Marchando una miscelánea...
Os cuento varios temas que tengo anotados en MiMeNtE.txt con ganas de comentaros...
1. ---------------------------
Definición muy interesante y curiosa de Zdnet de los 'blogs' (gentileza de ElJefe!)...
Blog: "Dícese de las válvulas de escape para el ego de este nuevo tiempo".

No está mal... he de reconocer que, al menos en mi caso, no solo me sirve en horas bajas para tratar de ahorrar una pasta en el psicoanalista, sino que además, sirve de vez en cuando para autorreconocerme lo bien que hago las cosas (si no me halago yo, quién lo va a hacer... ya sabéis que no reconozco la modestia).
A los que se echen las manos a la cabeza, sed sinceros... en alguna ocasión os habéis sonreído a vosotros mismos releyendo vuestros autoalardes expuestos en el blog... ¿o no?
2. ---------------------------
Descubrimiento curioso... Mercé cantando el himno clásico del Madrid con su voz de flamenquito...
Visitadlo!!
3. ---------------------------
Nuevo placer en mi vida... tomarme un colacao caliente bien oscurito mientras empiezo a revisar los mails de la mañana en mi mesa del curro, disfrutando de mi enorme e iluminada ventana... ¡y todo por gentileza de mi empresa!
4. ---------------------------
Estreno este viernes de "Camarón, la película" ...
¡¡Estoy ansioso!!

Echad un vistazo serio a la web y sobre todo... ¡¡No dejéis de ver el trailer!!
¡Ah! Y procurad no perder de vista a Oscar Jaenaga si os gusta el buen cine... bajo mi punto de vista y evitando ser exagerado, quizás, el próximo Bardem.
5. ---------------------------
El reto de ser anfitrión en tu tierra...
Este fin de semana tengo la visita especial de M-Dulce en Madrid... me tendré que esforzar al máximo en que olvide un poquito su última temporada durante 3 días y medio, y, sobre todo, conseguir que saboree lo mejor de Madrid deleitándonos con su sonrisa.
Espero ser un buen anfitrión.
6. ---------------------------
Mi contador de visitas refleja por encima de las 6000 visitas en menos de un año (a pesar de que el contador fue posterior y tuvo un parón)...
...me siento muy halagado...
¡¡Gracias, gente!!

Ah! Me llama la atención la gran cantidad de gente de fuera de este España que llegáis hasta mí...
Escribid un saludete para conoceros...
1. ---------------------------
Definición muy interesante y curiosa de Zdnet de los 'blogs' (gentileza de ElJefe!)...
Blog: "Dícese de las válvulas de escape para el ego de este nuevo tiempo".

No está mal... he de reconocer que, al menos en mi caso, no solo me sirve en horas bajas para tratar de ahorrar una pasta en el psicoanalista, sino que además, sirve de vez en cuando para autorreconocerme lo bien que hago las cosas (si no me halago yo, quién lo va a hacer... ya sabéis que no reconozco la modestia).
A los que se echen las manos a la cabeza, sed sinceros... en alguna ocasión os habéis sonreído a vosotros mismos releyendo vuestros autoalardes expuestos en el blog... ¿o no?
2. ---------------------------
Descubrimiento curioso... Mercé cantando el himno clásico del Madrid con su voz de flamenquito...
Visitadlo!!
3. ---------------------------
Nuevo placer en mi vida... tomarme un colacao caliente bien oscurito mientras empiezo a revisar los mails de la mañana en mi mesa del curro, disfrutando de mi enorme e iluminada ventana... ¡y todo por gentileza de mi empresa!
4. ---------------------------
Estreno este viernes de "Camarón, la película" ...
¡¡Estoy ansioso!!

Echad un vistazo serio a la web y sobre todo... ¡¡No dejéis de ver el trailer!!
¡Ah! Y procurad no perder de vista a Oscar Jaenaga si os gusta el buen cine... bajo mi punto de vista y evitando ser exagerado, quizás, el próximo Bardem.
5. ---------------------------
El reto de ser anfitrión en tu tierra...
Este fin de semana tengo la visita especial de M-Dulce en Madrid... me tendré que esforzar al máximo en que olvide un poquito su última temporada durante 3 días y medio, y, sobre todo, conseguir que saboree lo mejor de Madrid deleitándonos con su sonrisa.
Espero ser un buen anfitrión.
6. ---------------------------
Mi contador de visitas refleja por encima de las 6000 visitas en menos de un año (a pesar de que el contador fue posterior y tuvo un parón)...
...me siento muy halagado...

