ESPERANDO LA PRIMAVERA
Hoy es 22 de julio.
Hoy no puedo evitar calzar unos Manolos de tacón sentimental para convertirme una vez mas en Carrie.
Supongo que los fieles lectores recordarán el papel que en algunos posts han tenido ella, sus amigas y las historias que la serie Sexo en Nueva York ofrecía y que en ocasiones me sirvieron para nutrir y protagonizar ideas y situaciones muy dispares en este blog.
Fui raro como Carrie. Me aventuré.
Sufrí como ella. Amé como ella.
Como ella hacía en su columna también yo me atreví a exponer sensaciones y experiencias en este diario indiscreto.
Tan indiscreto que quizás por ello alguno recuerde alguna referencia indirecta sobre el 22...
No tenéis porque saber lo que representa para mi esa fecha.
Pero sí adivináis que es algo importante para mi.
Y en un día como el de hoy, no puedo evitar posponer para mas adelante el larguísimo relato que acababa de terminar sobre mi estancia en Madrid durante la semana del Orgullo y en la Zaragoza de la Expo del agua, para recordar precisamente mi vuelta de hace un año de los mismos sitios.
Y tener muy presente los acontecimientos que se sucedieron a partir de entonces...
Hoy no puedo evitar recordar esa fecha que siempre tendré presente. Hasta que, como ya dije en su momento, mis ojos se cierren y mi cuerpo se derrita como una vela, mientras mi alma siga brillando siempre, de...
Al final de Sexo en Nueva York, Carrie reflexiona:
“Hay relaciones que te abren puertas a cosas nuevas y exóticas.
Otras viejas y familiares.
Relaciones que te hacen preguntarte muchas cosas.
Relaciones que te llevan a cosas inesperadas.
Unas te llevan lejos del punto del que saliste.
Y otras te devuelven a él.
Pero la relación mas emocionante, difícil y significativa de todas, es la que tienes contigo mismo”.
Con eso bastaría para hacerme sentir bien, si no fuera porque continuó diciendo : “y si encuentras a alguien que te quiere por ti mismo... bueno, ¡¡¡eso es fabuloso!!!”.
Y hoy es 22 de julio.
Y echo de menos lo especial que era recordarlo cada mes.
Y hoy, un año después, solo se me ocurre firmar una tarjeta que acompañe una planta invisible aún por florecer, como la real que recibió Samantha. Y escribir, como hizo Smith: Esperando la primavera.
Mientras, sueño con aquel puente de Paris.
Y con las palabras de Mr. Big: “He tardado muchísimo tiempo en llegar, pero ya estoy aquí”.
En breve os cuento sobre encuentros y reencuentros, de viajes y buenos momentos, y también de proyectos.
Buenas vacaciones a los que las disfruten estos días.
Y muchos besos a cuantos han querido compartir conmigo aunque fuera un ratito de estos dias de julio.
Hoy no puedo evitar calzar unos Manolos de tacón sentimental para convertirme una vez mas en Carrie.
Supongo que los fieles lectores recordarán el papel que en algunos posts han tenido ella, sus amigas y las historias que la serie Sexo en Nueva York ofrecía y que en ocasiones me sirvieron para nutrir y protagonizar ideas y situaciones muy dispares en este blog.
Fui raro como Carrie. Me aventuré.
Sufrí como ella. Amé como ella.
Como ella hacía en su columna también yo me atreví a exponer sensaciones y experiencias en este diario indiscreto.
Tan indiscreto que quizás por ello alguno recuerde alguna referencia indirecta sobre el 22...
No tenéis porque saber lo que representa para mi esa fecha.
Pero sí adivináis que es algo importante para mi.
Y en un día como el de hoy, no puedo evitar posponer para mas adelante el larguísimo relato que acababa de terminar sobre mi estancia en Madrid durante la semana del Orgullo y en la Zaragoza de la Expo del agua, para recordar precisamente mi vuelta de hace un año de los mismos sitios.
Y tener muy presente los acontecimientos que se sucedieron a partir de entonces...
Hoy no puedo evitar recordar esa fecha que siempre tendré presente. Hasta que, como ya dije en su momento, mis ojos se cierren y mi cuerpo se derrita como una vela, mientras mi alma siga brillando siempre, de...
Al final de Sexo en Nueva York, Carrie reflexiona:
“Hay relaciones que te abren puertas a cosas nuevas y exóticas.
Otras viejas y familiares.
Relaciones que te hacen preguntarte muchas cosas.
Relaciones que te llevan a cosas inesperadas.
Unas te llevan lejos del punto del que saliste.
Y otras te devuelven a él.
Pero la relación mas emocionante, difícil y significativa de todas, es la que tienes contigo mismo”.
Con eso bastaría para hacerme sentir bien, si no fuera porque continuó diciendo : “y si encuentras a alguien que te quiere por ti mismo... bueno, ¡¡¡eso es fabuloso!!!”.
Y hoy es 22 de julio.
Y echo de menos lo especial que era recordarlo cada mes.
Y hoy, un año después, solo se me ocurre firmar una tarjeta que acompañe una planta invisible aún por florecer, como la real que recibió Samantha. Y escribir, como hizo Smith: Esperando la primavera.
Mientras, sueño con aquel puente de Paris.
Y con las palabras de Mr. Big: “He tardado muchísimo tiempo en llegar, pero ya estoy aquí”.
En breve os cuento sobre encuentros y reencuentros, de viajes y buenos momentos, y también de proyectos.
Buenas vacaciones a los que las disfruten estos días.
Y muchos besos a cuantos han querido compartir conmigo aunque fuera un ratito de estos dias de julio.
Comentario:
Hasta las pencoletas del coñio estoy de escribir un comentario y que no aparezca luego.
Comentario:
una pena no verte por aquí arriba... el desayuno estuvo genial... si no van a recogernos se hubiese alargado toda la mañana...
Hoy es 22 y es momento de abrir nuevos capítulos que te lleven a nuevas aventuras que te vuelvan a hacer feliz o infeliz... pero siempre mirando hacia adelante...
un beso muy fuerte...
Hoy es 22 y es momento de abrir nuevos capítulos que te lleven a nuevas aventuras que te vuelvan a hacer feliz o infeliz... pero siempre mirando hacia adelante...
un beso muy fuerte...