Semillas de Rencor
El día 29 de noviembre era esperado por todos los ámbitos políticos como el día en el que el máximo responsable del gobierno de nuestro país, durante el día más horrendo y negro de nuestra historia democrática, daría las pertinentes explicaciones de porqué ocurrió la desgracia máxima aquel día, cuáles fueron los errores políticos cometidos, cuáles eran sus responsabilidades políticas, el porqué de esos 192 muertos, las negligencias de los dirigentes policiales y de los dirigentes de estos dirigentes; pero no, nos tuvimos que quedar todos mirando, como si de una conferencia de George(Bush)Town se tratara, en la que el ponente, es decir, José María Aznar, se limitó a oír (no escuchar) los poco contundentes ataques de la antigua oposición (igual de flojos ahora que cuando estaban al otro lado del parlamento) y a atacar al resto de los españoles como culpables de los sucedido el infausto 11-M en Madrid. Ahora resulta que los partidos políticos, que no estaban en el gobierno (es decir, todos menos ellos, claro), las empresas privadas y los medios de comunicación fueron los culpables por no respaldar ni apoyar la defensa de un posible ataque del terrorismo yihadista; mientras ellos goteaban y filtraban la información que les interesaba mientras la que ponía en peligro su política exterior era ocultada como el oro de Moscú. Pero no contentos con eso se inventaron otra información paralela (que ellos pensaron que sería para lelos), en la que todo apuntaba a la banda armada ETA. Por supuesto las mentiras no tardaron en descubrirse y les pasaron una factura política importante. Yo no sé si es verdad que ETA puede tener contactos y conexiones con Al-Qaeda, pero lo que si que es cierto es que aún, después de 8 meses, no se han descubierto esas conexiones, y en aquel momento el Partido Popular no podía poseer evidencias para afirmarlo e informar a la ciudadanía de ello, por lo tanto mintieron y lo hicieron con premeditación y alevosía. Un ciudadano desinformado no es capaz de entender lo que sucede, pero un ciudadano mal informado lo entiende según las directrices que marca esa base de mala información.
Pero lejos ya de las mentiras, el tema de la prepotencia y el rencor lo tocaré más adelante, se encuentra la tomadura de pelo. El señor Aznar, más conocido por los círculos “intelectuales” como “Ansher”, se empeña en decir que las elecciones generales de marzo estuvieron condicionadas por los tentados del día 11; pues claro que sí señor expresidente, parece que le ha crecido el bigote de haber pensado eso; pero lo que es incapaz de admitir es que los fallos políticos no respaldados ni por el pueblo (que se supone que detenta el poder en una democracia) ni por ningún otro partido político, también pudieron ser juez y parte del fracaso de las elecciones del 11 de marzo. Todo es una cadena de sucesos que tienen sus consecuencias; desde la alineación en el bando de Bush para todo lo que sean actividades de conquista (neoconquista, pues ya hay una nueva forma de hacer colonias) y masacre contra el mundo sur-oriental, el decretazo, las imprevisiones en el desastre del Prestige o la actitud chulesca y prepotente que pensó, el gobierno, que era la más adecuada después de conseguir la mayoría absoluta y el apoyo norteamericano. Todo eso también pudo decantar las elecciones hacia otra dirección, si bien tampoco muy lejana de la que llevaba el anterior gobierno. No, señor Aznar, los ciudadanos no somos estúpidos, no votamos a un partido o a otro por un atentado terrorista, nuestro voto no depende de la brutalidad de unos locos degenerados, nuestro voto suele ir orientado hacia quien más pretende llevar a cabo las ideas e inquietudes del pueblo en general, no las de unos pocos.
Yo no sé si la comisión tiene como fin el juicio del anterior gobierno así como el de todos los que estuvieron relacionados con el desastre del 11-M, pero lo que creo que todos vamos sacando de esta comisión es que nuestros partidos políticos, los que se supone que nos representan, no son capaces de ponerse de acuerdo para luchar contra una amenaza que existe, sea cual sea la causa que a mi parecer es clara, existe. Pero no solo eso, además es que de estos partidos políticos, ninguno, parece estar en posición de ser capaz de defendernos de otro ataque feroz como el que sucedió en Madrid hace 8 meses, eso es lo peor de todo, que parece que están más interesados en sus ataques políticos que en la defensa del pueblo al que pretenden representar; parece que esta comisión es uno de los grandes fracasos de la historia democrática de España; mientras todo un país aún llora el luto de 192 personas, ellos se dedican a echarse las culpas unos a otros e incluso a nosotros, el pueblo, que somos los que hemos sufrido la afrenta provocada por el despotismo de nuestros dirigentes.
Para terminar solo quiero decir una última cosa: Me han defraudado, todos, sin excepción. IU, CIU, PNV, PSOE… todos han tenido un comportamiento deplorable, pero ante todo y sobre todo (este no me ha defraudado por que ya lo conozco) Aznar. Su actitud ha sido chulesca y rencorosa como un chulapo de Madrid; su presencia parecía, como ya he dicho, que iba a desvelar algunos de los secretos a voces sobre los errores cometidos en la previsión de una ataque fundamentalista, pero no; lo único que pudimos ver es como el señor Aznar hacía brotar las semillas de rencor que ya plantó hace tiempo y se dedicó a lanzar las espinas hacia todos los lados y ámbitos de la política que, no hay que olvidar, la formamos todos y cada uno de los ciudadanos. Durante las tan solo 11 horas que duró la comparecencia del expresidente, pudimos ver como acusaba a todos los españoles de haber impedido que la previsión fuera más contudente, de que mintiéramos acerca de lo sucedido y de múltiples barbaries más, pero además lo hacía con gran prepotencia y soberbia como si hubiese hecho un favor al pueblo español y ahora fuéramos unos desagradecidos; ¡NO! Señor Aznar, no le debemos nada, todo lo que hizo por nosotros no fue un favor, fue su trabajo; y en la mayoría de las veces fue negligente.
El punto final es para el recuero de las verdaderas víctimas, que no son dirigentes del Partido Popular, son personas humanas y como tales se merecen un respeto, incluso después de muertas, no ensucien su nombre, señores del parlamento y señor Aznar, no manchen el luto de todo un pueblo.
Pero lejos ya de las mentiras, el tema de la prepotencia y el rencor lo tocaré más adelante, se encuentra la tomadura de pelo. El señor Aznar, más conocido por los círculos “intelectuales” como “Ansher”, se empeña en decir que las elecciones generales de marzo estuvieron condicionadas por los tentados del día 11; pues claro que sí señor expresidente, parece que le ha crecido el bigote de haber pensado eso; pero lo que es incapaz de admitir es que los fallos políticos no respaldados ni por el pueblo (que se supone que detenta el poder en una democracia) ni por ningún otro partido político, también pudieron ser juez y parte del fracaso de las elecciones del 11 de marzo. Todo es una cadena de sucesos que tienen sus consecuencias; desde la alineación en el bando de Bush para todo lo que sean actividades de conquista (neoconquista, pues ya hay una nueva forma de hacer colonias) y masacre contra el mundo sur-oriental, el decretazo, las imprevisiones en el desastre del Prestige o la actitud chulesca y prepotente que pensó, el gobierno, que era la más adecuada después de conseguir la mayoría absoluta y el apoyo norteamericano. Todo eso también pudo decantar las elecciones hacia otra dirección, si bien tampoco muy lejana de la que llevaba el anterior gobierno. No, señor Aznar, los ciudadanos no somos estúpidos, no votamos a un partido o a otro por un atentado terrorista, nuestro voto no depende de la brutalidad de unos locos degenerados, nuestro voto suele ir orientado hacia quien más pretende llevar a cabo las ideas e inquietudes del pueblo en general, no las de unos pocos.
Yo no sé si la comisión tiene como fin el juicio del anterior gobierno así como el de todos los que estuvieron relacionados con el desastre del 11-M, pero lo que creo que todos vamos sacando de esta comisión es que nuestros partidos políticos, los que se supone que nos representan, no son capaces de ponerse de acuerdo para luchar contra una amenaza que existe, sea cual sea la causa que a mi parecer es clara, existe. Pero no solo eso, además es que de estos partidos políticos, ninguno, parece estar en posición de ser capaz de defendernos de otro ataque feroz como el que sucedió en Madrid hace 8 meses, eso es lo peor de todo, que parece que están más interesados en sus ataques políticos que en la defensa del pueblo al que pretenden representar; parece que esta comisión es uno de los grandes fracasos de la historia democrática de España; mientras todo un país aún llora el luto de 192 personas, ellos se dedican a echarse las culpas unos a otros e incluso a nosotros, el pueblo, que somos los que hemos sufrido la afrenta provocada por el despotismo de nuestros dirigentes.
