DONDE EL CORAZÓN TE LLEVE
El armario abierto muestra las CONFESIONES A UN DIARIO INDISCRETO
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El ejemplo de algunos me han hecho ver que otra vida es posible. Aunque me resulte difícil encontrarla continúo mi búsqueda con la esperanza de llegar a ser algún día tan feliz como ellos. Para empezar nada mejor que dejarnos llevar hacia donde el corazón nos lleve. Sois ya los que os pasais por aqui... Web Site Counter
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SE MARCHITA

La Luz del sábado pasado, con cielos despejados y mucho sol, acompañó la celebración del cumpleaños de Mikgel. Tras hacer un par de compras para llenar algo el frigorífico, salí corriendo -con apenas un sándwich en el estómago- hacia la FNAC, donde junto a Pcj elegimos unos regalillos para entregarle mas tarde al treintaydosañero.
Fue algo complicado pero nos decidimos por el libro La elegancia del erizo de Muriel Barbery, que me había llamado la atención en mis socorridas vueltas por Beta, y un DVD que sabía le gustaría, Pequeña Miss Sunchine.
Desde allí me apresuré a llegar puntual al Monasterio de la Cartuja donde quedé con Mikgel para disfrutar de una interactiva, divertida e interesante Bienal de Arte Contemporáneo, aprovechando la jornada de puertas abiertas. Contenidos interesantes, sin duda, pero sobre todo poca gente y chicos monísimos, lo cual siempre es de agradecer.
Tras recorrerla llegó el momento de la entrega de regalos en el Trajano, a la que solo asistió Pcj, y en donde Mikgel tuvo la amabilidad de invitarnos a un café con tarta de chocolate.
Después paseo por el centro, donde nos sorprendió un impresionante geiser de agua en plena Campana causado por una rotura de cañería y vueltecita por Zara, donde me probé una cazadora gris de cuadros que me llamó la atención pero no tengo claro si le sentaba bien a mi decadente cuerpo.
“Me dio la picá” y le incité a entrar en el sex shop de Sierpes, para ver si veía alguna cosa simpática para futuros regalos o detallitos. Allí una chica, algo feucha y bastante entrada en carnes, casi nos acosa. Vaya ojo.
Lo mejor el momentazo al salir. Se pone a nuestra altura y pregunta ¿qué hora tienes? Y no me dio tiempo de levantar los ojos del reloj para contestarle cuando oigo a mi lado la voz de Mikgel diciendo 32. La cara que puso él cuando se dio cuenta de que no le preguntaba ¿qué edad tienes? sino la hora, no tiene precio... era.... ¡ay!, no tengo palabras, que gran momento...
Nos encontramos con Antonio, que venía de comprar unos DVDs en la FNAC, pero una vez mas se disculpó para no quedar. Quien si se animó a dejarse ver fue Quijote, quien participó de nuestro regalo, y también Shiquillo -quien le trajo al cumpleañero unos higos para comer (chiste solo para entendidos)- acompañado de un par de amigas, una de ellas muy simpática de origen italiano.
Tras tapear en Casa Paco en La Alameda, cruzamos enfrente para saborear un cri cri (helado de nata con cobertura de chocolate riquísimo) en la heladería Frescura. Después, propuse tomar algo en El Bosque (para que luego digan que no voy a sitios de ambiente) pero decidieron tirar mejor hacia el Central, lugar al que acudió el churry de Shiquillo y donde Quijote, Mikgel y servidor decidimos retirarnos, en espera de una nueva ocasión de vernos.
A saber cuanto tiempo pasará...
Hasta el siguiente finde lo habitual: rutina, monotonía, mucho curro, algo de gym, ninguna novedad..
Poca TV, poco PC, pocos CDs, poco de los demás, poco de mi...
Fuertes vientos, nubes grises y ambiente desapacible para comenzar el puente.
Ya imaginaba que no iba a ser diferente a otros.
Ni una sola mirada. Ni gestos, ni miradas.
Ni una sola llamada al móvil, ni un solo mensaje.
