<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1" ?><rdf:RDF xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/" xmlns:ti="http://purl.org/rss/1.0/modules/textinput/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:co="http://purl.org/rss/1.0/modules/company/" xmlns:rdf="http://www.w3.org/1999/02/22-rdf-syntax-ns#" xmlns="http://purl.org/rss/1.0/"><channel rdf:about="http://blogs.ya.com/elbisexual/rss20.xml"><title><![CDATA[El mundo visto por un bisexual]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/elbisexual/rss20.xml]]></link><description><![CDATA[Todo el mundo tiene un sexo de nacimiento, yo no me conformo con eso y tengo dos, o más...]]></description><dc:publisher><![CDATA[Publisher]]></dc:publisher><dc:creator><![CDATA[creator]]></dc:creator><dc:rights><![CDATA[rights]]></dc:rights><dc:date><![CDATA[12/12/2004]]></dc:date><sy:updatePeriod><![CDATA[hour]]></sy:updatePeriod><sy:updateFrequency><![CDATA[123]]></sy:updateFrequency><sy:updateBase><![CDATA[BASE]]></sy:updateBase><items><rdf:Seq><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/elbisexual/c_11.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/elbisexual/c_10.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/elbisexual/c_9.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/elbisexual/c_8.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/elbisexual/c_7.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/elbisexual/c_6.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/elbisexual/c_5.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/elbisexual/c_4.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/elbisexual/c_3.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/elbisexual/c_2.htm"/></rdf:Seq></items></channel><item rdf:about="http://blogs.ya.com/elbisexual/c_11.htm"><title><![CDATA[A vueltas con el armario]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/elbisexual/c_11.htm]]></link><description><![CDATA[<p align="justify">Hace unos días leí esta frase “dentro del armario hace frío y esta oscuro”. El armario aquí reseñado se refiere a lo que (casi) todo el mundo interpreta como ser gay o lesbiana y no darse a conocer como tal.<br/><br/>Me gusto la frase porque de alguna manera simboliza una situación personal que es desagradable y no deseable. Además equipara sensorialmente lo que sienten las personas que no han declarado su tendencia sexual y sufren por ello.<br/><br/>Pero no en todos los casos estoy de acuerdo. Solo cuando el que no ha salido del armario, sufre por ello.<br/><br/>Para mí, como para alguna otra gente que conozco con tendencia bisexual u homosexual,  el armario es un sitio confortable y calentito, nada oscuro, del cual no se quiere prescindir.<br/><br/>Si alguien siente que es muy diferente a los demás y lleva esa diferencia como algo que forma parte de su vida, y gusta para si de esa diferencia, y esa diferencia no le impide vivir plenamente su vida, y esa diferencia no necesita ser conocida por las personas con las que convive o se relaciona, ¿Qué necesidad tiene de hacerla pública? Evidentemente que ninguna.<br/><br/>Creo que esto ya lo he comentado en un  post anterior, las tendencias sexuales preestablecidas, la heterosexualidad por razón de sexo biológico, deben ser rebatidas solo en  el caso que ese “corsé” no permita la completa identidad y libertad de la persona.</p><br/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/elbisexual/c_10.htm"><title><![CDATA[El impulso y la variedad]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/elbisexual/c_10.htm]]></link><description><![CDATA[<p align="justify">En la variedad esta el gusto. Lo dicen los sabios. Yo lo rubrico.<br/><br/>Ahora os cuento el problema que tengo con la variedad. Es de todos sabido que la primavera hace emergen en la naturaleza lo que el invierno ha escondido. Básicamente se puede resumir en que el instinto de creación renace para cumplir con su ciclo. En el mundo animal se percibe como un aumento de la potencialidad reproductora y de sus expresiones. Limitándonos a la especia humana, se puede expresar diciendo que los hombres y mujeres aumentan su deseo sexual y experimentan cambios para permitir que la naturaleza siga su curso. Es verdad, que los humanos tenemos un ciclo reproductor permanente lo que nos convierte en una especie en permanente estado de “celo”.