Entonces... soy yo, debo ser yo.

Cuando se descubre o se pone de manifiesto (intencionadamente o no) la quedada, la no invitación, la no participación, el olvido, etc, la respuesta-defensa mas generalizada es “se me pasó” “no se me ocurrió” “no es para tanto” “que fue todo muy deprisa...” “si no íbamos a quedar, se decidió de pronto...”. A veces casi se convierte en ataque. Tampoco es para ponerse así, vamos...
Aquí es donde entran los tintes dramáticos.
Porque cuando me veo en una de esas... sencillamente siento como si me abrieran el alma. Y me siento tan tan mal que enseguida se me conoce: se me muda la cara, me quedo blanco, el corazón se me acelera, casi diría que me sube fiebre pues me siento como encendido, mas por la sensación de malestar que por indignación. Me quita el sueño, el apetito y las ganas de todo. Me cuesta hasta hablar.
Me siento minúsculo.
No sabría explicar que es, si me siento falto de cariño, desamparado, resurge algún tipo de trauma infantil que desconozco o todo es solo fruto de mi extremada sensibilidad manifiesta.
Solo se que no me encuentro bien.

Soy un Enis burbuja de las emociones.
Un Enis de cristal. Frágil y transparente.
Y es que os lo aseguro, todo esto me hace sentir mal, mal, mal.
¿Por mi inseguridad? Probablemente.
Es automático que al malestar físico se añada la rayadura psicológica. Tan eficaz como una tuneladora de metro.
Me siento como en ese momento en el que no se muy bien porqué a alguien le da por decirle a un crío de corta edad “ya no te quiero....”, “a ti te encontramos en la calle...”, y similares chorradas absolutamente increíbles -a parte de impertinentes- pero que poco a poco van haciendo mella en el niño que acaba por ponerse serio primero, preocupado después y acaba por desconsolarse ante la posibilidad de que sea cierto. Ese alma encogida de niño desvalido al que no quieren es la que se me pone.
¿Ridículo?
Pues es lo que siento.
Ese alma alimentada por la necesidad de un cariño que ha sido cuestionado y que se siente herida, es la que me pone un nudo en la garganta, imposible de articular palabra, en un silencio solo roto por los suspiros.
La misma que se deja llevar por la mirada pérdida, hace surgir el llanto, y provoca el insomnio y la profunda tristeza.
Pensarán algunos que soy un exagerado.
Solo puedo decir que soy absolutamente sincero.
Me siento así cuando me pasan estas cosas. Me hacen sentir así.
En una situación similar uno debería aguantar el tipo, sonreír, no darle importancia o quitársela, dicen...
¡Menudo drama por tampoco!
Como me gusta lloriquear, quejarme, sentirme mal por que sí, montarme películas raras, y sobre todo hacerme la víctima.
Claro, me hago la víctima...

Lo que yo daría por evitar este carácter, esta forma de ser tan sumamente frágil y vulnerable. Si inventaran una vacuna la tomaría. Para no volver a sentirme así.
Mientras tanto, intento relativizar aquello que me castiga y solo queda esperar que pase el tiempo. Poco a poco se va diluyendo todo.
Hasta que de nuevo surge esa conjunción de factores que me hagan sentir otra vez mal.
Porque surgirá. Llevo así toda mi vida.
Siempre que estoy mal puedo estar peor. Es casi una garantía que en los peores momentos se añadan otros a los que ya le producen a uno desasosiego.
Me pregunto donde estará mi límite.

No quiero escribir posts así. De verdad que disfruto mas con momentos felices, salidas y encuentros. A mi lo que me gusta es pintar flores... como le dicen a Lidia.
Pero siempre narro en este Diario como van las cosas.
Y las cosas este fin de semana, fueron así.

Vuelvo a mi música. Ella nunca falla.
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AIRES DE ENIS

Llevo días con esta canción en la cabeza.
Si tuviera la mula ya me la habría descargado e incorporado a las del Mp3.
No se por qué me gusta tanto. Tal vez por la melodía. Tal vez por la letra. Tal vez porque me recuerda a él. Tal vez...



Con la banda sonora de esta canción me dispongo a escribir.
Aporto los ingredientes que anoto en mi recetario de cócteles vivenciales.
El resultado de este combinado es un