Para terminar solo quiero decir una última cosa: Me han defraudado, todos, sin excepción. IU, CIU, PNV, PSOE… todos han tenido un comportamiento deplorable, pero ante todo y sobre todo (este no me ha defraudado por que ya lo conozco) Aznar. Su actitud ha sido chulesca y rencorosa como un chulapo de Madrid; su presencia parecía, como ya he dicho, que iba a desvelar algunos de los secretos a voces sobre los errores cometidos en la previsión de una ataque fundamentalista, pero no; lo único que pudimos ver es como el señor Aznar hacía brotar las semillas de rencor que ya plantó hace tiempo y se dedicó a lanzar las espinas hacia todos los lados y ámbitos de la política que, no hay que olvidar, la formamos todos y cada uno de los ciudadanos. Durante las tan solo 11 horas que duró la comparecencia del expresidente, pudimos ver como acusaba a todos los españoles de haber impedido que la previsión fuera más contudente, de que mintiéramos acerca de lo sucedido y de múltiples barbaries más, pero además lo hacía con gran prepotencia y soberbia como si hubiese hecho un favor al pueblo español y ahora fuéramos unos desagradecidos; ¡NO! Señor Aznar, no le debemos nada, todo lo que hizo por nosotros no fue un favor, fue su trabajo; y en la mayoría de las veces fue negligente.
El punto final es para el recuero de las verdaderas víctimas, que no son dirigentes del Partido Popular, son personas humanas y como tales se merecen un respeto, incluso después de muertas, no ensucien su nombre, señores del parlamento y señor Aznar, no manchen el luto de todo un pueblo.
Dia Internacional de la NO Violencia de Género
En primer lugar decir que me parece injusto y absurdo que haya un día contra estos hechos, cuando debían de ser todos los días los que se denunciase esta macabra costumbre que han mantenido algunos bestias que, fuera de toda naturaleza humana, se dedican a humillar a diario a las personas que dicen amar; no saben lo que es el Amor.
Y es que es uno de los cánceres de la civilización, como tantos otros; el humano se siente superior al resto de las especies animales solo por el hecho de poder razonar, pero ¿y qué pasa con los degenerados que ni piensan, ni razonan ni sienten ni padecen?
No, no culpemos a la falta de razón, es falta de corazón de y rasgos humanos.

Humilladas, pagadas, maltratadas, mentidas, engañadas, azotadas, discriminadas y sobre todo aterrorizadas por ese demonio tradicionalista que vive anclado en un pasado escrito por machos pero forjado por almas humanas. No debería ser tema tratado a broma pues es una cosa que no tiene razón de ser; mal está pero a cada uno con sus razones cuando hay un atentado terrorista, un robo (por necesidad o avaricia) o cualquier cosa fundada en unas razones más absurdas que otras, pero al fin y al cabo ideas, ¿pero qué es lo que les pasa por la cabeza a estos seres miserables que no se merecen ni la ropa que visten? Nada, desde luego que nada absolutamente; nada hay dentro de estos obsoletos cerebros que se piensan superiores por el simple, y natural del que ellos no tienen ningún mérito, hecho de ser hombres.
¿Acaso vamos a olvidar todas esas mujeres, jóvenes y adultas, guapas y feas, bajitas y altas, delgadas y gordas, personas al fin y al cabo, que han sufrido, sufren y sufrirán, (esperemos que cada vez menos) los maltratos físicos y psicológicos por parte de esos babosos de la misoginia? No debemos permitir ni una tregua; contra la agresión, castración (ya sea química o física).

Yo estoy a vuestro lado, y como yo otras tantas personas que han decidido decir NO a la violencia, ni de género ni de ningún tipo, pero más si cabe ésta completamente injustificada, solo falta lo más importante y es la denuncia; si lo ves DENÚNCIALOS, si lo sufres DENÚNCIALOS y si tú lo haces, DENÚNCIATE, no permitas que tu mente, extrañamente deformada por falsos ídolos desfasados, cometa infamias contra la humanidad, de la que tu careces, de las personas.
Pero tampoco podemos permitir que esto se convierta en un cachondeo, típico de este país, en el que las acusaciones se crucen y los malos tratos, un tema de seriedad capital, se tornen en la nueva prensa rosa de nuestra sociedad; no, son necesarias medidas para terminar con la barbarie de estos despojos. Creo que 59 eran las muertes, en el transcurso de este año, por malos tratos, pero quién sabe cuantas más miles de personas (mujeres y, porqué no, también hombres), sufren a diario la humillación físico-sicológica por parte de sus compañeros a los que por desgracia aman; pero el amor es también cosa seria que no conviene mezclar con violencia y degradación, eso no es amor.

Solo quiero enviar mi más sincero apoyo y saludo a todas esas personas que a diario se sienten humilladas por otros que son incapaces de mostrar algo de compasión humana, un mínimo resquicio, en su corazón, de tolerancia y humanidad les serviría para sentirse incapaces de las brutalidades que acometen contra personas que les quieren, o les han querido al menos. Todas esas personas que sienten un yugo sobre su cuello que no les permita identificarse como individuos, que sufren la superioridad de otros más fuertes, pero también más idiotas e insignificantes.
Unámonos todos para que Dolores cambie su nombre por Libertad (como la canción de Reincidentes) y descubra las maravillas de una vida libre de suplicios, yugos y humillaciones; mostremos toda nuestra solidaridad a estas personas y el apoyo máximo que se merece un ser humano que aún tenga corazón y sea capaz de sentir el ardor de la Libertad.
Y es que es uno de los cánceres de la civilización, como tantos otros; el humano se siente superior al resto de las especies animales solo por el hecho de poder razonar, pero ¿y qué pasa con los degenerados que ni piensan, ni razonan ni sienten ni padecen?
No, no culpemos a la falta de razón, es falta de corazón de y rasgos humanos.

Humilladas, pagadas, maltratadas, mentidas, engañadas, azotadas, discriminadas y sobre todo aterrorizadas por ese demonio tradicionalista que vive anclado en un pasado escrito por machos pero forjado por almas humanas. No debería ser tema tratado a broma pues es una cosa que no tiene razón de ser; mal está pero a cada uno con sus razones cuando hay un atentado terrorista, un robo (por necesidad o avaricia) o cualquier cosa fundada en unas razones más absurdas que otras, pero al fin y al cabo ideas, ¿pero qué es lo que les pasa por la cabeza a estos seres miserables que no se merecen ni la ropa que visten? Nada, desde luego que nada absolutamente; nada hay dentro de estos obsoletos cerebros que se piensan superiores por el simple, y natural del que ellos no tienen ningún mérito, hecho de ser hombres.
¿Acaso vamos a olvidar todas esas mujeres, jóvenes y adultas, guapas y feas, bajitas y altas, delgadas y gordas, personas al fin y al cabo, que han sufrido, sufren y sufrirán, (esperemos que cada vez menos) los maltratos físicos y psicológicos por parte de esos babosos de la misoginia? No debemos permitir ni una tregua; contra la agresión, castración (ya sea química o física).

Yo estoy a vuestro lado, y como yo otras tantas personas que han decidido decir NO a la violencia, ni de género ni de ningún tipo, pero más si cabe ésta completamente injustificada, solo falta lo más importante y es la denuncia; si lo ves DENÚNCIALOS, si lo sufres DENÚNCIALOS y si tú lo haces, DENÚNCIATE, no permitas que tu mente, extrañamente deformada por falsos ídolos desfasados, cometa infamias contra la humanidad, de la que tu careces, de las personas.
Pero tampoco podemos permitir que esto se convierta en un cachondeo, típico de este país, en el que las acusaciones se crucen y los malos tratos, un tema de seriedad capital, se tornen en la nueva prensa rosa de nuestra sociedad; no, son necesarias medidas para terminar con la barbarie de estos despojos. Creo que 59 eran las muertes, en el transcurso de este año, por malos tratos, pero quién sabe cuantas más miles de personas (mujeres y, porqué no, también hombres), sufren a diario la humillación físico-sicológica por parte de sus compañeros a los que por desgracia aman; pero el amor es también cosa seria que no conviene mezclar con violencia y degradación, eso no es amor.

Solo quiero enviar mi más sincero apoyo y saludo a todas esas personas que a diario se sienten humilladas por otros que son incapaces de mostrar algo de compasión humana, un mínimo resquicio, en su corazón, de tolerancia y humanidad les serviría para sentirse incapaces de las brutalidades que acometen contra personas que les quieren, o les han querido al menos. Todas esas personas que sienten un yugo sobre su cuello que no les permita identificarse como individuos, que sufren la superioridad de otros más fuertes, pero también más idiotas e insignificantes.
Unámonos todos para que Dolores cambie su nombre por Libertad (como la canción de Reincidentes) y descubra las maravillas de una vida libre de suplicios, yugos y humillaciones; mostremos toda nuestra solidaridad a estas personas y el apoyo máximo que se merece un ser humano que aún tenga corazón y sea capaz de sentir el ardor de la Libertad.
Carnets y Otras Cosas Inservibles de la Vida Moderna
Es increíble, todos los días me pasa lo mismo; vas al cine y ¿qué?, vas a un museo y ¿qué es o que encuentras?, buscas un albergue para ir con tus colegas, o de viaje al extranjero o… a donde sea y siempre pasa lo mismo: ¿Me permite el carné joven, ¿Es que no tienen suficiente con el DNI que acredita que tengo 20 años, el abono joven que caduca a los 21, el carné de estudiante, en el que pone mi edad, mi cara de niño, mis granos de la pubertad e incluso el libro de familia? Es absurdo pagar X €uros por hacerse un carné joven que te servirá para múltiples ventajas en casi todas las actividades culturales, ¡Já! Me río yo del maldito carné joven, no necesito para demostrar que soy joven, a este paso tendré que hacerme un carné de hombre para demostrar que no voy de drak queen por la vida.

