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El Arte de Vivir
Si duermo es por soñar contigo Que sino seguir viviendo Sería más de lo mismo.
Acerca de
EL LENGUAJE DEL ALMA Si del alma la Poesía Lengua ser podría, Sirvan estos versos Para decir lo que siento. En el fondo de mi alma La pasión ha tatuado El nombre de mi ama Con letras en dorado Que gracias a esta rima El sentimiento se ha expresado, El oro de tu nombre Las estrellas me han contado. Que te llamas Poesía Tú que me has guiado Por el camino de la vida Y el sendero enamorado. El sentimiento superior Por tu medio se ha narrado Con aroma de frescor Y la luz ha iluminado. Un verso sin Amor Como un jardín sin flor; Poesía, ser no sería De un poeta sin valor. Que las rimas son los versos Que canta el corazón, Por eso yo soy preso En la cárcel del Amor.
Sindicación
 
...Ya Somos Europa... ¡Viva España!... ¡Tururú!
Y bien, después de bombardearnos con la publicidad y la propaganda hitleriana de que debemos dar el sí al Tratado de Constitución Europea por fin se celebraron los comicios, o el referéndum, o la consulta, o la Democracia Participativa o como demonios lo llame cada cual, ¿y cuál fue el resultado? Yo creo que está claro. Hoy las cadenas de Televisión se deshacían en cuestiones del tipo “¿Quién salió vencedor del Referéndum?” Pierden el tiempo si intentan esclarecer ese asunto; unos dirán que ellos mismos y los otros ídem de ídem, pero lo que a mi me parece que destaca sobremanera con respecto a este asunto es que la gente no tiene ni idea de qué va la Constitución y además que nuestros representantes tienen tanto rencor dentro que nos son capaces de buscar lo mejor para nosotros. Mientras unos apoyaban un tratado comercial camuflado de pacto internacional por los derechos humanos, los otros, conscientes de la Gloria que proporcionaba el paseo militar por las urnas que suponía el Referéndum, se dedicaron desde el primer momento a, por un lado apoyarlo, ya que ellos dirigen el capital y les conviene el tratado y, por otro lado, intentar minarlo llamando a su sector más radical y siempre fiel desde los comienzos de la dictadura a la no participación e incluso al rechazo a la Constitución, siempre concientes, claro está, que sería una minoría la que se negaría y ellos podrían quedar bien sucediese lo que sucediese. En la cara “B” del panorama político se encuentra un sector desengañado y frustrado; odio tener que etiquetar a este sector tan grande que agrupa ideologías muy dispares pero digamos que podemos encuadrarla en la izquierda. Este sector se negó desde un primer momento; unos porque su programa nacionalista está en contra de la unión y otros porque se sintieron desinformados o la información que recibieron no era la esperada. Como dato diré que en esta Constitución que vela por los derechos humanos de los ciudadanos por cada vez que se escribe la palabra “Solidaridad” hay siete veces la palabra “Mercado”; no se incluyen derechos fundamentales por los que tanta gente ha muerto como al trabajo, a la vivienda… por supuesto no se contemplan horarios mínimos ni mucho menos sueldos… esto da que pensar…



Yo me declaro abiertamente defensor de una Constitución que pretenda agrupar a todos los pueblos Europeos bajo unos mismos derechos y condiciones, pero desde luego estoy en contra, TOTALMENTE, de este tratado comercial. La idea Utópica de la Unión no es nueva y ya Alejandro, Napoleón, Marx, Ortega y Gasset, Hitler y alguno más la intentaron llevar a cabo de muy diversas y algunas catastróficas formas, y parece que poco a poco se va llegando a ese sueño europeo, pero este sueño carece del sentido político, ideológico, racial, imperial o filosófico, como algunos de los anteriormente nombrados pretendían y se basa fundamentalmente en propósitos económicos que, si se quiere, también pueden aglutinarse bajo las etiquetas anteriores: la política rige la economía, para ello se necesitan unas ideas basadas en el capitalismo, una raza inferior (no europea, claro, sino no tendría sentido) que limpie las suelas de los zapatos a los europeos, tiene el fin de crear un imperio económico basado en el capitalismo y asienta sus bases en filosofías materialistas y capitalistas valgan las redundancias.

Pero sería bonito, y ya digo que yo lo apoyo, llegar a una unión en la que cada país mantenga sus tradiciones y su folklore, es decir, sus señas de identidad, y éstas sean transportadas por todos Europa y por todo el mundo para que en cada lugar haya un poquitos de todos los demás sitios del planeta, pues al fin y al cabo todo somos ciudadanos del mundo, de la Tierra: ¿Cómo una persona puede ser ilegal por el mero hecho de existir o de estar en un lugar? Nunca me explicaré por qué necesitamos un papel que nos acredite como personas civilizadas dignas de residir en el mundo; creí que uno de los derechos fundamentales humanos y constitucionales era la vida, y también la Libertad.

¡CIUDADANOS DEL MUNDO UNÍOS!
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No