Bloqueo
Cansado, apagó el ordenador. Estaba bloqueado, se dijo, les pasa a los mejores escritores; seguro que Balzac tuvo también días en los que no era capaz de escribir una sola línea. Calentó una taza con agua en el microondas y hundió en ella el sobre de manzanilla, empujándolo con la cuchara hasta el fondo, viendo cómo el agua se coloreaba. La manzanilla era una infusión poco adecuada para un escritor, por lo vulgar. Té rojo, poleo, incluso melisa, parecían encajar más con su oficio, pero él seguía fiel a aquella hierba, aunque sólo fuera porque le recordaba a su abuela, a aquellas tardes en las que ella cuidaba de él y los dos tomaban manzanilla con galletas. Incluso ahora, más de diez años después de su muerte, el olor a manzanilla lo transportaba a aquella época, junto a aquella mujer sencilla y buena que jugaba al cinquillo y rezaba el avemaría antes de dormir.
Terminó la manzanilla y el bloqueo seguía ahí. Si la inspiración no venía a él, no le quedaba otro remedio que salir a buscarla, así que se vistió, se metió las llaves en el bolsillo del pantalón y abrió la puerta. Decidió dirigirse al parque; así, aunque el paseo no le devolviera la inspiración, al menos respiraría un poco de aire puro. Además, era otoño y le gustaba caminar sobre el suelo sembrado de hojas secas. El sonido que hacían cuando las pisaba, el tacto mitad mullido mitad crujiente bajo sus pies, siempre conseguían alegrarlo, y hacían que la gente se lo quedara mirando preguntándose el porqué de su sonrisa.
El parque estaba lleno de gente, era sábado por la mañana, pero aún entonces se podían encontrar buenos sitios para pasear; el paseo perfecto necesita de la cantidad exacta de gente. Demasiada gente causa ahogo, no permite relajarse lo suficiente, pero hacía falta alguien, dos, tres, cuatro pequeños grupos, alrededor para no olvidar que el mundo está lleno de vidas, de pequeñas historias. Los novios que se revolcaban, llenándose la ropa y el pelo de astillas y tierra, a falta de un espacio que llamar suyo, consagrando su amor a la Madre Tierra. El mendigo que dormita a la sombra de un árbol, con el pequeño perro que lo acompaña a todas partes velándole el sueño y que ladra, enseñando los dientecillos, cuando considera que alguien se acerca demasiado, demasiado fiel para reparar en la poca amenaza que puede presentar un yorkshire terrier al que le faltaban varios mechones de pelo. Los ancianos sentados en un banco, mirando hacia ningún sitio en particular tal vez porque ya no les queda nada que ver. Esas salpicaduras de humanidad en la vegetación que le eran tan necesarias, todas ellas estaban ahí con él, como si su simple voluntad los hubiera convocado.
Volvió a casa y se echó en el sofá, declarándose vencido. Cuando se encontraba en esa tierra brumosa entre la vigilia y el sueño, un maullido lo devolvió al mundo de los ojos abiertos. Puso los pies en el suelo, tomó a su gata y la puso junto a él. La acarició distraídamente, gesto que fue correspondido con un ronroneo, mientras intentaba encontrar algún tema sobre el que escribir. No se le ocurría nada.
Terminó la manzanilla y el bloqueo seguía ahí. Si la inspiración no venía a él, no le quedaba otro remedio que salir a buscarla, así que se vistió, se metió las llaves en el bolsillo del pantalón y abrió la puerta. Decidió dirigirse al parque; así, aunque el paseo no le devolviera la inspiración, al menos respiraría un poco de aire puro. Además, era otoño y le gustaba caminar sobre el suelo sembrado de hojas secas. El sonido que hacían cuando las pisaba, el tacto mitad mullido mitad crujiente bajo sus pies, siempre conseguían alegrarlo, y hacían que la gente se lo quedara mirando preguntándose el porqué de su sonrisa.
El parque estaba lleno de gente, era sábado por la mañana, pero aún entonces se podían encontrar buenos sitios para pasear; el paseo perfecto necesita de la cantidad exacta de gente. Demasiada gente causa ahogo, no permite relajarse lo suficiente, pero hacía falta alguien, dos, tres, cuatro pequeños grupos, alrededor para no olvidar que el mundo está lleno de vidas, de pequeñas historias. Los novios que se revolcaban, llenándose la ropa y el pelo de astillas y tierra, a falta de un espacio que llamar suyo, consagrando su amor a la Madre Tierra. El mendigo que dormita a la sombra de un árbol, con el pequeño perro que lo acompaña a todas partes velándole el sueño y que ladra, enseñando los dientecillos, cuando considera que alguien se acerca demasiado, demasiado fiel para reparar en la poca amenaza que puede presentar un yorkshire terrier al que le faltaban varios mechones de pelo. Los ancianos sentados en un banco, mirando hacia ningún sitio en particular tal vez porque ya no les queda nada que ver. Esas salpicaduras de humanidad en la vegetación que le eran tan necesarias, todas ellas estaban ahí con él, como si su simple voluntad los hubiera convocado.
Volvió a casa y se echó en el sofá, declarándose vencido. Cuando se encontraba en esa tierra brumosa entre la vigilia y el sueño, un maullido lo devolvió al mundo de los ojos abiertos. Puso los pies en el suelo, tomó a su gata y la puso junto a él. La acarició distraídamente, gesto que fue correspondido con un ronroneo, mientras intentaba encontrar algún tema sobre el que escribir. No se le ocurría nada.
