Carnets y Otras Cosas Inservibles de la Vida Moderna
Es increíble, todos los días me pasa lo mismo; vas al cine y ¿qué?, vas a un museo y ¿qué es o que encuentras?, buscas un albergue para ir con tus colegas, o de viaje al extranjero o… a donde sea y siempre pasa lo mismo: ¿Me permite el carné joven, ¿Es que no tienen suficiente con el DNI que acredita que tengo 20 años, el abono joven que caduca a los 21, el carné de estudiante, en el que pone mi edad, mi cara de niño, mis granos de la pubertad e incluso el libro de familia? Es absurdo pagar X €uros por hacerse un carné joven que te servirá para múltiples ventajas en casi todas las actividades culturales, ¡Já! Me río yo del maldito carné joven, no necesito para demostrar que soy joven, a este paso tendré que hacerme un carné de hombre para demostrar que no voy de drak queen por la vida.

Y es que es increíble lo que hacen estos manipuladores para tener controlada a la juventud, para saber o que hacemos, a qué nos dedicamos, en qué perdemos nuestro tiempo libre… ni que estuviésemos conspirando todo el día para que vuelva La República (eso solo lo hacemos de martes a jueves de 11:30 a 12:00).
Uno de los elementos que tiene el estado para tenernos controlados es la burocracia, por medio de la cual que nos impiden ejercer ciertos derechos ya que entraríamos en el juego de miles de papeleos innecesarios y absurdos (os acordáis de las doce pruebas de Astérix, pues más o menos es lo que hay que hacer para inscribir una asociación de estudiantes), que además necesitan de firmas y sellos de notarios, asesorías de abogados y demás servicios que solo se pueden permitir las clases altas, a los demás: ¡Que nos den por el ….! Claro si es que en estos estados neoliberales siempre masa lo mismo, que al final los más reaccionarios e inmovilistas son los que más y mejor se quejan, y por supuesto a los únicos que hacen caso, porque como son los únicos que pueden permitírselo; pero a los demás siempre nos quedará, a parte de eso que nos metan por el …., el derecho al cabreo, eso es algo que nadie te puede prohibir ni, por el momento, burocratizar.
Pero aún nos queda una esperanza queridos amigos, si la sociedad de clases caerá por su misma estructura, la burocracia se perderá en su propio laberinto y, preso de sus propias redes, no sabrá salir de sus callejones falsos sin salida en los que una y otra vez tropezamos.

Y es que es increíble lo que hacen estos manipuladores para tener controlada a la juventud, para saber o que hacemos, a qué nos dedicamos, en qué perdemos nuestro tiempo libre… ni que estuviésemos conspirando todo el día para que vuelva La República (eso solo lo hacemos de martes a jueves de 11:30 a 12:00).
Uno de los elementos que tiene el estado para tenernos controlados es la burocracia, por medio de la cual que nos impiden ejercer ciertos derechos ya que entraríamos en el juego de miles de papeleos innecesarios y absurdos (os acordáis de las doce pruebas de Astérix, pues más o menos es lo que hay que hacer para inscribir una asociación de estudiantes), que además necesitan de firmas y sellos de notarios, asesorías de abogados y demás servicios que solo se pueden permitir las clases altas, a los demás: ¡Que nos den por el ….! Claro si es que en estos estados neoliberales siempre masa lo mismo, que al final los más reaccionarios e inmovilistas son los que más y mejor se quejan, y por supuesto a los únicos que hacen caso, porque como son los únicos que pueden permitírselo; pero a los demás siempre nos quedará, a parte de eso que nos metan por el …., el derecho al cabreo, eso es algo que nadie te puede prohibir ni, por el momento, burocratizar.
Pero aún nos queda una esperanza queridos amigos, si la sociedad de clases caerá por su misma estructura, la burocracia se perderá en su propio laberinto y, preso de sus propias redes, no sabrá salir de sus callejones falsos sin salida en los que una y otra vez tropezamos.