<br/><br/>Fuera de lo estrictamente biológico, lo que esta clarísimo es que con la llegada del buen tiempo, todo el mundo percibe aumento de su deseo sexual, exceptuando personas enfermas, y otros casos que no vienen a cuento.<br/><br/>Pues eso, que desde que ha empezado el buen tiempo, me sube la libido y por razones que no comprendo (pero me gustaría comprender),  me surgen diferentes tipo de deseos sexuales. Empecé este años por quedarme enganchado en los culos de las tías, más tarde, cuando fue desapareciendo la ropa de abrigo, por las tetas, cuanto más grandes, mejor. Después por los coños depilados y de tamaño medio: Seguidamente por los coños grandes y peludos. Ahora me ha dado por las pollas grandes. <br/><br/>Mis fantasías sexuales están en perpetuo proceso de revisión.</p><br/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/elbisexual/c_9.htm"><title><![CDATA[Porno II]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/elbisexual/c_9.htm]]></link><description><![CDATA[<p align="justify">Esta visto que cuando un tema tiene miga, pues tiene miga. Cuando escribí el post anterior quise “cerrar” el artículo y me he dado cuenta por los comentarios (y por el post de <a target="_blank" href="http://blogs.ya.com/fantasexo/">Fantasías Sexuales</a>) que el tema no solo no se ha cerrado, sino que se ha “abierto”. <br/><br/>En la línea argumental de Gus y Almu, yo percibo el porno como un complemento más de mi vida sexual, muy relacionado con las fantasías sexuales. Es verdad que ha veces, en el momento de plantarte delante de una película, el interés se concentra en la observación de lo que se ve y se oye, y se puede decir que técnicamente, las fantasías no prosperan. Algo así como el dicho ese de “si jodo no barro”. Sobre todo en el cerebro masculino que es monotarea. Es más, me atrevo a proponer otra teoría (generalista y no científica, evidentemente): cuando los hombres (la mayoría) están viendo una película porno con su pareja y se excitan, si pasan al sexo, deben dejar de ver la peli en cuestión para no despistarse, y si quieren seguir viendo la peli, deben dejar el sexo (ojo, con la salvedad de que si el hombre esta en plan pasivo, es decir, recibiendo una mamada o algo así, si puede hacer las dos cosas a la vez, porque realmente en ese caso solo está haciendo una sola cosa).<br/><br/>Por otro lado el porno propone multitud de situaciones o planteamientos que la inmensa mayoría de sus consumidores no alcanzan a realizar, por lo que estas pasan a formar parte de las fantasías y de incorporarse como parte de su iconografía sexual. Y decir que no solo el porno, cualquier película o novela que proponga una escena que sea ajena a la persona que la percibe.<br/><br/>Con esto que pretendo plantear, pues que cualquier cosa que nos rodea, con la que nos relacionamos, cualquier persona, cualquier idea, sentimiento, percepción, etc., puede ser usada por nosotros para lo que queramos (respetando siempre las libertades ajenas, la propiedad privada, y si me apuráis, las  leyes de la física) y en aspecto sexual tanto da igual que el porno lo usemos para entretenernos, para excitarnos, para quejarnos o para aburrirnos. Pero lo mismo se puede decir de la lencería, los juguetes sexuales, la música, la comida y la bebida, etc., etc.<br/><br/>Al final es tu IMAGINACION la que marca la pauta y la que te hace estar, o no estar, en el asunto.<br/><br/>Eso sin hablar de lo supone como manual de técnicas sexuales. Sin esto, la postura del misionero y pare usted de contar.</p><br/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/elbisexual/c_8.htm"><title><![CDATA[El cine porno]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/elbisexual/c_8.htm]]></link><description><![CDATA[<p align="justify">Se dice mucho ahí que el cine porno esta echo para hombres. Seguramente si, porque los señores de la industria del porno saben cual es su mercado prioritario. Si las mujeres consumieran más porno, o lo consumieran más que los hombres, los productores harían porno dirigido a los gustos mayoritarios de las mujeres.