AIRES DE ENIS

Échense rescoldos de rayadura.
Échense pocas horas de dormir.
Échese un sueño en el que abrazaba de nuevo a mi madre.
Échense alguna sensación de cansancio y un poco de agotamiento psicológico.
Échese algo de frío por las mañanas y ya anochecido.
Échese un Mp3 que me aisla.
Échense cinco mañanas que se hicieron eternas de trabajo.
Échese la bienvenida al comunicado del Departamento de Personal de mi empresa diciendo que tendremos vacaciones en Semana Santa.
Échese pesadumbre ante la imposibilidad de subir a Madrid en Semana Santa por cuestiones económicas.
Échese una imperante necesidad de que alguien me abrace, me bese, me desee.
Échese una sensación de no gustarme a mi mismo estos días.
Échese ausencia de miraditas.
Échese un pálpito de vacío interior.
Échense varias horas de televisión musical como fondo al estar ante el ordenador.
Échese una tarde perdida esperando a los montadores de muebles.
Échense dos episodios seguidos de Prison Break.
Échese una tarde con Pcj en Ikea, comiendo albóndigas, buscando posibles adquisiciones para la casa y haciendo gasto.
Échese un episodio de CSI Nueva York.
Échese bastante tiempo redistribuyendo ropa y efectos personales en los muebles nuevos del dormitorio.
Échese una tarde entera para pagar la papeleta de sitio de la cofradía.
Échese unas lágrima que surgen ante los pasos que desde pequeñito iba a ver de la mano de mi madre y mi abuela.
Échense un episodio de Anatomía de Grey y otro de House.
Échese una tarde perdida esperando que vuelvan los montadores a cambiar el colchón que llegó en malas condiciones.
Échese unas horas de compras: lamparitas para el dormitorio, ropa de cama y alimentación varia.
Échese un episodio de Mujeres desesperadas y otro de Cinco Hermanos.
Échense unas horas de sol que me apetecía pero no pude tomar.
Échese algún que otro rato de chat con Canalla, Tatojimi, Vulcano, Quijote...
Échese el descubrimiento de un cielo de niño de nombre Alberto.
Échese en falta un novio.
Échese un solo día con siesta muy necesaria.
Échese un par de sueños en los que mantengo relaciones con unos chicos conocidos muy guapos y de los que despierto en el mejor momento.
Échese la decisión de cómo cambiar el aire de una nueva habitación.
Échese varias largas caminatas en busca de muebles.
Échese un repeluz ante lo que cuesta redecorar a tu gusto una casa.
Échese la compra de un confortable y carísimo sofá cama de 1´35 y apertura italiana para cuando vengan Alfredo y Aitor. Así como el encargo de nuevos muebles para la misma habitación que habrá que pintar, redecorar...
Échese la preocupación por como baja la cuenta bancaria.
Échese una conversación telefónica con Judah.
Échese de menos.
Échese en falta hablar con Paper.
Échese falta de tiempo para ir al gym.
Échese desgana para ir al gym.
Échese que siguen las ganas de playa.
Échese interés por ver la peli 300.
Échese una proposición de Carlitos Sublime para ir al campo y una invitación a cierta coronación...
Échense las ganas de dar una abrazo a Rubén. Y otro a Pau. Y otro a Porvosmuero.
Échense ganas de quedar con algún homosensual que diría Quijote.
Échese tomar unas tapas con los amigos homófobos de siempre en un ambiente algo aburrido.
Échese la decisión de que no iré a Paris con ellos.
Échese dudas de que haré este verano.
Échese encontrarme con un Vía Crucis por el centro de la ciudad.
Échese la compra de nuevas plantas con flores que sustituyan a las que se han secado.
Échense dos horas de jardinería: limpieza, trasplantar, replantar, quitar hojas secas, abonar, regar, distribuir macetas de la terraza, el balcón y las cinco ventanas.
Échese un vistazo a los blogs.
Échese abulia por comentar.
Échese un par de comentarios que a pesar de todo me salen.
Échese una cita con un chico del Gaydar que se anula.
Échense nueve camisas que planchar, una lavadora puesta y tendido de mas ropa.
Échese una tarde de sábado algo aburrida hasta el punto de echarme sobre la cama simplemente para no hacer nada.
Échese dos horas salvadoras de conversación con Salva.
Échese una cena con el grupo de homófobos.
Échese un apuro por la situación de hallarme en medio de varios comensales que no se hablaban entre si.
Échese ninguna gana de copas con ellos y preferir volverme a casa.
Échese, entonces, una inesperada llamada de Koeps para que le aclare las fechas de la Feria de Abril.
Échese un post sobre la ciudad que revive en Primavera escrito con esmero y dedicación a altas horas de la madrugada (ya cambiada la hora) borrado repentinamente por el ordenador.
Échese pereza por repetirlo.
Échese la sorpresa por la repentina y dramática muerte de un conocido.
Échese ver el Pregón de la Semana Santa de Sevilla por televisión.
Échese un crujido de angustia en el corazón cuando el Pregón hace referencia a algunas cosas que has vivido y te duele no volver a ver.
Échese un buen rato de llantina.
Échese un temor a que este año tampoco seas fuerte para disfrutar de la Semana Santa pero tampoco puedas huir de ella.
Échese que soy demasiado sensible para algunas cosas.
Échese que necesito...
Échese que lo añoro.
Échese este post.
Salpíquese con unas gotas de esencia de azahar, una leve bofetada de incienso y sabor a torrija.
Póngase una pizca de emoción. Y unas hebras de cariño.
Y mucho amor para dar. Y un corazón que entregar.
Y lo que me quieras pedir.

Agítese bien.
Servir.

Resultado, un Aires de Enis.
Mi vida en los últimos días.
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PASARÁ UN TIEMPO CONMIGO
Ella llegó anoche, casi sin que me diera cuenta.
Entró en mi vida de nuevo cuando mas la necesitaba.
Apenas era capaz de recordar sus caricias llenas de calor suave y su perfume cautivador.
Lo confieso. Me altera, me excita, me hace vibrar, sentirme vivo, despojarme de la ropa, acurrucarme en su regazo.
Me hace salir mas a menudo, caminar mucho mas, a veces rápido y otras tranquilo, pasear por la orilla del mar, disfrutar de lo largo de los días, estrenar, disfrutar de las fiestas, bailar, acompasarme, sentirme capaz de conquistar, de besar, de hacer el amor.
Me pone en ocasiones eufórico, hace que me sienta bien, me anima, me empuja, me camela, me pone, y consigue sacarme cosas que otros no pueden.
A veces me pone triste. Me hace sentir mal.
Pasará un tiempo conmigo. Luego se irá. Y la echaré de menos.
Ha de ser así.
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ANTES NO ME FIJABA EN ESTOS DETALLES
Esto de pintar la habitación, limpiarla, desalojarla, vaciar el ropero y los cajones, desarmar muebles, ir a comprar la lámpara, la bombilla, las cortinas..., colgar la lámpara..., colgar las cortinas... es un proceso arduo y agotador, sobre todo si casi todo se hace solo.

En fin, espero que el resultado sea agradable. De momento solo está resultando carísimo. Hasta el punto de que haciendo números me temo que la escapada a Madrid por Semana Santa va a tener que esperar.
Y bien que lo siento.
Me saldría mas económico si me pudiera quedar en casa de algún amigo (o de la familia que tengo allí) pero no es la idea que llevaba, así que patience...
También me hubiera gustado darme un garbeo por Valencia y sus Fallas como ha hecho, por ejemplo, Koeps. Me llamó el otro día camino de la capital del Turia, a donde se dirigía con un amigo.

Lástima no coincidiera yo finalmente con Chequebo por el Messenger para decirselo, pues podrían haberse visto. (A ver si intercambiamos números de móviles, chavalote.)
Koeps aún no ha podido confirmar que venga para Feria, quizás se anime ya entrado el puente. Lo que si sabemos es que Pcj coincidirá unos días en Sevilla (recibe a un amigo alemán) con la venida de Mugalari y Ekiots.
A ver como me las ingenio para enseñarles la Feria de Abril porque ni Pcj ni Quijote son muy partidarios.
Al ingenioso hidalgo, por cierto, se le ocurrió decirme la otra noche, cuando como siempre amablemente me dejaba con su coche en casa, que yo le recordaba a su padre “pero en marica”.
Uff, mi respuesta automática fue “¡¡¡que horror, soy el antimorbo!!!”
¿A quien le puede poner su padre? O alguien que le recuerde a él.
Vale, no contesteis. Por Diossssssss...
En serio. Me rayé con el tema.
Lo comenté nada mas llegar a casa con un par de colegas conectados: con Pcj que me soltó un “¡¡¡¿eso te dijo?!!!” y con Jan 86, que es aún mas joven que Quijote, y aunque el pobre quiso quitarle hierro al asunto, lo cierto es que acabé por rayarme todavía mas.
Soy contemporáneo de Tatojimi. A él también le rondan decenas de jovencillos blogueros a su alrededor. Podría decirse que a los dos nos mueve el mismo espíritu. Me pregunto si a veces también le surgen estas paranoias o es solo cosa mía.

