Spain is not Spain
Causó un gran estupor el ver, en el estadio del F.C. Barcelona, una pancarta que rezaba de esta guisa: “Catalonia is not Spain”, así en inglés para que todo el mundo lo entienda, en un partido contra el Real Madrid mientras lo ven en todo el mundo.
Los nazionalismos nacieron en pleno siglo XIX, cuando el pensamiento romántico de libertad y rebeldía hacía que los intelectuales del momento pretendieran exaltar las glorias pasadas de su propio país, sentimiento lógico que en un principio no tenía nada de violento y que más tarde se malinterpretó y llevó a la tumba a millones de personas hasta la fecha. ¿Qué es un país? Es un ente abstracto que no se puede tocar, ni ver, ni oler… ¿Qué es una frontera? Otra abstracción fruto de os pensamientos de hombre, no de la naturaleza, sabía hasta su exterminio. Los países son lugares geográficos limitados por fronteras, luego nos encontramos ante la formación de estados abstractos, que se han dado a llamar países. Yo, en mi opinión, creo que un país no es nada, o al menos nada importante; es la etiqueta que se le ha puesto a la sociedad neoliberal sustentada en sus bases económicas, por lo que para ellos no entra en ningún momento el pensamiento popular, que es por el que deberían regirse los países o pueblos, cada uno que los llame como quiera.

Hablo por los nacionalismos que se dan aquí en España, que son los que puede conocer, y veo que los catalanes son catalanes, los gallegos son gallegos, los vascos son vascos y así un largo etcétera, pero los españoles no quieren ser españoles, tienen miedo de serlo. Un francés mataría al que escupiese su bandera, y los norteamericanos lo hacen sin necesidad que les escupas la bandera, pero un español nunca ondeará su bandera ¿por qué? Pues es muy sencillo: hay gente que se queja de que en este país, o pueblo, se asimile llevar un símbolo patriótico con ser un fascista, cosa absurda pera asentada en unas bases ideológicas forjadas durante cuarenta años. Se dice también que España, o al menos la parte que perdió (en una guerra civil pierde todo el pueblo), no olvida su pasado; creo que es lo más inteligente que ha hecho este país, además es complicado olvidar cuando siguen siendo los mismos los que detentan el poder (véase Fraga, ese dinosaurio del fascismo que firmó sentencias de muerte, Julián Grimáu, y que ahora se dedica a la caza mientras su pueblo representado llora por la muerte de sus costas).
Pero, como decía antes, los nacionalismos dentro de España se apoyan, no en creencias populares ni históricas, sino en pensamientos económicos. Para el País Vasco y Cataluña (los pongo como ejemplos por ser los nacionalismos más fuertes, no os únicos), su pueblo, su lengua y su cultura histórica les hacen tener unas señas de identidad propias, distintas del resto de los habitantes del país, por lo que, amparándose en el derecho de autodeterminación de los pueblos, pretenden constituirse bajo un gobierno independiente. A mi me parece bien y correcto, quizá porque mi sentimiento nacionalista no está tan desarrollado como el de otros, tal vez porque es difícil sentirse parte de algo que no existe, o que al menos, como ya he dicho, es abstracto. Pero no es que sea un insensible, yo me siento de mi tierra, de donde yo he nacido, de mi barrio y de mi gente, cosas mucho más importantes, por no valer dinero, que los países y los estados.
Los nacionalismos no son buenos, y no son la solución, desde luego, a nada. Es increíble que la preocupación de ciertas personas sea ser considerada española, francesa o de Sri Lanka, mientras vivimos en un mundo, que sí que existe, que se ve, que se toca, que se huele, que tiene colores y vida, y que no tiene precio porque no es de nadie y a la vez es de todos, en el que la pobreza ocupa casi dos tercios de la población, población que no tiene un sentimiento nacionalista, ni si quiera ideales, sino que tiene hambre; mientras vivimos en un mundo en el que la riqueza la ostentan apenas un 0,0000000000000007 %, en el que hay muerte, violencia, racismo, desigualdades… Abogo por una sociedad igualitaria, sin países, con el nombre de mundo, una sociedad internacionalista abierta, no nacionalista cerrada; y cada vez estamos más cerca, caminando hacia la sociedad europea; no sé si será bueno o malo, pero es a donde nos dirigimos, el problema es que lo que une a los que llevan a cabo esa unión es la economía, ciencia inexacta, antimetafísica, antifísica y antipersonal.
Yo os hago llamamiento para luchar contra las ideas fascistas de poder económico que son las que hacen y deshacen, componen y descomponen, dibujan mapas, matan gente, dejan morir a otra, nos aplastan y encima quieren que les agradezcamos e sufrimiento, no, ya no; por eso os digo a todos: CIUDADANOS DEL MUNDO UNÍOS.
