Un escritor sexista
No sé cuál de los dos adjetivos que me acabo de imponer me molesta más, pero cuando uno cree que tiene un problema (o dos, en este caso), lo mejor es afrontarlo cara a cara lo antes posible.
¿Soy escritor? Bueno, en el sentido más prosaico de la palabra, sí, lo soy. Escribo continuamente, y a veces hasta me pagan por ello, aunque lo que escriba en esos casos sea lo que otros ya escribieron de otro modo y en otra lengua. Y me gustaría poder vivir de lo que yo mismo escribo y de hecho, ha sido una de las razones por las que creé esta bitácora: para obligarme a crear escritura. No creo en la magia y tampoco creo en la inspiración, pero sí en el trabajo, que en mi caso consiste en crear (verbo importante: crear, no hacer, no inventar, no teclear, no imaginar, no registrar) al menos un fragmento cada día.
En esta obligación, que adoro pero no por ello deja de ser obligación, me encontraba yo, pretendiendo tener una tercera creación (sí, estoy pesadito con la palabra) que colgar en este tercer día, cuando me he dado cuenta de una cosa: el protagonista volvía a ser femenino. Curioso, cuando intento 'vivir' las emociones que luego escribo, pero parece que no me acabe de atrever a poner después esas emociones en un hombre. Vale, 'Risa' no podía ser de otro modo, porque... Bueno, quien sepa por qué, ya lo sabe. En 'café' lo intenté, los primeros pronombres eran masculinos, y en el segundo párrafo sacudí la cabeza, cambié los 'lo' por 'la' y de repente todo pareció encajar mejor. Lo curioso es que estaba describiendo cómo yo me tomo el café, lo que lo hace más extraño aún... En el mundo, no califico comportamientos como masculinos o femeninos (no me atrevería, con la pluma que tengo), pero por lo visto en la *cof* literatura *cof* sí que tengo esos prejuicios. Lo que me lleva a la segunda pregunta:
¿Soy sexista? Siempre he pensado que despreciaba por igual a todos los géneros y razas, pero algo que puede parecer tan tonto como una elección de personajes me ha hecho plantearme la posibilidad. También dicen que se supone que el lenguaje literario es autónomo de la realidad, que los personajes no son personas sino elementos narrativos... Entonces, ¿puede ser posible no discriminar en el mundo real y sí hacerlo en la ficción?
O tal vez sea todo simplemente que son casi las tres de la mañana y estoy dopado de cafeína...
¿Soy escritor? Bueno, en el sentido más prosaico de la palabra, sí, lo soy. Escribo continuamente, y a veces hasta me pagan por ello, aunque lo que escriba en esos casos sea lo que otros ya escribieron de otro modo y en otra lengua. Y me gustaría poder vivir de lo que yo mismo escribo y de hecho, ha sido una de las razones por las que creé esta bitácora: para obligarme a crear escritura. No creo en la magia y tampoco creo en la inspiración, pero sí en el trabajo, que en mi caso consiste en crear (verbo importante: crear, no hacer, no inventar, no teclear, no imaginar, no registrar) al menos un fragmento cada día.
En esta obligación, que adoro pero no por ello deja de ser obligación, me encontraba yo, pretendiendo tener una tercera creación (sí, estoy pesadito con la palabra) que colgar en este tercer día, cuando me he dado cuenta de una cosa: el protagonista volvía a ser femenino. Curioso, cuando intento 'vivir' las emociones que luego escribo, pero parece que no me acabe de atrever a poner después esas emociones en un hombre. Vale, 'Risa' no podía ser de otro modo, porque... Bueno, quien sepa por qué, ya lo sabe. En 'café' lo intenté, los primeros pronombres eran masculinos, y en el segundo párrafo sacudí la cabeza, cambié los 'lo' por 'la' y de repente todo pareció encajar mejor. Lo curioso es que estaba describiendo cómo yo me tomo el café, lo que lo hace más extraño aún... En el mundo, no califico comportamientos como masculinos o femeninos (no me atrevería, con la pluma que tengo), pero por lo visto en la *cof* literatura *cof* sí que tengo esos prejuicios. Lo que me lleva a la segunda pregunta:
¿Soy sexista? Siempre he pensado que despreciaba por igual a todos los géneros y razas, pero algo que puede parecer tan tonto como una elección de personajes me ha hecho plantearme la posibilidad. También dicen que se supone que el lenguaje literario es autónomo de la realidad, que los personajes no son personas sino elementos narrativos... Entonces, ¿puede ser posible no discriminar en el mundo real y sí hacerlo en la ficción?
O tal vez sea todo simplemente que son casi las tres de la mañana y estoy dopado de cafeína...
Comentario:
El que seas o no escritor está fuera de discusión. Lo eres. Y bueno.