Y es que es increíble lo que hacen estos manipuladores para tener controlada a la juventud, para saber o que hacemos, a qué nos dedicamos, en qué perdemos nuestro tiempo libre… ni que estuviésemos conspirando todo el día para que vuelva La República (eso solo lo hacemos de martes a jueves de 11:30 a 12:00).
Uno de los elementos que tiene el estado para tenernos controlados es la burocracia, por medio de la cual que nos impiden ejercer ciertos derechos ya que entraríamos en el juego de miles de papeleos innecesarios y absurdos (os acordáis de las doce pruebas de Astérix, pues más o menos es lo que hay que hacer para inscribir una asociación de estudiantes), que además necesitan de firmas y sellos de notarios, asesorías de abogados y demás servicios que solo se pueden permitir las clases altas, a los demás: ¡Que nos den por el ….! Claro si es que en estos estados neoliberales siempre masa lo mismo, que al final los más reaccionarios e inmovilistas son los que más y mejor se quejan, y por supuesto a los únicos que hacen caso, porque como son los únicos que pueden permitírselo; pero a los demás siempre nos quedará, a parte de eso que nos metan por el …., el derecho al cabreo, eso es algo que nadie te puede prohibir ni, por el momento, burocratizar.
Pero aún nos queda una esperanza queridos amigos, si la sociedad de clases caerá por su misma estructura, la burocracia se perderá en su propio laberinto y, preso de sus propias redes, no sabrá salir de sus callejones falsos sin salida en los que una y otra vez tropezamos.

Y es que es increíble lo que hacen estos manipuladores para tener controlada a la juventud, para saber o que hacemos, a qué nos dedicamos, en qué perdemos nuestro tiempo libre… ni que estuviésemos conspirando todo el día para que vuelva La República (eso solo lo hacemos de martes a jueves de 11:30 a 12:00).
Uno de los elementos que tiene el estado para tenernos controlados es la burocracia, por medio de la cual que nos impiden ejercer ciertos derechos ya que entraríamos en el juego de miles de papeleos innecesarios y absurdos (os acordáis de las doce pruebas de Astérix, pues más o menos es lo que hay que hacer para inscribir una asociación de estudiantes), que además necesitan de firmas y sellos de notarios, asesorías de abogados y demás servicios que solo se pueden permitir las clases altas, a los demás: ¡Que nos den por el ….! Claro si es que en estos estados neoliberales siempre masa lo mismo, que al final los más reaccionarios e inmovilistas son los que más y mejor se quejan, y por supuesto a los únicos que hacen caso, porque como son los únicos que pueden permitírselo; pero a los demás siempre nos quedará, a parte de eso que nos metan por el …., el derecho al cabreo, eso es algo que nadie te puede prohibir ni, por el momento, burocratizar.
Pero aún nos queda una esperanza queridos amigos, si la sociedad de clases caerá por su misma estructura, la burocracia se perderá en su propio laberinto y, preso de sus propias redes, no sabrá salir de sus callejones falsos sin salida en los que una y otra vez tropezamos.
Spain is not Spain
Causó un gran estupor el ver, en el estadio del F.C. Barcelona, una pancarta que rezaba de esta guisa: “Catalonia is not Spain”, así en inglés para que todo el mundo lo entienda, en un partido contra el Real Madrid mientras lo ven en todo el mundo.
Los nazionalismos nacieron en pleno siglo XIX, cuando el pensamiento romántico de libertad y rebeldía hacía que los intelectuales del momento pretendieran exaltar las glorias pasadas de su propio país, sentimiento lógico que en un principio no tenía nada de violento y que más tarde se malinterpretó y llevó a la tumba a millones de personas hasta la fecha. ¿Qué es un país? Es un ente abstracto que no se puede tocar, ni ver, ni oler… ¿Qué es una frontera? Otra abstracción fruto de os pensamientos de hombre, no de la naturaleza, sabía hasta su exterminio. Los países son lugares geográficos limitados por fronteras, luego nos encontramos ante la formación de estados abstractos, que se han dado a llamar países. Yo, en mi opinión, creo que un país no es nada, o al menos nada importante; es la etiqueta que se le ha puesto a la sociedad neoliberal sustentada en sus bases económicas, por lo que para ellos no entra en ningún momento el pensamiento popular, que es por el que deberían regirse los países o pueblos, cada uno que los llame como quiera.

Hablo por los nacionalismos que se dan aquí en España, que son los que puede conocer, y veo que los catalanes son catalanes, los gallegos son gallegos, los vascos son vascos y así un largo etcétera, pero los españoles no quieren ser españoles, tienen miedo de serlo. Un francés mataría al que escupiese su bandera, y los norteamericanos lo hacen sin necesidad que les escupas la bandera, pero un español nunca ondeará su bandera ¿por qué? Pues es muy sencillo: hay gente que se queja de que en este país, o pueblo, se asimile llevar un símbolo patriótico con ser un fascista, cosa absurda pera asentada en unas bases ideológicas forjadas durante cuarenta años. Se dice también que España, o al menos la parte que perdió (en una guerra civil pierde todo el pueblo), no olvida su pasado; creo que es lo más inteligente que ha hecho este país, además es complicado olvidar cuando siguen siendo los mismos los que detentan el poder (véase Fraga, ese dinosaurio del fascismo que firmó sentencias de muerte, Julián Grimáu, y que ahora se dedica a la caza mientras su pueblo representado llora por la muerte de sus costas).
Pero, como decía antes, los nacionalismos dentro de España se apoyan, no en creencias populares ni históricas, sino en pensamientos económicos. Para el País Vasco y Cataluña (los pongo como ejemplos por ser los nacionalismos más fuertes, no os únicos), su pueblo, su lengua y su cultura histórica les hacen tener unas señas de identidad propias, distintas del resto de los habitantes del país, por lo que, amparándose en el derecho de autodeterminación de los pueblos, pretenden constituirse bajo un gobierno independiente. A mi me parece bien y correcto, quizá porque mi sentimiento nacionalista no está tan desarrollado como el de otros, tal vez porque es difícil sentirse parte de algo que no existe, o que al menos, como ya he dicho, es abstracto. Pero no es que sea un insensible, yo me siento de mi tierra, de donde yo he nacido, de mi barrio y de mi gente, cosas mucho más importantes, por no valer dinero, que los países y los estados.
Los nacionalismos no son buenos, y no son la solución, desde luego, a nada. Es increíble que la preocupación de ciertas personas sea ser considerada española, francesa o de Sri Lanka, mientras vivimos en un mundo, que sí que existe, que se ve, que se toca, que se huele, que tiene colores y vida, y que no tiene precio porque no es de nadie y a la vez es de todos, en el que la pobreza ocupa casi dos tercios de la población, población que no tiene un sentimiento nacionalista, ni si quiera ideales, sino que tiene hambre; mientras vivimos en un mundo en el que la riqueza la ostentan apenas un 0,0000000000000007 %, en el que hay muerte, violencia, racismo, desigualdades… Abogo por una sociedad igualitaria, sin países, con el nombre de mundo, una sociedad internacionalista abierta, no nacionalista cerrada; y cada vez estamos más cerca, caminando hacia la sociedad europea; no sé si será bueno o malo, pero es a donde nos dirigimos, el problema es que lo que une a los que llevan a cabo esa unión es la economía, ciencia inexacta, antimetafísica, antifísica y antipersonal.
Yo os hago llamamiento para luchar contra las ideas fascistas de poder económico que son las que hacen y deshacen, componen y descomponen, dibujan mapas, matan gente, dejan morir a otra, nos aplastan y encima quieren que les agradezcamos e sufrimiento, no, ya no; por eso os digo a todos: CIUDADANOS DEL MUNDO UNÍOS.
Los nazionalismos nacieron en pleno siglo XIX, cuando el pensamiento romántico de libertad y rebeldía hacía que los intelectuales del momento pretendieran exaltar las glorias pasadas de su propio país, sentimiento lógico que en un principio no tenía nada de violento y que más tarde se malinterpretó y llevó a la tumba a millones de personas hasta la fecha. ¿Qué es un país? Es un ente abstracto que no se puede tocar, ni ver, ni oler… ¿Qué es una frontera? Otra abstracción fruto de os pensamientos de hombre, no de la naturaleza, sabía hasta su exterminio. Los países son lugares geográficos limitados por fronteras, luego nos encontramos ante la formación de estados abstractos, que se han dado a llamar países. Yo, en mi opinión, creo que un país no es nada, o al menos nada importante; es la etiqueta que se le ha puesto a la sociedad neoliberal sustentada en sus bases económicas, por lo que para ellos no entra en ningún momento el pensamiento popular, que es por el que deberían regirse los países o pueblos, cada uno que los llame como quiera.

Hablo por los nacionalismos que se dan aquí en España, que son los que puede conocer, y veo que los catalanes son catalanes, los gallegos son gallegos, los vascos son vascos y así un largo etcétera, pero los españoles no quieren ser españoles, tienen miedo de serlo. Un francés mataría al que escupiese su bandera, y los norteamericanos lo hacen sin necesidad que les escupas la bandera, pero un español nunca ondeará su bandera ¿por qué? Pues es muy sencillo: hay gente que se queja de que en este país, o pueblo, se asimile llevar un símbolo patriótico con ser un fascista, cosa absurda pera asentada en unas bases ideológicas forjadas durante cuarenta años. Se dice también que España, o al menos la parte que perdió (en una guerra civil pierde todo el pueblo), no olvida su pasado; creo que es lo más inteligente que ha hecho este país, además es complicado olvidar cuando siguen siendo los mismos los que detentan el poder (véase Fraga, ese dinosaurio del fascismo que firmó sentencias de muerte, Julián Grimáu, y que ahora se dedica a la caza mientras su pueblo representado llora por la muerte de sus costas).
