Victoria
La guerra había terminado, por fin, tras mil años, un instante; el tiempo no existía aún, y la ciudad de oro y marfil celebraba la victoria sobre el rebelde Lucifer y sus seguidores. Se cantaron elegías por los leales caídos, y se colgaron las cabezas de los atacantes muertos de las murallas de Metrópolis.
Samuel se detuvo a mirar una de las cabezas. Los cabellos rubios estaban teñidos de sangre, y el rostro antes perfecto ahora estaba contraído en una mueca, pero aun así reconoció sin lugar a dudas a Cruciel, su compañero, su amigo, su víctima.
Atravesó las grandes puertas de la ciudad de los ángeles y vagó, dejando que sus pies lo llevaran adonde ellos quisieran, mientras se retraía al momento en que todo cambió, cuando Luzbel se acercó a ellos con sus dulces palabras, sus promesas de libertad, de justicia, palabras que calaron en los oídos de Cruciel, que lo embelesaron y le hicieron seguir al Dador de Luz. Samuel los vio alejarse entonces, sin pensar más en ello. Confiaba en Dios y sabía que los proyectos de Luzbel nunca llegarían a buen puerto.
Poco después estalló la guerra.
Las murallas de Metrópolis estaban siendo asaltadas. Todos los ángeles tomaron sus armas y se prepararon para la defensa. Fue una batalla encarnizada, ya que los contendientes de ambos bandos eran seres perfectos, de pura luz, y sólo la casualidad o la ventaja del terreno podían causar alguna herida. Samuel estaba en primera línea, blandiendo su lanza de luz, esquivando las acometidas de los rebeldes, moviéndose con la gracia del que domina el arte de la guerra. Oyó la pisada a su espalda, el pie que se apoyaba con más fuerza para asestar el mandoble; girarse y embestir con la lanza, todo fue uno. La sangre le manchó la túnica y contempló el rostro sorprendido de Cruciel mientras se le escapaba la vida.
Abrumado por estos recuerdos, no se fijó en el camino que seguía hasta que se vio al borde del precipicio. Miró hacia atrás, hacia la ciudad que había defendido y por la que había dado la existencia del ser que había sido su amigo, su compañero, su amante, y siguió caminando. La caída fue larga; le habría bastado con extender las alas y remontar el vuelo.
Con eso le hubiera bastado...
Samuel se detuvo a mirar una de las cabezas. Los cabellos rubios estaban teñidos de sangre, y el rostro antes perfecto ahora estaba contraído en una mueca, pero aun así reconoció sin lugar a dudas a Cruciel, su compañero, su amigo, su víctima.
Atravesó las grandes puertas de la ciudad de los ángeles y vagó, dejando que sus pies lo llevaran adonde ellos quisieran, mientras se retraía al momento en que todo cambió, cuando Luzbel se acercó a ellos con sus dulces palabras, sus promesas de libertad, de justicia, palabras que calaron en los oídos de Cruciel, que lo embelesaron y le hicieron seguir al Dador de Luz. Samuel los vio alejarse entonces, sin pensar más en ello. Confiaba en Dios y sabía que los proyectos de Luzbel nunca llegarían a buen puerto.
Poco después estalló la guerra.
Las murallas de Metrópolis estaban siendo asaltadas. Todos los ángeles tomaron sus armas y se prepararon para la defensa. Fue una batalla encarnizada, ya que los contendientes de ambos bandos eran seres perfectos, de pura luz, y sólo la casualidad o la ventaja del terreno podían causar alguna herida. Samuel estaba en primera línea, blandiendo su lanza de luz, esquivando las acometidas de los rebeldes, moviéndose con la gracia del que domina el arte de la guerra. Oyó la pisada a su espalda, el pie que se apoyaba con más fuerza para asestar el mandoble; girarse y embestir con la lanza, todo fue uno. La sangre le manchó la túnica y contempló el rostro sorprendido de Cruciel mientras se le escapaba la vida.
Abrumado por estos recuerdos, no se fijó en el camino que seguía hasta que se vio al borde del precipicio. Miró hacia atrás, hacia la ciudad que había defendido y por la que había dado la existencia del ser que había sido su amigo, su compañero, su amante, y siguió caminando. La caída fue larga; le habría bastado con extender las alas y remontar el vuelo.