<br/><br/>Dicho esto, que es un análisis sobre evidencias y generalista, creo que también es obvio que los gustos de los hombres son también muy dispares, y los de las mujeres también. Me refiero a los gustos sexuales y más en concreto, de los relacionados con el cine porno.<br/><br/>Lo digo con conocimiento de causa. Soy consumidor de cine porno. Bueno, lo de consumidor suena casi a “dependiente”. No, no, es más bien un consumo moderado. Pero es verdad que esta afición me viene de largo, desde que en España se empezaron a proyectar películas X. Después siguió el sector de los videoclubes que nos proporciono mucho más material; sobre todo más fuerte y variado, pudiendo cada cual escoger sus filias preferidas. Más tarde los canales digitales y parabólicos. Ahora también esta Internet.<br/><br/>Para contradecir la teoría antes expuesta, pienso que el porno está evolucionando con  los tiempos, a mejor. Me explico. Al principio, excepto honrosas excepciones, las películas porno contaban con planteles de actores y actrices que dejaban mucho que desear en cuanto… vamos casi en todo. Ellos mucho peor que ellas. Después, cuando se empezaron a ver mejores cuerpos y caras, nos dábamos cuenta que algunos/as transmitían menos pasión y sensualidad que el Naranjito. Por esto fueron buscando gente más preparada, pero las escenas parece que las escribía el mismo guionista (que para este tipo de películas ya es mucho lo de guionista). De aquí surgieron dos líneas argumentales, las películas que mantienen minimamente una línea argumental y que conecta las escenas porno entre ellas, y las películas que han prescindido directamente de guión y que van al grano de principio a fin.<br/>Por otro lado se han diversificado las temáticas tratadas. Ahora se encuentran películas con fijación en las formas de hacer sexo, por ejemplo, corridas, pajas, consoladores; con fijación en variedades organizativas, por ejemplo, tríos, parejas, orgías, gang-bang; con fijación en las razas humanas, negras, rubias, caribeñas, asiáticas; con fijación en las partes anatómicas, culos, tetas, coños, pollas, con fijación en las presentaciones de las partes anatómicas, coños pelados, coños peludos; con fijación en los géneros, tías, tíos, transexuales, etc., etc., etc.<br/><br/>Y ¿alguien sinceramente piensa que las mujeres son ajenas a esta industria? Yo creo firmemente que entre tanta variedad tiene que haber materia para que las mujeres encuentren porno que les atraiga. Es más, sospecho (aunque todavía no lo puedo probar) que les atrae mucho el porno, pero que por su manera de plantearse el sexo, lo “necesitan” menos que los hombres. Me explico. Se ha demostrado científicamente que el cerebro de la mujer esta más orientado a la supervivencia, lo que hace que la mecánica de sus planteamientos mentales sea “especulativa”, a fin de conseguir la mejor de las opciones a la vista. El cerebro del hombre esta orientado a los objetivos, por lo que la mecánica de este es tengo un “objetivo y lo consigo”, sin darle más vueltas al asunto. Por eso los hombres van más al grano, y las mujeres van menos al grano. El porno esta más cerca de “tengo un objetivo, lo consigo y me lo tiro”.<br/><br/>Pero es verdad que ahora hay más porno que va menos al grano y que presenta muchas más formas de vivir el sexo. Por esto creo que las mujeres cada día le tienen más afición.<br/><br/>El futuro del porno esta en el mercado del consumidor femenino (al igual que la industria del cine en general es desde los años 80 una industria, prioritariamente, para jóvenes de entre 10 y 25 años). </p><br/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/elbisexual/c_7.htm"><title><![CDATA[La curiosidad]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/elbisexual/c_7.htm]]></link><description><![CDATA[<p align="justify">Es una de las potencialidades del ser humano menos valoradas. Se puede incluir entre otras en esa frase tan repetida de “no desestimes el poder de...”. La hemos oído con respecto al “lado oscuro”, “los celos”, “maternidad”, “dos tetas”, etc. En algunos casos son potencialidades negativas y en otras  positivas; en casi todos los casos son ciertas y forman parte de esos motores particulares que todos llevamos y que hacen que se mueva la humanidad y la historia.