La cueva del Balrog
Cuadernillo de delirios y ensoñaciones
Acerca de
Dudo que nadie que no sea ya un amigo cercano (a los que puedo obligar mediante chantaje emocional) se pase por aquí, y si te molestas en leer lo que escriba en esta página, desde ya eres un amigo cercano ;)
Sindicación
 
Tabú
Otra vez te tengo ante mí, y otra vez me asaltan las dudas. ¿Debería acercarme y decírtelo todo? ¿Sería más prudente, más sensato volver a pasar a tu lado fingiendo no sentir nada, sin mirarte siquiera, como llevo haciendo todo este tiempo?

Desde que te vi, nada más existe para mí. Te metiste en mi corazón y allí lo ocupaste todo. Expulsaste incluso lo que ya estaba allí, así de celosa eres. Todo lo demás, todo lo que no eres tú, me resulta hueco, vano, indiferente. Estudié arte para acercarme más a ti, cambié todos mis trayectos para poder verte, para pasar cerca de ti y contemplarte unos pocos segundos cada día.

Y sé que tú, en el fondo, lo sabes. Dicen que no, que es imposible, que en realidad ni siquiera eres consciente de mi existencia, mucho menos de mis sentimientos, pero algo me dice que no es así. Sé que me esperas, que te impacientas si uno de nuestros encuentros fingidamente improvisados se retrasa, que desesperas cuando, por alguna razón, no puedo tomar el camino acostumbrado y nuestra cita no concertada tiene que cancelarse. Lo veo más allá de tus ojos fríos, más allá de tu regia pasividad.

Y las dudas, siempre las dudas. ¿Me corresponderías si te declarase mi amor? ¿Fingirías no oírme, como te he visto hacer con tantos otros durante este tiempo? ¿Estarías dispuesta a enfrentarte a todo, a todos, por nosotros? Yo gustoso aceptaría el sacrificio; no me importaría que me acusaran, que hundieran mi reputación. De nada me sirve si me aparta de tu firme silueta, de tus formas...

Por fin, una decisión, un impulso. Cierro los ojos, respiro profundamente y avanzo hacia ti, poniendo todas mis fuerzas en cada paso, apartando el aire como si fuera una cortina de plomo. A pocos centímetros de tu cara, te miro, te acaricio la mejilla y, sin una palabra, beso tus labios. Que nos miren, que nos señalen, que llamen a las autoridades. Te he amado siempre, te amo ahora y ya nada puede detenernos. ¿Quién dice que no se pueda amar a una estatua?
 
Comentario:
hOLA Q TAL? GRACIAS POR TU VISITA Y TU COMENTARIO, KUANDO KIERAS YA SABES!!! JE JE, ME GUSTA TU SITIO, YA URGARE MAS...Q TENGO SUEÑO Y MÑANA TENGO EXAMEN!
BESOS DSD BARCELONA!
 
Comentario:
letras llenas de pena y q rozan el romanticismo, mmmm
Besitos salados de CHOI
 
Comentario:
Me ha recordado a Serrat y su canción del maniquí. Al irme acercando al final me preguntaba con qué me sorprenderá hoy. Muy bueno. Saluditos
 
Comentario:
gracias por el comentario, jejeje. La verdad que yo nostoy en Madriz y no podré hacer nada ni por un lado ni por el otro :-D

Hmmm, bueno, Pigmalión consiguió que la estatua andara, todo es probar, jurjur
 
Comentario:
De amores, todo tipo, sin duda..

Besos de esculturas esculturales
 
Comentario:
umm que melancolico y tierno, si se puede amar una estatua, se puede amar un peluche? por que yo a mi ranita la adoro :(
 
Comentario:
Hola! Gracias por firmar en mi blog. He estado leyendo el tuyo y es muy bueno! Además me he dado cuenta que ya no soy la única que no duerme casi acabando cosas para la facultad. Muchos besos y suerte!!
 
Comentario:
ayyy niño, que triston te noto, pero como siempre un placer leerte...

besos
 
Comentario:
Que melancólico...me da pena. Pero a la vez es romantico
 
Comentario:
Lograste llevarme...estaba convencida de que lucharas hasta el final para conseguirla, lei apresuradamente para saber en que terminaría esta historia, Gracias por la sonrisa!

Un beso en la punta de la nariz
No