LA COMPAÑÍA DEL CORREDOR DE FONDO
Demasiadas emociones en poco tiempo. Muchos nervios. Rutina. Ahorro. Bastante trabajo. Añorar. Distracciones. Esperanza. Ánimos. Confianza. Amistad. Suspiros de alivio. Algunas alegrías. Y no faltó algún que otro disgusto. La vida.
Uno lleva como puede la distancia y no ver a Orlando todos los días como antes. La factura del teléfono ha subido como la espuma. Las tarjetas de crédito están que echan chispas. Los planes y proyectos se reconvierten. Y sin embargo estoy feliz.
Casi no veo a nadie. Apenas he salido las últimas semanas. Por eso me vino genial la invitación amable que recibí para asistir al cumpleaños del primo de Pcj, que tuve ocasión de disfrutar con él y CRAZY. Ya hacía tiempo que no los veía y fue una tarde muy agradable.
Comilona, regalitos, copas, risas, muchas fotos, charlas, conocer gente, juegos... todo un placer compartir todo ello con gente estupenda, casi treinta personas, y sobre todo volver a estar con mi gran amigo opera queen.
Gracias Pcj.
Puede que ya no hablemos como antes ni tengamos tiempo de vernos tan a menudo (esto de tener a alguien especial a tu lado es lo que tiene) pero, de tarde en tarde quedamos, y sabemos que siempre estamos ahí para lo que haga falta.
Y si lo que hace es fanta, entonces habría que acordarse de Quijote, ¿verdad Vulcanito?. Hace muchísimo que no le veo, ni hablamos apenas. Pero sigue siendo el Quijote de siempre, que junto con mis otros niños (Shiquillo, Gaby, Luigi, Mikgel, Carlitos, Pcj, Dik, CRAZY) necesito ver de vez en cuando, y si pueden ser todos a la vez mejor, que la chupipandi de Sevilla se lo pasa de escándalo cada vez que queda. Y ya hace tiempo que no coincidimos todos. Evidentemente ya no hablamos de hacer una quedada, sino una reunión de amigos.
Por eso me dolió no poder acompañar a Mikgel en su celebración de cumpleaños (te debemos un regalito, guapo) como me pasará mañana en la de Carlitos Sublime. Aprovecho para felicitarte y lamentar mi ausencia en tu casa, pero ya sabes por donde andaré y con quien...
A Quijote le voy a hacer un monumento. Se lo merece por la paciencia que suele tener ante según que cosas, por la forma en que las encara, por su sentido del humor, su capacidad de empatía... pero sobre todo porque se ha convertido en mi ángel de la guarda cibernético.
¡¡¡Por fín alguien me supo dar una solución -parcial, pero efectiva- al problema con el Messenger!!!
Ya puedo volver a charlar sin problemas, como acabo de hacer hace apenas un rato con mi gran amigo Alberto o el cielo de niño que es Diego del Mar.
A ver si voy recuperando conversaciones con gente que valen la pena y echa uno tanto de menos por culpa de accidentes informáticos como el que he padecido.
Y por supuesto a Quijote le tengo que agradecer que como buen friki (de los sanotes) junto con Fido y compañía, me suministren de cada uno de los capítulos de Héroes, que cada vez me tiene mas enganchado. No se que haría yo sin ellos.
Gracias, Quijote.
Ya solo falta que mi ganador de apuestas favorito se decida a comunicarse un poco mas. Y que Judah de señales de vida, que me tiene preocupadillo su silencio. Espero que se lo pase muy bien este finde, que ya me he enterado por donde andará acompañado de mis queridos vaquitos, a los que echo tanto de menos.
Al menos de Tato sí tuve noticias -cómo echo de menos sus comentarios- pero entiendo la situación por la que pasa y le mando mi cariño desde aquí. A ver si nos vemos por Madrid.
Lástima no pudiera compartir la hospitalidad del majísimo Espantapájaros hace unas semanas junto con mi adorado Canalla. Pasé un rato estupendo con ellos. Espero poder repetirlo en breve.
Ahora solo me queda recuperar el contacto con Alejandro, al que le sigo debiendo un chocolate, o con otra mucha mas gente encantadora (Gracias, Chequebo) y todo volverá a la normalidad.
No se que me pasa últimamente que me cuesta comentar.
Confieso hay posts que me motivan mas que otros. Y que hay blogs que antes me encantaban y ahora casi ni los visito. Por el contrario, no me faltan los clásicos, y hay nuevos blogueros que me llaman mucho la atención. Pero me cuesta dejar unas palabras. No se si porque lo veo ya todo distinto o sencillamente el distinto soy yo. Lo que tengo claro es que no me apetecen, ni interesa, las polémicas, los bandos, etc. Me aburren.
Otras veces me da por pensar que el que aburra pueda ser yo. Lo que confieso no me aburren nunca son las historias personales de gente como Donuttz, Alexander, etc. Me encanta que compartan su vida con todos. Me ayuda a olvidar las cosas malas y aprendo de sus trayectorias vitales.
Me asusta ver que es más fácil de lo que creía ignorar o caer en la indiferencia. Hasta olvidar.
Curiosamente me es más fácil sobrellevar un problemón grave que un sencillo malestar. Quizás porque los últimos suelen aparecer mas traicioneros. De todas formas, los momentos que me ponen triste o preocupado procuro olvidarlos pronto. No me falta ayuda para lograrlo, afortunadamente.
Gracias, Alberto.
Aún así, me irrita sucumbir una y otra vez en lo mismo, ser demasiado confiado, no aprender de los errores ya cometidos y dejar que me vuelvan a engañar por ser “tan así”, por no querer recelar y dejar de estar alerta. Pero me pasa. Y me cansa.
Hay muchas cosas que me cansan. O que me ponen nervioso. Los últimos días sobre todo han sido duros. Pero al final el sol vuelve a brillar, aunque con algunos rayos menos. Mejor, así no se quema uno.
No lo había hecho hasta ahora, pero era oportuno asegurar los resultados. No solo por mi. Ahora respiro aliviado y sigo mi camino, mas seguro, mas tranquilo. Pero ese mal rato no se lo deseo a nadie. Y me ha hecho repasar mi vida, pensar en la insensatez de muchos, y solidarizarme con los que sufren.
Ya me paso en líneas, cachis...
Solo espero que lo que aquí comparto no resulte tan insoportable de leer, por su tamaño, como en ocasiones sospecho pueda pasar con según que lecturas.
En unas pocas horas estaré en Madrid con Orlando. Ya he hablado con Koeps para quedar, y con Vulcano y Antinoo. Alberto también estará por allí. El finde promete.
Hay que aprovechar estos viajes para ver a los buenos amigos.
Gracias Luis, David, Paco...
Aunque la mayor parte del tiempo la pasaré con los ojos mas bonitos del mundo.
Por pudor, y respeto, jamás sería capaz de plasmar aquí los momentos de intimidad que comparto. De hecho ya veis que casi no cuento nada de él mas que generalidades. Considero que es algo demasiado personal, y que debe quedar en el terreno de lo privado, aquello que solo comparten dos. Pero no será por ganas de gritar a todos lo que me hace sentir.
Gracias, cari.
Sí puedo afirmar que me sienta muy bien. Me aporta serenidad, alegría e ilusión. Me hace feliz.