<br/><br/>El caso del sexo es evidente pues este es uno de los motores más potentes de (si no es el primero, que puede ser la supervivencia, será el segundo), la curiosidad se complementa para convertirse en una nueva potencialidad llamada “morbo sexual”, y aclaro lo de sexual porque después está el otro morbo relacionado con las desgracias y la muerte.<br/><br/>En el sexo, cuando algo no se conoce, se fantasea y se idealiza. También en algunos casos de demoniza. Las fantasías sexuales, se nutren de imágenes de situaciones que no forman parte habitualmente de su vida sexual. Se incluyen en muchos casos, según estudios y encuestas sobre hábitos sexuales, relaciones con personas del mismo sexo, ya sea en exclusiva, o con personas de ambos sexos a la vez. El porcentaje de esas fantasías es altísimo, si se comparan con la orientación sexual “declarada” de los propios encuestados. En este caso se da un caso de la Ley de Pareto, pero un poco rara. A ver si me explico. Un 80% de la población encuestada reconoce tener las fantasías sexuales con personas del mismo sexo, ya sea en exclusiva o con personas de ambos sexos a la vez. Solamente un 20% de las personas encuestadas reconocen ser bisexuales u homosexuales. El 20% de la población encuestada solo tiene fantasías sexuales con personas del sexo contrario. Siguiendo con esta elaborada y un poco forzada regla de tres, el 80% de la población restante son bisexuales u homosexuales reconocidos.<br/><br/>Vale, vale, ya me atascado otra vez en estadísticas, pero claro, como todo esto es tan subjetivo, me refiero a gustos sexuales, aficiones o tendencias, que cualquier estadística que salga, seguro que tiene muchas oportunidades de ser cierta en el momento que hacemos un análisis cruzado de lo “declarado” y lo “deducido”.<br/><br/>A lo que iba. La curiosidad bisexual es una especie de grado de bisexualidad llamémosla light, que muchos hombres y mujeres son capaces de reconocer. Por ejemplo, en las típicas webs de contactos de parejas, en los anuncios de contactos, cuando las parejas de definen con idea de dar a conocer sus gustos o preferencias, se indica con mucha frecuencia (yo diría que como una cuarta parte de los anuncios), que el (el hombre) tiene “curiosidad” o que está abierto a nuevas experiencias (aclarar que otra cuarta parte se declara bisexual). En estos anuncios ella (la mujer) indica que tiene “curiosidad” una tercera parte, y se declaran bisexuales la mitad.</p><br/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/elbisexual/c_6.htm"><title><![CDATA[Iniciación]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/elbisexual/c_6.htm]]></link><description><![CDATA[<p align="justify">Desde hace algún tiempo, mi mujer y yo frecuentamos los llamados “club liberales”. Para el que no lo conozca, en este tipo de establecimientos se encuentran parejas con otras parejas, o con individuos/as para hacer contactos sexuales. No, no solo contactar, me refiero a mantener relaciones sexuales. Estos sitios tienen sus zonas apartadas para ello, tienen sus reglas para que no se desvirtúe al invento, y además cuentan con otros añadidos evidentes como vestuarios, duchas, jacuzzis, etc. Es un mundo intimo y privado y aunque puede acceder cualquier persona, sus características y las reglas existentes, proporcionan un entorno tranquilo y discreto para los intercambios y juegos sexuales.<br/><br/>Bien, pues era ya como la tercera vez que íbamos por un club al que le cogimos afición. Contactamos con una pareja en el “cuarto oscuro”. Aquí me paro y sigo con la descripción. Normalmente hay una “pista de baile”, apartada, con la luz casi inexistente, donde suena música para bailar agarrado del tipo de “Je t’aime …”  o así, para que las parejas se acerquen unas a otras y se “pidan” relaciones (“pidan” aquí es que se metan mano, poquito a poco, y si no se rechazan, significa que va a ser que si). Bueno, pues en el cuarto oscuro después del consabido intercambio de toqueteos, nos emparejamos, mi mujer con el otro chico, y la otra chica conmigo. Aquí os lo podéis imaginar,…, vale, que no os lo imagináis, pues sigo contando,…, le metí mano a la tía en las tetas, la sobetee bien el culo, la llene de besos en el cuello, y le fue metiendo la mano en la entrepierna, levantando poco a poco la braguita,.. ¡Ahh! Se me olvidaba un detalle, esto fue un viernes noche