Somos coetáneos de Jesús Vázquez o Patrick Depsey (el cirujano de Anatomia de Grey). No se que opinarán cuantos puedan compararnos sobre si aparentamos la edad que nos une, pero es la que es y nadie puede reducirla.
Evidentemente ya quisiera yo tener el cuerpazo o la atracción que ejercen el presentador y/o el actor en muchas y muchos. Pero ¿alguien le encuentra parecido con su padre?
No lo imagino, francamente.
Si me lo hubiera soltado el propio Jan 86, Mimoso y su novio, el mismo Alex, o incluso Rubén Devaneos, o cualquiera de los que acaban de pasar la barrera de los 20, casi podría entenderlo, aceptando con resignación que la diferencia en años es demasiado patente. Pero Quijote...
Claro que realmente tampoco es tan extraño, pues aún no cumplió el cuarto de siglo. Debe ser que ya estoy tan acostumbrado a verlo que se me olvida su juventud, a parte de que se me antoja mayor de lo que en realidad es. Y en todo caso yo hubiera sido uno de esos padres demasiado jovencillos.
Pero el caso es que me rayé.
¿Habrá mas que piensen así?
Si conozco a un chico joven que me atrae y empieza a gustarme ¿es lícito que me ocurra?
Si se me pasan cositas curiosas por la mente... ¿me convierto en un viejo verde?
Lo malo es que me pasa. Me ha pasado. Me está pasando...
He conocido en los últimos meses a chicos de 22, 25, 27, 30, 32..., que me han gustado. Y a los que no me he atrevido a decirles nada. Con frecuencia me hago el gracioso, el salido, el payaso para asi disimular. Imagino que a veces se nota. Otras supongo que no tanto. Pero no puedo evitarlo. Ya lo puedo tener en casa, a mi lado, a las 2 de la madrugada, tras haber insistido en acompañarme, que si él no da el primer paso yo no avanzo ni un milímetro.
Inseguridad de inseguridades...

¿Me sentiría mejor si fuera como Marc el cuarentón de La fuerza del destino, el libro de Ivan Babiano que comente hace un par de posts? Si tuviera sus pectorales, su experiencia, su atractivo... es posible.
Mis inseguridades, ahogadas entre tanto “only youuuuu de semáforo” y tanto giro de cintura en plena calle, han resurgido de pronto como por encanto. Y lo que es peor, me asomé al espejo y empecé a verme viejo.

Me dispuse a analizar, cual Carrie Bradshow, y a hacerme preguntas. ¿Realmente me ven como un “madurito interesante” como me dice Canalla y algún otro? Esa misma frase conlleva ya decadencia.
¿Implica eso que lo interesante radica solo en aquello de la madurez?
¿Solo soy interesante porque soy mayor que ellos?
¿Es madurez intelectual y la decrepitud del cuerpo lo acaban por sobrellevar solapado por su búsqueda?
¿O es un cuerpo decadente lo que les pone a algunos?
¿Y si es así porque la relación no se hace mas prolongada en el tiempo?
¿Será que luego no les lleno. Y pierdo el interés.?
No dejo de ser “tierno, entrañable, abrazable...” pero no logro mantener la atracción sexual, ni excitarles lo suficiente..., entonces.
Debo resultar patético en la cama. O beso fatal. O el flancuerpo les provoca una reacción interna de rechazo. O no la tengo tan grande como pensaban. O no es suficiente que tiemble de emoción entre sus brazos, que me deje hacer, que deje de hacer...
¿Será quizás alguna de estas cuestiones -o lo que es peor todas a la vez- por las que me resulta tan difícil encontrar alguien que quiera compartir conmigo algo mas que unos días juntos o unas horas junta que te junta?
¿Soy la atracción repentina de un chaval joven -quizás inexperto o confuso- por unos días y luego ya está? Sin embargo, el primero no era tan joven...
¿Qué vieron en mi aquellos chicos del verano, del otoño, del gimnasio... o Rollito? ¿Qué dejaron de ver? O que no soy capaz de hacerles ver...
Quizás no quiera verlo yo.
¿Está el problema solo en mi?
Tenía este post preparado desde el viernes noche. Llevo horas dándole vueltas a si ponerlo o no por autocensura, tras conocer anoche algo que me sorprendió y que no me esperaba.
Finalmente he decidido no cambiar nada. Al fin y al cabo nada va a cambiar a estas alturas.
Vulcano me echa en cara que mi problema es que me gustan demasiado jóvenes. No voy a negar que es así.
Efectivamente me gustan los que son mas jóvenes que yo, me encuentro cómodo y a gusto con ellos. Me aportan. (Con mis novias me pasó igual, me llevaba diez años de diferencia con la última).
Y sin embargo mi primer chico tenía 39.
Las estadísticas del putón revelación (osea, yo) dicen que la media anual es ciertamente baja (39, 25, 23, 28...) pero en mi descargo he de apuntar que los conocí a todos a través de Internet y por así decirlo “llegaron a mi”. Surgieron sin buscar. Y aparecieron jóvenes. Y todos sabían mi edad.
Suele ser de lo primero que aclaro en las conversaciones iniciales debido al rechazo que he llegado a sentir en otros mas jóvenes por eso, renunciando incluso a una posible amistad.
¿Debo, pues, sentirme mal porque un amigo mas joven me confiese que le recuerdo a su padre?
¿Le habré parecido tal la otra noche a Dik?

El jueves nos citamos en la Alameda con él, Shiquillo, su hermana, su novio Gaby, Quijote, Pcj, y yo. Quedamos para tapear y así conocer a nuestro comentarista.
Dik resultó un chico majísimo, joven (28 años, aunque aparenta menos), guapote, y muy agradable. Divertido en su comentario de “estoy en 1º de Gay”, yo le respondí que en mi caso ya estaba licenciado, tras años de compaginar estudios, y que incluso había hecho un master intensivo en el último año, pero sin decir nunca las notas en casa.
Prometió apuntarse a una nueva partida de Risk, y volver a reunirse con nosotros acompañado por otro compañero suyo de trabajo que también entiende.
Y éste... ¿me verá también como a su padre cuando me conozca
Curiosamente, mañana es 19 de marzo. Aprovecho para felicitar a cuantos celebren su onomástica. Queridos Joselito y Snowhand.
Es así mismo el Día del padre.
Llevaba días pensando que iba a escribir un post epistolar dedicado a ese hijo que no tengo, que pude tener, que probablemente nunca tenga (aunque Judah se empeñe en mantenerme como progenitor en sus enlaces) y...
Finalmente el post ha ido por estos derroteros. Que cosas.
Debo estar mayor.
Tan mayor estoy y "soy tan así" que solo puedo terminar con esto:


Aunque solo sea el estribillo con el que deba quedarme: No tengo edad para amarte...
Y detenerme en unos versos. Claro, tenían que ser de él.

