Equilibrios sin Red
Despiertas....
Te desperezas y bostezas...
Poco a poco abres los ojos....
Cada día se convierte en una lección....
Cada lección dura un día entero... y una noche...y su recuerdo.
Aprender a atarte bien los cordones de los zapatos es la primera cosa de una larga lista que te queda por aprender....
Con los años las lecciones se complican....
Te decepcionas, pero también aprendes a priorizar.
Tal vez crecer... es una tarea demasiado difícil....
sin instrucciones.... equilibrios sin red....
Para que luego digan que todo es tan sencillo como:
Plantar un árbol
Tener un hijo
y escribir un libro.
Hay tantas cosas:
Atarse los zapatos
Lavarse los dientes
Ir al colegio
Aprobar un examen
Enamorarte
Que te partan el corazón
Ser autosuficiente
La independencia
Tener un sueño
vivir por el
Perdonar a quien te ha hecho daño.
Reconocer tus equivocaciones
Conservar una amistad
pagar facturas
comer sano
aprender a llorar sin que te escuchen
a vivir sin que te vean
Yo no tengo hijos ...
pero cuido la niña que llevo en mi interior
No he plantado un árbol....
pero tengo una maceta de margaritas .... y un alma que regar.
No he escrito un libro.....
pero tengo una vida que escribir y mil experiencias que narrar.
¡ ah y tengo este pequeño rincón.
Te desperezas y bostezas...
Poco a poco abres los ojos....
Cada día se convierte en una lección....
Cada lección dura un día entero... y una noche...y su recuerdo.
Aprender a atarte bien los cordones de los zapatos es la primera cosa de una larga lista que te queda por aprender....
Con los años las lecciones se complican....
Te decepcionas, pero también aprendes a priorizar.
Tal vez crecer... es una tarea demasiado difícil....
sin instrucciones.... equilibrios sin red....
Para que luego digan que todo es tan sencillo como:
Plantar un árbol
Tener un hijo
y escribir un libro.
Hay tantas cosas:
Atarse los zapatos
Lavarse los dientes
Ir al colegio
Aprobar un examen
Enamorarte
Que te partan el corazón
Ser autosuficiente
La independencia
Tener un sueño
vivir por el
Perdonar a quien te ha hecho daño.
Reconocer tus equivocaciones
Conservar una amistad
pagar facturas
comer sano
aprender a llorar sin que te escuchen
a vivir sin que te vean
Yo no tengo hijos ...
pero cuido la niña que llevo en mi interior
No he plantado un árbol....
pero tengo una maceta de margaritas .... y un alma que regar.
No he escrito un libro.....
pero tengo una vida que escribir y mil experiencias que narrar.
¡ ah y tengo este pequeño rincón.
Mi segundo

No importa que algunas cosas duren un segundo.
Ese segundo es mio y lo puedo repetir en mi memoria cuantas veces quiera....hacer que perdure....hacer de ese segundo un cachito de eternidad.
Efimero pero infinito a la vez.
Mis dibujos imaginarios
A veces como cuando era niña juego ha intuir los dibujos imaginarios que forman las baldosas... también lo hago con las nubes... pero solo cuando hago un viaje largo en coche, y ahora ....no viene al caso.
A veces, incluso lanzo preguntas al aire y me llegan las respuestas años mas tarde... mi abuela dice siempre que eso es en lo que consiste la experiencia... y ya debo tener alguna... porque el otro día me sentí mayor cuando un niño de unos quince años me pidió fuego para su cigarrillo... ¡Dios! Como entendí aquello de ¡no fumes niña! Y también me acordé de la rabia que me daba que me dijeran niña... así que no le dije nada... simplemente no le di fuego, también porque no lo llevaba... y aquel niño me miró con mis mismos ojos... los de entonces.
Otras veces los recuerdos que con el paso del tiempo voy olvidando... invaden mi mente y se dejan intuir de la misma forma que los dibujos de las baldosas... entonces puedo revivirlos como entonces... saltan de lo profundo de mi baúl hasta que les hago caso y los rememoro.... tanto que creo vivirlo todo de nuevo.
Y a la vez... después de mucho tiempo, las cosas encajan. Y encuentro respuestas.
Pero ya... ya no importa.
A veces, incluso lanzo preguntas al aire y me llegan las respuestas años mas tarde... mi abuela dice siempre que eso es en lo que consiste la experiencia... y ya debo tener alguna... porque el otro día me sentí mayor cuando un niño de unos quince años me pidió fuego para su cigarrillo... ¡Dios! Como entendí aquello de ¡no fumes niña! Y también me acordé de la rabia que me daba que me dijeran niña... así que no le dije nada... simplemente no le di fuego, también porque no lo llevaba... y aquel niño me miró con mis mismos ojos... los de entonces.
Otras veces los recuerdos que con el paso del tiempo voy olvidando... invaden mi mente y se dejan intuir de la misma forma que los dibujos de las baldosas... entonces puedo revivirlos como entonces... saltan de lo profundo de mi baúl hasta que les hago caso y los rememoro.... tanto que creo vivirlo todo de nuevo.
Y a la vez... después de mucho tiempo, las cosas encajan. Y encuentro respuestas.
Pero ya... ya no importa.