en un club donde los viernes solo se puede estar en ropa interior; más o menos todo el mundo se pone la lencería más sexy. Sigo,…, la meto los dedos en la braguita y busco su rajita y ella se pone a cien y su respiración a tope, uff, ufff, no puedo seguir, solo de recordarlo me da algo. Al cabo de un rato, después de que ella me ha tocado todo, me ha bajado el calzoncillo, me ha chupado la polla, en el momento que se la esta frotando con su clítoris, la digo al oído “oye, mi chica y yo somos bisexuales, y ¿vosotros?”, ella se para un momento y me dice “yo también, pero mi chico no,…, bueno, no se”. Aquí ella continua, se agacha, me chupa la polla durante un minuto escaso, se levanta y me dice “me gustaría que lo probara”. Yo le digo, “por mi parte no hay problema, ¿Cómo reaccionará?”. Me dice “No se, pero creo que mal no”. El caso es que para probar, nos acercamos a mi mujer y a su chico, y ella le empieza a tocar las tetas a mi mujer, que estaba ya a doscientos por hora. También le mete un par de dedos en su coño, y yo aprovecho para pasar mi mano desde el coño de mi acompañante a la polla de su chico. De repente el se retira sin que dicho movimiento fuera muy brusco y no dice nada. Como se hace en estos casos, tomo nota y no lo intento más. La chica lo percibe, la mía no porque estaba al borde del orgasmo, y pasado un ratito, después de que mi mujer se corriera por primera vez, paramos un ratito para coger aire. En este momento ella se va hacía su chico y les oigo cuchichear. Yo aprovecho y le meto cuatro pollazos a mi mujer que me lo agradece con un par de besos largos y profundos. Le cuento la cuestión mientras se deja penetrar apoyada en una especie de diván. De repente me tocan el culo, me vuelvo y ella me dice al oído “lo va a intentar”. Como mi chica ya estaba enterada me hace una seña entonces, salgo de ella y me uno a la otra pareja. La chica tiene cogido a su novio por la cintura y conmigo hace lo mismo. Nos va acercando hasta que nuestras pollas se juntan. Coge mi mano y me la pone en su polla. Como veo que esta vez no se retira le empiezo a masturbar despacito y a tocar sus huevos. El tío esta superempalmao. Su chica le coge la mano y la pone en mi polla. El repite lo que yo le voy haciendo. Mi chica se acerca y aprovecha y nos empieza a tocar el culo a los dos a la vez. Como entiendo que la iniciativa la tengo yo, me agacho, le cojo la polla y me la meto en la boca. Aquí, el buen hombre se estremece. Seguro que no le han hecho una mamada mejor en su vida. Yo tengo la teoría de que los hombres comemos mejor la polla que las mujeres, y que las mujeres comen mejor el coño que los hombres (en general, claro). Mientras tanto las dos chirlas se han ido al diván y se están masturbando el coño mutuamente. El tío, que tiene la impresión que se va a correr, me aparta, se da un respiro para no acabar tan pronto, me levanta, se agacha el, y claro, siguiendo con su rol, imita lo que yo hago, ahora con su boca y mi polla. Se ve que es la primera polla que se come, porque me roza un poco con los dientes, pero corrige inmediatamente y empieza en ese momento a disfrutar de lo lindo. Cuando ya percibo que la cosa se puede poner “muy malita”, le paro y decidimos que ha llegado la hora de coger a las dos chirlas y de irnos los cuatro a las zonas de colchonetas para estar más cómodos.<br/><br/>La fiesta acabo haciendo un “menage a cuatro”, todos con todos, aunque ellos, sus razones tendrán, prefirieron que no hubiera penetración. Solo deciros que los tíos nos corrimos en los coños de nuestras respectivas, con ayudita. No es que la necesitáramos, es que surgió y nos hizo explotar. Mientras yo me follaba a mi chica, la otra chica me masajeaba el culo con un par de deditos. Solo pude decir “que me corr…”. <br/><br/>Al otro chico le hice yo correrse cuando haciendo lo propio (que tío más copión) le abrí bien su culo un par de veces y le estuve pasando los dedos haciendo círculos alrededor de su agujerito. Solo dijo “miau”.</p><br/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/elbisexual/c_5.htm"><title><![CDATA[Los que me conocen]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/elbisexual/c_5.htm]]></link><description><![CDATA[<p align="justify">Los que me conocen y han leído estos post no me echan en cara mi teorización sobre la bisexualidad; los que no me conocen si.