Sin respiracion
Escuché el otro día... en una película, que lo importante no es cada vez que respiras, sinó, cada instante que te deja sin respiración.
Y debe ser cierto...porque al final...cada vez que haces balance, lo que recuerdas son los extremos, lo increíblemente bueno y lo asquerosamente malo.
Al menos...a priori...si te pones a recordar seguramente evocarás mil anécdotas insulsas...pero con detalle, con minucia, sólo te acuerdas de aquello que te dejó sin respiración unos instantes.
De esta forma, puedes resumir en un par de momentos periodos de tiempo enormes....mil cosas pasaron pero solo cuatro se grabaron.
Mis años de instituto por ejemplo podría resumirlos en tres:
- El día que me dejó el chico que hizo que me gustasen los besos;
- El día que salieron las notas del último curso y las tenía todas aprobadas...ufff
- Y la primera clase que me dio el profesor aquel de Historia al que tanto le gustaba su trabajo.
Cuatro años en tres escenas.... No está mal.
Podría reducirlo todavía más: el día que me dejó aquel chaval.
Por otro lado...podría hacer exactamente lo contrario; coger un solo año y nombrar veinte momentos que recuerde....
Primer curso en Derecho:
Buscar la clase en la inmensidad de la facultad; sentirme aterrada porque la única mesa que queda no tiene silla o estaba rota... respirar aliviada porque alrededor sólo había cinco chicos y cuatro eran feos .....sonreír divertida porque las clases de al lado estuvieran llenas de chicos y todos guapos....; la primera clase del profesor mas duro de Romano;... el día que Marta se quedó dormida en clase;.... el primer examen oral;.... La primera visita a un juicio..... Lo bueno que estaba el profesor de Derecho político a sus 53 años;.... pasarme media hora en la barra de la cafetería esperando para pedir un café; ...bajar corriendo a coger el autobús y perderlo.... o caerme que es peor....; saltarme las clases y convertirme en una experta jugadora de MUS…
No van veinte, pero no quiero aburrir.
Mientras vivimos las cosas somos incapaces de abstraernos y reducirlas, de simplificarlas al mínimo. Sin embargo...con el paso de los años, vamos filtrando recuerdos hasta quedarnos sólo con los más significativos.
Con aquellos momentos que, como decía la película, nos dejan sin respiración.
Con esa despedida absurda un dia cualquiera que no sabías que sería definitiva ....con la imagen de esa persona que nunca más has vuelto a ver, pero que siempre veías doblando la esquina ....con la primera impresión que te causó esa persona que ahora es tan importante en tu vida.
Con la decepción tan grande que te llevaste con aquel amigo y con cómo se portó de bien aquel otro que no tenía por qué.
Te quedas con la primera carcajada que le arrancaste a tu pareja y con la primera vez que él te hizo sonreír a ti.
Recuerda también la última vez, porque lo importante de estas cosas es que sucedan a diario, no la primera vez que sucedieron.
Seleccionas momentos, y te quedas con aquella llamada de teléfono que ya no esperabas recibir y te alegró una mañana;...con el día aquel que quedasteis todos para comer porque una amiga se iba a estudiar fuera; ...y con el momento que la fuisteis a recoger a la estación con su título bajo el brazo.
Recuerdas un paseo por la playa y una cocacola helada en la terraza.... o un café especial en una cafetería del centro comercial...
y un secreto revelado.
Un re-encuentro después de muchos años y la noche que decidiste dejarlo ir, después de más de tres.
Olvidas el sexo que hubo por medio, los besos y las caricias;
olvidas todos los mensajes y todas las veces que saliste llorando tras una pelea.... Por no recordar, no recuerdas ni la ropa que llevaba la última vez que le viste.... Por recordar, recuerdas la camiseta que llevaba el primer día de todos, muchos días antes de ese re-encuentro.
Puede que incluso olvide el día que decidí dejarlo ir.
Recuerdas pequeños sentimientos y olvidas las grandes cosas. Supongo que las grandes cosas no existen, no al menos por sí solas. ...Y así, tiene mucho más sentido una mirada que esas grandes cosas ....al menos para el recuerdo y la memoria.