No es el único. Hay muchos otras personas que se han convertido en imprescindibles para mi. Por lo que me proporcionan.
Aunque la carrera de la vida empiece con muchos corredores, y algunos queden en el camino, estoy tranquilo porque se que llegaré a la meta con la mayoría de ellos.
Y que nunca me faltará la compañía del corredor de fondo.
Os dejo con uno de los mas bellos diálogos que recuerdo haber escuchado en mucho tiempo. Me ha hecho sentir especial. Me ha emocionado.
Gracias, Diego.
Uno lleva como puede la distancia y no ver a Orlando todos los días como antes. La factura del teléfono ha subido como la espuma. Las tarjetas de crédito están que echan chispas. Los planes y proyectos se reconvierten. Y sin embargo estoy feliz.
Casi no veo a nadie. Apenas he salido las últimas semanas. Por eso me vino genial la invitación amable que recibí para asistir al cumpleaños del primo de Pcj, que tuve ocasión de disfrutar con él y CRAZY. Ya hacía tiempo que no los veía y fue una tarde muy agradable.
Comilona, regalitos, copas, risas, muchas fotos, charlas, conocer gente, juegos... todo un placer compartir todo ello con gente estupenda, casi treinta personas, y sobre todo volver a estar con mi gran amigo opera queen.
Gracias Pcj.
Puede que ya no hablemos como antes ni tengamos tiempo de vernos tan a menudo (esto de tener a alguien especial a tu lado es lo que tiene) pero, de tarde en tarde quedamos, y sabemos que siempre estamos ahí para lo que haga falta.
Y si lo que hace es fanta, entonces habría que acordarse de Quijote, ¿verdad Vulcanito?. Hace muchísimo que no le veo, ni hablamos apenas. Pero sigue siendo el Quijote de siempre, que junto con mis otros niños (Shiquillo, Gaby, Luigi, Mikgel, Carlitos, Pcj, Dik, CRAZY) necesito ver de vez en cuando, y si pueden ser todos a la vez mejor, que la chupipandi de Sevilla se lo pasa de escándalo cada vez que queda. Y ya hace tiempo que no coincidimos todos. Evidentemente ya no hablamos de hacer una quedada, sino una reunión de amigos.
Por eso me dolió no poder acompañar a Mikgel en su celebración de cumpleaños (te debemos un regalito, guapo) como me pasará mañana en la de Carlitos Sublime. Aprovecho para felicitarte y lamentar mi ausencia en tu casa, pero ya sabes por donde andaré y con quien...
A Quijote le voy a hacer un monumento. Se lo merece por la paciencia que suele tener ante según que cosas, por la forma en que las encara, por su sentido del humor, su capacidad de empatía... pero sobre todo porque se ha convertido en mi ángel de la guarda cibernético.
¡¡¡Por fín alguien me supo dar una solución -parcial, pero efectiva- al problema con el Messenger!!!
Ya puedo volver a charlar sin problemas, como acabo de hacer hace apenas un rato con mi gran amigo Alberto o el cielo de niño que es Diego del Mar.
A ver si voy recuperando conversaciones con gente que valen la pena y echa uno tanto de menos por culpa de accidentes informáticos como el que he padecido.
Y por supuesto a Quijote le tengo que agradecer que como buen friki (de los sanotes) junto con Fido y compañía, me suministren de cada uno de los capítulos de Héroes, que cada vez me tiene mas enganchado. No se que haría yo sin ellos.
Gracias, Quijote.
Ya solo falta que mi ganador de apuestas favorito se decida a comunicarse un poco mas. Y que Judah de señales de vida, que me tiene preocupadillo su silencio. Espero que se lo pase muy bien este finde, que ya me he enterado por donde andará acompañado de mis queridos vaquitos, a los que echo tanto de menos.
Al menos de Tato sí tuve noticias -cómo echo de menos sus comentarios- pero entiendo la situación por la que pasa y le mando mi cariño desde aquí. A ver si nos vemos por Madrid.
Lástima no pudiera compartir la hospitalidad del majísimo Espantapájaros hace unas semanas junto con mi adorado Canalla. Pasé un rato estupendo con ellos. Espero poder repetirlo en breve.
Ahora solo me queda recuperar el contacto con Alejandro, al que le sigo debiendo un chocolate, o con otra mucha mas gente encantadora (Gracias, Chequebo) y todo volverá a la normalidad.
No se que me pasa últimamente que me cuesta comentar.
Confieso hay posts que me motivan mas que otros. Y que hay blogs que antes me encantaban y ahora casi ni los visito. Por el contrario, no me faltan los clásicos, y hay nuevos blogueros que me llaman mucho la atención. Pero me cuesta dejar unas palabras. No se si porque lo veo ya todo distinto o sencillamente el distinto soy yo. Lo que tengo claro es que no me apetecen, ni interesa, las polémicas, los bandos, etc. Me aburren.
Otras veces me da por pensar que el que aburra pueda ser yo. Lo que confieso no me aburren nunca son las historias personales de gente como Donuttz, Alexander, etc. Me encanta que compartan su vida con todos. Me ayuda a olvidar las cosas malas y aprendo de sus trayectorias vitales.
Me asusta ver que es más fácil de lo que creía ignorar o caer en la indiferencia. Hasta olvidar.
Curiosamente me es más fácil sobrellevar un problemón grave que un sencillo malestar. Quizás porque los últimos suelen aparecer mas traicioneros. De todas formas, los momentos que me ponen triste o preocupado procuro olvidarlos pronto. No me falta ayuda para lograrlo, afortunadamente.
Gracias, Alberto.
Aún así, me irrita sucumbir una y otra vez en lo mismo, ser demasiado confiado, no aprender de los errores ya cometidos y dejar que me vuelvan a engañar por ser “tan así”, por no querer recelar y dejar de estar alerta. Pero me pasa. Y me cansa.
Hay muchas cosas que me cansan. O que me ponen nervioso. Los últimos días sobre todo han sido duros. Pero al final el sol vuelve a brillar, aunque con algunos rayos menos. Mejor, así no se quema uno.
No lo había hecho hasta ahora, pero era oportuno asegurar los resultados. No solo por mi. Ahora respiro aliviado y sigo mi camino, mas seguro, mas tranquilo. Pero ese mal rato no se lo deseo a nadie. Y me ha hecho repasar mi vida, pensar en la insensatez de muchos, y solidarizarme con los que sufren.
Ya me paso en líneas, cachis...
Solo espero que lo que aquí comparto no resulte tan insoportable de leer, por su tamaño, como en ocasiones sospecho pueda pasar con según que lecturas.
En unas pocas horas estaré en Madrid con Orlando. Ya he hablado con Koeps para quedar, y con Vulcano y Antinoo. Alberto también estará por allí. El finde promete.
Hay que aprovechar estos viajes para ver a los buenos amigos.
Gracias Luis, David, Paco...
Aunque la mayor parte del tiempo la pasaré con los ojos mas bonitos del mundo.
Por pudor, y respeto, jamás sería capaz de plasmar aquí los momentos de intimidad que comparto. De hecho ya veis que casi no cuento nada de él mas que generalidades. Considero que es algo demasiado personal, y que debe quedar en el terreno de lo privado, aquello que solo comparten dos. Pero no será por ganas de gritar a todos lo que me hace sentir.