Síndrome - Mario Benedetti

Todavía tengo casi todos mis dientes
casi todos mis cabellos y poquísimas canas
puedo hacer y deshacer el amor
trepar una escalera de dos en dos
y correr cuarenta metros detrás del ómnibus
o sea que no debería sentirme viejo
pero el grave problema es que antes
no me fijaba en estos detalles.


Podría pensarse que la montaña rusa va hacia abajo otra vez.
Pos no.
Aunque no he salido de marcha, ni siquiera he tomado un café, ni he visto a nadie sin un cierto tono amarillento... no estoy especialmente decaido.
Porque la rayadura surgió el jueves y ya se ha diluido en el tiempo, como ocurre con tantas otras cosas, porque hay algún bloguero que otro que me hace sentir bien, porque me he reido con la peli Another Gay Moovie que me dejó Pcj, porque aunque no he ido al gym esta semana no he puesto ni un gramo con tanto jaleo de la casa (también influye que no tengo mucho apetito), porque en broma o no me mandó un desconocido un beso en plena calle, porque hay miraditas de vez en cuando que emocionan e ilusionan, porque lo pasé genial el otro día cogiendo margaritas, porque no me canso de Quijote (a pesar de todo), porque me ha gustado conocer a Dik, y compartir con los amigos una nueva quedada, y que me llamen Salva y koeps, y que se vengan los bilbainos, y que lleguen los muebles nuevos, y que algunos veinteañeros se hagan tan amigos mios, y que las Antonias nos queramos tanto, y que al menos durante un tiempo, algunos mucho mas jóvenes que yo, me hagan sentir tan tan tan bien.
Y el que quiera entender, que entienda.

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¿SE HA ADELANTADO LA PRIMAVERA QUE A TODOS LOS GAYS ALTERA?

Tras la jornada de campo, la semana volvió por sus derroteros laborales habituales, con el agravante de que esta semana ha tocado trabajar varios días por la tarde.
Entre eso, el cansancio de “coger margaritas”, mucho que hacer en la casa, y un poco de apatía, es posible que no pise el gym seguramente hasta el sábado.
Pero no estoy inactivo, precisamente...

Sucede que estoy en plena faena arreglando la habitación donde pondré el dormitorio principal de la casa. Al final me he decidido por decorarlo con un llamativo amarillo para las paredes, que seguramente combinaré con tonos burdeos en las cortinas y complementos. Tengo que ir por una lámpara a la que ya he echado el ojo. Y a ver sofás-camas antes que pase mas tiempo.
Es probable que en unos días me llamen para comunicarme la inminente llegada de la cama-canapé con su colchón de 1’35 (ejem , si alguien se anima a estrenarlo conmigo...), el armario y las mesillas.
Así que me he puesto en plan Manolo & Benito antes de que se me eche el tiempo encima pintando techo y paredes. Es un trabajo algo cargante, sobre todo si lo hace uno solo, pero es lo que hay.
Cuando ya todo esté puesto y en su sitio, seguro que queda mono, pero mientras tanto...que rollo.
Y que mal huele la pintura joé...

Por cierto, que me pasó una cosita el otro día -cuando fui a comprar la dichosa pintura- ciertamente curiosa.
Tras una breve siesta me dispuse a acudir a la droguería donde hacen esas mezclas de colores tan chulos y modernos. Ya llevaba la referencia del color así que tardé poco.
La tarde estaba soleada, pero hacía un aire algo fresco, de modo que iba algo abrigado con un jersey y mi cazadora de H&M mixta de lana y pana que muchos me conocéis puesta.
Para evitar la flama del sol vespertino me puse las lentillas y las gafas de sol nuevas y por la riada amarilla que me fui.
Tras dejarme en la tienda de pinturas los 23 euros que acabarían extendidos en las paredes de la habitación, volví con los 5 kilos de pintura andando de vuelta a casa, en un paseo de unos 15 minutos.

A la altura de un semáforo, casi a punto de llegar a casa, me dispongo a cruzar cuando me fijo en un chico -también con gafas de sol- ciertamente atractivo, de apariencia treinteañera, con algunas canas que le daban un aire interesante. Parecía mirarme desde el interior de su coche detenido en el semáforo.
Si no fuera por que ambos llevábamos las gafas oscuras aseguraría que nuestras miradas se cruzaron. Es mas, se alargaron en el tiempo, pues la avenida es grande y cruzarla lleva su tiempo.
Cuanto mas me acercaba a la altura del chico mas sensación tenía de que me estaba mirando. Y de pronto veo que sonríe, dirigiendo la vista hacia mi, con una -quise ver- ligera e insinuante inclinación de cabeza. Y creo que me surgió una media sonrisa, casi instintiva, que no pude reprimir.
Pero es que la cosa fue a mas.
Justo ya a la altura de su ventanilla, de pronto, hace sonar el claxon con un toque de aviso breve y directo, y me lanza un beso -percibí perfectamente el movimiento de labios “only youuuuu”- con la cabeza dirigida hacia mi, en un sonoro “muac” que casi hace se me cayera la lata de las manos.

Ni que decir tiene que uno no está acostumbrado a estas cosas. Solo me pasó algo similar hace años, cuando contaba yo con unos veintipocos o así (vistiendo muy de pijo yo, con un cuerpo muy delgado yo, y tipillo así de muy mono yo) que un grupo de chicas me silbaron al pasar cual cuadrilla de obreros salidos ante la macizorra de turno.
Nunca mais...
Miradas sí, para que negarlo, de todas las formas y colores (de ojos) pero nada parecido.
Hasta ahora.

Y me pregunto, como hice nada mas ocurrir el suceso, sin mirar hacia el chico para nada -muy digno yo-, como si me pasara todos los días -muy chulo yo- , y sin mirar atrás -muy gilipollas yo- cómo es posible que me haya pasado eso.
Varias respuestas asaetearon mi mente en cuestión de pocos segundos...

1. El tío en realidad no tocó el claxon del coche al pasar yo sino que pitó a la señora rubia teñida de unos 70 años que, algo alejada de mi y con bastón, también se disponía a cruzar el semáforo porque en realidad lo que le ponen son las maduritas.