La respuesta a la segunda pregunta dependerá de lo que entiendas por sexista. Según uno de los sentidos que le atribuye al término la-gentuza-que-ya-sabes, podrías calificar como tal por estar contínuamente pensando en sexo (por lo menos el "continuamente" que dedicas a Amigotes). Pero el que escribas empleando personajes femeninos no te hace despreciar a los masculinos. Quizá si presentases al personal masculino como entes babosos, egoistas y desagradables en general estarías siendo sexista. Y solo si además dejases claro que habla el escritor, no el relato. No es el caso.
Ergo, no eres sexista mas que cuando amigoteas.
Si acaso, aparentemente interesado más en las mujeres (y lo que sienten) que en los hombres (y lo que sienten). Lo cual, evidentemente, no es ni bueno ni malo. Suponiendo además que realmente el sentimiento y su expresión sean potestad femenina, y la falta de los mismos lo sea masculina, que ya es un salto de fé lo bastante grande como para dedicarle otro par de docenas de blogs.
Por ejemplo, la historia del café me hizo bastante gracia porque le diste la vuelta a lo que, para mi, es el orden natural de las cosas: el emisor del "tenemos que hablar" era un hombre, y la receptora temerosa, una mujer. El mundo al revés. ¿Salir corriendo del bar? Tiempo atrás, de haber podido yo habría salido corriendo del puto país :-P
Quizá, desde una lejanía electrónica, lo que ocurre es que impera el estereotipo. Pero los hombres lloran tanto o mas que las mujeres, y por razones igual o mas peregrinas. Otra cosa es que se acepte (o admita) en público.
La respuesta a la segunda pregunta dependerá de lo que entiendas por sexista. Según uno de los sentidos que le atribuye al término la-gentuza-que-ya-sabes, podrías calificar como tal por estar contínuamente pensando en sexo (por lo menos el "continuamente" que dedicas a Amigotes). Pero el que escribas empleando personajes femeninos no te hace despreciar a los masculinos. Quizá si presentases al personal masculino como entes babosos, egoistas y desagradables en general estarías siendo sexista. Y solo si además dejases claro que habla el escritor, no el relato. No es el caso.
Ergo, no eres sexista mas que cuando amigoteas.
Si acaso, aparentemente interesado más en las mujeres (y lo que sienten) que en los hombres (y lo que sienten). Lo cual, evidentemente, no es ni bueno ni malo. Suponiendo además que realmente el sentimiento y su expresión sean potestad femenina, y la falta de los mismos lo sea masculina, que ya es un salto de fé lo bastante grande como para dedicarle otro par de docenas de blogs.
Por ejemplo, la historia del café me hizo bastante gracia porque le diste la vuelta a lo que, para mi, es el orden natural de las cosas: el emisor del "tenemos que hablar" era un hombre, y la receptora temerosa, una mujer. El mundo al revés. ¿Salir corriendo del bar? Tiempo atrás, de haber podido yo habría salido corriendo del puto país :-P
Quizá, desde una lejanía electrónica, lo que ocurre es que impera el estereotipo. Pero los hombres lloran tanto o mas que las mujeres, y por razones igual o mas peregrinas. Otra cosa es que se acepte (o admita) en público.
Comentario:
leo los comentarios a tu presunto sexismo y pienso que quizá se equivocan tanto por no conocerte.
no, no es costumbre, ni necesidad de dedicarle más horas a esto de crear relatos, ni un odio a las mujeres reprimido tras la pluma. y, además, tú sabes cuál es la respuesta.
i quote:
"intento 'vivir' las emociones que luego escribo, pero parece que no me acabe de atrever a poner después esas emociones en un hombre"
no, no es sexismo. Es consciencia de las diferencias de visión del mundo entre los sexos. Y sabes que tú eres algo diferente, cronopio hasta la muerte, perteneciente al 10%. Eres capaz de sentir mucho más que los tipos corrientes, no se te escapan esos detalles que consiguen que los hombres exclamen: "no hay quien las entienda!"
No, tú lo entiendes, superaste la barrera, dejaste de lado tiempo ha la simpleza emocional propia de tu género. Quizá el paso que aún falte sea dejar de escribir para los demás y empezar a escribir sólo para ti, sin importarte a qué manos llegará y qué será capaz de entender de ello quien lo lea. Es más fácil atribuirlo a una mujer, de este modo ellas lo entenderán y si ellos no lo comprenden pensarán que bueno, las mujeres lo ven así, "cosas de tías, no hay quien las entienda!".
Subiste de nivel, cosas de puntos de experiencia, supongo :) No bajes (aunque sé que no podrías), quédate ahí, a nosotras nos encanta encontrar tipos que son capaces de una elaboración sentimental superior al clásico "me mola/no me mola" que suele venir de serie junto a la testosterona.