Y debe ser cierto...porque al final...cada vez que haces balance, lo que recuerdas son los extremos, lo increíblemente bueno y lo asquerosamente malo.
Al menos...a priori...si te pones a recordar seguramente evocarás mil anécdotas insulsas...pero con detalle, con minucia, sólo te acuerdas de aquello que te dejó sin respiración unos instantes.
De esta forma, puedes resumir en un par de momentos periodos de tiempo enormes....mil cosas pasaron pero solo cuatro se grabaron.
Mis años de instituto por ejemplo podría resumirlos en tres:
- El día que me dejó el chico que hizo que me gustasen los besos;
- El día que salieron las notas del último curso y las tenía todas aprobadas...ufff
- Y la primera clase que me dio el profesor aquel de Historia al que tanto le gustaba su trabajo.
Cuatro años en tres escenas.... No está mal.
Podría reducirlo todavía más: el día que me dejó aquel chaval.
Por otro lado...podría hacer exactamente lo contrario; coger un solo año y nombrar veinte momentos que recuerde....
Primer curso en Derecho:
Buscar la clase en la inmensidad de la facultad; sentirme aterrada porque la única mesa que queda no tiene silla o estaba rota... respirar aliviada porque alrededor sólo había cinco chicos y cuatro eran feos .....sonreír divertida porque las clases de al lado estuvieran llenas de chicos y todos guapos....; la primera clase del profesor mas duro de Romano;... el día que Marta se quedó dormida en clase;.... el primer examen oral;.... La primera visita a un juicio..... Lo bueno que estaba el profesor de Derecho político a sus 53 años;.... pasarme media hora en la barra de la cafetería esperando para pedir un café; ...bajar corriendo a coger el autobús y perderlo.... o caerme que es peor....; saltarme las clases y convertirme en una experta jugadora de MUS…
No van veinte, pero no quiero aburrir.
Mientras vivimos las cosas somos incapaces de abstraernos y reducirlas, de simplificarlas al mínimo. Sin embargo...con el paso de los años, vamos filtrando recuerdos hasta quedarnos sólo con los más significativos.
Con aquellos momentos que, como decía la película, nos dejan sin respiración.
Con esa despedida absurda un dia cualquiera que no sabías que sería definitiva ....con la imagen de esa persona que nunca más has vuelto a ver, pero que siempre veías doblando la esquina ....con la primera impresión que te causó esa persona que ahora es tan importante en tu vida.
Con la decepción tan grande que te llevaste con aquel amigo y con cómo se portó de bien aquel otro que no tenía por qué.
Te quedas con la primera carcajada que le arrancaste a tu pareja y con la primera vez que él te hizo sonreír a ti.
Recuerda también la última vez, porque lo importante de estas cosas es que sucedan a diario, no la primera vez que sucedieron.
Seleccionas momentos, y te quedas con aquella llamada de teléfono que ya no esperabas recibir y te alegró una mañana;...con el día aquel que quedasteis todos para comer porque una amiga se iba a estudiar fuera; ...y con el momento que la fuisteis a recoger a la estación con su título bajo el brazo.
Recuerdas un paseo por la playa y una cocacola helada en la terraza.... o un café especial en una cafetería del centro comercial...
y un secreto revelado.
Un re-encuentro después de muchos años y la noche que decidiste dejarlo ir, después de más de tres.
Olvidas el sexo que hubo por medio, los besos y las caricias;
olvidas todos los mensajes y todas las veces que saliste llorando tras una pelea.... Por no recordar, no recuerdas ni la ropa que llevaba la última vez que le viste.... Por recordar, recuerdas la camiseta que llevaba el primer día de todos, muchos días antes de ese re-encuentro.
Puede que incluso olvide el día que decidí dejarlo ir.
Recuerdas pequeños sentimientos y olvidas las grandes cosas. Supongo que las grandes cosas no existen, no al menos por sí solas. ...Y así, tiene mucho más sentido una mirada que esas grandes cosas ....al menos para el recuerdo y la memoria.

Comentario:
Muy emotivo, profundo, sincero. Casi había olvidado cuánto me gusta cómo escribes.
Verba volant, scripta manent.
Besos.
Verba volant, scripta manent.
Besos.