<br/><br/>Teorizar sobre algo tan personal, siempre es arriesgado y sale mal. Es como teorizar sobre el si te gusta un torero en concreto, o una canción. Siempre hay alguien que no está de acuerdo. Lógicamente no es una tendencia mayoritaria, ni socialmente aceptada. No deja de ser una opción diferente. Yo no diría que marginal, ni minoritaria, porque como ya he dicho, hay más de lo que se piensa. Pero si es verdad que tiene cierto riesgo. Riesgo social y personal. El riesgo medico-higiénico no cuenta porque este depende de otros factores como la promiscuidad, la prevención, la información, la sensatez, etc.<br/>De acuerdo, en mi condición de bisexual, acepto el riesgo como parte de mi vida. Un poco de riesgo, no mucho.<br/><br/>¿Qué entiendo aquí por riesgo? Bien… es el peligro de que otros conozcan tu tendencia, tu opción, para perjudicarte. ¿Cómo? Eso depende de los parámetros de vida de cada persona. También para acusarte de otras facetas no inherentes a la bisexualidad, como por ejemplo, acusarte de pervertido, que es algo más bien relacionado con la corrupción de menores; o de promiscuo, que podría entenderse como “tener mala cabeza para las relaciones sexuales lo que implica riesgo de contraer enfermedades de transmisión sexual, incluido el SIDA”. <br/><br/>El riesgo que corre un bisexual es parejo a la cantidad de ignorancia existente en su entorno. Lo cual hace que casi todos los bisexuales corran un gran riesgo, pues grande es la ignorancia (aquí, cuando digo ignorancia no me estoy refiriendo a la falta de conocimientos o falta de estudios). <br/><br/>Por eso creo que la bisexualidad, al contrario que la homosexualidad, no tiene porque exteriorizarse, pues no lo necesita, al contrario que esta. Ya llegara el momento que la  bisexualidad se pueda declarar abiertamente, como ahora se declara una opción política o un club de fútbol favorito. Para ello la sociedad tiene que saber y conocer que es la bisexualidad durante un cierto tiempo.<br/><br/>Esta ayudando, y mucho, que personajes famosos declaren, ya sea en sus memorias, ya sea en las biografías de otros, su bisexualidad. Los últimos casos más sonados han sido Marlon Brando a nivel internacional, y Marujita Díaz a nivel nacional, personajes que en su día fueron iconos sexuales de los heterosexuales.<br/><br/>Yo como no soy conocido, es decir, no soy famoso, semi-famoso, ni nada parecido, no ayudo si me reconozco bisexual. Eso si, estoy por ver si me “famoseo” y cuando escriba mis memorias contare todas mis aventurillas.<br/><br/>Pero insisto. Un homosexual hombre o mujer necesita, antes o después, hacer ver a su entorno familiar, de amistades y de trabajo, su condición, pues necesita que le dejen hacer su vida con su pareja, y no necesita (ni debe, por su propio bien) tener un montaje de vida clandestina. El bisexual, tal y como lo definí yo en otro post anterior, puede hacer vida con su pareja sin que su entorno conozca su “otra” faceta, lo que le ahorra explicaciones y complicaciones.</p><br/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/elbisexual/c_4.htm"><title><![CDATA[No todo es estadistica]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/elbisexual/c_4.htm]]></link><description><![CDATA[<p align="justify">No penséis que mi bisexualidad es tan estadística como mi anterior post. Sencillamente es una manera de analizar la evolución de la sociedad con respecto a este  fenómeno.  Por cierto, hoy he leído algo que me ha llamado la atención poderosamente, y es que veo, lo que yo creía que era una posibilidad personal no comentada ni publicitada (la bisexualidad) ya forma parte de lo que algunas indican como “abrir su mente sin limites”. No creo que sea una buena, manera de exponerlo, pero que si es verdad que me parece interesante. Esto lo ha comentado una nueva promesa del cine español, Verónica Echegui, que es la protagonista de la nueva película de Bigas Luna, “Yo soy la Juani”. Al ser preguntada por el sexo en  su generación (tiene 23 años) comenta la apertura de miras y que conoce a mucha gente bisexual. ! Coño ¡ Lo celebro.