Pero, como decía antes, los nacionalismos dentro de España se apoyan, no en creencias populares ni históricas, sino en pensamientos económicos. Para el País Vasco y Cataluña (los pongo como ejemplos por ser los nacionalismos más fuertes, no os únicos), su pueblo, su lengua y su cultura histórica les hacen tener unas señas de identidad propias, distintas del resto de los habitantes del país, por lo que, amparándose en el derecho de autodeterminación de los pueblos, pretenden constituirse bajo un gobierno independiente. A mi me parece bien y correcto, quizá porque mi sentimiento nacionalista no está tan desarrollado como el de otros, tal vez porque es difícil sentirse parte de algo que no existe, o que al menos, como ya he dicho, es abstracto. Pero no es que sea un insensible, yo me siento de mi tierra, de donde yo he nacido, de mi barrio y de mi gente, cosas mucho más importantes, por no valer dinero, que los países y los estados.
Los nacionalismos no son buenos, y no son la solución, desde luego, a nada. Es increíble que la preocupación de ciertas personas sea ser considerada española, francesa o de Sri Lanka, mientras vivimos en un mundo, que sí que existe, que se ve, que se toca, que se huele, que tiene colores y vida, y que no tiene precio porque no es de nadie y a la vez es de todos, en el que la pobreza ocupa casi dos tercios de la población, población que no tiene un sentimiento nacionalista, ni si quiera ideales, sino que tiene hambre; mientras vivimos en un mundo en el que la riqueza la ostentan apenas un 0,0000000000000007 %, en el que hay muerte, violencia, racismo, desigualdades… Abogo por una sociedad igualitaria, sin países, con el nombre de mundo, una sociedad internacionalista abierta, no nacionalista cerrada; y cada vez estamos más cerca, caminando hacia la sociedad europea; no sé si será bueno o malo, pero es a donde nos dirigimos, el problema es que lo que une a los que llevan a cabo esa unión es la economía, ciencia inexacta, antimetafísica, antifísica y antipersonal.
Yo os hago llamamiento para luchar contra las ideas fascistas de poder económico que son las que hacen y deshacen, componen y descomponen, dibujan mapas, matan gente, dejan morir a otra, nos aplastan y encima quieren que les agradezcamos e sufrimiento, no, ya no; por eso os digo a todos: CIUDADANOS DEL MUNDO UNÍOS.
Poesías Publicadas
Como ya os dije, queridos amigos, por fin he publicado algo; ¡¡Bien!! ya podéis comprar mi obra en papel; jeje. Bueno, como no espero que os gastéis la pasta que valen los libros, además no vale la pena porque para dos poemillas de nada, he decidido mostrar la obra del artista libre de censura; sin papel, eso sí, pero también sin más precio que el tiempo que perdáis en abrir esta página. Muchas gracias por vuestro apoyo y a seguir bien.
Alguna vez te querré...
Duele solo mirarte.
Siento que muero
cuando, al besarte,
cierro los ojos
y no te veo.
Por eso a veces
te contemplo en silencio,
mientras leo,
que de placer puro al mirarte
a veces creo que no te veo.
Pertenece a la antología del Centro de Estudios Poéticos: Rayo de Esperanza
El Amor Efímero
Tu mirada en mi alimenta
Un sueño de Esperanza,
Un guiño, una alabanza.
Tu sonrisa me despierta
El latir del corazón,
El eco de tu Amor.
Pero tus besos no me encuentran
¿Estoy soñando?
¿O me estoy enamorando?
Pertenece a la antología del Centro de Estudios Poéticos:Aires de Libertad
Alguna vez te querré...
Duele solo mirarte.
Siento que muero
cuando, al besarte,
cierro los ojos
y no te veo.
Por eso a veces
te contemplo en silencio,
mientras leo,
que de placer puro al mirarte
a veces creo que no te veo.
Pertenece a la antología del Centro de Estudios Poéticos: Rayo de Esperanza
El Amor Efímero
Tu mirada en mi alimenta
Un sueño de Esperanza,
Un guiño, una alabanza.
Tu sonrisa me despierta
El latir del corazón,
El eco de tu Amor.
Pero tus besos no me encuentran
¿Estoy soñando?
¿O me estoy enamorando?
Pertenece a la antología del Centro de Estudios Poéticos:Aires de Libertad
El Jardín de las Delicias
Dios dijo: “Hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza. Domine sobre los peces del mar, las aves del cielo, los ganados, las fieras campestres y los reptiles de la tierra.”
Dios creó al hombre a su imagen y semejanza, a imagen de Dios lo creó, macho y hembra los creó. Vio Dios que esto estaba bien
Llamó Adán a su creación, y éste aceptó su nombre.
Adán puso nombre a todos los animales creados por el Señor Dios, ya que Él mismo se lo concedió. Así puso vaca a la vaca, cerdo al cerdo, caballo al caballo y a todos los seres vivos que poblaban el cielo, la tierra y el mar.
El hombre pasaba el día paseando por el jardín del Edén, tan pronto visitaba la zona rica en oro, llamada Pisón, como se acercaba a la orilla del Éufrates. Adán estaba dotado de razón, y por ello aprendía cada día algo nuevo; la vegetación crecía gracias al gran astro que gobernaba el día y las lluvias que concedía el Señor Dios. Los animales se alimentaban de estos vegetales algunos, y otros se alimentaban de otros animales. Él decidió que como Dios le había ordenado que dominase a todas las fieras, debía alimentarse de todas ellas, así comió animales, vegetales y toda clase de alimentos, pero sabedor de que se necesitaban entre ellos para seguir existiendo nunca hacía uso abusivo de ningún alimento. Y así es como Adán pasaba el día hasta que al atardecer Dios le visitaba junto al árbol de la ciencia del bien y del mal de cuyo fruto Dios le había prohibido comer. Adán, que era consciente de la gran sabiduría de su Hacedor, no osaba probar del fruto de ese árbol. Dios le preguntaba todos los días en que había ocupado su tiempo, y el hombre respondía siempre con que había aprendido una nueva cosa: el color de las flores, hábitos de los animales, flotar en el agua… pero llegó un día en que Adán no supo que contestar.
- ¿En que has ocupado hoy tu tiempo, Adán?
- Señor Dios,- respondió- hoy he paseado por este hermoso jardín, he visto a las vacas alimentarse, a los peces saltar en la crecida del río, he visto parir a un cerdo, pero no he visto nada que no haya visto cualquier otro día.- Adán no se sentía defraudado ni humillado, no se sentía de ninguna forma porque pese a todo el aprendizaje que había llevado en el jardín no había aprendido a tener sentimientos, era incapaz de sentir algo, no se divertía pero tampoco se aburría, se limitaba a vagar por el jardín y a alimentarse instintivamente. Dios era consciente de que no había dotado a se creación de sentimiento, simplemente le había dado la razón, pero con ello no bastaba.
Sumió Dios a Adán en un profundo sueño, le arrancó una costilla y de ella creó a la mujer pensando que seguramente con ella lograse distraerse un poco.
Al despertar el hombre y ver a la hembra tuvo su primer sentimiento, la alegría, y vio Dios que eso estaba bien.
Adán nombró a la hembra Eva, pues ella sería la madre de todos los hombres. Podríase pensar que Dios hizo esta última creación para divertimento del hombre, pero no fue así, pues al salir de la costilla de hombre que fue creado a imagen y semejanza del Señor, ella también fue una igual.
Poco a poco los sentimientos fueron poblando el jardín, a la alegría le siguió el amor, al amor la pasión y la amistad…
Los dos hombres paseaban juntos por el jardín mostrando su felicidad a cuantos animales y seres se encontraban, y aunque ellos no eran capaces de comprender porque sentían aquello, no se les ocurría preguntárselo a su Creador.
Como cada atardecer Dios visitaba a Adán y a Eva a la orilla del río, al lado del árbol prohibido, uno de los lugares más bellos del Edén. Dios habló con ellos como cada día y les preguntó si habían visto o aprendido algo nuevo aquel día y fue entonces cuando Eva hizo uso de un nuevo sentimiento, la curiosidad.
– Señor Dios, ¿Y este árbol cuya sombra nos cobija, y cuyo fruto es el más bello de todos los que pueblan nuestro hermoso jardín, porque nos esta vedado al hombre y a mi?- Ciertamente Eva no preguntaba con picardía, simplemente respondió a la respuesta de Dios. El Señor comenzaba a darse cuenta de que su creación era de una gran perfección porque era capaz de aprender diversas sensaciones por sí solo y contestó que si probaban su fruto ciertamente morirían, a lo que ni Adán ni Eva replicaron, no por miedo, pues no sabían que era la muerte porque no habían visto morir nada, sino porque si su Maestro no les permitía tomar ese fruto ellos no lo harían por sí solos.
En esto que un día se encontraban los dos, desnudos como siempre, bajo la sombra de un árbol observando el cielo.