2. El tío se quedó impresionado de mi cuerpo serrano (las carnes blandiblú no se aprecian cuando vas tan vestido) y lo que le pone es el misterio que siempre encierran los ojos ocultos tras unas gafas de sol (que no me quedan mal, la verdad).

3. El tío se entretiene en las paradas de los semáforos guaseándose de los viandantes que dirigen su mirada hacia él y les pita y besa para que se rayen como yo lo estoy haciendo ahora.

4. El tío me conoce y yo con mi miopía habitual no he sabido reconocerlo. Debía conocerme mucho para avisarme con el claxon
-nunca me había sentido tan hombre objeto- y sobre todo para enviarme el sonoro beso, lo cual quiere decir que debo resultar encantador para los demás si me lanzan besos desde los coches cuando me ven de lejos.

5. Estoy buenisimo y no me había dado cuenta. O tengo algo que además de atraer raros hace que se fijen en mi otros normales(aunque luego no me duren).
Por eso si hago cuentas de lo que ha significado este año de iniciación en el lado oscuro y se entera la EnisAcademia (vale, confieso, no les he contado todo...) me dan el Blogscar al putón revelación.

6. El tío llevaba un calentón del quince, le funcionó su gayradar en cuanto aparecí en el radio de acción del mismo, y le faltó tiempo para pitarme y besuquearme en la distancia con la esperanza de que yo mandara la pesada carga de pintura a la porra y me montara con él en el coche para pasar la noche juntos pintando entre el lienzo de sus sábanas con nuestros pinceles.

Cualquiera sabe.

Lo curioso es que me pasó al día siguiente de vivir un momento similar, cuando al salir ya anochecido del curro, me crucé con otro morenazo treinteañero con gafas, muy atractivo, que parecía sufrir un tirón en la pierna al cruzar la calle.
Claro, el chico se detiene con la molestia, hace aspavientos con el miembro inferior de su cuerpo mientras se lo masajea ante mi...

(¡¡¡La pierna, leches, en que estabais pensado!!!)

...tiempo suficiente para un cruce de miradas y....

Y precisamente ocurre que la mirada se alarga en demasiado tiempo de lo normal para dos chicos desconocidos que se cruzan y a los que no les une nada....
Uyyyyy, que me parece a mi que sí que nos une, que tú y yo..... Ummmmmm, no se yo, ¿sí?.... ummmmm, no se yo...
Típica situación de microsegundos en los que transcurridos acabas por volverte para ver si él se vuelve.... y....
Sí, se volvió.
Gayradar ataca de nuevo. Y acierta.

¿Será que se ha adelantado la primavera que a todos los gays altera?
Eso o que me sienta divinamente coger margaritas en el campo.

Para desfogarme quiero una fiesta como esta. Que ensucia menos que la de Travis que ya puse hace tiempo.
Por cierto, ¿no os gusta este tio? Para mi ha sido toda una revelación..



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MARGARITAS EN EL CAMPO

Doy la bienvenida una nueva semana que espero tenga buenos momentos como con los que despedí la última.
Una semana en la que he mantenido el ritmo del gimnasio y he perdido un nuevo kilo (obsérvese el tipito que se me está quedando en la foto de al lado, que comparandola con las de la quedada de diciembre hacen mas que notorios los avances del gym).
Por otra parte, he preparado el dormitorio para pintarlo, he vuelto a ver Volver (lo emitió Canal Plus) que se veía fatal en la versión pirata que me dejaron, y he empezado a hacer gestiones para una posible subida a Madrid en la primera parte de la Semana Santa.
Asimismo, he hablado por teléfono con Koeps, Judah, Ekiots, Paperboat, y un chico muy majo que conocí a través del Gaydar. No me puedo quejar, eso de que se acuerden de uno siempre es agradable.
Salva hizo el intento, pero me pilló en el gym.
También tuve conversaciones de Messenger, unas agradables (Tato, Canalla...) y otras no tanto (no es bloguero). Pero de todas se aprende.
Ocurre lo mismo con los comentarios que dejáis. Muchas gracias a todos.


Como ya anuncié hace unos días, este domingo teníamos planeado algunos de los blogueros locales irnos juntos al campo “a coger margaritas”. Así que, como es tradición, me pillé un par de las blancas, y con una de ellas empiezo a desgranar los Si y No de rigor:

Sí,
acabo de regresar del campo. De coger margaritas. Con buen color de cara y, sobre todo, de alma. Con la sensación de tener suerte con la gente que te rodea, de poder intimar con buenos amigos, con los que reír, y jugar, y pasar las horas, a los que puedes hacer confidencias, que se preocupan por cómo estás si te ven serio o preocupado, te hacen sentir bien, y a los que quieres cada vez mas.

No,
al final no pudo venir Pcj, porque tenía que ayudar a su amiga Marta (la peligrosa general de los ejércitos del Risk de hace algunos posts) en no se que cosa. El viernes por la noche cené con ellos junto a Quijote, Shiquillo y su churri, para planear bien la jornada dominical de campo. Pcj me trajo los últimos episodios de Héroes, serie cuya visión recomiendo encarecidamente a todos. Y nos sorprendió con un regalito, un CD de música muy variada que cada año hace para sus mas allegados. Todo un detalle. Lástima no pudiera venirse a coger margaritas.
Gaby también me dio ¡¡¡por fin!!! el último disco de Fangoria. Lo que se ha hecho de rogar...



Sí,
al campo fuimos Shiquillo, su churry Gaby, Quijote y yo. Y Mikgel, claro, que era el anfitrión. Él nos llevó, tras enseñarnos su casa del pueblo, mas allá del mismo hasta la finca de un familiar -en pleno campo y tras transitar por un camino que se nos hizo casi el Paris Dakar- donde se convirtió en un perfecto guía senderista-cronista de la historia del lugar y el paisaje de la comarca. Aparte de demostrar sus excelentes actitudes en la cocina.

No,
Luigi y Pedro “Erecciones” tampoco aparecieron finalmente. Y es una pena.
Al primero no lo vemos, creo recordar, desde el concierto aquel de las canciones del cine español en el Maestranza, a primeros de enero.
Y al segundo aún no lo conocemos en persona, y la verdad es que tengo ganas, con las buenas referencias que mi amigo Vulcano me hacen de él. Además nos quedamos con las ganas de preguntarle a este último (de parte de otro bloguero) si la foto de su pecho es suya o “emprestada”. No hay que complicarse mucho en saber quien puede ser el curioso...