Si te sientes más cómodo expresándolo "en femenino", sigue haciéndolo, no importa; pero ten claro que esa capacidad de sentir está por encima de, nunca por debajo. Y siéntete afortunado, betote, aunque te sigas medio escondiendo detrás de "ella"s y "la"s; siéntete afortunado de "ver más alla" y de poder reírte de aquéllos que claman: "non plus ultra, son todo pajas mentales asociadas al cromosoma X".
Mil besitos, guapo.
PD: Acepto tu tortilla cualquier día de esta semana, me apetece un montón verte. Me das un toque?
no, no es costumbre, ni necesidad de dedicarle más horas a esto de crear relatos, ni un odio a las mujeres reprimido tras la pluma. y, además, tú sabes cuál es la respuesta.
i quote:
"intento 'vivir' las emociones que luego escribo, pero parece que no me acabe de atrever a poner después esas emociones en un hombre"
no, no es sexismo. Es consciencia de las diferencias de visión del mundo entre los sexos. Y sabes que tú eres algo diferente, cronopio hasta la muerte, perteneciente al 10%. Eres capaz de sentir mucho más que los tipos corrientes, no se te escapan esos detalles que consiguen que los hombres exclamen: "no hay quien las entienda!"
No, tú lo entiendes, superaste la barrera, dejaste de lado tiempo ha la simpleza emocional propia de tu género. Quizá el paso que aún falte sea dejar de escribir para los demás y empezar a escribir sólo para ti, sin importarte a qué manos llegará y qué será capaz de entender de ello quien lo lea. Es más fácil atribuirlo a una mujer, de este modo ellas lo entenderán y si ellos no lo comprenden pensarán que bueno, las mujeres lo ven así, "cosas de tías, no hay quien las entienda!".
Subiste de nivel, cosas de puntos de experiencia, supongo :) No bajes (aunque sé que no podrías), quédate ahí, a nosotras nos encanta encontrar tipos que son capaces de una elaboración sentimental superior al clásico "me mola/no me mola" que suele venir de serie junto a la testosterona.
Si te sientes más cómodo expresándolo "en femenino", sigue haciéndolo, no importa; pero ten claro que esa capacidad de sentir está por encima de, nunca por debajo. Y siéntete afortunado, betote, aunque te sigas medio escondiendo detrás de "ella"s y "la"s; siéntete afortunado de "ver más alla" y de poder reírte de aquéllos que claman: "non plus ultra, son todo pajas mentales asociadas al cromosoma X".
Mil besitos, guapo.
PD: Acepto tu tortilla cualquier día de esta semana, me apetece un montón verte. Me das un toque?
Comentario:
Has dicho que el blog lo ibas a usar para crear, no? Pos fale, ponte un reto creativo: deja el café a un lado, respira hondo e intenta que la protagonista no sea "la", sino él la próxima vez... a ver qué sale :)
Seguro que te sale bien... lo que pasa es que no te has empeñado en ello :P , y las tres de la mañana no es una buena hora a no ser que la inspiración (no confundir con cafeína) te impida dormir.
Seguro que te sale bien... lo que pasa es que no te has empeñado en ello :P , y las tres de la mañana no es una buena hora a no ser que la inspiración (no confundir con cafeína) te impida dormir.
Comentario:
ellas, perdón. En la seguna linea del segundo párrafo quise decir ellas...
Supongo que eso tampoco me hace sexista a mi :P
Supongo que eso tampoco me hace sexista a mi :P
Comentario:
Es difícil no parecer sexista en el mundo en que vivimos, o xenofobo, o homofobo o otros muchos fobos de esos. Digo parecerlo, que no serlo. Hay veces que la gente cogemos pequeñas manias o tics causados por la costumbre, como por ejemplo quien habla y siempre dice la coletilla de "vale?" o quien escribe "bueno" al principio de cada párrafo aunque sepa que al releerlo duele a los ojos (cuando lo relee ;P).
La cuestión es, que por una manía que se te haya pegado, a menos que creas que las mujeres son un objeto de usar y tirar, que los hombres son superiores a ellos en todos los aspectos y que no merecen que les dediques un mínimo de atención... no, no eres machista.
O sea, es el café ;)
La cuestión es, que por una manía que se te haya pegado, a menos que creas que las mujeres son un objeto de usar y tirar, que los hombres son superiores a ellos en todos los aspectos y que no merecen que les dediques un mínimo de atención... no, no eres machista.
O sea, es el café ;)
Comentario:
Quiza es que no te atreves a dar ese primer paso. Siempre le leído o escuchado que un escritor escribe de lo que sabe o sobre lo que ha vivido. Quiza por ello mis narraciones o cuentos suelen tener protagonistas masculinos, porque no se como podrí sentir una mujer (bastante tengo con que me sopoerten a mi).
Tú sigue intentandolo.
Tú sigue intentandolo.