Con eso le hubiera bastado...
Comentario:
Estás hecho un cabronazo, cada vez lo clavas más. Te mueves en distintos tipos de relatos con igual soltura. Es increíble como en unas pocas líneas cuentas tan poquito.
Un abrazo.
Un abrazo.
Comentario:
Paloma, Garson: Gracias por dejaros caer. Bienvenidos y ponéos cómodos.
Besos y arañazos.
Besos y arañazos.
Comentario:
muchas gracias por tu comentario de bienvenida. seguire visitandote, muchos besos
Comentario:
Gracias por tu acertado comentario en mi blog. He aprovechado para visitar el tuyo y el relato ha provocado que quisiera seguir leyendo sobre esos fantásticos personajes, en esos inquietantes escenarios. Te seguiré visitando (y pondré el enlace en mi blog). Un abrazo.
Comentario:
Vangoliant: Respecto a la parte estética, ilustración no pongo porque no sería mía; y la extensión es la que es conscientemente. Las cosas más largas van sobre papel y al cajón, a intentar pasar 'la prueba de los dos años'...
Interpretaciones, ahí no entro; no soy tan prepotente como para imponer mi visión sobre lo que yo escriba... Leí 'El Paraíso perdido', me vino esta imagen, y la puse en palabras.
Darokin: Tú engaña a un editor, y yo publico, ¿vale?
Besos, abrazos y cuero negro con tachuelas para Darok.
Interpretaciones, ahí no entro; no soy tan prepotente como para imponer mi visión sobre lo que yo escriba... Leí 'El Paraíso perdido', me vino esta imagen, y la puse en palabras.
Darokin: Tú engaña a un editor, y yo publico, ¿vale?
Besos, abrazos y cuero negro con tachuelas para Darok.
Comentario:
Genial como siempre, a ver cuando te pones "de verdad de la buena" y tenemos un libro tuyo en las estanterias, que se que eres capaz de sobra :)
Darok.-
"...de la repartición de antes, me quedo un mordisco, que ma dao morbo y todo..."
Darok.-
"...de la repartición de antes, me quedo un mordisco, que ma dao morbo y todo..."
Comentario:
Primero, la parte más estética:
No suelo leer todo, ni estar mucho por los blogs, pero a mí éste me ha gustado mucho como reflexión creativa.
Quedaría mejor con alguna ilustración, y extendiendo la narración un poquito -sólo un poquito- más. Obviamente no es un reproche, es... lo que me ha sugerido.
Digo esto porque me ha gustado más que otras cosas (esto no es un criterio objetivo, obviamente) y a mí me hubiera motivado darle un tratamiento más extenso.
Segundo, las cuestiones de fondo:
Plasmas aquí una honda crisis en el mismo cielo. Parece ser que has sugerido algo así como una caída de un ser de luz, provocada no por la victoria lisa, llana y evidente por parte del Portador de Luz, sino debida a una crisis de culpabilidad y deseo de morir del vencedor, subsiguientes al conflicto.
Esto traza algunos de estos significados para mí:
¿El descenso al (y la creación del) infierno como una precipitación de un ser divino (en tu relato, Samuel) hacia una muerte (la nada, el abismo) deseada?
¿El mal, la muerte, el abismo de la nada (¿diferentes nombres del infierno?)... existiendo por la culpabilidad y el deseo de morir, como materialización de los oscuros anhelos de este ser divino llamado Samuel?
¿Existiendo también quizá como consecuencia de una crisis o muerte de su fe (nihilismo, de nihil: nada)?
Como dicen, el relato continúa...
Por supuesto dejo esto enmarcado en el ámbito de una reflexión creativa.
P.D.: Y disculpas por los paréntesis.
Saludos
No suelo leer todo, ni estar mucho por los blogs, pero a mí éste me ha gustado mucho como reflexión creativa.
Quedaría mejor con alguna ilustración, y extendiendo la narración un poquito -sólo un poquito- más. Obviamente no es un reproche, es... lo que me ha sugerido.
