Una Cantimplora de lágrimas
Me dijeron susurrándome.. "no me gusta que llores"...
pero no hicieron nada por calmar ese dolor..
prefirieron ocultarlo a consolarlo...
Me gritaron: " no me gusta que llores" .
...y me hicieron llorar más.
"llorar es de débiles"...e intentarón congelar mis lágrimas.
Pero a mí me gusta llorar. Ver una película triste, escuchar una canción que aflora recuerdos y melancolía y sentir cómo con cada lágrima se limpian mis ojos y mi alma, cómo desaparecen cabalgando a lomos de mis lágrimas cada preocupación, cada tensión...dos riachuelos de promesas rotas..
..de palabras vacias..
y me siento viva.. ¡no se han secado mis sentidos!....experimento sensaciones que iré olvidando con el tiempo y que recojo. Me gustaría llenar una cantimplora de lágrimas para cuando el mundo vacio de humanidad me transforme en piedra. Para cuando la insensibilidad me hiera de muerte y me trasplanten por corazón una roca...cuando ya no espere nada, no sienta nada, no me compadezca de nada. Un remanso de lágrimas donde mirarme...y renacer.
...También paseo a veces por las estrellas...sueño... me gusta mirarme en el reflejo del agua.. como Alicia y verme al otro lado del espejo ...allí he visto mi rostro, mi alma y mi corazón limpios, alma y ojos de niña para mirar asombrada lo hermoso de la vida.... También vi los tuyos. Siguen allí.

Uno de los mejores regalos que he recibido fue una frase:
"Qué sencillo es quererte". Y, sin embargo, quererme es difícil, muy difícil. Casi nadie lo ha conseguido.
pero no hicieron nada por calmar ese dolor..
prefirieron ocultarlo a consolarlo...
Me gritaron: " no me gusta que llores" .
...y me hicieron llorar más.
"llorar es de débiles"...e intentarón congelar mis lágrimas.
Pero a mí me gusta llorar. Ver una película triste, escuchar una canción que aflora recuerdos y melancolía y sentir cómo con cada lágrima se limpian mis ojos y mi alma, cómo desaparecen cabalgando a lomos de mis lágrimas cada preocupación, cada tensión...dos riachuelos de promesas rotas..
..de palabras vacias..
y me siento viva.. ¡no se han secado mis sentidos!....experimento sensaciones que iré olvidando con el tiempo y que recojo. Me gustaría llenar una cantimplora de lágrimas para cuando el mundo vacio de humanidad me transforme en piedra. Para cuando la insensibilidad me hiera de muerte y me trasplanten por corazón una roca...cuando ya no espere nada, no sienta nada, no me compadezca de nada. Un remanso de lágrimas donde mirarme...y renacer.
...También paseo a veces por las estrellas...sueño... me gusta mirarme en el reflejo del agua.. como Alicia y verme al otro lado del espejo ...allí he visto mi rostro, mi alma y mi corazón limpios, alma y ojos de niña para mirar asombrada lo hermoso de la vida.... También vi los tuyos. Siguen allí.

Uno de los mejores regalos que he recibido fue una frase:
"Qué sencillo es quererte". Y, sin embargo, quererme es difícil, muy difícil. Casi nadie lo ha conseguido.
Comentario:
Querer es difícil, pero no imposible... Y quizás lo que más gusta y atrae en ese recorrido que es intentar querer a una persona, es el hecho de construir cada día unos cuantos peldaños más para acabar la escalera que llega al fondo del corazón, a pesar que haya días en que los escalones se rompan, se deshagan, pero esto mismo hace que, al día siguiente, los nuevos escalones que se fabriquen sean más robustos, más duros, más resistentes a los pasos que ese recorrido hace... ¿Y amar? ¿Es difícil amar? Amar es casi imposible, pero cuando se llega a encontrar el sentido de ese verbo, de esa cualidad, o incluso, de ese "don", la escalera se construye sola, y sólo es uno el objetivo y la meta al final de esa escalera, que es el corazón compartido... Jamás se ha visto en el mundo un regalo de esas características: un corazón compartido...