<br/><br/>Pensando en esto me digo ¿Y por que? Bueno, me respondo, históricamente la homosexualidad masculina y femenina han sido combatidas y marginadas, y es ahora, en los últimos años del Siglo XX y primeros del XXI, cuando está empezando a ser aceptada en los países más avanzados del planeta, ya sea social o legalmente. La bisexualidad no ha tomado la misma senda puesto que precisamente hasta los últimos años no ha empezado a tener una “personalidad” propia, puesto que alguien que hace 20 años era bisexual se la aplicaba el calificativo homosexual y ya está.<br/><br/>Hoy día sabemos que son cosas diferentes, y que sus manifestaciones en familia y sociedad también lo son. El bisexual no necesita salir del armario específicamente. El homosexual es una persona que tiene una orientación sexual distinta de la que la sociedad presupone. Su salida del armario supone la presentación oficial de su autentica y oculta orientación sexual. El bisexual no tiene ese problema, puesto que si tiene la orientación sexual que la sociedad presupone, y también tiene la otra, pero que necesidad tiene de anunciar a la sociedad algo que no le traumatiza ni le mediatiza.<br/><br/>! Ojo ¡ Si un bisexual tiene más predilección por la orientación sexual habitual a su sexo, yo lo considero homosexual versátil. Es decir, un hombre que le gusta el sexo con hombres y mujeres, pero que prefiere el sexo con hombres al sexo con mujeres, es homosexual, pero versátil. He conocido muy pocos, muy pocos de estos casos, la mayoría de los bisexuales, hombres y mujeres, somos “heterosexuales <i>light</i>”, o dicho de otro modo, que somos muy inconstantes en mantener nuestra heterosexualidad.<br/><br/>¿Por qué insisto con este tema? Pues porque visto de esta manera, yo he podido entender que el contacto sexual con alguien de mi mismo sexo, no es excluyente con el contacto sexual con alguien del sexo contrario, y con ello, poder hacer lo que pide el cuerpo, sin problemas de conciencia.<br/><br/>Rompo así con el tabú de “o en un lado, o en el otro”. Mentira, si me gustan los dos, elijo los dos.<br/><br/>Ahora bien, y lo digo para defender las opciones homosexuales, el/la que tenga, hombre o mujer, una clara tendencia homosexual y de alguna manera “reniegue” de su heterosexualidad, <i>light</i> o no, pues perfecto. En esos casos donde se pueden dan tantos problemas de posible conflicto personal, familiar o profesional, la opción de no salir del armario, es totalmente respetable.</p><br/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/elbisexual/c_3.htm"><title><![CDATA[Los inicios]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/elbisexual/c_3.htm]]></link><description><![CDATA[<p align="justify">Que todos somos bisexuales ya lo he dicho antes. Que lo sepamos es otro cantar.<br/>Que lo asumamos es para nota.<br/><br/>Yo lo sabía/sospechaba desde adolescente. Una de mis aficiones favoritas cuando me estaba cascando una paja, era meterme cositas por el ojete. Al principio con cualquier cosita me conformaba: un boli, el mango de un cepillo, todo ello con un calibre reducido pues por entonces yo no conocía las posibilidades del esfínter anal. Esta actividad me proporcionaba en placer adicional y me hacía “galopar” hacia el orgasmo.<br/><br/>Tampoco me han desagradados nunca las pollas, aunque entonces, muy influenciado por el machismo, mi inconsciente me hacía verlas como amenazas. <br/><br/>Con el tiempo he derribado las barreras de la educación machista-represora y he asumido plenamente mi condición bisexual.<br/><br/>Comentando esto con una persona de mi confianza, una mujer, le extraño que al decir yo esto, no asumiera un papel de homosexual. Y yo no entendía porque me planteaba este binomio heterosexual<=>homosexual. Y ¿porque digo esto? Pues, porque a mi quien me atraen, son las personas que me atraen, no las mujeres o los hombres, <b>en exclusiva</b>. <br/><br/>He calculado (a ojo), que me atraen <u>a simple vista</u> el 70% de las mujeres y el 10% de los hombres. Esto también varía según estados de ánimo y temporada del año. En primavera y verano subo este ranking al 80% de mujeres y 15% de hombres, en otoño e invierno baja al 60% de mujeres y 5% de hombres.<br/><br/>También he comprobado que cuando paso a conocer algo más a las personas, mis varemos cambian: a partir de entonces el porcentaje de mujeres que me atraen caen un 10 % y suben un 20% el de hombres. ¿Por qué?