Los nazionalismos nacieron en pleno siglo XIX, cuando el pensamiento romántico de libertad y rebeldía hacía que los intelectuales del momento pretendieran exaltar las glorias pasadas de su propio país, sentimiento lógico que en un principio no tenía nada de violento y que más tarde se malinterpretó y llevó a la tumba a millones de personas hasta la fecha. ¿Qué es un país? Es un ente abstracto que no se puede tocar, ni ver, ni oler… ¿Qué es una frontera? Otra abstracción fruto de os pensamientos de hombre, no de la naturaleza, sabía hasta su exterminio. Los países son lugares geográficos limitados por fronteras, luego nos encontramos ante la formación de estados abstractos, que se han dado a llamar países. Yo, en mi opinión, creo que un país no es nada, o al menos nada importante; es la etiqueta que se le ha puesto a la sociedad neoliberal sustentada en sus bases económicas, por lo que para ellos no entra en ningún momento el pensamiento popular, que es por el que deberían regirse los países o pueblos, cada uno que los llame como quiera.

Hablo por los nacionalismos que se dan aquí en España, que son los que puede conocer, y veo que los catalanes son catalanes, los gallegos son gallegos, los vascos son vascos y así un largo etcétera, pero los españoles no quieren ser españoles, tienen miedo de serlo. Un francés mataría al que escupiese su bandera, y los norteamericanos lo hacen sin necesidad que les escupas la bandera, pero un español nunca ondeará su bandera ¿por qué? Pues es muy sencillo: hay gente que se queja de que en este país, o pueblo, se asimile llevar un símbolo patriótico con ser un fascista, cosa absurda pera asentada en unas bases ideológicas forjadas durante cuarenta años. Se dice también que España, o al menos la parte que perdió (en una guerra civil pierde todo el pueblo), no olvida su pasado; creo que es lo más inteligente que ha hecho este país, además es complicado olvidar cuando siguen siendo los mismos los que detentan el poder (véase Fraga, ese dinosaurio del fascismo que firmó sentencias de muerte, Julián Grimáu, y que ahora se dedica a la caza mientras su pueblo representado llora por la muerte de sus costas).
Pero, como decía antes, los nacionalismos dentro de España se apoyan, no en creencias populares ni históricas, sino en pensamientos económicos. Para el País Vasco y Cataluña (los pongo como ejemplos por ser los nacionalismos más fuertes, no os únicos), su pueblo, su lengua y su cultura histórica les hacen tener unas señas de identidad propias, distintas del resto de los habitantes del país, por lo que, amparándose en el derecho de autodeterminación de los pueblos, pretenden constituirse bajo un gobierno independiente. A mi me parece bien y correcto, quizá porque mi sentimiento nacionalista no está tan desarrollado como el de otros, tal vez porque es difícil sentirse parte de algo que no existe, o que al menos, como ya he dicho, es abstracto. Pero no es que sea un insensible, yo me siento de mi tierra, de donde yo he nacido, de mi barrio y de mi gente, cosas mucho más importantes, por no valer dinero, que los países y los estados.
Los nacionalismos no son buenos, y no son la solución, desde luego, a nada. Es increíble que la preocupación de ciertas personas sea ser considerada española, francesa o de Sri Lanka, mientras vivimos en un mundo, que sí que existe, que se ve, que se toca, que se huele, que tiene colores y vida, y que no tiene precio porque no es de nadie y a la vez es de todos, en el que la pobreza ocupa casi dos tercios de la población, población que no tiene un sentimiento nacionalista, ni si quiera ideales, sino que tiene hambre; mientras vivimos en un mundo en el que la riqueza la ostentan apenas un 0,0000000000000007 %, en el que hay muerte, violencia, racismo, desigualdades… Abogo por una sociedad igualitaria, sin países, con el nombre de mundo, una sociedad internacionalista abierta, no nacionalista cerrada; y cada vez estamos más cerca, caminando hacia la sociedad europea; no sé si será bueno o malo, pero es a donde nos dirigimos, el problema es que lo que une a los que llevan a cabo esa unión es la economía, ciencia inexacta, antimetafísica, antifísica y antipersonal.
Yo os hago llamamiento para luchar contra las ideas fascistas de poder económico que son las que hacen y deshacen, componen y descomponen, dibujan mapas, matan gente, dejan morir a otra, nos aplastan y encima quieren que les agradezcamos e sufrimiento, no, ya no; por eso os digo a todos: CIUDADANOS DEL MUNDO UNÍOS.
Comentario:
Interesante nota la que pubicaste.. Bueno aqui en Chile en general nos sentimos chilenos.. salvo cuando algunso chilenos nos hablan de patria y se llenan la boca , cuando un poco más allá se rinden y entregan territorio para quelo exploten empresas extranjeras.. mientras hay chilenos qu eno tiene ni un metro cuadrado donde vivir.. son las contradicciones del ancionalismo cuando se exacerba con el afan de sacar una ganancia poltiica o para justificar el odio (cultivado pro la elite) contra los peruanos, bolivianos y por cierto mapuches.. un pueblo qu epide que se le reconosca .. auqneu sea la mita del reconocimiento que tienen en España los catalanes, gallegos y otros pueblos de tu país.
Un abrazo y saludos desde Chile.. te seguiré visitando.
Un abrazo y saludos desde Chile.. te seguiré visitando.