- ¡Que grandeza nos ha regalado nuestro Señor! Tenemos todo lo que podemos querer, yo te tengo a ti y tú a mí, tenemos alimentos, día, noche, el sol y la luna, agua que corre, flores bellas, rocas brillantes y hermosas, animales bellos y todo es perfecto. ¿Qué más podemos necesitar, Eva?- Oyó Dios hasta este punto y vio que estaba bien, pero cuando ya no estaba apareció el más bello de los animales y sacando la lengua respondió a Adán.
- Gran belleza la que nos rodea, aquí, en el jardín de Dios todo es bello y perfecto no existe el bien ni el mal, pues Dios separó el caos y la tiniebla de la luz.
- Serpiente, dijo Adán ¿Qué significado tienen esas palabras que profesas, mal, caos… pues no conozco de ellas nada más que lo que tu dices?
-La serpiente rápidamente contestó- ¿No os ha contado Dios su significado? ¿Quizá tema que os hagáis tan sabios como él? ¿Quizá tema que si probáis del fruto prohibido podáis ser vosotros también dioses y creéis otro jardín como este para vosotros dos dejando a Dios en soledad?- Y escondiendo su lengua desapareció cruzando el río.
Adán y Eva estuvieron mucho tiempo pensando sobre aquellas palabras, pero no consiguieron saber nada sobre todo aquello, pues no veían nada que no fuese bello o bueno. Así pues un día que se hallaban bajo el árbol de la ciencia esperando a Dios para su vista diaria decidió Eva coger un fruto del árbol.- En verdad que es bello este fruto- dijo suspirando, y Adán al ver el deseo en los ojos de Eva lo cogió y mordió, y después dio a probar a la mujer. Al morder los dos el fruto se pudrió, y supieron lo que era la muerte, el cielo se cerró sobre ellos en una gran tormenta y conocieron lo que era la tiniebla y el caos, un rayo partió el árbol que les cobijaba de la lluvia y supieron lo que era la destrucción; al oír Dios tales estruendos corrió a buscarles y los encontró escondidos entre unos matorrales, habían tapado sus genitales con hojas de parra y avergonzados se ocultaban de Dios y de ellos mismos. Dios montó en cólera y supieron lo que era el poder. De esta manera Dios abandonó a su suerte al hombre, pues quiso aprender las cosas por sí solo y no dejó a su creador enseñárselas. Adán y Eva habían aprendido muchas nuevas sensaciones y ahora no tendrían la sabiduría del Señor para ayudarles. Tejieron unas túnicas para taparse pues conocieron el frío. Construyeron una pequeña casa de paja para poder refugiarse de las tormentas y lluvias que poblaban el maravilloso jardín. Salían a pasear como todos los días, comían frutos de los árboles y animales, como siempre. Pero pronto Adán se dio cuenta de que las manzanas estaban más ricas, a su gusto, que las peras y comió hasta saciarse dejando el árbol de las manzanas sin ningún fruto. Contento por haber comido hasta saciarse, mucho más de lo que hubiese necesitado para alimentarse, durmió a la sombra del árbol que le acababa de servir de festín pero cuando se levantó vio como sus ramas estaban vacías y se entristeció. Volvió a casa pero la pequeña cabaña había sido destruida, así que tuvo que construir otra. Al día siguiente sintió ganas de comer manzanas pero el árbol ya no daba más su fruto; y así fue todos los días durante varias primaveras sin que el árbol le concediese una sola manzana más. Finalmente, enfurecido, Adán golpeó el árbol y se dio cuenta de su dureza, así que decidió cortarlo y hacerse una vivienda más dura que las cabañas de paja que reconstruía cada poco tiempo. Al ver su construcción se sintió feliz, y también Eva se sintió igual y le dijo que construyera otra más grande para poder estar más cómodos, y Adán cortó otro árbol y otro y otro, hasta que ya no quedaron árboles frutales, pero la casa de los hombres era maravillosa y aunque deseaban seguir tomando fruta les satisfacía mucho más ser capaces de construir su propia casa para ellos.
Y al cabo de un tiempo se dieron cuenta de que la carne de vaca era más rica que la del cerdo y comieron solamente vaca durante un tiempo. También se dieron cuenta de que era más limpió el suelo de tierra que el de hierba, que debían regar todos los días y con las lluvias se estropeaba y enfangaba, así que decidieron levantar toda la hierba.
Poco después ya no había vacas porque se habían comido la mayoría de ellas y las demás habían muerto de hambre, pero Adán y Eva dijeron, “si no hay más vacas pues, no comeremos más vacas, ya encontraremos algún otro alimento que nos satisfaga.”
Pronto tuvieron hijos, pues es instinto y deber del hombre procrear, los dos primeros se llamaron Caín y Abel.

Adán y Eva se dieron cuenta de que habían hecho un uso abusivo de los bienes que les concedía el Señor al ver que a penas podían alimentar a sus hijos pues habías matado a la mayoría del ganado y arrancado la mayoría de los árboles, así que a Adán le tocó trabajar con el sudor de su frente, pues Eva había parido con gran dolor y no se encontraba en situación de trabajar.
Cuando los hijos se hicieron mayores se les encomendó trabajar la tierra y el ganado. Abel era ganadero, y Caín agricultor; trabajaban alegremente la tierra del Señor y eran buenos hermanos, pero un día decidieron hacer una ofrenda al Creador. Dios vio con buenos ojos la ofrenda de Abel pero no así la de Caín quien sintió envidia. Llamó a su hermano al campo y allí mismo lo asesinó. Dios contempló el mayor de los pecados y expulsó a Caín condenándole a errar por la tierra en la que había sido creado.
Y vio Dios que esto no estaba bien, en verdad vio Dios que nada estaba realmente bien, la libertad del hombre se le antojaba una necesidad de su creación, pero el poco respeto que mostraba éste por el resto de creaciones hacíale pensar que quizá no debiera haber concebido al hombre como dominador de la naturaleza, pues era en sí ésta su creación de máxima perfección, ya que sin saber era sabia, sin sentir era comprensiva, y nuca traicionaba ni pecaba. Así el Señor Dios tuvo a bien dejar a ésta la misión de controlar al hombre, de cuidarle y ser su guarda. Desde entonces la Naturaleza, símbolo de la perfección y la belleza, se convirtió en todo lo que necesitó el hombre: Adán volvió a tener manzanas para comer y la hierba volvió a brotar en los campos tornándolos verdes en su máxima expresión, volvieron a renacer todas las especies que el hombre había extinguido a base de opulencia. Y vio Adán que esto estaba bien, y comprendió que el hombre no debe abusar de la Naturaleza, pues es Ella en sí más sabia que el propio hombre sin saber nada y más comprensiva que el hombre sin sentir nada; y tuvo a bien Adán enseñar esto a sus descendientes, pues ya a su larga edad se había convertido en un sabio aprendiendo de sus propios errores.
Los descendientes de Adán comprendieron a la perfección las ideas que les inculcó su padre, pero a su muerte pareció que olvidaron todo lo que los errores de Adán habían logrado enseñar a éste, y éste a éstos mismos. El hombre se volvió a convertir en la criatura opulenta y destructora que ya había sido antes, y de nuevo atacó, esta vez con más fuerza, a la sabia Naturaleza. Quiso el hombre igualarse a ésta y construir un Ziqquratu que llegase al cielo; la Luna y el Sol, los astros y las estrellas. Pero la Naturaleza también había aprendido como era el hombre y, con el poder que le había otorgado el creador, decidió castigar al hombre por querer engendrar algo más bello que la Naturaleza y decidió llorar y llorar hasta que los campos se inundasen, hasta que la Tierra se tornara del color del agua y solo concedió a un macho y una hembra de cada especie la posibilidad de la vida. Y fue de esta manera como la sabia Naturaleza, sin saber nada, castigó al hombre por su avaricia y arrogancia.
Y el hombre aprendió que había que respetar a la Naturaleza, y que ésta era la más bella y perfecta de todas las creaciones y como tal había que venerarla; y de su imitación nació el arte, y del arte la poesía, y de la poesía la belleza se convirtió en el don más preciado.
Pero el hombre fue olvidando a su padre, y para explicar ciertas cosas decidió crear sus propios dioses, inimaginables e inauditos; así logró explicar porqué la Naturaleza era más sabia que él mismo, señor y dominador de todo. Pensó que estos dioses controlaban a los hombres por medio de la Naturaleza y entonces el hombre creo las religiones. Y vio la sabia Naturaleza que esto no estaba bien y decidió interponerse en los intereses del hombre y le sacudió con siete plagas y a partir de ahí el caos se desató y las sequías y las borrascas se sucedieron destrozando así las cosechas del hombre, y de esta manera hacíale pasar hambrunas y duras enfermedades.