Digo esto porque me ha gustado más que otras cosas (esto no es un criterio objetivo, obviamente) y a mí me hubiera motivado darle un tratamiento más extenso.
Segundo, las cuestiones de fondo:
Plasmas aquí una honda crisis en el mismo cielo. Parece ser que has sugerido algo así como una caída de un ser de luz, provocada no por la victoria lisa, llana y evidente por parte del Portador de Luz, sino debida a una crisis de culpabilidad y deseo de morir del vencedor, subsiguientes al conflicto.
Esto traza algunos de estos significados para mí:
¿El descenso al (y la creación del) infierno como una precipitación de un ser divino (en tu relato, Samuel) hacia una muerte (la nada, el abismo) deseada?
¿El mal, la muerte, el abismo de la nada (¿diferentes nombres del infierno?)... existiendo por la culpabilidad y el deseo de morir, como materialización de los oscuros anhelos de este ser divino llamado Samuel?
¿Existiendo también quizá como consecuencia de una crisis o muerte de su fe (nihilismo, de nihil: nada)?
Como dicen, el relato continúa...
Por supuesto dejo esto enmarcado en el ámbito de una reflexión creativa.
P.D.: Y disculpas por los paréntesis.
Saludos
Comentario:
Grial: Gracias por tus comentarios. Ojalá pudiera no defraudar a nadie... Considera recíproco el beso.
Comentario:
Alter Ego: No quisiera yo saber a qué clase de campamentos ibas...
Verzobias: No es que sea triste, es que me leéis con ojos llorosos; y no, el Mandrake no me ha podrido nada, yo ya venía podrido de antes.
Zurban: Juro que no me he compinchado con nadie... ¿o sí?
White: Todo es superable; hasta el gripazo que tengo hoy.
Agua: A veces perderlo todo es el mejor camino para obtener lo que realmente queríamos desde un principio...
Randhi: Lo siento, me temo que no continúa... Al menos, no por mi mano. Aunque tal vez me decida a contar algunos porqués...
Gracias por dejaros caer. Besos, abrazos y mordiscos a repartir.
Verzobias: No es que sea triste, es que me leéis con ojos llorosos; y no, el Mandrake no me ha podrido nada, yo ya venía podrido de antes.
Zurban: Juro que no me he compinchado con nadie... ¿o sí?
White: Todo es superable; hasta el gripazo que tengo hoy.
Agua: A veces perderlo todo es el mejor camino para obtener lo que realmente queríamos desde un principio...
Randhi: Lo siento, me temo que no continúa... Al menos, no por mi mano. Aunque tal vez me decida a contar algunos porqués...
Gracias por dejaros caer. Besos, abrazos y mordiscos a repartir.
Comentario:
En tu post se palpa el sentimiento, lo cual no es fácil..
Enhorabuena!!
Un beso :)
Enhorabuena!!
Un beso :)
Comentario:
muy bueno, se siente la acción desde primera fila.....también servirían esos argumentos para crear un capítulo de los caballeros del zodíaco, por que se establecen bien los vínculos entre la encanecida batalla entre el bien y el mal. Muy bueno y por lo que leí creo que continúa.
Comentario:
No siempre entendemos las causas...pero los efectos son devastadores...puedes perderlo todo!
Un beso en la punta de la nariz!
Un beso en la punta de la nariz!
Comentario:
la pérdida de un amigo, aunque sa haya levantado contra ti, es insuperable.
Comentario:
Están los weblogs compinchados?
Por qué ultimamente todos los weblogs que leo son de tipo 'histórico'? Me estoy ambientando para crear mi propio post histórico.
Me gusta, como siempre que te leo
Por qué ultimamente todos los weblogs que leo son de tipo 'histórico'? Me estoy ambientando para crear mi propio post histórico.
Me gusta, como siempre que te leo
Comentario:
Ese es mi Beto. Tragico, como siempre. Triste, pero tambien con mucha imaginación.
Veo que el madrake no te ha podrido el talento ;-P
Muy bueno.
Veo que el madrake no te ha podrido el talento ;-P
Muy bueno.
Comentario:
No se porque razon, al leer tu historia me he acordado de mi infancia, una cancion que cantabamos en el campamento...
BeSoS
BeSoS