Gracias, cari.
Sí puedo afirmar que me sienta muy bien. Me aporta serenidad, alegría e ilusión. Me hace feliz.
No es el único. Hay muchos otras personas que se han convertido en imprescindibles para mi. Por lo que me proporcionan.
Aunque la carrera de la vida empiece con muchos corredores, y algunos queden en el camino, estoy tranquilo porque se que llegaré a la meta con la mayoría de ellos.
Y que nunca me faltará la compañía del corredor de fondo.
Os dejo con uno de los mas bellos diálogos que recuerdo haber escuchado en mucho tiempo. Me ha hecho sentir especial. Me ha emocionado.
Gracias, Diego.
ESTADO DE NERVIOS
Hay determinados momentos en mi vida en los que el estado de nervios ha alcanzado tal nivel que dificilmente puede uno olvidarse de ellos. Quedan marcados como a fuego en la memoria del corazón y archivados en lo mas recóndito del cerebro para siempre.
No hace mucho he protagonizado uno, pero hubo varios otros anteriores:
Cuando intentaron que fuera a la guardería.
Cuando falleció mi padre.
Cuando un tribunal médico debía decidir si me libraba o no de la Mili.
Cuando me examiné del carnet de conducir.
Cuando me examinó un tribunal de oposición.
Cuando falleció mi madre.
Cuando decidían cortar una relación sin darme explicaciones.
Cuando esperas los resultados de una serología completa.
Que mal se pasa....
Y cómo se hunde en las raices interiores esa sensación de angustia, solo entendible bajo el refugio de un suspiro de alivio posterior.
Solo espero que no haya muchas mas. Porque mi corazón ya se va haciendo viejo como para soportar según que cosas.
Y para terminar quisiera matizar que...
Desde luego releyendo el post anterior detenidamente está visto que no estuve muy fino en el desarrollo del mismo. Tuvo su origen en un programa de Callejeros donde salía gente rara que a veces tocan de vecinos y una inmediata conversación con un amigo de los de verdad que me provocó una catarata de ideas sobre la rareza que seguramente no fui capaz de ordenar o exponer convenientemente.
Sencillamente, fue surgiendo una sucesión de ideas sobre la rareza humana, lo raro que somos, los raros que nos encontramos, el peligro de algunas rarezas, los mundos interiores, la soledad, las sectas, etc, que, mezclados con experiencias personales, me hicieron divagar demasiado sin que quedaran muy claras en su exposición.
Da la impresión, sin embargo, que mas de uno ha querido ver mas allá. Quizás por recientes malentendidos, a los que francamente no le doy importancia, y lo que me preocupa mas: una posible identificación del tipo “raro” con determinadas personas reconocibles.
Como no es la primera vez que pasa algo similar tengo ya claro que no voy a perder el tiempo en dar explicaciones. Ya me cansa.
Solo pido que no se empeñen en ver segundas intenciones malintencionadas o leer entrelíneas cualquiera sabe el qué, porque sencilla y sinceramente mente no las hay.
Evidentemente no creo que alguien por escribir un blog ya sea un raro. Al menos no es el raro peligroso del que hablaba. Ni reflejo ningún pensamiento dirigido contra ningún bloguero.
Ni contra los frikis sanotes asiduos a sus aficiones, tampoco.
Los raros a los que me refería son otros.
Pero desde luego no tienen ni nombre, ni apellidos, ni nick.
Que a estas alturas tenga yo que salir a esto... y leer según que cosas...
En fin. De algo no tengo dudas. Y es que, aprovechando cierta expresión popular del sur, aunque todos tengamos nuestros buenos y malos momentos, no todo el mundo puede ser "tan así", muchos mas bien se quedan solo en un "tan asao"
No hace mucho he protagonizado uno, pero hubo varios otros anteriores:
Cuando intentaron que fuera a la guardería.
Cuando falleció mi padre.
Cuando un tribunal médico debía decidir si me libraba o no de la Mili.
Cuando me examiné del carnet de conducir.
Cuando me examinó un tribunal de oposición.
Cuando falleció mi madre.
Cuando decidían cortar una relación sin darme explicaciones.
Cuando esperas los resultados de una serología completa.
Que mal se pasa....
Y cómo se hunde en las raices interiores esa sensación de angustia, solo entendible bajo el refugio de un suspiro de alivio posterior.
Solo espero que no haya muchas mas. Porque mi corazón ya se va haciendo viejo como para soportar según que cosas.
Y para terminar quisiera matizar que...
Desde luego releyendo el post anterior detenidamente está visto que no estuve muy fino en el desarrollo del mismo. Tuvo su origen en un programa de Callejeros donde salía gente rara que a veces tocan de vecinos y una inmediata conversación con un amigo de los de verdad que me provocó una catarata de ideas sobre la rareza que seguramente no fui capaz de ordenar o exponer convenientemente.
Sencillamente, fue surgiendo una sucesión de ideas sobre la rareza humana, lo raro que somos, los raros que nos encontramos, el peligro de algunas rarezas, los mundos interiores, la soledad, las sectas, etc, que, mezclados con experiencias personales, me hicieron divagar demasiado sin que quedaran muy claras en su exposición.
Da la impresión, sin embargo, que mas de uno ha querido ver mas allá. Quizás por recientes malentendidos, a los que francamente no le doy importancia, y lo que me preocupa mas: una posible identificación del tipo “raro” con determinadas personas reconocibles.
Como no es la primera vez que pasa algo similar tengo ya claro que no voy a perder el tiempo en dar explicaciones. Ya me cansa.
Solo pido que no se empeñen en ver segundas intenciones malintencionadas o leer entrelíneas cualquiera sabe el qué, porque sencilla y sinceramente mente no las hay.
Evidentemente no creo que alguien por escribir un blog ya sea un raro. Al menos no es el raro peligroso del que hablaba. Ni reflejo ningún pensamiento dirigido contra ningún bloguero.
Ni contra los frikis sanotes asiduos a sus aficiones, tampoco.
Los raros a los que me refería son otros.
Pero desde luego no tienen ni nombre, ni apellidos, ni nick.
Que a estas alturas tenga yo que salir a esto... y leer según que cosas...
En fin. De algo no tengo dudas. Y es que, aprovechando cierta expresión popular del sur, aunque todos tengamos nuestros buenos y malos momentos, no todo el mundo puede ser "tan así", muchos mas bien se quedan solo en un "tan asao"
RAROS
No creo que sea bueno que siempre te den la razón.
Pero que bien le sienta a uno que le comprendan, recibir apoyos, sentirse respaldado... sobre todo si viene de alguien cercano o conocido. Aunque el valor de alguien que apenas te conoce hay también que resaltarlo.
Es una forma de reafirmar tu ideario, tus lícitas consignas interiores de comportamiento, tus autopropuestas de ser.
Y de confirmar que no yerras, que vas por buen camino.
Y sirve para sentirte muuuuuy bien frente a lo que te hace pupita.
Lo importante que es sentirse arropado, acompañado...
Nadie debería sufrir la soledad. Y sin embargo la vida está llena de gente sola.
Claro que mejor estar solo que vacío por dentro. Eso es aún peor.
