Madrid tiene Prisa
17/7/2004
Madrid siempre tiene prisa. Solo el viajar nos da el derecho de opinar, solo con viajar por la geografía española nos podemos dar cuenta del desequilibrio territorial que hay en este país. No tanto económico ni intelectual; aunque es innegable que lógicamente los lugares de centro político y económico pueden llegar a estar más desarrollados, aunque el desarrollo suele ser inversamente proporcional al nivel de vida. Y es que, aunque parezca mentira tener más dinero no es vivir mejor, o al menos vivir en un centro de negocios donde el dinero fluye con mayor facilidad no conlleva un nivel de vida más alto.
Madrid siempre tiene prisa. Nuestra querida ciudad es una de las más maravillosas de toda la Tierra; seguramente exagere, pero porqué no decirlo. En Madrid hay de todo; desde lo mejor hasta lo peor, solo hay que saber buscar lo que se necesita. Una sola concesión; en Madrid no hay aire puro, es el precio a pagar por el desarrollo, desarrollo infausto de consecuencias desastrosas. La gente que en esta ciudad vive no es chula ni prepotente como se ha querido decir desde fuera. Los madrileños no se creen el centro del universo y tampoco menosprecian al resto de las comunidades, provincias o pueblos. El pueblo de esta ciudad está compuesto por personas que han ido viniendo de distintos lugares de España, Europa y el mundo en general, y han sido aceptados todos ellos con gran cariño (Olvidándonos tan solo por un segundo del racismo que asola, no solo nuestra ciudad sino, creo, todas las del mundo) dando lugar a una ciudad cosmopolita y un cruce claro de culturas.
Pero Madrid siempre tiene prisa. Igualmente todas las personas de esta ciudad siempre andan con prisas. No componemos una ciudadanía cercana ni caliente, por nuestro número, quizá, o por nuestra forma de vivir, todos tenemos prisa; esa también es la magia de Madrid; una ciudad donde nadie se para un instante a mirar nada, donde no hay concesiones a un error, una ciudad que perdona y olvida donde hay infinitas oportunidades. Parece un lugar frío este que describo, pero no es así; mucho más individualista que el resto de las ciudades Madrid se extiende en el centro de España como capital imperial, no es despotismo, es una realidad histórica que a lo largo del año atrae a millones de turistas, y muchos de ellos se quedan. ¿Qué tiene Madrid que no tengan las demás ciudades? Todo y nada porque Madrid es de todos y todos componemos Madrid en mayor o menor medida.
Madrid siempre tiene prisa.
Madrid siempre tiene prisa. Solo el viajar nos da el derecho de opinar, solo con viajar por la geografía española nos podemos dar cuenta del desequilibrio territorial que hay en este país. No tanto económico ni intelectual; aunque es innegable que lógicamente los lugares de centro político y económico pueden llegar a estar más desarrollados, aunque el desarrollo suele ser inversamente proporcional al nivel de vida. Y es que, aunque parezca mentira tener más dinero no es vivir mejor, o al menos vivir en un centro de negocios donde el dinero fluye con mayor facilidad no conlleva un nivel de vida más alto.
Madrid siempre tiene prisa. Nuestra querida ciudad es una de las más maravillosas de toda la Tierra; seguramente exagere, pero porqué no decirlo. En Madrid hay de todo; desde lo mejor hasta lo peor, solo hay que saber buscar lo que se necesita. Una sola concesión; en Madrid no hay aire puro, es el precio a pagar por el desarrollo, desarrollo infausto de consecuencias desastrosas. La gente que en esta ciudad vive no es chula ni prepotente como se ha querido decir desde fuera. Los madrileños no se creen el centro del universo y tampoco menosprecian al resto de las comunidades, provincias o pueblos. El pueblo de esta ciudad está compuesto por personas que han ido viniendo de distintos lugares de España, Europa y el mundo en general, y han sido aceptados todos ellos con gran cariño (Olvidándonos tan solo por un segundo del racismo que asola, no solo nuestra ciudad sino, creo, todas las del mundo) dando lugar a una ciudad cosmopolita y un cruce claro de culturas.
Pero Madrid siempre tiene prisa. Igualmente todas las personas de esta ciudad siempre andan con prisas. No componemos una ciudadanía cercana ni caliente, por nuestro número, quizá, o por nuestra forma de vivir, todos tenemos prisa; esa también es la magia de Madrid; una ciudad donde nadie se para un instante a mirar nada, donde no hay concesiones a un error, una ciudad que perdona y olvida donde hay infinitas oportunidades. Parece un lugar frío este que describo, pero no es así; mucho más individualista que el resto de las ciudades Madrid se extiende en el centro de España como capital imperial, no es despotismo, es una realidad histórica que a lo largo del año atrae a millones de turistas, y muchos de ellos se quedan. ¿Qué tiene Madrid que no tengan las demás ciudades? Todo y nada porque Madrid es de todos y todos componemos Madrid en mayor o menor medida.
Madrid siempre tiene prisa.