Sí,
Nos hizo un tiempo magnífico, con algo de viento pero muy soleado. La ruta senderista por los campos onubenses -algo secos- en animada charla, entre margaritas, arboleda, diversa vegetación y sonidos naturales, así como el paseo por los restos arqueológicos de un poblado cercano tartésico, muy agradable. Y encima uno fue aprendiendo y reconociendo términos rurales que eminentemente no suele usar. Soy tan urbanita... Aunque como les dije a los presentes, me amoldo a todo.
Y que decir del registro dialéctico del lugar...
- ¿...eiiiiiii, jonde vaaaaaiiiii...?, surgió de la nada la voz casi irreconocible.
- Atejaaaaltaaaaa...., contestaron a mi lado, sin que tampoco lo reconociera ante mi estupor.

O algo así. Soy incapaz de trascribirlo en todo su esplendor. Y encima dice que le gustaría hablar así siempre.
Ains, no le pido que declame a Lope de Vega, pero por Diosssssss que no le de por zambullirse en la Andalucía profunda, por muy auténtico y autóctono que resulte, y muy contento que esté en su pueblo.


No,
fue imposible mantener encendida la barbacoa por culpa del insistente viento que combatía con fuerza desde primera hora de la mañana, por lo que no pudimos disfrutar de la carne a la brasa. Pero no pasamos hambre, mas bien al contrario, por la cantidad de comida que llevamos entre todos: papas aliñadas, tortilla de patatas, papas en alioli, queso, aceitunas, doritos barbacoa para mojar e salsas picantes, pastel de queso azul, patatas fritas, rosquitos, pan de pueblo, y bebidas variadas. Al final sobró de todo. Y mira que comimos...


Sí,
El viento remitió, afortunadamente, por la tarde, y eso nos permitió salir de la casa rural para tomar el sol y continuar con los juegos en la mesa exterior, sentados sobre troncos. Muy bucólico todo. Allí ejercitamos nuestra picardía y guasa a través de juegos como el “follar” (suena fatal pero es superdivertido y nada obsceno) o el “adivina el personaje que te escribo en la frente” en el que por cierto soy un hacha, para pique de Quijote. Acabamos casi peleándonos, o mejor dicho él conmigo. Eso es que somos cada vez mas amigos, digo yo...
Antes jugamos -en la casa- a las cartas y al Party (ganó el equipo formado por Quijote, Shiquillo y Mikgel) que como suele pasar saca lo peor de cada uno, y lo mas cachondo también.

No,
Las fotos no podían faltar, en posturas, situaciones y gestos variados. Y se las hice también a las margaritas, claro. Hubo hasta video, realizado -con el teléfono móvil- en los alrededores del poblado tartésico. Lo que nos reímos cuando a Quijote se le ocurrió ponerle de fondo los silbidos de la BSO de El bueno, el feo y el malo. Menudas pintas...

Sí,
El bizcocho de la madre de Mikgel nos volvió loco a todos, sobre todo a Quijote, que casi se zampa él solo no se cuantas porciones. Aunque yo no le fui a la zaga.

No,
jamás consentiremos que Mikgel se recluya aún mas en su autoconvencido universo asocial.

Sí,
las divertidas rencillas y peleillas de enamorados de Shiquillo y su churri -a las que nos tienen tan acostumbrados- son como la salsa de nuestras reuniones. Sin ellas no serían igual.

No,
tampoco lo serían sin el peculiar sentido del humor de Quijote, o la socarronería de Mikgel. O mis ocurrencias verbales...


Sí,
uno de los presentes admitió que en su etapa adolescente se masturbaba con las paginas del Venca en la que aparecían modelos masculinos en ropa interior.

No,
No voy a decir quien. Otros lo siguieron con parecidas confesiones. Yo guardé un prudente silencio, lo mío fue el Nuevo Vale. Ni punto de comparación...

Sí,
Alguien preguntó: “¿cuándo empezamos la orgía?”

No,
Tampoco diré quien fue.
Y no, no la hubo. Excepto la de risas, camaradería y buen humor.

Sí,
estaría bien que se sumaran algunos mas a este tipo de reuniones. Planeamos una futura salida a la playa. Ténganlo en cuenta blogueros, comentaristas y lectores habituales. Todos son bienvenidos.

No,
Es imposible que me haya acordado de todo. Pero para eso están los blogs de Shiquillo y Quijote, que algo interesante seguro que podrán aportar.

Pero bueno, ¿cuántos pétalos tiene esta flor?
Que pedazo de margarita...
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RETAZOS DE PASADO, PRESENTE Y FUTURO
PASADO:



En estos días en que recuerdo los comienzos de esta sana costumbre de escribir en un blog, echo la vista atrás y recuerdo marzo del año pasado y mis comienzos.
Es fácil refrescar la memoria, solo hay que pinchar en el enlace MI PRIMER BLOG de la derecha. Y evocar, sonreir, compartir y/o asombrarse, según nos vaya el cuerpo.
Hoy quiero mirar de frente esa parte de mi ayer, de aquel armario aún entreabierto, y rememorar los primeros comentarios que llegaron a este lugar cargados de buenos deseos y que eran recibidos por mi con enorme ilusión.

El primero fue el de Diley, una chica -amante de los versos- que llegó por casualidad tras una foto que puse de cuando estuve en Siena hace ya años.
Un par de días después llegó el primer comentario de Quijote. No podía ser de otro. El que hoy es mi amigo, aunque aún no hayamos discutido. Se ve que soy mas amigo de Pcj.
Le siguieron J´adore y su “que chungo” que nunca llegué a entender, y La Bestia, con aquella frase que me impactó: “El miedo es un ladrón”.
Inesperadamente apareció el quitasueños, el hombre de ninguna parte. Un aviatar en el Google le llevó hasta el personaje cinematográfico de Brokeback Mountain y éste al Enis del mar que asumí como nick en mi blog.
A veces me acuerdo de él...
Días después El espíritu libre sentenció con otra frase “El miedo es una ilusión”. Y me visitaron Feña, desde tierras americanas, y mi adorado Alexander, el que fuera mi inspiración y ejemplo con su vida, para poner en marcha este diario indiscreto.
Poco después hizo su aparición Pcj, tras mi repentina desaparición por problemas técnicos por las que me vi obligado a abrir las puertas del armario. Su blog -muerto en combate- se llamaba Life is a song.
Con la llegada de la primavera vinieron también Hairblue, para comentar un post lleno de conexiones y referencias extrañas, e Ippsen, que se leyó todo el blog y encontró que teníamos cosas en común.
Al día siguiente Luigi, quien me habló de aquel grupo de amigos filogays, con lesbianas incluido, que con el tiempo llegué a conocer.
Asimismo, fueron tan amables de comentar aquellos primeras postprendas que colgaba en el armario, fotologueros como Tuno (ya desaparecido) o Mr Piedra.
Y casi cesando el mes, apareció Rober dedicándome estas palabras que se me clavaron muy dentro: “eres capaz de cruzar el alma humana y captar la esencia de cada uno”.
El mismo día que me decía Hugo o Antonio “es curioso el viaje de la vida...”
Y tan curioso. No hay mas que ver como fue el suyo.
O el del malogrado Andrés.
En los últimos días ya de aquel primer mes, llegaron los comentarios de Dsquared 84, quien me descubrió Sexo en Nueva York, y de Robin, un chico en silla de ruedas, llamado Mauri, que se confesaba incapaz de enamorarse. Me pregunto qué sería de él...
Amandarina surgió para despedir marzo diciéndome que yo estaba en un proceso de búsqueda. Que acertado estuvo.
Lo que he buscado y he encontrado en todo este año...
Y lo que no...
Para terminar, aquella frase que se me ocurrió un día, y que Rober resaltó como la frase del año (nominada frente a “...es de pobres” en los Blogscars:
“En ocasiones veo vivos”.