Ah! Me llama la atención la gran cantidad de gente de fuera de este España que llegáis hasta mí...
Escribid un saludete para conoceros...
Mis placeres... ¿tus placeres?
Hace unos días recibí una de esas odiosas listas de correo que tanto me tocan las narices, si bien, en esta ocasión, ha servido para recordarme algunas de esas cositas buenas que tanto me gustan, de esas que os digo "que saben a jamón" y que os recuerdo de vez en cuando...
...los famosos pequeños placeres de la vida.
Recordad el ver "Amelie" o "Mi Vida sin mí" cada vez que no recordéis a qué me refiero.
Lógicamente no he sido capaz de plagiarlas, y he decidido generar mi propia lista, con mi toque sentimentaloide (posiblemente para rogar clemencia por mi frialdad de ayer), si bien, seré sincero en reconocer que algunas de ellas coincidían en el fondo (¿¿¿a quién no le parece un placer el enamorarse???).
.....
Ahí va mi más inmediato propio listado personal...
- Dejar que el agua caliente de una merecida ducha, te recupere del dolor del frío de la calle en invierno.
- Dejar que un simple correo o un escueto SMS te arrebate la respiración o te acelere el pulso por el mero echo de provenir de alguien que provoca en ti algo más que aprecio.
- El dulce reconocimiento de un ansiado mérito personal.
- El "simple" hecho de enamorarse.

- Escuchar la melodía de tu propia risa a coro con la de tus amigos.
- Que una canción especial te inspire la conducción de tu coche en un soleado día.
- Saber que la luz o la lluvia, envidian desde el exterior de tu casa, cómo disfrutas de una mañana de domingo en la cama en compañía de esa persona tan especial.
- El perfume de la libertad, aquel que despide el campo después de una reciente lluvia.
- Chocolate y natillas.
- Una bonita charla de aquellas que buscan arreglar el mundo.
- Encontrarse la sorpresa de coincidir con los ocultos gustos de alguien cercano.
- Sentarse frente al mar y mirarle a los ojos en silencio.
- El sentir la necesidad de no ver terminar una película de las que sabes que te marcarán en adelante.
- Escuchar los halagos de una persona querida, sobre todo si alaba tu belleza y tu manera de ver el mundo.
- Sentirse bien con uno mismo.
- Sentir la paz de aquella María que no es virgen de nadie.
- Los amigos.
- Besarle en la boca al deseo, mientras suena buen flamenco de fondo.
- Sentir la tranquilidad y la alegría de despertarse en mitad de la noche, siendo consciente de lo que aún queda por descansar.
- Despertar de mañana con la sensación de estar completamente descansado y con la confusión de no saber dónde estás.
- Recitar o degustar un breve "te quiero".

- Abrir impacientemente un libro o un CD nuevo y apreciar su olor (originales, claro, pues los del Emule no huelen a nada).
- Conocer nueva gente interesante.
- Dejar que un suculento desayuno sacie la necesidad de las energias consumidas en los sueños de la noche.
- El calor del sol, especialmente cuando decide regalárnoslo en el inicio de la primavera o en el acuciante final del otoño.
- Cruzar la mirada con una atractiva desconocida (supongo que el efecto es similar en la tendencia sexual opuesta... ;-P ).
- Despertar al lado de alguien querido y poder disfrutar de su plácida imagen aún dormida.
- Permitir que tu próximo plato de comida te alimente por el olfato antes de por el estómago mientras ansías terminar de cocinarlo.
- Demostrar el amor con una caricia o llevando de la mano a tu pareja.
- El placer de regalar.
- Escuchar todos esos discos que tienes guardados en un rinconcito especial (de Lucía, Pedro Guerra, ése Sabina...), recordando en detalle lo que significaron en aquella época en donde llegaron a ti.
- Un abrazo sentido y consentido.

P.D. Para alimentar vuestros sensores de placer, os regalo una poesía (gentileza de M-Dulce... ¡Mil gracias!).
¿Te has parado alguna vez a escuchar una mirada?
Yo ya no puedo gritar más alto. Hoy me arrancaré los ojos
Y te hablaré, Te hablaré sin decir n a d a.
Alguien ha cantado en silencio, allá donde las palabras vuelan,
¿De verdad que no oyes mis miradas desesperadas?
¿De verdad que no me oyes?
...los famosos pequeños placeres de la vida.
Recordad el ver "Amelie" o "Mi Vida sin mí" cada vez que no recordéis a qué me refiero.
Lógicamente no he sido capaz de plagiarlas, y he decidido generar mi propia lista, con mi toque sentimentaloide (posiblemente para rogar clemencia por mi frialdad de ayer), si bien, seré sincero en reconocer que algunas de ellas coincidían en el fondo (¿¿¿a quién no le parece un placer el enamorarse???).
Ahí va mi más inmediato propio listado personal...
- Dejar que el agua caliente de una merecida ducha, te recupere del dolor del frío de la calle en invierno.
- Dejar que un simple correo o un escueto SMS te arrebate la respiración o te acelere el pulso por el mero echo de provenir de alguien que provoca en ti algo más que aprecio.
- El dulce reconocimiento de un ansiado mérito personal.
- El "simple" hecho de enamorarse.