Y hay dos tipos de vacíos interiores: el vacío neuronal o incapacidad cerebral y el vacío emocional o incapacidad de sentimientos. Si se suman ya los dos... ponen los pelos como escarpias.
La soledad impuesta es lo peor. Pero la que algunos deciden vivir por si mismos, o incluso necesitan, tiene un componente de satisfacción por su parte que me llega a asustar. Lo digo porque a veces se construyen mundos interiores y ¡¡¡cómo pueden llegar a ser esos mundos!!!
Uno en su vida se acostumbra a que a nuestro alrededor encontremos todo tipo de gente. Si tienes suerte hallarás (para conservar como oro en paño) buenos amigos y gente que vale la pena. Pero es inevitable que des, asimismo, con gente falsa, de doble cara, malaje, desagradable, sucia, antipática, borde o -no se si estaréis de acuerdo conmigo, pero últimamente pasa mucho- sobre todo.... rara.
Los frikis graciosos están bien, pero los raros “raros”, los que piensas “que maaaaaalllllll” cuando te los ves delante en según que situaciones, cada vez se multiplican mas. Y pueden llegar a ser peligrosos.
El otro día, en Callejeros de Cuatro, flipé con algunos problemas que se dan entre los vecinos. Hasta para eso hay que tener suerte.
Pero cuanta mala gente hay por el mundo... por favorrrrr...
Cuando alguien me suelta un “es que yo soy muy raro” ya me pone en alerta. ¿Cuál será su rareza?, me pregunto. Y acaba por aparecer, pero curiosamente no era precisamente la que me anunciaban. Que cosas.
En el fondo todos tenemos nuestras rarezas, claro. Que no es lo mismo que sentirse o estar raro. Eso es otra cosa.
La cuestión es saber si ser raro es compatible con otras cualidades mas positivas.
Hace unos minutos, al hilo del comportamiento de aquellos con formas de ser que ponen los pelos de punta, y polémicas suscitadas sobre Iago y otros blogueros, mantenía una conversación con mi buen amigo Alberto quien me preguntaba por cierta persona. Sobre qué impresión me daba. Porque a él no le daba buena espina.
Le contesté que no era mala persona, pero es verdad que el chico tiene su punto rarito. Cierto es que no lo conozco lo suficiente, aunque haga ya mucho que nos vemos de vez en cuando para echar unas copas.
Hoy día cuando crees que conoces a alguien te encuentras cada sorpresa desagradable... y, por el contrario, quien menos te lo esperas puede responderte positivamente contra todo pronóstico.
Así que hasta que no me haga una putada de las gordas (tuvo un detalle feísimo una vez, pero rectificó y no lo ha vuelto a hacer) habrá que darle un voto de confianza. Y esperar que no acabe en alguna secta, de esas que ponen en contra, que las hay de muchos tipos...
Mientras tanto habrá que seguir confiando en ese sexto sentido o intuición que no suele fallarme sobre la gente. Que al final... están a punto de darme el pleno al 15. Que manera de acertar. Es solo cuestión de tiempo. Ya podía pasarme con el sorteo del Euromillón, digo yo.
Lo que Paper daría por ese don. Y no el de encontrarse raros.
Lo mejor es lo que hace Pcj, pasar de ellos.
Pero, en ocasiones te los encuentras a la vera cuando menos te lo esperas, y a ver quien es el guapo que sale indemne entonces del encontronazo.
Si en vez de gente se tratara de situaciones probablemente el especialista sería Mikgel. O incluso podrían serlo Shiquillo y su churri.
Por si acaso voy a ver si me esfuerzo en cultivar la intuición navegando en mi submarino por un mar de frikis.
Con tanta rareza el radar no funciona a pleno rendimiento. Mientras tanto me defenderé y reafirmaré con cargas de profundidad frente a lo superficial, indiferente y prescindible.
Por si acaso.
Y por higiene mental.
Como diría Amor... ¡¡¡fuera quiste!!!
Pd.
Luigi, me encantó verte el otro día. Estás muuuuuu guapo.
Vulcanito, el finde del 26 estaremos Oli, Alberto, Antonio y yo por allí. Nos vemos ¿no? Si alguien mas se quiere apuntar...
TRES CARTAS DESESPERADAS Y UNA CANCIÓN DE AMOR
Mi querido ganador de apuestas :
No sabes lo que me alegró saber de ti la otra noche, aunque fuera por tan poco tiempo. Pienso en ti, me acuerdo de ti, me preocupo por ti, te echo de menos, y siento que estés mal (y sobre todo no poder ayudarte a que te sientas mejor, en gran parte porque no me dejas intentarlo).
Estoy aquí para lo bueno y para lo malo. Y me duele que no admitas mi necesidad de intentar ayudarte en todo lo que pueda. Aunque solo puedo respetar tu decisión. Y recordarte que sigo dispuesto a lo que haga falta.
Y aunque no respondas a mis mensajes, a mis llamadas... solo tienes que recordar cuando te miraba a los ojos, nos reíamos juntos, nuestra complicidad.... y que aunque me doliera mucho no me importaría perder la apuesta si eso significaba no perderte del todo.
Bueno, exagero, claro, me muero si la pierdo, con lo que ahora tengo a mi lado. Pero es una forma de decirte que, aunque ahora yo lo esté, si tú no estás bien, no acabaré yo de poder estarlo del todo.
Te quiero.
Besos.
Hola, Alright:
Hace poco dejé un breve comentario en uno de tus posts en el que narrabas la reciente visita que durante el pasado puente del Pilar realizaste junto a tu novio a Sevilla, en la que tuviste ocasión de disfrutar de algunas de las cosas y personas que mas te gustan de ella y te apetecía ver, lo cual celebro.
He de confesar que mi comentario se me ocurrió hacerlo mas bien en plan coña que otra cosa.
Lo reproduzco: “¿Cómooooooooooo? ¿Habéis estado en Sevilla en el puente y no se le ocurrió a tu novio ni darme un toque siquiera?. Esto sí que no me lo esperaba yo.” (Lastima no pillar por aqui la entonación, porque solo me faltaba poner las manos en jarra, en plan mu mari...)
Quizás si en vez de un “cómoooooo” hubiera puesto un “cómooooorrrrr” o un “egggggggque” o un “oiiiiinsss” el mensaje hubiera llegado de otra manera. O no.
Porque no se trata solo de lo que uno lee, sino de lo que uno quiera leer... ha pasado ya tantas veces... y seguirá pasando.
El caso es que resulta obvio que el comentario fue entendido como un mal reproche en plan “que desprecio mas grande que venís a Sevilla y no habéis hecho por verme” (entiéndase, por favor, el exageradísimo tono con que lo planteo). Cuando para nada es así, te lo puedo asegurar.
Eso no quiere decir que no me hubiera encantado conocerte y sobre todo volver a ver a Rubén. Y que al menos un toquecillo de éste último sí hubiera estado bien. Me habría hecho ilusión, como seguro se la hizo a Jan o a Quijote, lo reconozco. Pero en ello no hay obligación, chaval, se trata mas de un querer que de un poder. Yo mismo, a veces, quiero mas que puedo.