El hombre se había expandido por gran parte de la Tierra y no entonos los lugares se comportaba de la misma manera. De esta expansión nacieron las relaciones entre distintas regiones y las distintas costumbres y tradiciones. Pero como el hombre es avaro y codicioso, su orgullo le llevó a intentar conquistar, para beneficio propio, otras zonas que pudiera explotar a su antojo, y de esta manera aparecieron las guerras y el colonialismo. El hombre fue enriqueciéndose de tal modo que llegó a pensar que no necesitaba de la Naturaleza, y vio ésta que todo estaba mal. Y para contabilizar sus riquezas creó el hombre el dinero, falso profeta fruto de la arrogancia y la codicia humana; y vio la Naturaleza que esto tampoco estaba bien. Y las relaciones entre los hombres se fueron enfriando, ya que a lo largo de toda la Historia de la humanidad había ido aprendiendo y destruyendo todo lo que se ponía a su alcance, y lo que no llegó a aprender por no comprenderlo, lo volvió a crear a su antojo o creó algo que pudiera explicarlo de alguna manera, y de nuevo vio la Naturaleza que esto no estaba bien, porque el hombre no puede crear sino inventar, y todos los inventos del hombre habían traído grandes desgracias para la Naturaleza, su protectora y máxima expresión de belleza y perfección; y entonces decidió interceder entre el hombre y la destrucción, pero los hombres crearon las armas y lograron imitar aspectos de la Naturaleza por medio de elementos químicos, tornando la vida en muerte, matando con la vida, destruyendo lo bello y necesario, cometiendo el más duro de los pecados, la muerte de un hermano; y vio el hombre que esto estaba mal.
Dios creó al hombre a su imagen y semejanza, a imagen de Dios lo creó, macho y hembra los creó. Vio Dios que esto estaba bien
Llamó Adán a su creación, y éste aceptó su nombre.
Adán puso nombre a todos los animales creados por el Señor Dios, ya que Él mismo se lo concedió. Así puso vaca a la vaca, cerdo al cerdo, caballo al caballo y a todos los seres vivos que poblaban el cielo, la tierra y el mar.
El hombre pasaba el día paseando por el jardín del Edén, tan pronto visitaba la zona rica en oro, llamada Pisón, como se acercaba a la orilla del Éufrates. Adán estaba dotado de razón, y por ello aprendía cada día algo nuevo; la vegetación crecía gracias al gran astro que gobernaba el día y las lluvias que concedía el Señor Dios. Los animales se alimentaban de estos vegetales algunos, y otros se alimentaban de otros animales. Él decidió que como Dios le había ordenado que dominase a todas las fieras, debía alimentarse de todas ellas, así comió animales, vegetales y toda clase de alimentos, pero sabedor de que se necesitaban entre ellos para seguir existiendo nunca hacía uso abusivo de ningún alimento. Y así es como Adán pasaba el día hasta que al atardecer Dios le visitaba junto al árbol de la ciencia del bien y del mal de cuyo fruto Dios le había prohibido comer. Adán, que era consciente de la gran sabiduría de su Hacedor, no osaba probar del fruto de ese árbol. Dios le preguntaba todos los días en que había ocupado su tiempo, y el hombre respondía siempre con que había aprendido una nueva cosa: el color de las flores, hábitos de los animales, flotar en el agua… pero llegó un día en que Adán no supo que contestar.
- ¿En que has ocupado hoy tu tiempo, Adán?
- Señor Dios,- respondió- hoy he paseado por este hermoso jardín, he visto a las vacas alimentarse, a los peces saltar en la crecida del río, he visto parir a un cerdo, pero no he visto nada que no haya visto cualquier otro día.- Adán no se sentía defraudado ni humillado, no se sentía de ninguna forma porque pese a todo el aprendizaje que había llevado en el jardín no había aprendido a tener sentimientos, era incapaz de sentir algo, no se divertía pero tampoco se aburría, se limitaba a vagar por el jardín y a alimentarse instintivamente. Dios era consciente de que no había dotado a se creación de sentimiento, simplemente le había dado la razón, pero con ello no bastaba.
Sumió Dios a Adán en un profundo sueño, le arrancó una costilla y de ella creó a la mujer pensando que seguramente con ella lograse distraerse un poco.
Al despertar el hombre y ver a la hembra tuvo su primer sentimiento, la alegría, y vio Dios que eso estaba bien.
Adán nombró a la hembra Eva, pues ella sería la madre de todos los hombres. Podríase pensar que Dios hizo esta última creación para divertimento del hombre, pero no fue así, pues al salir de la costilla de hombre que fue creado a imagen y semejanza del Señor, ella también fue una igual.
Poco a poco los sentimientos fueron poblando el jardín, a la alegría le siguió el amor, al amor la pasión y la amistad…
Los dos hombres paseaban juntos por el jardín mostrando su felicidad a cuantos animales y seres se encontraban, y aunque ellos no eran capaces de comprender porque sentían aquello, no se les ocurría preguntárselo a su Creador.
Como cada atardecer Dios visitaba a Adán y a Eva a la orilla del río, al lado del árbol prohibido, uno de los lugares más bellos del Edén. Dios habló con ellos como cada día y les preguntó si habían visto o aprendido algo nuevo aquel día y fue entonces cuando Eva hizo uso de un nuevo sentimiento, la curiosidad.
– Señor Dios, ¿Y este árbol cuya sombra nos cobija, y cuyo fruto es el más bello de todos los que pueblan nuestro hermoso jardín, porque nos esta vedado al hombre y a mi?- Ciertamente Eva no preguntaba con picardía, simplemente respondió a la respuesta de Dios. El Señor comenzaba a darse cuenta de que su creación era de una gran perfección porque era capaz de aprender diversas sensaciones por sí solo y contestó que si probaban su fruto ciertamente morirían, a lo que ni Adán ni Eva replicaron, no por miedo, pues no sabían que era la muerte porque no habían visto morir nada, sino porque si su Maestro no les permitía tomar ese fruto ellos no lo harían por sí solos.
En esto que un día se encontraban los dos, desnudos como siempre, bajo la sombra de un árbol observando el cielo.
- ¡Que grandeza nos ha regalado nuestro Señor! Tenemos todo lo que podemos querer, yo te tengo a ti y tú a mí, tenemos alimentos, día, noche, el sol y la luna, agua que corre, flores bellas, rocas brillantes y hermosas, animales bellos y todo es perfecto. ¿Qué más podemos necesitar, Eva?- Oyó Dios hasta este punto y vio que estaba bien, pero cuando ya no estaba apareció el más bello de los animales y sacando la lengua respondió a Adán.
- Gran belleza la que nos rodea, aquí, en el jardín de Dios todo es bello y perfecto no existe el bien ni el mal, pues Dios separó el caos y la tiniebla de la luz.
- Serpiente, dijo Adán ¿Qué significado tienen esas palabras que profesas, mal, caos… pues no conozco de ellas nada más que lo que tu dices?
-La serpiente rápidamente contestó- ¿No os ha contado Dios su significado? ¿Quizá tema que os hagáis tan sabios como él? ¿Quizá tema que si probáis del fruto prohibido podáis ser vosotros también dioses y creéis otro jardín como este para vosotros dos dejando a Dios en soledad?- Y escondiendo su lengua desapareció cruzando el río.
Adán y Eva estuvieron mucho tiempo pensando sobre aquellas palabras, pero no consiguieron saber nada sobre todo aquello, pues no veían nada que no fuese bello o bueno. Así pues un día que se hallaban bajo el árbol de la ciencia esperando a Dios para su vista diaria decidió Eva coger un fruto del árbol.- En verdad que es bello este fruto- dijo suspirando, y Adán al ver el deseo en los ojos de Eva lo cogió y mordió, y después dio a probar a la mujer. Al morder los dos el fruto se pudrió, y supieron lo que era la muerte, el cielo se cerró sobre ellos en una gran tormenta y conocieron lo que era la tiniebla y el caos, un rayo partió el árbol que les cobijaba de la lluvia y supieron lo que era la destrucción; al oír Dios tales estruendos corrió a buscarles y los encontró escondidos entre unos matorrales, habían tapado sus genitales con hojas de parra y avergonzados se ocultaban de Dios y de ellos mismos. Dios montó en cólera y supieron lo que era el poder. De esta manera Dios abandonó a su suerte al hombre, pues quiso aprender las cosas por sí solo y no dejó a su creador enseñárselas. Adán y Eva habían aprendido muchas nuevas sensaciones y ahora no tendrían la sabiduría del Señor para ayudarles. Tejieron unas túnicas para taparse pues conocieron el frío. Construyeron una pequeña casa de paja para poder refugiarse de las tormentas y lluvias que poblaban el maravilloso jardín. Salían a pasear como todos los días, comían frutos de los árboles y animales, como siempre. Pero pronto Adán se dio cuenta de que las manzanas estaban más ricas, a su gusto, que las peras y comió hasta saciarse dejando el árbol de las manzanas sin ningún fruto. Contento por haber comido hasta saciarse, mucho más de lo que hubiese necesitado para alimentarse, durmió a la sombra del árbol que le acababa de servir de festín pero cuando se levantó vio como sus ramas estaban vacías y se entristeció. Volvió a casa pero la pequeña cabaña había sido destruida, así que tuvo que construir otra. Al día siguiente sintió ganas de comer manzanas pero el árbol ya no daba más su fruto; y así fue todos los días durante varias primaveras sin que el árbol le concediese una sola manzana más. Finalmente, enfurecido, Adán golpeó el árbol y se dio cuenta de su dureza, así que decidió cortarlo y hacerse una vivienda más dura que las cabañas de paja que reconstruía cada poco tiempo. Al ver su construcción se sintió feliz, y también Eva se sintió igual y le dijo que construyera otra más grande para poder estar más cómodos, y Adán cortó otro árbol y otro y otro, hasta que ya no quedaron árboles frutales, pero la casa de los hombres era maravillosa y aunque deseaban seguir tomando fruta les satisfacía mucho más ser capaces de construir su propia casa para ellos.
