Do ut des
- ¿Me das un cromo?
- No
- Yo la otra vez te di uno.
Y así, aunque no lo reconozcamos, es siempre: con los cromos, los favores, el dinero y, sobre todo, con el amor.
- No
- Yo la otra vez te di uno.
Y así, aunque no lo reconozcamos, es siempre: con los cromos, los favores, el dinero y, sobre todo, con el amor.
Hazme caso
- ¿Y ese nick? ¿Otra vez con lo mismo? Te tengo dicho que no vale la pena, que lo olvides. No te pierdas en los recuerdos porque te pierdes el día a día. Las personas cambian. Además, ¿para qué quieres que esté a tu lado? Bien sabes que es un canalla. No queda nada del adolescente que tanto te gustaba.
No merece lágrimas, ni lamentos y, mucho menos, las horas al día que empleas recreándote en los recuerdos que tanto te ahogan. Espavila, enciende la luz y deshazte de lo que no te deja disfrutar. No escribas ni una entrada más sobre él en tu blog, no seas angustias. Y, sobre todo, no te duermas cada noche pensando en tenerlo otra vez contigo, imagínate con Darek, que está de moda y es mucho más divertido.
- Ya, pero es que no puedo.
No merece lágrimas, ni lamentos y, mucho menos, las horas al día que empleas recreándote en los recuerdos que tanto te ahogan. Espavila, enciende la luz y deshazte de lo que no te deja disfrutar. No escribas ni una entrada más sobre él en tu blog, no seas angustias. Y, sobre todo, no te duermas cada noche pensando en tenerlo otra vez contigo, imagínate con Darek, que está de moda y es mucho más divertido.
- Ya, pero es que no puedo.