Lo cierto es que hubiera estado bien un tapeo, un cafelito, o un breve encuentro. Pero vamos, en ningún momento he sugerido macroquedada alguna, o similar. Y menos planificar vuestro finde en plan cicerone caudillo. No se de donde te sacas esa paranoia.
Si además estoy en plan ahorro total y sin salir, y mas perdío que el barco el arroz (no hay mas que preguntar a los de la chupipandi local)...como para plantearme nada de eso, y no es por menospreciar, porque no es precisamente ese mi estilo.
Como "amablemente" dices que “en caso de queja o reclamación esto es lo que hay” y tras los diversos puntos de tu comentario, que me atrevería a calificar de un poquito borde (con perdón), e inmerecido, considero, me he decidido tras calibrarlo (tal como está el patio últimamente) a escribirte estas líneas con cierto disgusto, lo confieso.
Escribí en este mismo blog, meses atrás, que cuando por abril tuvimos la suerte de disfrutar de la visita de Tato y Luis M. me lamenté por la ausencia final de Rubén, tras la posibilidad apuntada por algunos blogueros amigos de que se pasara por aquí acompañado de su nueva pareja. Me hacía ilusión por verle y por conocerte.
Soy así de tonto, me encanta conocer gente, y sobre todo volver a verla, si tras compartir blogexperiencias, multichats, etc y llegar a conocerla en persona, me cae bien.
Es el mismo motivo por el que pasado el tiempo, y aunque no le vea apenas o casi ni hablemos, le tenga presente, me acuerde de su cumpleaños, por ejemplo, y me preocupe por felicitarlo y charlar un ratito, alegrándome de que le vayan las cosas bien.
Al igual que cuando a alguien le va mal, aunque pretenda esconderse o encerrarse en si mismo insisto hasta parecer pesado para que se abra, no se aparte, y tenga en cuenta que uno está también para los malos momentos y no solo para los buenos.
Por eso me preocupo de llamar o enviar un mensaje a alguien que se, por ejemplo, que tiene familiares cercanos a los que van a operar, o que están enfermos, o pasan un mal momento, o son sacados del armario a la fuerza, o les deja su novio, o no aprueba un examen, o para felicitarlo por su onomástica.... Cosillas así.
Es el mismo principio por el que lamento que Orlando tenga que hacer solito la mudanza, la limpieza de la casa, y habilitarla para vivirla en Madrid. Claro que no es mi obligación, ni debería preocuparme por no poder ayudarle a hacerlo, pero es que quiero hacerlo, me gustaría poder hacerlo, es una forma de demostrar con eso también lo importante que es para mi. Y es extensivo a muchas situaciones de la vida, en lo bueno y en lo malo.
Uno se retrata en los detalles que tiene con los demás, en cómo plantea sus relaciones, en cómo hace o dice las cosas, o en cómo las interpreta, las reclama, o las celebra.
Son detalles que indican cómo se es, a qué le da importancia o se la quita. O como respira, en ese momento. O siempre.
Se describe uno a sí mismo, en suma.
No hace mucho le reprochaba yo a alguien muy querido que no hiciera un esfuerzo por vernos tras mucho tiempo sin poder hacerlo, coincidiendo ambos en la misma ciudad. Es lógico que me molestase, que me doliera, que me quejase. Es humano, es razonable.
Si uno se enfurruña es porque la otra persona le importa. Y las cosas duelen. Pero no voy a dejar de quererlo por eso. Pasado el mosqueo inicial uno se pone en su lugar y entiende que no todo el mundo responde como uno lo haría a veces y que no es tan fácil responder a las demandas que los demás nos hacen. Esto ayuda a afrontar las que a ti te hacen y no sabes-puedes responder como otros quisieran.
Volviendo a abril, días después de aquella visita y encuentro de amigos-conocidos (que cada uno se incluya donde su corazón le lleve) dedicaba yo en una de mis ocurrencias un post a mandar un telegrama nominativo dirigido a algunos amables comentaristas de cierto post mío sobre la Semana Santa muy íntimo y personal. Entre ellos uno a ti, estimado Allright, quien amablemente lo habías descrito como brillante y me mandabas un besazo. Mi respuesta en forma de telegrama fue: “que pena que no hayas podido venir. STOP. Me alegra el haberte traído esos pensamientos cofrades. STOP. Y también que el tiempo te permitiera hacer tu estación de penitencia. STOP. Y que te gustara el relato sobre mi abuela. STOP.1 besazo. STOP.”
Me gusta dar besos. Y recibirlos. Y me gusta dedicar algo especial a quien piensas es especial. O lo aparentaba.
Dirigía aquel telegrama al mismo bloguero que me decía en otro comentario: “Espero que el año que viene me pueda ir para allá y me enseñes el paso de tu cofradía. (....) A ver si convenzo a la sargento y me voy a Sevilla el 21, haré de hijo bueno para convencerla”. Y me mandabas otro besazo, sin conocernos en persona, aunque tras tiempo leyéndonos y comentándonos.
No fue el único que me mandaste. Hubo otros mas, por Feria, cuando agradeciste mi atención al contenido de los blogs que suelo leer (entre ellos el tuyo) con un “La verdad es que tiene merito escribir un post en el que sabes que le pasa a cada uno de nosotros en nuestras vidas en la actualidad”, y otro besazo, cuando me aconsejaste guardar en mi corazón mis siete maravillas.
Me mandaste también muchos besos tras comentarte sobre lo bueno que es el consumo moderado de alcohol o sobre la amistad, cuando yo te decía frente a una mala actuación de unos amigos tuyos: “... me produce una profunda tristeza. Por ti, por la decepción, la impotencia, el malestar y el dolor. Por ellos, por ignorantes, falsos y simples. Dan pena. Dan asco. (....) ¿Amigos? Esos que describes no.
Pero tienes otros muchos. Mira a tu alrededor, seguro que los hay, cerca de ti. Sin dobleces.
Sí. Los tienes, a tu lado, y a otros muchos a kilómetros de distancia. Aunque ya hayas estado con ellos o ni siquiera los conozcas. O si los conoces, aun no tengas tanta confianza como tenías con los otros. O no hayas tenido tiempo de tenerla. Pero nunca te harían eso. Porque serán blogueros gays, mariconas maduritas, jovencitos de pluma loca, u homosexuales de esos... Pero son hombres que sienten como tú, sensibles como tú, y auténticos.... amigos. (....) Solo es cuestión de que el tiempo ponga a cada uno en su sitio.
Y dentro de muchos años te darás cuenta de lo que ha sido el verdadero significado de la amistad en tu vida. Solo con mirar quien está a tu lado y recordar a los que se fueron sin dejarte ese mal sabor de boca que ahora tienes. Y que no merece la pena conservar. Toma, un caramelo de chupipandi.”
Me contestaste, estimado Allright, que te había gustado mucho ese comentario. Y precisamente en función de lo que te ponía en él, de no poder participar el verano pasado en el encuentro mantenido en Jaén al que fui invitado por Canalla y Tato, de las alusiones a la posibilidad de vernos aquel 21 de abril en una visita a Sevilla, o de hacerlo la próxima Semana Santa, o de otras parecidas en conversación telefónica reciente con tu novio al felicitarlo por su cumpleaños, es por lo que me atrevía a lamentar no veros ni siquiera un ratito en vuestro paso por estas tierras. Simplemente por eso. Ya ves tú.