Ni un solo correo electrónico. No hay ninguna carta.
Sin propuestas. Sin proposiciones.
Nadie posó conmigo en foto alguna. Después de todo, el paisaje a inmortalizar era como el caótico resultado del paso del vendaval de viento de la mañana del sábado: ramas caídas, zonas inundadas. Desazón.
No he puesto nada de música. Apenas he visto TV. El ordenador me aburre. No consigo ver las descargas de Heroes.
Me agoto a mi mismo.
Silencio en toda la casa. Silencio y sensación de vacío.
No hace frío, tampoco calor. Atmósfera 0. Sin gravitación.
Me cansa hacer lo mismo una y otra vez en el gym, pero sigo acudiendo, no se muy bien por qué. Menos mal que abre incluso en festivo.
Intento leer, pero tras acabar La bodega, que me regalaron por mi cumple el año pasado, ahora me siento incapaz de avanzar en la lectura de Olvidado Rey Guru, de Ana María Matute. Debería cesar en el intento, quizás regalárselo a alguien que pudiera sacarle provecho. Por ejemplo a Jagg, uno de los descubrimientos bloguericos mas interesantes de los últimos meses, que se suma a los mas recientes de Arandano, Mariliendre o la vuelta de Canalla.
Tengo poco apetito. No como casi nada. Estoy perdiendo peso. No solo lo noto en la ropa, si me encuentro con algún conocido por la calle al que hace tiempo que no veo me suelta un ¡estás mucho más delgado!. Va a ser verdad.
El traje de chaqueta me baila. Se me quitan las ganas de la boda del próximo sábado, pero tendré que ir a la fuerza. Quiero beber y no olvidar.
Chequebo sigue sin actualizar. Los Pedros andan por Londres con sus amigos. Ya ni me leen. Por lo visto no tienen tiempo.
Y yo... yo le tengo miedo al tiempo. Pero sigo leyendo.
Leo hasta aquello que no me atrevo a escribir.
Madrid no hace puente. Mañana llamaré a Koeps, a ver que tal el finde. Supongo que Alberto llamará cuando regrese al trabajo (estos días disfruta de las fiestas del Pilar).
Respecto a Orlando... ya hace mas de 15 días que no se de él. Llamará un día de estos, supongo.
Ya compré billetes para pasar mi cumple en Madrid en el puente de diciembre, pero no se si podré quedarme en su casa. Hay pocas opciones si no puedo, la situación monetaria no está para pensiones. Igual tengo que anularlos...
Vienen a mi memoria esas otras llamadas que no se devuelven. No me coge de sorpresa. Mas anulaciones.
Vienen a mi recuerdo esos otros nombres que volvieron su espalda. Me sigue doliendo. Sigo anulado.
Era cierto que la falta de pareja queda reflejado fielmente en la factura del teléfono. La última que me ha llegado es ridícula si la comparamos con la del año pasado. Definitivamente, el nivel de soledad lo refleja el gasto telefónico.
Soy un bicho raro. Llevo casi un año sin rozar otra piel.
No, os lo ruego, no insistáis. No necesito sexo, sino besos. No echo de menos penetrar, sino entrar.
No ansío amar, sino que me amen.
Desvarío...
A veces me falta el aire. Se suceden las noches de ansiedad. El corazón sigue alterado.
No dejo de darle vueltas esta canción.



Debería ser capaz de hacer como en el video, una fiesta...
Pero soy yo, Manu, "tan así..." ¿Será por eso que no cesan las ganas de llorar?
Será que me pone triste ver como la última flor del otoño se marchita...


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Comentario:
Este es tu definitivo lugar de kedada o q? me llevas mareaooooooo!!!

Ya se que no te he llamado, bueno, si lo hice, pero como siempre, no acierto.

Apunta bien:

http://untoquerosa.onoblogs.com/

Que original soy, eh?
 
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Este es tu definitivo lugar de kedada o q? me llevas mareaooooooo!!!

Ya se que no te he llamado, bueno, si lo hice, pero como siempre, no acierto.

Apunta bien:

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Que original soy, eh?
No