Trato
Cuando la vi entrar en el bar, supe que era ella la misma persona a la que había contestado el teléfono esa misma mañana. Tuve la misma sensación de deseo, el mismo impulso de abalanzarme sobre ella y poseerla, devorarla, que cuando oí por primera vez su voz. Había algo en ella que rezumaba una sensualidad primitiva, negra y roja. Algo que, cuando me susurró al otro lado del auricular aquel 'Sé lo que quieres y puedo dártelo. Pero yo pongo el precio', me impidió cualquier otra respuesta distinta a 'De acuerdo'. Me citó por la noche en un bar del centro, el mismo bar en el que, tras una hora y tres copas de espera, hizo su aparición.
Sin molestarse siquiera en saludarme se acercó a mí, apretándose contra mi pecho, y comenzó a susurrarme al oído. Durante apenas unos minutos, experimenté todas las emociones que puede tener un hombre. Reí, lloré, amé, odié... me poseyeron el éxtasis y la agonía, y creo incluso que, en algún momento de la narración, llegué a morir. Jamás pensé que con palabras pudiera modelarse toda la realidad, que se pudiera contener el Universo entero en unas pocas frases. Cuando concluyó, se apartó y me miró a los ojos. Yo estaba completamente agotado por aquella gloriosa catarsis, y apenas oí su voz cuando me preguntó:
-¿Era esto lo que querías?
-Sí -respondí, con la respiración entrecortada.
-Bien. Escúchame entonces, porque este es el pago que quiero: ahora que conoces la madre de todas las historias, lo que te exijo a cambio es que jamás se la transmitas a ningún mortal.
Se alejó riendo, y me dejó apoyado en la barra del bar, maldiciéndola.
Sin molestarse siquiera en saludarme se acercó a mí, apretándose contra mi pecho, y comenzó a susurrarme al oído. Durante apenas unos minutos, experimenté todas las emociones que puede tener un hombre. Reí, lloré, amé, odié... me poseyeron el éxtasis y la agonía, y creo incluso que, en algún momento de la narración, llegué a morir. Jamás pensé que con palabras pudiera modelarse toda la realidad, que se pudiera contener el Universo entero en unas pocas frases. Cuando concluyó, se apartó y me miró a los ojos. Yo estaba completamente agotado por aquella gloriosa catarsis, y apenas oí su voz cuando me preguntó:
-¿Era esto lo que querías?
-Sí -respondí, con la respiración entrecortada.
-Bien. Escúchame entonces, porque este es el pago que quiero: ahora que conoces la madre de todas las historias, lo que te exijo a cambio es que jamás se la transmitas a ningún mortal.
Se alejó riendo, y me dejó apoyado en la barra del bar, maldiciéndola.
Pues empezamos bien...
La culpa es de Hitchcock, por hacer películas tan buenas como 'La soga', y de Calle 13, por emitirlas a estas horas. Me voy a dormir; el cuento, cuando esté despierto. Hay llamadas de teléfono que no se deberían contestar... O quizás sí. Todo depende de si creemos que es justo el precio pagado por hacerlo o no.
Por lo demás, hoy ha sido un día muy positivo, en el que me he dado cuenta de un par de cosas que ya sabía, pero que me hacía falta descubrir de nuevo. Y mañana, a la prueba de fuego, rehacer una rutina que rompí del modo más tonto y por la razón más absurda, y que me está costando demasiado recuperar. Deseadme suerte...
Por lo demás, hoy ha sido un día muy positivo, en el que me he dado cuenta de un par de cosas que ya sabía, pero que me hacía falta descubrir de nuevo. Y mañana, a la prueba de fuego, rehacer una rutina que rompí del modo más tonto y por la razón más absurda, y que me está costando demasiado recuperar. Deseadme suerte...
Explicaciones
Qué abandonado tenía esto... La verdad es que, entre que he estado pasando una época 'rara' y que he estado preparando otras cositas que, si todo sale bien, veréis pronto, he descuidado bastante lo que me dio el empujón primero.
Pero voy a volver aquí. Necesito orden en mi vida, y este es un buen medio para irlo colando poquito a poco. Los cuentos los colgaré los domingos por la noche; el resto del tiempo, utilizaré el blog como diario, cuaderno de notas y lugar donde apuntar enlaces.
Gracias por la paciencia.
Pero voy a volver aquí. Necesito orden en mi vida, y este es un buen medio para irlo colando poquito a poco. Los cuentos los colgaré los domingos por la noche; el resto del tiempo, utilizaré el blog como diario, cuaderno de notas y lugar donde apuntar enlaces.
Gracias por la paciencia.