Y al cabo de un tiempo se dieron cuenta de que la carne de vaca era más rica que la del cerdo y comieron solamente vaca durante un tiempo. También se dieron cuenta de que era más limpió el suelo de tierra que el de hierba, que debían regar todos los días y con las lluvias se estropeaba y enfangaba, así que decidieron levantar toda la hierba.
Poco después ya no había vacas porque se habían comido la mayoría de ellas y las demás habían muerto de hambre, pero Adán y Eva dijeron, “si no hay más vacas pues, no comeremos más vacas, ya encontraremos algún otro alimento que nos satisfaga.”
Pronto tuvieron hijos, pues es instinto y deber del hombre procrear, los dos primeros se llamaron Caín y Abel.

Adán y Eva se dieron cuenta de que habían hecho un uso abusivo de los bienes que les concedía el Señor al ver que a penas podían alimentar a sus hijos pues habías matado a la mayoría del ganado y arrancado la mayoría de los árboles, así que a Adán le tocó trabajar con el sudor de su frente, pues Eva había parido con gran dolor y no se encontraba en situación de trabajar.
Cuando los hijos se hicieron mayores se les encomendó trabajar la tierra y el ganado. Abel era ganadero, y Caín agricultor; trabajaban alegremente la tierra del Señor y eran buenos hermanos, pero un día decidieron hacer una ofrenda al Creador. Dios vio con buenos ojos la ofrenda de Abel pero no así la de Caín quien sintió envidia. Llamó a su hermano al campo y allí mismo lo asesinó. Dios contempló el mayor de los pecados y expulsó a Caín condenándole a errar por la tierra en la que había sido creado.
Y vio Dios que esto no estaba bien, en verdad vio Dios que nada estaba realmente bien, la libertad del hombre se le antojaba una necesidad de su creación, pero el poco respeto que mostraba éste por el resto de creaciones hacíale pensar que quizá no debiera haber concebido al hombre como dominador de la naturaleza, pues era en sí ésta su creación de máxima perfección, ya que sin saber era sabia, sin sentir era comprensiva, y nuca traicionaba ni pecaba. Así el Señor Dios tuvo a bien dejar a ésta la misión de controlar al hombre, de cuidarle y ser su guarda. Desde entonces la Naturaleza, símbolo de la perfección y la belleza, se convirtió en todo lo que necesitó el hombre: Adán volvió a tener manzanas para comer y la hierba volvió a brotar en los campos tornándolos verdes en su máxima expresión, volvieron a renacer todas las especies que el hombre había extinguido a base de opulencia. Y vio Adán que esto estaba bien, y comprendió que el hombre no debe abusar de la Naturaleza, pues es Ella en sí más sabia que el propio hombre sin saber nada y más comprensiva que el hombre sin sentir nada; y tuvo a bien Adán enseñar esto a sus descendientes, pues ya a su larga edad se había convertido en un sabio aprendiendo de sus propios errores.
Los descendientes de Adán comprendieron a la perfección las ideas que les inculcó su padre, pero a su muerte pareció que olvidaron todo lo que los errores de Adán habían logrado enseñar a éste, y éste a éstos mismos. El hombre se volvió a convertir en la criatura opulenta y destructora que ya había sido antes, y de nuevo atacó, esta vez con más fuerza, a la sabia Naturaleza. Quiso el hombre igualarse a ésta y construir un Ziqquratu que llegase al cielo; la Luna y el Sol, los astros y las estrellas. Pero la Naturaleza también había aprendido como era el hombre y, con el poder que le había otorgado el creador, decidió castigar al hombre por querer engendrar algo más bello que la Naturaleza y decidió llorar y llorar hasta que los campos se inundasen, hasta que la Tierra se tornara del color del agua y solo concedió a un macho y una hembra de cada especie la posibilidad de la vida. Y fue de esta manera como la sabia Naturaleza, sin saber nada, castigó al hombre por su avaricia y arrogancia.
Y el hombre aprendió que había que respetar a la Naturaleza, y que ésta era la más bella y perfecta de todas las creaciones y como tal había que venerarla; y de su imitación nació el arte, y del arte la poesía, y de la poesía la belleza se convirtió en el don más preciado.
Pero el hombre fue olvidando a su padre, y para explicar ciertas cosas decidió crear sus propios dioses, inimaginables e inauditos; así logró explicar porqué la Naturaleza era más sabia que él mismo, señor y dominador de todo. Pensó que estos dioses controlaban a los hombres por medio de la Naturaleza y entonces el hombre creo las religiones. Y vio la sabia Naturaleza que esto no estaba bien y decidió interponerse en los intereses del hombre y le sacudió con siete plagas y a partir de ahí el caos se desató y las sequías y las borrascas se sucedieron destrozando así las cosechas del hombre, y de esta manera hacíale pasar hambrunas y duras enfermedades.
El hombre se había expandido por gran parte de la Tierra y no entonos los lugares se comportaba de la misma manera. De esta expansión nacieron las relaciones entre distintas regiones y las distintas costumbres y tradiciones. Pero como el hombre es avaro y codicioso, su orgullo le llevó a intentar conquistar, para beneficio propio, otras zonas que pudiera explotar a su antojo, y de esta manera aparecieron las guerras y el colonialismo. El hombre fue enriqueciéndose de tal modo que llegó a pensar que no necesitaba de la Naturaleza, y vio ésta que todo estaba mal. Y para contabilizar sus riquezas creó el hombre el dinero, falso profeta fruto de la arrogancia y la codicia humana; y vio la Naturaleza que esto tampoco estaba bien. Y las relaciones entre los hombres se fueron enfriando, ya que a lo largo de toda la Historia de la humanidad había ido aprendiendo y destruyendo todo lo que se ponía a su alcance, y lo que no llegó a aprender por no comprenderlo, lo volvió a crear a su antojo o creó algo que pudiera explicarlo de alguna manera, y de nuevo vio la Naturaleza que esto no estaba bien, porque el hombre no puede crear sino inventar, y todos los inventos del hombre habían traído grandes desgracias para la Naturaleza, su protectora y máxima expresión de belleza y perfección; y entonces decidió interceder entre el hombre y la destrucción, pero los hombres crearon las armas y lograron imitar aspectos de la Naturaleza por medio de elementos químicos, tornando la vida en muerte, matando con la vida, destruyendo lo bello y necesario, cometiendo el más duro de los pecados, la muerte de un hermano; y vio el hombre que esto estaba mal.
This Is The New Shit
Oleadas de productos nos llegan desde el otro lado del mundo: “Compre nuestro coche, es más rápido y mejor que el que usted jamás será capaz de hacer, imbécil”. “Aquí tenemos lo último en televisores, más grande, con más colores, pantalla plana de plasma… le durará un año, luego tendrá que comprarnos otro, más moderno y más caro”, “Compre idiota, compre; aquí lo tenemos todo, y si no pues nos lo inventamos, porque somos más inteligentes que usted”. Si todas estas fórmulas, que de verdad parece que a veces las usan, no tienen un resultado satisfactorio siempre les quedará el típico tópico: piernas largas, lencería de encaje, escote exageradamente exagerado, pelo rubio largo y labios pintados como fofito… y ya está producto lanzado y vendido.
Y es que parece que nos dejemos engañar por los anuncios, por la publicidad. Desde que un señor con bigote y unos aires de grandeza similares a los del mismo Luzbel, nos enseñara el secreto de la propaganda (antes de asesinar a seis millones de judío claro), nuestra sociedad no ha dejado de bombardearse con distintos mensajes, muchote ellos ocultos, para convencernos bien sea de comprar algo que no necesitamos, bien sea de hacer algo que no queremos. Pero es que parece que en los últimos años esto ha sobrepasado los límites de lo lógico. Las mentes de los ciudadanos del s. XXI son tan abiertas y a la vez tan deformadas que todo es válido para ellas, todo tiene cabida; ¿Qué hay que hacer para sorprenderte? ¿Qué haces tú para sorprenderte a ti mismo? La vanguardia ha destruido al ser humano, o al menos a parte de su mente, corrupta ya por el asedio propagandístico de todo lo conocido.
Es difícil querer comprar un paquete de tabaco sin que te ofrezcan, sin que tu lo pidas, más de diez marcas desde tu casa hasta el estanco; y lo mismo, pasa con los refrescos, las cervezas… pero no solo con los productos de ocio, sino también con la leche, el pan, la carne, los coches, las casas, la música, el arte… Vivimos en una sociedad consumista, no porque lo diga yo ni porque esté configurada económica y socialmente así, sino porque nos han hecho creer que es así. El secreto de la publicidad no está en hacernos creer que el producto es mejor o más barato que otro, eso era antes; ahora solo con asegurarnos que el resto de la gente, o al menos la que ellos consideran más importante, compra y consume ese producto les vale para que lo compremos. Así podemos ver a actores anunciando wishky, a futbolistas haciendo anuncios de natillas… y demás grutescos que no vienen al caso.
