DONDE EL CORAZÓN TE LLEVE
El armario abierto muestra las CONFESIONES A UN DIARIO INDISCRETO
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El ejemplo de algunos me han hecho ver que otra vida es posible. Aunque me resulte difícil encontrarla continúo mi búsqueda con la esperanza de llegar a ser algún día tan feliz como ellos. Para empezar nada mejor que dejarnos llevar hacia donde el corazón nos lleve. Sois ya los que os pasais por aqui... Web Site Counter
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NOVIEMBRE DULCE
Ayer hizo año de la muerte de mi madre.
Os confieso que no sabia como enfrentarme hoy al blog. Qué decir. Qué contar. Qué sentir.
Finalmente me he propuesto ser fuerte para alejarme de la evocación y el duelo, al menos en lo que al escribir aquí se refiere.
Lógicamente estos días están resultando muy tristes. Pero ya os conté, con motivo de la fecha años atrás, cómo vivo este recuerdo acudiendo al cementerio o como la sigo teniendo presente.
Hoy quiero hacerlo diferente.
Su retrato ha estrenado flores nuevas. Las oraciones y los duros recuerdos de enfermedad y sufrimiento han dado paso a las lágrimas. Y el llanto a la sensación de desaliento, cansancio y vacío.
Pero rápidamente se llenó ese vacío con sonrisas de gratos y entrañables recuerdos. Y aunque pueda regresar alguna lágrima, la sensación es ya distinta. Sobre todo porque el tiempo lo va mitigando todo, lo vuelve de un áurea distinta, incluso en un dia como el de hoy, conforme van pasasndo los años.
Quizás por eso en vez de dejarme llevar y ponerme un DVD tipo La fuerza del cariño o algo similar, hoy me pareció oportuno revisar Todo sobre mi madre de Almodóvar, para emocionarme con el amor de esa madre y reírme con los comentarios de la Agrado. Soy fans.
A su término me ha venido a la mente que si no la tuviera ya formando parte de mi considerable colección de DVDs, la trataría de incluir lo antes posible.
Y eso me recordó que probablemente hay otras muchas (y no solo pelis, sino también series, discos, libros, comics, complementos, caprichos...) que me gustaría tener, y que por una cosa u otra -crisis, ahorro, desgana, desanimo, etc- no acabo de adquirir.
Sería fácil incluirlas en la lista que nos solemos intercambiar en mi familia varios meses antes de Navidad. Una lista con muuuuchos posibles regalos para así acertar seguro sin saber del todo que te van a traer los Reyes Magos. Pones tantas cosas que al final te olvidas hasta de lo que has puesto. Y hay veces que te sorprendes en plan ¿yo puse esto?
A estas alturas del año ya la debería haberla hecho. Pero como ya comenté en el deprimente post de Noviembre, y ayer le confesé a Mikgel con un café en el Egoísta, aunque me la reclaman desde hacía tiempo yo no se que poner. Porque no tengo así ilusión excesiva por nada y aquello que podía rozar un ápice de ilusión no se puede comprar y hasta quien sabe si alguien volverá a regalármelo alguna vez.
De hecho ironicé con la posibilidad de hacer una lista alternativa, una divertida lista llena de libros, películas, series y cositas de temática gay que sí me molaría poder entregar.
Por ejemplo estaría bien incluir algo de literatura gay, de esas que me compro de vez en cuando, y sobre todo cuando voy a Madrid, lo que yo llamo material marica del que estamos tan escasos por aquí en Sevilla.
Ya tengo algunas, incluso expuestas en las baldas de este armario en forma de referencia o comentario. Es el caso de Historia de un deseo o La fuerza del destino de Ivan Babiano, o Esclavos del destino y mi preferida El viaje de Marcos de Oscar Hernández, a parte de otras como Cruzando el límite, El diario de JL (la que menos me gustó de todas), Te esperaré, Yestergay, o la tontada aquella de El manual del maricón desenfadado.
Ayer en La Casa del Libro quise ver algún otro título de la Editorial Odisea, pero no acabé de encontrar ninguno. ¿Por qué no habrá aquí una Berkana en condiciones?
Así resulta complicado dar con Billete de ida y vuelta, lo último de Hacheres Beltrán, o alguna de las que no tengo de Tomás Ortiz como Los amigos de Sebastián, Contactos o Seguiré aquí cuando despiertes.
Ocurre algo parecido con los comics de Ralph Koenig que tanto me divierten. Ya tengo Podéis besaros, Huevos de oro, Bracitos de gitano, Poppers y el Vol. 1 de Konrad y Paul, que compré en mis visitas a Madrid o me regaló Orlando, pero hay muchos mas que aquí no hay forma de encontrar.
Lo de las pelis es más fácil. No resulta complicado encontrar en Fnac o incluso El Corte Inglés, y en todo caso siempre queda el DVDgo, pero tampoco me veo metiendo en la lista familiar algunas pelis como Cachorro, Eating Out, All the rage, Boy culture, CRAZY, o Tormenta de verano, por poner algunos ejemplos. Y ya de la segunda temporada en DVD de Queer as folk ni hablamos.
En fin que tendré que esforzarme por poner cuatro tonterías para contentarles y dejarme las pelas en Madrid durante el puente. Que remedio. Lo malo es que no se que tonterías poner, que no me ilusiona nada.
Supongo que caerá algún libro que otro, alguna peli que otra, que no les resulte raro o incomodo buscar y a ver que mas se me ocurre.
Por otra parte yo que soy Mr. Detallista, tampoco ando muy inspirado que digamos para encontrar regalos, ni con muchas ganas por salir a comprarlos. Y encima con la crisis y todo por las nubes no quiero pensar como me va a dejar la cartera el presupuesto para regalos varios. En fin...
Ea, mira, entre levantarme tarde, la limpieza de la casa (me he empeñado a pesar del mal cuerpo), algo de cocina (que entretiene mucho), la peli (acertadísima), y escribir esto ya me he entretenido un rato para quitarme de la cabeza la tristeza de hoy y la de estos días atrás.
Porque vaya semanita que llevo, con ansiedad, pesadillas, sueños extraños, bajadas de tensión, enfriamiento, cansancio, apatía, desgana, tristeza, ausencia de gym, dolor de cuerpo, ausencias, dolor del alma...
A ver como se presenta esta próxima.

Quiero recordar que utilizo mucho las metáforas, y que mi pluma es propensa a la melancolía. Pero que, aunque siempre pesa en mi lo mas triste de este tiempo, soy consciente de que existe un noviembre dulce (y eso que es el titulo de una de esas pelis tristes que tanto me gustan, de las de llorar).
Pero sí, hay un noviembre dulce de leche con miel, café calentito, castañas asadas, batata y atardeceres. Un noviembre dulce de pequeños detalles e inesperadas propuestas.
Agradezco los comentarios del anterior post, son todos bienvenidos. Y aprovecho para dar también las gracias a Tato por su llamada (hacia siglos que no hablábamos), a Koeps por su mensajito, la habitual presencia de Alberto, los ratitos de Messenger con Diego, haber conocido a Jose, la charleta con Chequebo y especialmente el gran favor que me ha hecho con las entradas de Valencia, la tarde-noche con Mikgel (mmmmm que rica la tarta de Il Forno) y la carta de Jagg.
Para que veáis que también resalto lo positivo, que evidentemente sois vosotros.

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