Las cosas que se me ocurren...
Y sobre los motivos de no querer hacerlo que expone(i)s en tu último comentario, donde ya no hay besos, sino puntualizaciones... ¿que puedo decir?
Pues... podría repuntualizar. Pero no lo voy a hacer.
No pienso jugar a las polémicas, a estas alturas. Que cada uno que lo lea saque sus próximas conclusiones. De lo que se dice, porqué y cómo se dice.
Te garantizo, Allright que me alegro mucho de vuestros seis meses de felicidad y de que tengas tantos amigos en Sevilla con los que pasar parte del preciado tiempo que dedicas a las personas que te son importantes.
Eso sí, he de precisar que las visitas a los blogs las suele hacer la gente (como lo que escribe) en plena disposición de su libre albedrío. Cada uno hace uso de sus blogs, posts, y comentarios como le parece oportuno. No hay mejor ejemplo que tu último comentario en el mío. Y yo siempre he sido un firme partidario del uso de la libertad.
Confieso que me puse triste esta mañana al leerlo. Y como toy raro...
Considera esta carta un desahogo necesario, sin mala intención, ante lo que considero algo desafortunado.
Para quien tras leer esto piense que tampoco es algo a lo que hay que dar mucha importancia, o que exagero al decir que me pone triste algo así, me apropio de las palabras de nuestro querido Quijote, cuando tras estar con unos amigos no hace mucho compartiendo unos días del verano contaba: “De este fin de semana me quedo con el reencuentro (o primer encuentro) con gente a la que no conocía hace apenas un año, pero que sin darme cuenta se han hecho parte imprescindible de mi vida y con los que disfruto cada vez que puedo; conversaciones y risas en cualquier momento; (....) y muchos buenos recuerdos (....) Daros a todos las gracias por esos buenos momentos vividos y los que quedan por venir (o eso espero)”
Pues no hay mas que decir, creo.
Un saludo.
Pd: Para todos.
Aquí sigo, siendo tan así, con los brazos abiertos y dispuesto a no dejar de enviar besos merecidos a quien los quiera recibir.
Querido Rubén:
Me entristece ver que estés de acuerdo con según que cosas. Pero lo entiendo. E insisto que no te reprocho nada. Ni tienes que darme explicación ninguna sobre nada, en serio. De verdad que jamás me he tomado a mal que en tu reciente visita no avisaras. Mas bien era un lamento en voz alta, sin ninguna intención de reproche. Agradezco que no te dirijas a mi de mal rollo o friamente, y sí con un tono cercano.
Te puedo asegurar que no me molesta ni me digusta nadie cuando se dirige a mi en cualquier circunstancia, y menos gente a la que tengo aprecio. Suelo ser muy comprensible cuando me dicen las cosas bien. Y si algo me molesta prefiero comentarlo en privado.
Eso sí, flipo con esa idea de que tenga yo interés en planificar o planear las vacaciones de nadie, salvo que las comparta, y aún así, solo hay que preguntar a quienes he hospedado en casa o me han invitado y acogido en las suyas o han compartido conmigo un viaje. Con lo conformista que yo soy.
Respecto a eso de que me sentía incomodo en Madrid... son sensaciones que lamento pude dar. Lo cierto es que me lo pasé genial, hice lo que quise, con quien quise, nadie me obligó a nada, ni se me pasó por la cabeza obligar a nadie a nada. Pero tampoco tengo que subirme a los carros que conducen otros por obligación. Se cual es el camino que puedo-quiero o no coger.
Y sobre todo hice grandes amigos, con los que sigo compartiendo momentos y sentimientos, y a los que me gusta dedicar todo el tiempo y afecto que haga falta y sobre todo necesiten.
Te agradezco especialmente los besos y te los devuelvo multiplicados.
En vez de desesperarme prefiero esperanzarme en una canción de amor.
Hoy he vuelto a ver aquel primer correo de hace ya mas de tres meses y que me encontré tras volver de las vacaciones. Y claro, me ha hecho volver a pensar en ti. Y hoy ya van...
TOY RARO...
No pude ir a Zaragoza el pasado puente, a pesar de estar invitado por Alberto y tener unas ganas enormes, pero el intensivo plan de ahorro en el que me zambullí hace unas semanas me recomendaba dejarlo aparcado hasta el próximo año.
Tampoco logré finalmente ir a Madrid. Sin que aún le entregaran las llaves del piso de alquiler a Orlando y con el AVE y autobús completo estaba complicada la cosa. Cuando finalmente unos compañeros de trabajo me dicen de aprovechar su viaje en coche para irme con ellos no había habitación doble en la pensión (con lo que me haría ahorrado aggggggggggg).
Tirada la toalla y sin medios ya para irme resulta que en mitad del puente le dan vía libre a entrar en el inmueble de alquiler. Ya se podía haber dado mas prisa el puto administrador de los cojones.
Total que mi guapo gusiluz tuvo que “mimir” solito todos estos días, cuando yo podía haber estado allí desde el jueves. Y lo que es peor, tuvo que cargarse la mudanza y limpieza sin ayuda, y encima trabajando.
Aunque me insista en que no me preocupe por eso, me jode no haber podido ayudarlo. Yo para estas cosas soy muy de echar el hombro. Ayudé a un amigo a hacer cinco mudanzas, cinco. Como para no echarle una mano a él, vamos...
Pero bueno que ya tiene casa. Aún no la he visto, pero seguro que está bien, porque el chico tiene muy buen ojo para casi todo. Porque mira que fijarse en mi...
En fin, espero regresar por allí el próximo día 26. Y probablemente pasar, aunque no pueda hacer el puente de Todos los Santos, el primer finde de noviembre, salvo cambios de última hora. A ver como explico en casa tanto viajecito...
Por lo demás, apenas cojo un libro. Tengo montones de pelis por ver pero no enciendo el DVD. Tampoco veo mucho la TV, si acaso alguna serie o algún canal de música (sí vi el Callejeros de Cuatro sobre la Gran Vía y los vecinos que me gustó mucho) y poco mas.
No me funciona el Messenger, así que, aunque me puedo conectar, no consigo hablar con nadie. Y bichear en el PC acaba por cansarme. Posteo poco y comento menos de lo que debería, aunque no dejo de visitar los blogs.
Aunque me empeño no estoy nada motivado para el estudio. Se me va la mente con facilidad. Duermo poco.
Salvo la llamada diaria de Orlando y la de Alberto casi no hablo con nadie. Y como no quiero gastar... es que ni uso el móvil. Me encantaría llamar de vez en cuando a algunos blogueros y saber de sus vidas (no en plan cotilla, leches) pero la caída libre de mi cuenta corriente me lo impide.
No salgo casi de casa con el tema de ahorrar. Me llaman para salir algunos de los amigos homófobos pero no me apetece nada quedar con ellos. Y los de la chupipandi marica estamos de un perdio... cada unos con sus costumbres y/o parejas.
Me apetece ya la ropa de abrigo. Pero no me puedo comprar nada de la nueva temporada, ains. Odio ser mas pobre de lo que me gustaría. Si ni siquiera me doy los caprichitos de chucherias de antes.
Claro que tampoco es que me cueste mucho, porque tampoco tengo mucho apetito.
