Historia sin Arte
7/6/2004
Hola gente!
En primer lugar agradecer a mi gran amigo Javi (Otto Torras Van Hutten para los amigos), la creación de esta pagina donde podamos verter nuestras opiniones, cabreos, frustraciones.... Ya que es muy difícil cambiar el mundo por lo menos quejémonos coño!.
Para mi primera colaboración he decidido escribir sobre nuestra amada carrera que en apenas dos años nos convertirá en flamantes historiadores de arte, con mucha cultura general pero con poco o ningún futuro laboral dentro de nuestro campo. Escribo esto movido por la desesperación absoluta que me produce estar durante horas delante de los apuntes de una asignatura abominable como Teoría del Arte. (De paso, si alguien que se esté planteando hacer esta carrera en la Complutense lee el artículo, que no diga luego que no sabía donde se metía).
Comenzamos nuestra andadura allá por el año 2001, sin saber que lo nuestro también sería una Odisea como la del espacio.
Algunos íbamos rebotados de otras carreras, otros por autentica vocación... pero en lo que coincidíamos todos era en las ganas y la ilusión por empezar en un mundo tan fascinante como la universidad. Decía un profesor que tuve hace muchos años que los años universitarios son los mejores de la vida y no le faltaba razón. Durante esos 5 o 6 años te haces hombre (o mujer), conoces gente irrepetible y aun no tienes las responsabilidades laborales o familiares que te esperan a la vuelta del camino. Sin embargo en nuestro caso, todo eso habría sido aun mejor si la carrera que elegimos no hubiera sido una completa decepción.
Los primeros días comenzamos a darnos cuenta de que aquello no era exactamente como lo habíamos imaginado:
La clase donde empezamos (la célebre 012) más que un aula dedicada a la docencia se parecía a la cueva de Batman: lúgubre, oscura, fría, húmeda.... (en serio solo faltaban los murciélagos y las estalactitas colgadas del techo). En invierno no podías despojarte de los guantes y el abrigo y en verano las ranas iban con cantimplora. Todo ello por no hablar del lugar donde teníamos que posar diariamente nuestros juveniles culos durante unas seis horas: creo que todos estamos de acuerdo en que más que asientos eran maquinas de tortura dignas de la peor celda de la Inquisición. A priori esto parece un poco exagerado pero invito a probarlas durante unas horas a cualquiera que no me crea (el dolor de espalda esta 100% garantizado). A esto se une el tener que tomar apuntes y más apuntes alumbrado por una luz azul fluorescente de prostíbulo mientras te dejas los ojos en una pantalla donde se proyectan imágenes (que nada tienen que ver con la realidad) con proyectores de diapositivas del año 36 que se atascan día si y día también.
En fin, unas condiciones absolutamente primorosas para el estudio que nos dejarán a todos con la espalda como el Jorobado de Notre Damme y más ciegos que un gato de escayola (a mi me cuesta cada vez más leer la letra pequeña).
Estos precarios medios se podrían perdonar si al menos el personal docente fuera personal “decente”. Estoy en condiciones de afirmar que entre los más de 25 profesores que hemos sufrido durante estos 3 años apenas 5 se salvarían de la quema. La ineptitud, vagancia, incompetencia y en algunos casos simple mala ostia (Arminda no te olvidamos) de la plantilla no tiene límites. Hemos tenido de todo:
Hay algunos que son pésimos profesores (literatura de siglo XX), otros están tan seniles que mejor estarían en Benidorm con el Imserso (Arte Barroco), los hay totalmente zumbados (Castillo Oreja), vagos (Paniagua), prepotentes (Olaguer Feliu), insoportables (Betty la fea), inclasificables (Sepúlveda), impertinentes (Taboada), cojos (Gótico).... y otros simplemente son hijos de puta despreciables de la peor calaña que aprovechan su posición de poder para sodomizar al alumnado (Astiazarain, Arminda.....).
Salvo honrosas excepciones como Valdovinos, Brihuega, Portela o Carmen Ormaechea... una autentica vergüenza.
Creo que para dar clase en la universidad (aunque sea en la prostituida y paupérrima universidad publica), no debería bastar con sacar una oposición o chupar unas cuantas pollas, para, una vez conseguido el puesto acomodarse y convertirse en un bulto sospechoso. Para enseñar, que es una de las cosas mas dignas a las que puede aspirar el hombre, primero debe gustarte tu trabajo. Y eso en una clase se nota y mucho. Si no te gusta, como les pasa a la mayoría de los personajes antes mencionados, lo más normal es que te conviertas en un jodido amargado cuya máxima aspiración sea amargar a los que te rodean.
Y que decir del maravilloso plan de estudios que parece confeccionado por una pandilla de chimpancés borrachos. Es inaudito que en una carrera cuyo fin principal es el estudio del ARTE, haya que soportar por ejemplo tres años de técnicas artísticas y nos titulemos sin saber quienes eran Miguel Ángel, Rafael, Leonardo.... por citar tan solo algunos de los más gordos.
Lo dicho: lo mejor de la carrera sin duda los amigos, las cervezas al sol tumbados en el césped y los mil momentos e historias vividos.
Lo demás, una autentica historia sin arte.