Comentario:
Comentario:
pues para no tener inspiración a mi me ha llegado al alma, precioso. Por cierto, a veces cuanto más buscamos a esa musa es cuando ella corre más, creo q se asusta o algo así, lo mejor: olvidarlo, ya llegará, y creéme que llega. un saludo :)
Comentario:
A mi tambien me ha parecido feliz... sencilla alegría, como dice Luz Casal en su disco... :)
Darok, Fan.
Darok, Fan.
Comentario:
Zhert: Pues depende (toma respuesta). Las ideas suelen ir antes, tengo una libretita y varias docenas de post-it en los que voy apuntando imágenes o frases; luego el desarrollo, si es que a cuatro párrafos cortos se les puede llamar desarrollo, lo hago sentado, con calma, casi siempre de un tirón, pero casi siempre también borrando, rehaciendo, tachando y a veces cambiando totalmente de idea. Pero vamos, que estoy aprendiendo. Cuando encuentre la fórmula mágica te lo haré saber.
Y a mí este relatillo me parece feliz. Cuestión de opiniones y de cómo veas la vida, supongo.
Y a mí este relatillo me parece feliz. Cuestión de opiniones y de cómo veas la vida, supongo.
Comentario:
Una cosa ¿Cuando escribes sueles hacerlo del tirón o escribes el texto, borras cosas, las cambias y así hasta que queda como te gusta?
Ahora te queda escribir algo feliz ^_^
Ahora te queda escribir algo feliz ^_^
Comentario:
Que lindas cosas escribes !!..y me parece que la inspiracion no andaba tan dormida !!..Gracias por visitarme !!...Nos vemos..
Comentario:
Vaya, le tenías que haber chivado tú algo al odio, te ha quedado una historia sencilla y bonita.
Comentario:
la inspiración nunca se pierde, solo se queda dormida x un tiempo, pero despierta!!
besitos salados de CHOI
besitos salados de CHOI
Comentario:
Hombre, no ha muerto nadie. No ha salido un amor triste e imposible. Aunque ya veo que has tenido una mala noche y tu materia gris no daba demasiado. Pero afortunadamente te has rehecho y lo has narrado muy bien. Efectivo como un gato panza arriba con las uñas afiladas.
¿Que tal escribir algo de Chiche? ¿no se lo merece el pobre? ;-)
¿Que tal escribir algo de Chiche? ¿no se lo merece el pobre? ;-)
Comentario:
Gracias por tu visita. Describir la falta de inspiración es ya un prodigio porque los puntos de vista son infinitos y enriquecedores... Si las faltas de inspiración son así, ¿qué haces cuando una musa te visita?... Un saludo.
Comentario:
Como suele decirse, la inspiración te ha de llegar trabajando y te ha de encontrar con un lápiz en la mano y un papel.
Te devuelvo la visita y el saludo y, a propósito de tu comentario, te contestaría que comprar un libro de segunda mano dedicado no es peor que leer una dedicatoria que no fue escrita para ti y, en cualquier caso, es apropiarte de un instante de felicidad ajeno, que ha sido liberado y que no pertenece a nadie ya.
Quizá nos encontremos en una de tantas librerías de viejo...
Te devuelvo la visita y el saludo y, a propósito de tu comentario, te contestaría que comprar un libro de segunda mano dedicado no es peor que leer una dedicatoria que no fue escrita para ti y, en cualquier caso, es apropiarte de un instante de felicidad ajeno, que ha sido liberado y que no pertenece a nadie ya.
Quizá nos encontremos en una de tantas librerías de viejo...
Comentario:
cuántas cosas ocurren los días que no ocurre nada. Me encanta cuando tienes inspiración, pero cuando no la tienes es que te sales.
Comentario:
Para el bloqueo, no hay nada mejor que salir a dar un paseo por el parque para despejar la mente...
;)
;)
Comentario:
Para estar bloqueado, vaya pedazo de post que te ha salido...
Saludos :)
Saludos :)
Comentario:
El mal que pasa muchas veces. ya he colgado el cuento. Un abrazo, cada ves me gustas más (leerte, no te pienses otra cosa, que nos conocemos).
Comentario:
Rodeado de mil historias y no sabia verlas. Hay dias en que nos encerramos en una idea y no vemos nada mas.
Un saludo
Un saludo
Comentario:
jejejejej te habia dejado unas letras antes de leer tu mensaje... desde luego que el Chick no tiene desperdicio, yo la verdad es que me troncho....
Seguro que lo conoces pero hay también varias parodias por ahí, te dejo una dirección.
Saludos.
http://www.weirdcrap.com/chick/
Seguro que lo conoces pero hay también varias parodias por ahí, te dejo una dirección.
Saludos.
http://www.weirdcrap.com/chick/
Comentario:
Te devuelvo la visita.
Comentario:
Bueno no es un "Salvatore" pero ta bien ;-P
Plas, Plas, Plas
A ver cuando pasas por casa de E. y me das unos cuantos autografos...que me saco una pasta
Saludos
Plas, Plas, Plas
A ver cuando pasas por casa de E. y me das unos cuantos autografos...que me saco una pasta
Saludos
Comentario:
pobre Balzac, la de coscorrones que se daba cuando le pasaba eso...
si no lo hubiera hecho ¿no sería Balzac no?
si no lo hubiera hecho ¿no sería Balzac no?