Creo que estoy en posición de afirmar que la publicidad pretende pensar por nosotros, y no debemos permitir que esto pase, el día que publicidad piense por mí, el dinero pensará por mí, y el día que esto suceda ya no seré un hombre, seré una máquina. Aún así podemos entender que la propiedad privada tenga la necesidad de transmitirse y darse a conocer de alguna manera, símbolos del capitalismo, pero es que los productos que nos ofrecen las grandes empresas son cada vez más patéticos; son pequeños, o malos, o nocivos, o inútiles (en la mayoría de los casos), o caros o infinidad de cosas más, ¿Ni siquiera piensan que nos merezcamos algo mejor? Yo creo que no, quieren que tengamos lo peor, no pueden darnos lo mejor porque cuando nos quejemos ya no tendrían que darnos, así que, nos dan algo malo o inútil y cuando alguien levanta la voz siempre pueden darnos algo mejor y más barato.
Es triste la verdad, lo sé, pero podemos hacer dos cosas; ignorarla y seguir entendiendo nuestra propia verdad como única e inigualable, confiar en la televisión que nos vende cualquier cosa a cualquier precio y entonces entrar en su juego o darnos cuenta de que se puede encontrar algo mejor que una música hecha para que no tengamos que pensar nosotros, sino donde ya esté todo pensado, un arte en el que haya que pensar tanto que al final te tengan que explicar qué es, sin dejar hueco a la interpretación y la imaginación, un cine propagandístico, unos electrodomésticos que con fecha de caducidad o restaurantes cuya comida caduco hace tiempo; si eliges esta realidad es una mala suerte, pues el camino de desenmascararla es duro y largo, en cambio si vas a aceptar lo que te ofrecen sin cuestionarlo solo puedo decirte una cosa que escribió Brian Warner: “Ésta es la nueva mierda”.
Y es que parece que nos dejemos engañar por los anuncios, por la publicidad. Desde que un señor con bigote y unos aires de grandeza similares a los del mismo Luzbel, nos enseñara el secreto de la propaganda (antes de asesinar a seis millones de judío claro), nuestra sociedad no ha dejado de bombardearse con distintos mensajes, muchote ellos ocultos, para convencernos bien sea de comprar algo que no necesitamos, bien sea de hacer algo que no queremos. Pero es que parece que en los últimos años esto ha sobrepasado los límites de lo lógico. Las mentes de los ciudadanos del s. XXI son tan abiertas y a la vez tan deformadas que todo es válido para ellas, todo tiene cabida; ¿Qué hay que hacer para sorprenderte? ¿Qué haces tú para sorprenderte a ti mismo? La vanguardia ha destruido al ser humano, o al menos a parte de su mente, corrupta ya por el asedio propagandístico de todo lo conocido.
Es difícil querer comprar un paquete de tabaco sin que te ofrezcan, sin que tu lo pidas, más de diez marcas desde tu casa hasta el estanco; y lo mismo, pasa con los refrescos, las cervezas… pero no solo con los productos de ocio, sino también con la leche, el pan, la carne, los coches, las casas, la música, el arte… Vivimos en una sociedad consumista, no porque lo diga yo ni porque esté configurada económica y socialmente así, sino porque nos han hecho creer que es así. El secreto de la publicidad no está en hacernos creer que el producto es mejor o más barato que otro, eso era antes; ahora solo con asegurarnos que el resto de la gente, o al menos la que ellos consideran más importante, compra y consume ese producto les vale para que lo compremos. Así podemos ver a actores anunciando wishky, a futbolistas haciendo anuncios de natillas… y demás grutescos que no vienen al caso.
Creo que estoy en posición de afirmar que la publicidad pretende pensar por nosotros, y no debemos permitir que esto pase, el día que publicidad piense por mí, el dinero pensará por mí, y el día que esto suceda ya no seré un hombre, seré una máquina. Aún así podemos entender que la propiedad privada tenga la necesidad de transmitirse y darse a conocer de alguna manera, símbolos del capitalismo, pero es que los productos que nos ofrecen las grandes empresas son cada vez más patéticos; son pequeños, o malos, o nocivos, o inútiles (en la mayoría de los casos), o caros o infinidad de cosas más, ¿Ni siquiera piensan que nos merezcamos algo mejor? Yo creo que no, quieren que tengamos lo peor, no pueden darnos lo mejor porque cuando nos quejemos ya no tendrían que darnos, así que, nos dan algo malo o inútil y cuando alguien levanta la voz siempre pueden darnos algo mejor y más barato.
Es triste la verdad, lo sé, pero podemos hacer dos cosas; ignorarla y seguir entendiendo nuestra propia verdad como única e inigualable, confiar en la televisión que nos vende cualquier cosa a cualquier precio y entonces entrar en su juego o darnos cuenta de que se puede encontrar algo mejor que una música hecha para que no tengamos que pensar nosotros, sino donde ya esté todo pensado, un arte en el que haya que pensar tanto que al final te tengan que explicar qué es, sin dejar hueco a la interpretación y la imaginación, un cine propagandístico, unos electrodomésticos que con fecha de caducidad o restaurantes cuya comida caduco hace tiempo; si eliges esta realidad es una mala suerte, pues el camino de desenmascararla es duro y largo, en cambio si vas a aceptar lo que te ofrecen sin cuestionarlo solo puedo decirte una cosa que escribió Brian Warner: “Ésta es la nueva mierda”.
Paul Gauguin y las niñas
Sábado por la tarde; Madrid se viste de sol y primavera en pleno Octubre para iluminar el Paseo del Arte: en el Prado el retrato español, en el Thyssen, Gauguin, y en el Reina Sofía, los años ochenta. Un poco más arriba los Prerrafaelitas, y aún más al norte de la ciudad la pintura francesa del XIX, de Ingres a Toulouse Lautrec. Madrid es un bullicio efervescente de diferentes culturas entrecruzadas, en medio ¿qué nos queda?, la vida, eso es lo que deja Madrid de sobrante en las tardes de sábado soleado.
En el jardín previo a la entrada del Museo Thyssen la gente espera con impaciencia, con sus gafas de sol y sus vestidos de domingo como en un cuadro de Manet; ataviados de la modernidad que proporciona ir a ver una exposición de arte como ésta. Se refriegan unos a otros su superioridad; intelectual, económica y social; suciedad y ponzoña se da cita en un lugar tan bello como puede ser un arca atemporal como es un museo de arte.
Pero la visión del público parece distraída, solo yo me fijo en este, los demás ni en el arte ni en la prepotencia; dos niñas en plena pubertad se divierten pintándose todo el cuerpo con un rotulador: cejas, pelo, piernas, pecho, cintura, pantalones, camiseta… se hacen fotos como si fuesen ellas mismas una obra de arte. Ríen, gritan, gimen, hablan… están vivas, son un cuadro picasiano en directo; una reproducción teatral a la par que veraz de la vida.

La soberbia de las clases altas, con sus pieles, sus cueros y sus relojes y sombreros, se ven ensombrecidas por la belleza natural de la realidad viva. El coqueteo de estos retazos de vida pintados a trazos de rotulador forma parte de un curioso juego de miradas despistadas de los mayores que observan, como quien mira a una obra de arte, a estas niñas graciosas.
Finalmente las niñas parecen formar parte de una composición cerrada; aparecen sus padres y las miradas de los distraídos transeúntes que en su afán de ver arte miraron la vida vuelven a sus catálogos y sus abrigos de visón. Tranquilos, ahora sí que vais a ver artes, un arte que es mejor que la vida, que fue creado por la necesidad de una realidad que no tenemos, que no está viva. Abróchese el cinturón señor juez, entre en el museo a ver lo que puedo existir y no lo hizo, porque ya ha visto usted lo que pudo ser y no fue.
En el jardín previo a la entrada del Museo Thyssen la gente espera con impaciencia, con sus gafas de sol y sus vestidos de domingo como en un cuadro de Manet; ataviados de la modernidad que proporciona ir a ver una exposición de arte como ésta. Se refriegan unos a otros su superioridad; intelectual, económica y social; suciedad y ponzoña se da cita en un lugar tan bello como puede ser un arca atemporal como es un museo de arte.
Pero la visión del público parece distraída, solo yo me fijo en este, los demás ni en el arte ni en la prepotencia; dos niñas en plena pubertad se divierten pintándose todo el cuerpo con un rotulador: cejas, pelo, piernas, pecho, cintura, pantalones, camiseta… se hacen fotos como si fuesen ellas mismas una obra de arte. Ríen, gritan, gimen, hablan… están vivas, son un cuadro picasiano en directo; una reproducción teatral a la par que veraz de la vida.

La soberbia de las clases altas, con sus pieles, sus cueros y sus relojes y sombreros, se ven ensombrecidas por la belleza natural de la realidad viva. El coqueteo de estos retazos de vida pintados a trazos de rotulador forma parte de un curioso juego de miradas despistadas de los mayores que observan, como quien mira a una obra de arte, a estas niñas graciosas.
Finalmente las niñas parecen formar parte de una composición cerrada; aparecen sus padres y las miradas de los distraídos transeúntes que en su afán de ver arte miraron la vida vuelven a sus catálogos y sus abrigos de visón. Tranquilos, ahora sí que vais a ver artes, un arte que es mejor que la vida, que fue creado por la necesidad de una realidad que no tenemos, que no está viva. Abróchese el cinturón señor juez, entre en el museo a ver lo que puedo existir y no lo hizo, porque ya ha visto usted lo que pudo ser y no fue.