No se si es que se acerca mi cumpleaños en poco mas de un mes, o que pienso demasiado, o yo que se... pero...
Toy raro...
¿Qué tal un besito?
DE NUEVO EN MADRID
Hacía mas de 15 días que no veía a Orlando. En concreto, desde que estuvimos en Madrid disfrutando de un fin de semana en compañía de Alberto, Antonio, Vulcano, Antinoo, el italiano Sergio, y algunos amigos de los primeros. Y se me hacía muuuuuuy duro. Tenía un síndrome de abstinencia afectiva bestial.
Estando allí por aquel entonces, precisamente, le surgió la oportunidad de trabajar en la capital del reino. Le comenté que tenía un pálpito, que iba a tener suerte. No se lo quería creer. Y así fue. Le contrataron y en pocos días se vio allí en una pensión mientras buscaba piso.
Poco le podía ayudar yo desde Sevilla (donde nos conocimos y empezamos a intimar) mas que respetando y apoyando sus decisiones, interesándome por su estado de ánimo y haciéndolo reír en la distancia, con mis cosas, para que no se sintiera solito ni desarraigado.
Le echaba muchisisisisimo de menos. Por eso, en cuanto tuve la oportunidad de ir para allá este fin de semana la aproveché.
Renuncié a poder estar de nuevo con Vulcano que venía para Sevilla. Y a dos entradas estupendas de Closer, con Belén Rueda, en el Teatro Lope de Vega, que tuve que malvender de prisa y corriendo.
Me disculpé con unos amigos íntimos por no poder acudir a una celebración familiar importante a la que estaba invitado. Y tampoco pude ir a celebrar el cumpleaños de Mikgel, al que aprovecho para felicitar.
Pero como él mismo me dijo cuando lo llamé por teléfono para felicitarlo, lo primero es lo primero. Y está claro que Orlando ahora debe ser mi prioridad, y todo esfuerzo que haga por él vale la pena. Sobre todo en las circuntancias en las que estaba: solo en Madrid, sin conocer a nadie, muy liado con el trabajo, buscando piso, etc. Necesitábamos un poco de ocio, cariñoterapia y relax mutuo... pero las cosas no son como uno propone sino como al final se disponen. Y cuando ya tenía sacado el billete de AVE (pagado con la tarjeta de crédito, a descontar en cómodos plazos, pues sigo con mi plan de superahorro...) resulta que al niño, en su nuevo curro, le ponen unas guardias que casi no nos permitían apenas estar tiempo junto.
Aún así y siendo yo tan así... tiré hacia delante con el plan inicial.
Llegué a Atocha el viernes por la tarde donde me recibió con una sonrisa. Apenas un piquito en la estación, y se me fue corriendo a ver pisos mientras yo me trasladaba a la pensión.
Al llegar a Fuencarral me topo con Maxin Huerta -algo mas feucho que antes- y casi le paro para saludarlo y hablarle de su coctelera, pero no era el momento.
Tras regresar Orlando, ya tardecillo, un poco de conversación íntima, una duchita rápida, y emperifollarnos para cenar en plan tranquilo y volver enseguida pues él se levantaba temprano para currar.
Lo mejor fue cuando me vio arregladito con mi camisa blanca, mi chaquetita de punto de rayas, mis pitillos negros (todo de Zara) y mis zapatillas grises de Pull &Bear, y me suelta un “estás muy guapo” que me llegó muuuuu adentro.
Me encanta que me diga cosas así, aunque no acabe de creérmelas. Aquí el bellezón es él.
No puedo evitar pensar, a menudo, que se merece estar con alguien mas joven que yo, mas guapo, con mejor tipo, mas dinero, y mas atractivo que yo. Que es lo que se merece. Aunque sería difícil que le quisiera mas que yo. Ni que fuera tan así...
El caso es que nos metimos por las calles de Chueca buscando un sitio para cenar cuando, casualmente, me encuentro en Vázquez de Mella con mi querido Koeps.
Tras echarme en cara que no le llamé avisándole que iba (tiene toda la razón del mundo, pero decidí dejarlo mejor para el sábado) me cuenta que precisamente iba con Alexander, El Castigador y unos amigos a cenar. Me señala hacia el grupo y bueno... bueno... el momento fue inenarrable.
¡¡¡¡Por finnnnnnn, conocí a mi BlogDios, mi musa, mi inspiración, mi ejemplo, mi imagen en la que reflejarme!!! Sí, sí, sí... ¡Alexander!. De Valencia. Carpediem...
Primero me saludó él muy cortés, alargando su brazo, con un correcto estrechar de manos pero, al enterarse por Koeps de quien era yo en realidad, se convirtió en un entrañable abrazo. Ains, cuantos comentarios, cuantas historias compartidas, cuantos post leidos se me vinieron a la mente en ese momento...
Y claro, ahora viene la pregunta del millón, con voz de Perales.
¿Y cómooooo es él...?
Pues... Ay chico, te vas a enfadar, lo se. Pero he de ser sincero. Ya sabéis como soy. De modo que tengo que confesar que es... tal y como lo imaginaba. Atractivo, divertido, simpático, ocurrente, se le ve buena persona, cariñoso... un cielo de niño, vamos.
Así que lo mantengo en el pedestal en el que le puse. Porque él lo vale.
Lamenté no poder disfrutar mas tiempo de su compañía (tan solo una cena muy agradable y divertida en compañía de todos los que acompañaban a Koeps y a la que Orlando y yo nos sumamos encantados) porque, al final, al día siguiente no pudimos quedar. Tenemos, algo pendiente, pues.
Aún así, con el poco ratito que estuvimos comprobé que no me equivoqué en nada de lo que imaginaba-presentía sobre él. Alexander es un chico al que merece la pena tener como amigo y no digamos como pareja, por eso iba acompañado del pedazo de periodista que tenía a su lado, y que me resultó majísimo.
Como encantador, y toda una sorpresa conocerlo, me resultó El Castigador. Otro cielo de niño. La foto que pone en su blog no le hace justicia. Es mucho mas mono, donde va a parar. E igual de simpático y encantador como refleja en sus posts. Tuvimos incluso nuestro momento de complicidad, durante la cena que compartimos todos en el Wagaboo, en torno a los abrazos y las almohadas. Y definitivamente me ganó. Otro cielo de niño, que se merece un pedazo de novio como el que seguro le va a llegar. Y esta vez de los que se merecen. Y al que verlo solo un ratito me supo, también, a poco.
Junto a ellos, mi querido Fran (tan divertido como siempre, y al que no veía desde que estuvo en casa en la Feria de Abril), que fue muy amable con Orlando informándole sobre el tema del alquiler de pisos en Madrid. Un amigo de Castigador que me calló superbien y resultó ser de la misma tierra que el dueño de los ojos mas bonitos del mundo. El churri de Koeps (calladito pero matón) y una pareja amiga de Castigador también muy maja.
Una pena no poder irnos de copas con ellos. Pero nos teníamos que recoger pronto porque Orlando trabajaba al día siguiente. Y aún así ya era tardecillo. Apenas dormimos.
Me levanté con él para despedirlo con un besito y deseos de que le fuera bien, pero como era muy temprano me eché un ratito mas. Luego di un paseo por el centro. Comí en la pensión un sándwich (hay que ahorrar) y luego estudié un poquito.