<br/><br/>Mi explicación es esta…<br/><br/>Puesto que estoy entrenado o enseñado para que me gusten las mujeres (por educación familiar), estas me gustan todas, excepto unas cuantas que por su aspecto, edad, u otras causas me desagradan. Después, si las conozco más en profundidad, charlo con ellas, etc., las que ya me gustaban, me pueden dejar de gustar en cierta cantidad, pues veo que su personalidad me defrauda y esto me desmotiva.<br/>De las que no me gustaban a priori, “rescato” a unas pocas que han deslumbrado con una personalidad que no parecían tener y ello me las hace ver más sexys. Con ello estoy diciendo más o menos que ser sexy también es una cuestión de coco.<br/><br/>Con los hombres me pasa más o menos lo mismo, solo que al contrario. Los que me parecen sexys y atractivos físicamente, son muy pocos, en principio, pero después de conocerlos, mi baremo varía hacía arriba pues descubro personas “sexys” donde no creí encontrarlas.<br/><br/>Y todo esto solo en lo relativo a la atracción física con fines puramente sexuales.</p><br/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/elbisexual/c_2.htm"><title><![CDATA[Un pequeño manifiesto]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/elbisexual/c_2.htm]]></link><description><![CDATA[<p align="justify">Para enderezar este comienzo en falso, después de mi primer post de la post-Semana Santa, voy a dejar un pequeño manifiesto personal de cómo veo esto de la bisexualidad.<br/><br/>Lo estructurare en puntos:<br/><br/>a)&#9;La sexualidad es común al género humano. La bisexualidad también.<br/>b)&#9;La bisexualidad es la sexualidad con otra persona, ya sea del mismo sexo o del otro sexo.<br/>c)&#9;La bisexualidad no atañe a la moral de la sociedad. No es un fenómeno social.<br/>d)&#9;La bisexualidad pertenece al ámbito de lo personal (por lo tanto de lo privado).<br/>e)&#9;No tiene nada que ver con religiones, ideas políticas, ideas filosóficas, ni ningún tipo de corrientes de pensamiento.<br/>f)&#9;Pero puede estar enfrentada o arropada por ellas.<br/>g)&#9;Todo el mundo es bisexual mientras no se demuestre lo contrario.<br/>h)&#9;Pero casi nadie sabe que lo es hasta que se lo demuestra a si mismo.<br/>i)&#9;La bisexualidad no tiene nada que ver con el amor, el matrimonio, el movimiento gay, etc.…<br/><br/>Dicho esto ahora quiero aprovechar para exponer varias teorías que he ido acumulando y contrastando:<br/><br/>a)&#9;Las mujeres asumen más fácilmente su bisexualidad que los hombres.<br/>b)&#9;Los hombres tiene problemas educativos para reconocer sus deseos o impulsos bisexuales.<br/>c)&#9;La mayoría de las mujeres que tienen relaciones de intercambio (movimiento <i>swinger</i>) se consideran bisexuales – aproximadamente un 95%. El 5% restante, por alguna razón, lo detesta.<br/>d)&#9;Solo un 25% de los hombres que tiene relaciones de relaciones de intercambio (movimiento <i>swinger</i>) se consideran abiertamente bisexuales. <br/>e)&#9;Hay otro porcentaje aproximado de un 40 % de hombres, reconoce que no le “desagradaría” tener un contacto sexual <i>light </i>(tocamientos, sexo oral) con otro hombre.<br/>f)&#9;El resto de hombres (35%) se “considera” heterosexual (pero un 30% se ha planteado tener un contacto sexual con otro hombre, aunque nunca lo reconocerá por miedo a ser considerado marica). El 5% restante, por alguna razón, lo detesta.<br/><br/>Estos razonamientos están estudiados sobre un sector de la población que se pueden considerar dentro del movimiento <i>swinger</i>, o de intercambio de parejas, los cuales asumen su sexualidad con más libertad que la mayoría de la población, es decir, dejan aflorar sus instintos carnales y los encauzan por medio de practicas basadas en la sinceridad, el respeto mutuo y la naturalidad.<br/><br/>El resto de la población se supone que mantienen otras posturas con respecto a su sexualidad, menos libres, asumiendo ciertos tabúes, ideas tradicionales, religiosas, sociales, etc.… que son absoluta y perfectamente respetables, pero que se superponen a los instintos naturales (sexuales) de cada persona. <br/><br/>Me ha quedado un poco “seriote” el tema, pero creo que es importante difundir esto. </p><br/>]]></description></item></rdf:RDF>