PRESENTE:



He conseguido ya varias semanas de ritmo continuo en el gym.
Cuatro días a la semana, alternando los ejercicios de la parte superior e inferior del cuerpo.
Un día, diez minutos de bicicleta para calentar. Después tres series de veinte en musculación: sentadillas (con barra a la espalda), extensión de rodillas (25 kilos), femoral tumbado (25 kilos), gemelos (25 kilos), adductor (25 kilos) y flexiones de abdomen inferior en banco y otras de abdomen oblicuo en el suelo. Tras acabar las series 45 minutos de ejercicio cardiovascular (quince minutos de bicicleta, los mismos de cinta, y diez de remo). Por último bajo a la piscina y nado tres largos -ida y vuelta- en croll, espalda y croll, de nuevo, en lo que viene a ser una media hora.

Al día siguiente, tras el calentamiento, las mismas tandas de series pero con ejercicios distintos: levantamiento horizontal de pesas
-empecé con solo la barra, luego le añadí pesas de 2’5, y lo próximo será ir por las de 5 kilos- para pasar luego a estirar la espalda con el jalón al pecho (35 kilos), a continuación elevación lateral de mancuernas -comencé con 2´5 kilos y ya he pasado a los 5 kilos- y posterior curl alterno de bíceps, polea para triceps (25 kilos, ¡¡¡joder lo que me cuesta!!!) y flexiones del abdomen superior en banco crunch -sin balanceo- y luego isométrico, es decir, lo mismo pero aguantando. Mas tarde, como el día anterior, el mismo tiempo y ejercicios dedicados al cardio y la natación.

Todo ello combinado con una alimentación equilibrada.
Y tras el ejercicio de cada día, que me lleva entre hora y media y dos horas, paseo por el jacuzzi, el baño de vapor, la sauna y ducha.
Cuando sales del gym eres un hombre nuevo.
O, mejor dicho, lo que queda de él.

Objetivos de todo esto:
Que el músculo gane terreno a la grasa. (Yo no lo noto, la verdad...)
Mitigar la flacidez. (¡¡¡Venga hombre....!!!)
Adelgazar. (Los que no me ven desde hace tiempo me lo notan si me encuentran. No se...)
Perder volumen. (Como no sea el del mp3 que me pongo de fondo...)
Mejorar el sistema inmunológico y cardiovascular. (Me da que en esto influye mas el Inmunoferol que me tomé...)
Encontrarme mejor. (Psa...)
No pensar -abstraerme- mientras lo hago. (Eso sí)
Recrear la vista. (Uy, ya te digo....)


Logros por todo esto:
Que se señalen algo los gemelos y los músculos de los muslos de momento. (De lo poco de mi físico que no me desagrada tanto. Por algo Edu me llamaba “piernecitas...”)
Aparentemente menos volumen. (Los milagros en esto no existen).
Ponerme ropa que no me ponía hace un año (Sin parecer que va entallada o a punto de saltar un botón y dejar tuerto a alguien).
Ver que baja lo que indica la báscula. (Pero leeeeennnnto.... muy leeeeennntoooooo....)
Distraerme. (Po zi)
Estar menos cansado de ánimo y mas de esfuerzo físico. (Sobre lo primero... pues no se que decirte, la verdad. Y respecto a lo segundo..., ains, ni te cuento).
Recrear la vista. (Si te lo he dicho....)


FUTURO (inmediato):




Acercarme hasta el centro para comprar otro de los libros de Ivan Babiano.
Tras el buen rato que me hizo pasar su obra La fuerza del destino (que coincidencia Judah, Ekiots y Mugalari...) me interesa conocer su otra novela: Historia de un deseo.
Lo curioso es que llegué hasta el primero de los libros mencionado, finalista al VI Premio Odisea, por que el autor tiene perfil en cierta web de contactos de la que soy asiduo, aunque contacte menos que en una Alerta Ovni.

La Sinopsis oficial dice:
“En La fuerza del destino, Iván Babiano narra la historia entrañable y a la vez divertida, de dos jóvenes que descubren el gran mundo de Madrid, a través de la atracción, el deseo y la comprensión de sus propios valores.
Pol y Richard, dos compañeros de piso muy distintos, vivirán en su primer año de universidad, una de esas épocas difíciles que terminan de quitar el velo de la adolescencia, un período lleno de cosas nuevas y excitantes que se prueban por primera vez, y que terminan siendo los mejores recuerdos de la juventud.
Iván Babiano vuelve para mostrarnos el madurar de unos personajes, el madurar de un escritor y la maestría con que le da un nuevo giro de tuerca a un tema como es el amor. Pugna de sentimientos entre corazón y cabeza.
Si en su obra anterior Historia de un deseo, hacía un homenaje a Almodóvar, en su nuevo libro se rinde a los pies de Mecano para hablarnos de una relación transformada en simbiosis, amor a la sombra de una duda.
Necesidad de explorar... ¿Amistad por encima de todo o pasión encubierta?
La fuerza del destino permite revivir momentos inolvidables a quienes ya los han vivido y, a quienes aún no lo han hecho, echar un vistazo a las magníficas experiencias que tienen por delante”.

Y yo añado:
Su lectura es fácil, el argumento muy simple, el desarrollo algo precipitado, y el final de los que me gustan. Pero sobre todo me sirvió de ejercicio evasivo y de diversión ante las peripecias de dos jóvenes gays que descubren Madrid.
Cuantos recuerdos...
Especialmente indicado para cuantos participaron en la quedada del pasado puente de diciembre.