Ya por la tarde disfruté de la compañía de Canalla y Espantapájaros, quien nos invitó a conocer su estupenda casa. Genial. Me gustó mucho. Como volver a verles a los dos. Son un encanto. Canalla está guapísimo, por cierto. Y Espantapájaros se va a poner cañón. Disfruté mucho de poder volver a estar con ellos.
Por la noche, cena tranquila en el Vips. Como Orlando estaba muertecito, con tantas horas de trabajo encima, no consentí en irnos por ahí a tomar copas, aunque él insistiera en hacer el esfuerzo. Y como soy tan así, pues me empeñé en irnos a descansar y a “mimir”, aunque yo no tenía nada de sueño. Por eso no pude atender la llamada de Alberto o el mensaje de Juanse, ambos de fiesta.
El domingo nos levantamos tarde. Anduve algo pocho (me pasa siempre que he de despedirme) y en pocas horas vimos la zona de Puente de Vallecas para un posible piso, comimos en un Burger King, disfrutamos del chocolate del Cacao Sampaca, y al poco me estaba despidiendo hasta quien sabe cuando. Lo que me cuesta decirle adios...
Ha sido un fin de semana especial. Como me siento. Como me hacen sentir.
Quizás por eso, a veces, surgen en mi los ojos vidriosos. Simplemente por la emoción de sentirme tan feliz. Y temer despertar y comprobar que todo esto no es mas que un sueño.
SENTIDO DEL HUMOR
Sencillamente genial.
No estoy completamente de acuerdo con todo lo que dice el PSOE ni absolutamente en contra de todo lo que dice el PP. O al revés.
Me gustan los terminos medios, lo que se aporta sobre lo que diferencia. No me gustan los extremos y mucho menos la confrontación exagerada, partidista, electoralista u maniquea.
Pero esta parodia que han realizado las Juventudes Socialistas... es que lo han clavao.
Ya sabemos que no todos son así (ni entre el colectivo de jóvenes socialistas ni en el de los peperos) pero la generalidad a veces es muy cercana al todo, y unos pocos son capaces de adulterarlo. Habrá que llamar la atención sobre ello, y desde luego esta recreación lo consigue, y de forma divertidisma y muy acertada.
El video es una gran verdad hecha chiste, y es que muchos se escudan en sus ideas políticas o creencias religiosas para rechazar aspectos fundamentales de respeto y convivencia que ya de por sí denuncian toda su propia ignorancia.
Solo hay un peor necio que quien no quiere saber y es aquel que quiere impedir que los demas sepan.
Por encima de todo, valoro el sentido de utilidad que tiene la EPC.
Quiero expresar mi compromiso con ella y lo que significa. Lo que tiene de bueno.
Y, además, la defensa del sentido del humor. Que a muchos les falta.
Frente a aquellos dobermans que no me molaban nada... estos pijos que me hacen reir.
Y sobre todo pensar.
OTOÑO CON NOVEDADES
He despedido septiembre en plena campaña ahorradora, con visita de Vulcano y Antinoo, celebrando nuevas e ilusionantes perspectivas para Shiquillo y su churri, volviendo a ver a dos chicas majísimas como son Mari y Yoli (quien me hizo el tercer grado sobre Orlando, se empeñó en que le enseñara la foto del móvil y me soltó un “¡¡¡pero si es igualito a Orlando Bloom!!!” que me provocó un ataque de risa), saludando un ratito a Pcj, hablando como cada día con Alberto, intentando recuperar el hábito de estudio de cara a un futuro asunto que me tiene de los nervios, maldiciendo mi mala suerte con el Messenger -jodido quien sabe por cuanto tiempo- y desatendiendo algo los blogs (cachis...) aunque atento a las novedades todo lo que puedo...
Recibo octubre con intención de reducir gastos superfluos, con menos salidas para lograr ahorrar, solito tras dos meses de no separarnos para casi nada, haciendo limpieza general de otoño en casa, avisando a los amigos de siempre que he anulado el número de teléfono fijo de Telefónica y dándoles el nuevo de ONO, hablando como cada día con Alberto y ahora cada día también con Orlando, con un callo en el dedo de escribir tanto y empecinado en recuperar el hábito de estudio, confiando en no perder demasiado el contacto con los nuevos amigos aunque salga menos, aviándome con el Windows Messenger y el Web Messenger hasta que un alma caritativa informática me diga como solucionar el dichoso problema que no me permite hablar con mis contactos a través del Live Messenger, intentando actualizar y visitar los blogs de siempre...
Adios verano, adios...
Hola, mi querido amigo de ropa de abrigo, al retorno de la lluvía y viento, de alfombrada hojaresca, de cierta melancolía, de nuevas temporadas de series TV, de inicio de curso y final de etapa, de atardeceres lánguidos y noches mas tempranas, de escalofríos y de buscar calor, de castañas y sopita caliente tras tanta cena fria, de salir menos y a mas temprana hora, de chill out interior, bienvenido...
El otoño de 2007 se presenta con novedades.
La sonrisa mas bonita del mundo se me marcha a trabajar a Madrid. Se me hace raro tras estar practicamente juntos desde el día que nos conocimos, apenas sin separarnos. Pero la ilusión que seguro le embarga la hago también mia. Mas o menos con su edad me surgió hacer algo parecido, pero finalmente las circunstancias familiars me impidieron tomar ese camino. Ahora lo hago de forma colateral, de refilón, esperando ver en torno a él todo aquello que quise para mi. Compartirlo. Al tiempo, es una magnífica escusa para vivir ese Madrid que tanto adoro.
Esto significa que un buen número de fines de semana tendré que viajar hasta allí (de ahí la fiebre ahorradora que me embarga) y que podré ver a Alberto y Antonio, a David y Paco, a Luis, Richi, Juanse, etc, mucho mas a menudo. Menos mal que tengo varios días libres y coinciden muchos puentes al final de la semana.
El gasto será sobre todo en transporte y en lo que allí se gaste al salir. Veremos como me las arreglo sin tener que ponerme a pedir en la puerta de una iglesia o meterme a gigolo (no creo que mi decadente cuerpo me diera mucha salida en esto). Para empezar los caprichitos alimentarios o de ocio quedan suprimidos. Me alimenta y alienta mucho mas no dejar de sentir cerca su aroma, el color de sus ojos donde me gusta perderme, el sabor de sus labios y el calor de su presencia haciendo mella en mi. Habrá que esforzarse porque -aún en la distancia- las ganas de estar juntos no se diluya o mute.
Sospecho que va a ser una estación del año muy especial, que con la caída de la hoja vendrán otras cosas abajo, y que subirán otras como yo subiré en altitud peninsular con la frecuencia que deseo.
Las horas de autobús o tren me servirán para estudiar. Las horas de estancia en Madrid para reafirmar sentimientos y disfrutar de un sueño colateral.
Si todo sale bien... este año el amigo otoño no solo recibirá una carta. Se va a portar tan bien que me veré obligado a tener algún detaliito con él. Claro que nunca será mejor al que el verano me hizo. Ese regalazo no tiene comparación, donde va a parar.
Mira que si al final yo también doy el salto...