Hola gente!
En primer lugar agradecer a mi gran amigo Javi (Otto Torras Van Hutten para los amigos), la creación de esta pagina donde podamos verter nuestras opiniones, cabreos, frustraciones.... Ya que es muy difícil cambiar el mundo por lo menos quejémonos coño!.
Para mi primera colaboración he decidido escribir sobre nuestra amada carrera que en apenas dos años nos convertirá en flamantes historiadores de arte, con mucha cultura general pero con poco o ningún futuro laboral dentro de nuestro campo. Escribo esto movido por la desesperación absoluta que me produce estar durante horas delante de los apuntes de una asignatura abominable como Teoría del Arte. (De paso, si alguien que se esté planteando hacer esta carrera en la Complutense lee el artículo, que no diga luego que no sabía donde se metía).
Comenzamos nuestra andadura allá por el año 2001, sin saber que lo nuestro también sería una Odisea como la del espacio.
Algunos íbamos rebotados de otras carreras, otros por autentica vocación... pero en lo que coincidíamos todos era en las ganas y la ilusión por empezar en un mundo tan fascinante como la universidad. Decía un profesor que tuve hace muchos años que los años universitarios son los mejores de la vida y no le faltaba razón. Durante esos 5 o 6 años te haces hombre (o mujer), conoces gente irrepetible y aun no tienes las responsabilidades laborales o familiares que te esperan a la vuelta del camino. Sin embargo en nuestro caso, todo eso habría sido aun mejor si la carrera que elegimos no hubiera sido una completa decepción.
Los primeros días comenzamos a darnos cuenta de que aquello no era exactamente como lo habíamos imaginado:
La clase donde empezamos (la célebre 012) más que un aula dedicada a la docencia se parecía a la cueva de Batman: lúgubre, oscura, fría, húmeda.... (en serio solo faltaban los murciélagos y las estalactitas colgadas del techo). En invierno no podías despojarte de los guantes y el abrigo y en verano las ranas iban con cantimplora. Todo ello por no hablar del lugar donde teníamos que posar diariamente nuestros juveniles culos durante unas seis horas: creo que todos estamos de acuerdo en que más que asientos eran maquinas de tortura dignas de la peor celda de la Inquisición. A priori esto parece un poco exagerado pero invito a probarlas durante unas horas a cualquiera que no me crea (el dolor de espalda esta 100% garantizado). A esto se une el tener que tomar apuntes y más apuntes alumbrado por una luz azul fluorescente de prostíbulo mientras te dejas los ojos en una pantalla donde se proyectan imágenes (que nada tienen que ver con la realidad) con proyectores de diapositivas del año 36 que se atascan día si y día también.
En fin, unas condiciones absolutamente primorosas para el estudio que nos dejarán a todos con la espalda como el Jorobado de Notre Damme y más ciegos que un gato de escayola (a mi me cuesta cada vez más leer la letra pequeña).
Estos precarios medios se podrían perdonar si al menos el personal docente fuera personal “decente”. Estoy en condiciones de afirmar que entre los más de 25 profesores que hemos sufrido durante estos 3 años apenas 5 se salvarían de la quema. La ineptitud, vagancia, incompetencia y en algunos casos simple mala ostia (Arminda no te olvidamos) de la plantilla no tiene límites. Hemos tenido de todo:
Hay algunos que son pésimos profesores (literatura de siglo XX), otros están tan seniles que mejor estarían en Benidorm con el Imserso (Arte Barroco), los hay totalmente zumbados (Castillo Oreja), vagos (Paniagua), prepotentes (Olaguer Feliu), insoportables (Betty la fea), inclasificables (Sepúlveda), impertinentes (Taboada), cojos (Gótico).... y otros simplemente son hijos de puta despreciables de la peor calaña que aprovechan su posición de poder para sodomizar al alumnado (Astiazarain, Arminda.....).
Salvo honrosas excepciones como Valdovinos, Brihuega, Portela o Carmen Ormaechea... una autentica vergüenza.
Creo que para dar clase en la universidad (aunque sea en la prostituida y paupérrima universidad publica), no debería bastar con sacar una oposición o chupar unas cuantas pollas, para, una vez conseguido el puesto acomodarse y convertirse en un bulto sospechoso. Para enseñar, que es una de las cosas mas dignas a las que puede aspirar el hombre, primero debe gustarte tu trabajo. Y eso en una clase se nota y mucho. Si no te gusta, como les pasa a la mayoría de los personajes antes mencionados, lo más normal es que te conviertas en un jodido amargado cuya máxima aspiración sea amargar a los que te rodean.
Y que decir del maravilloso plan de estudios que parece confeccionado por una pandilla de chimpancés borrachos. Es inaudito que en una carrera cuyo fin principal es el estudio del ARTE, haya que soportar por ejemplo tres años de técnicas artísticas y nos titulemos sin saber quienes eran Miguel Ángel, Rafael, Leonardo.... por citar tan solo algunos de los más gordos.
Lo dicho: lo mejor de la carrera sin duda los amigos, las cervezas al sol tumbados en el césped y los mil momentos e historias vividos.
Lo demás, una autentica historia sin arte.






