Ten Valor y la Fuerza Acudirá en tu Ayuda
A veces, sucede que en la vida te sientes encerrado en ti mismo, deseas salir de tu cuerpo para sentirte un poco mejor, para ver las cosas desde otra perspectiva pues la tuya no es buena, no lo es. Crees que todo se ha derrumbado, que ya nadie subirá las moentñas ni atravesará los oceanos, el mundo toca a su fin porque desde tu interior no puedes alcanzar a ver más allá de tu tristeza; nadie te lo dijo, tu no lo sabias. Hacie un tiempo te sentias perdido y andabas buscando algo que calmase la llama de tu corazon, lo encontraste, pero nadie te dijo que lo fueses a conservar. Y es que es cierto que cuando se es joven parece que las cosas son eternas y siempre estarán para cuando las necesites, pero poco a poco te vas dando cuenta que si es realmente bueno adquirir, tanto mejor es conservar, que nada es para toda la vida y que todo lo que dure y permanezca a tu lado se merece tu atencion y tu respeto. Cuando una de tus ilusiones se desvanece y pasa a formar parte del olvido sueles caer tú tembién en él en un vago intento por no perder algo querido; es entonces cuando de nuevo te sumerges en las tinieblas, todo es oscuro, no ves la salida... pero la hay, siempre la hubo y siempre la habrá. Cuando todo tu alrededor se desmorona y piensas que la vida toca a su fin, cuando nada a tu alrededor crece y piensas que tu interior se marchita como una rosa en un callejón, es cuando debes demostrar que eres humano. Nadie es fuerte, si eso es lo que piensas, las personas, en general, también se entristecen y se desmoronan, pero está en la naturaleza humana poder salir de los peores momentos; el valor no es un sentimiento que te obliga a actuar, es tu corazón que lucha por lo que quiere, que salta, que grita, que canta, que se sube hasta lo más alto si es necesario y al segundo te hace caer hasta el suelo, es lo que no te permite compadecerte de ti mismo sino que te empuja siempre hacia adelante, sin dejarte caer; por eso no está en otro sitio sino en tu corazón. Ten valor y la fuerza acudirá en tu ayuda, dijo un poeta hace siglos, y ahora cuando alguien pronuncia esas palabras ya no necesita salir de sus cuerpo, ha recuperado la perspectiva.