Y para terminar, alguien que está por encima de la dimensión espacio-tiempo. Madonna.
Me encanta esta canción.
Y me tienen loco estos bailarines.



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UN AÑO DE BLOG
Y entenderás en un sólo momento
que significa un año de... blog.



Mas o menos a esta hora, hace 365 días, tras años entre tinieblas, y acrecentado el tiempo de incertidumbre e insatisfacción por la pérdida de un ser querido, con la sombra de la ausencia y el desamor como alfombra, me dejé caer sobre la red en repaso continuo por las historias, relatos y confesiones dados a luz por un interesante grupo de anónimos personajes de la llamada blogosfera.
Fue un descubrimiento que me motivó hacia la imitación, el desahogo y la terapia. Que mas tarde me hizo conquistar el sueño, deslizarme por el deseo, abrirme a lo prohibido, desvelarme, hacerme visible, encontrar, sentirme cómplice, escuchar, aconsejar, comprender, charlar, sentir, compartir, vivir y reinventarme.
La construcción de este armario, primero entreabierto y luego abierto al mundo, me permitió hacer amigos, celebrar encuentros entrañables, emborracharme de experiencias, contaminarme con otras sensaciones, entregarme, recibir, vivir y contentarme.
El balance de lo conseguido es muy positivo. De lo hallado altamente valorado. De lo perdido tristemente aceptado. De lo olvidado fácilmente prescindido. De lo imposible solo conformado. Y de lo soñado todo esperanzado.
El blog nació, creció, y como Ícaro renació de las cenizas que los incendios de la tecnología moderna provocaron. Como nave que cruza el mar interior de uno mismo, cambió de rumbos, navegó por meses y se embarcó entre luces y sombras hacia nuevos puertos.
A cuantos subieron a bordo mi mas profundo agradecimiento.
Vuelvo la vista un año atrás.
Leo y escribo. Mas bien reescribo.
Uff, que extraño resulta haber llegado hasta aquí y seguir sin tener aún lo suficientemente claras la ideas acerca de lo que uno espera con esta aventura.
Todo tiene su principio y su final.
Continúo sin saber cuando llegará el término de este viaje. Si cruzaré el océano siempre solo, compartiré camarote, me esperará un amor en cada puerto, o acabaré en un crucero luna de miel.
Algo descentrado y errante, aún, pero encadenado a aquella firme decisión primera de enfrentar las cosas de otra manera sigo y prosigo.
El tabú de mi bisexualidad se ha hecho en un año casi un asunto de chiste frente a la creciente visibilidad de la parte gay que hay en mi y la comprometida decisión de permanecer en el lado oscuro. Una evolución que cualquiera puede encontrar, para asombrarse por su desarrollo, post a post en la cronología de este armario-blog.
Me alejé del frío invierno insatisfecho, busqué la cálida luz de la primavera esperanzada, me quemó el sol del verano ardiente de deseo y languidecí en el otoño de la decepción.
La noche se hizo caricia, y el día acogedor.
Este Diario muy indiscreto ofreció recuerdos y nuevas experiencias. Quien Sabe lo que seguirá ofreciendo...
Ahora lo veo todo mas claro. Pero como siempre, es según el color con que se mire.
Y para celebrar mi primer año de blog, realizo la entrega de los primeros Blogscars.
Estos Premios, que entrego de forma subjetiva, realzan la capacidad de transmitir sensaciones que he recibido y que proclamo con satisfacción a cuantos lo hicieron realidad con sus escritos, música e imágenes.

MIS BLOGSCARS 2007

Mejor Blog: MI VIDA Y PARANOIAS (Quijote)
Mejor Bloguero: PAPERBOAT (Por Navegando a la deriva)
Mejor Bloguera: ARRIERITA (Por Arrieritos Somos)
Mejor Comentarista: TATOJIMI
Mejor Fotologuero: TONI MARTIN
Mejor Escritor de Ficción: VULCANO (Por el Amante del Volcán)
Mejor Escritor Original: PAPERBOAT (Por Navegando a la Deriva)
Mejor Visibilidad en Blogs: El blog de JAIMITO
Mejor Blog Divertido: LAS PICARAS VIBORITAS (Ken Te Den)
Mejor Blog Original: 4 DE JUNIO (La llamada)
Mejor Blog Distinto: MARIONETA CON ALMA SINTÉTICA (Judah)
Mejor Montaje de Video Original en Blogs: ORGULLOSOS DE SER 2006 de Albo Producciones en EL ARMARIO ABIERTO (Enis)





Mejor Video Original en Blogs: MIS DESVENTURAS (Absolut Ruben)



Mejor Video Adaptado en Blogs: Madre e hija, de el Blog de Alessandro



Mejor Fotografía: Hace un año, del Blog de Jaimito



Mejor Selección de Fotos: El Blog de Jaimito
Mejor Selección de Fotos X: DESPUÉS DE LA TORMENTA (LuisM)
Mejor Diseño de Blog: MORIBUNDO POR EL ARTE (Hairblue)
Mejor Blog de Largos Posts: LUCHANDO CON UN FANTASMA (Rober)
Mejor Blog de Cortos Posts: VIVIENDO UNA VIDA SIN MI (Jubal)
Mejor Idea Original: COMANDO GRAN VIA CON FUENCARRAL
Mejor Banda Sonora: CARPEDIEM (Alexander)
Mejor Canción : De EL ARMARIO ABIERTO, 21 de noviembre de 2006. (Enis)



Mejor Quedada de Blogs: MADRID 2006. PUENTE DE LA INMACULADA.
Mejor Vestuario: Disfraces de Carnaval de MIRANDA Y YO (Por vos muero)



Mejores Afectos Especiales: Post Caricias, del jueves 20 de julio de 2006, en EL ARMARIO ABIERTO (Enis)
Mejor Blog Documental o Didáctico: MAMI SOLTERA CON PARÁSITO ENCANTADOR (Perl Oui)
Mejor Nick: CANALLA
Mejor Frase de Post: ....Es de pobres. De EL ASTEROIDE B-612 (Diego del mar)
Mejor Blog Revelación: SIEMPRE QUIERO MAS (Mario)
Mejor Comentarista Revelación: SALVA
Mejor Pareja de Blog: EKIOTS Y MUGALARI
Mejor Blog del lado no oscuro: DIARIO DE EVA LUNA
Blog Honorífico: ES AEQUO A LOS BLOGS DESAPARECIDOS DE HUGO, PCJ Y MIKGEL

Aunque el mejor premio es leeros cada día a todos y cada uno de vosotros. Recibir vuestros comentarios. Y sobre todo, conoceros.
Estais nominados en mi corazón.