- Escuchar la melodía de tu propia risa a coro con la de tus amigos.
- Que una canción especial te inspire la conducción de tu coche en un soleado día.
- Saber que la luz o la lluvia, envidian desde el exterior de tu casa, cómo disfrutas de una mañana de domingo en la cama en compañía de esa persona tan especial.
- El perfume de la libertad, aquel que despide el campo después de una reciente lluvia.
- Chocolate y natillas.
- Una bonita charla de aquellas que buscan arreglar el mundo.
- Encontrarse la sorpresa de coincidir con los ocultos gustos de alguien cercano.
- Sentarse frente al mar y mirarle a los ojos en silencio.
- El sentir la necesidad de no ver terminar una película de las que sabes que te marcarán en adelante.
- Escuchar los halagos de una persona querida, sobre todo si alaba tu belleza y tu manera de ver el mundo.
- Sentirse bien con uno mismo.
- Sentir la paz de aquella María que no es virgen de nadie.
- Los amigos.
- Besarle en la boca al deseo, mientras suena buen flamenco de fondo.
- Sentir la tranquilidad y la alegría de despertarse en mitad de la noche, siendo consciente de lo que aún queda por descansar.
- Despertar de mañana con la sensación de estar completamente descansado y con la confusión de no saber dónde estás.
- Recitar o degustar un breve "te quiero".

- Abrir impacientemente un libro o un CD nuevo y apreciar su olor (originales, claro, pues los del Emule no huelen a nada).
- Conocer nueva gente interesante.
- Dejar que un suculento desayuno sacie la necesidad de las energias consumidas en los sueños de la noche.
- El calor del sol, especialmente cuando decide regalárnoslo en el inicio de la primavera o en el acuciante final del otoño.
- Cruzar la mirada con una atractiva desconocida (supongo que el efecto es similar en la tendencia sexual opuesta... ;-P ).
- Despertar al lado de alguien querido y poder disfrutar de su plácida imagen aún dormida.
- Permitir que tu próximo plato de comida te alimente por el olfato antes de por el estómago mientras ansías terminar de cocinarlo.
- Demostrar el amor con una caricia o llevando de la mano a tu pareja.
- El placer de regalar.
- Escuchar todos esos discos que tienes guardados en un rinconcito especial (de Lucía, Pedro Guerra, ése Sabina...), recordando en detalle lo que significaron en aquella época en donde llegaron a ti.
- Un abrazo sentido y consentido.

P.D. Para alimentar vuestros sensores de placer, os regalo una poesía (gentileza de M-Dulce... ¡Mil gracias!).
Yo ya no puedo gritar más alto. Hoy me arrancaré los ojos
Y te hablaré, Te hablaré sin decir n a d a.
Alguien ha cantado en silencio, allá donde las palabras vuelan,
¿De verdad que no oyes mis miradas desesperadas?
¿De verdad que no me oyes?
Hay que fuck, with Las clasecitas of english...
Hoy me mantengo fuera de todo espíritu trascendental y romático...
Pues eso, aquí ando… hasta los mismísimos de maldito idioma de Shakespeare.
He salido ahora de la clase de inglés de la empresa, he tenido una reunión en inglés con un jefazo guirilai, anoche la clase del British…
¡¡¡¡JOOOODER!!! ¡¡Que hasta por falta de tiempo hasta me he tenido que comer un sandwich!!
¡¡Y encima tendré que agradecer que aún no metan Roast Beef en la maquinita de las CocaColas!!
Creo que este estréss es uno de los motivos para, cada día que pasa, decir más palabrotas…
Porque eso sí, en inglés no suenan tan bien...
...bueno, salvo un buen… Motherfucker!! Cojones!!
Aleh!! Hasta mañana. Espero poder deleitaros con algo más bonito, sweet pussies!! Ups!
P.D. para relajarme me he enganchado esta última semana al discazo "Spain" de mano de los maestros Michel Camilo y Tomatito
(Y todavía me dice A"ElCrack" que el piano no mola???).

Pues eso, aquí ando… hasta los mismísimos de maldito idioma de Shakespeare.
He salido ahora de la clase de inglés de la empresa, he tenido una reunión en inglés con un jefazo guirilai, anoche la clase del British…
¡¡¡¡JOOOODER!!! ¡¡Que hasta por falta de tiempo hasta me he tenido que comer un sandwich!!
¡¡Y encima tendré que agradecer que aún no metan Roast Beef en la maquinita de las CocaColas!!
Creo que este estréss es uno de los motivos para, cada día que pasa, decir más palabrotas…
Porque eso sí, en inglés no suenan tan bien...
...bueno, salvo un buen… Motherfucker!! Cojones!!
Aleh!! Hasta mañana. Espero poder deleitaros con algo más bonito, sweet pussies!! Ups!
P.D. para relajarme me he enganchado esta última semana al discazo "Spain" de mano de los maestros Michel Camilo y Tomatito
(Y todavía me dice A"ElCrack" que el piano no mola???).

Trabajar para vivir, ¿o vivir para trabajar?
Hoy, después de un día acompañado de un estado de humor óptimo, de mi habitual jornada laboral, de comer entre amigos (Ella, J-lin y ElJefe), de pasar un rato de mails muy especial, de dar un regalo, de colgar la barra de mis cortinas, un tablero de corcho para mis tonterías y mis fotos, y dos estanterías, y de asistir a mi clase de inglés cuasi nocturna, he parado en un bar a eso de las 22 horas, solo, a tomar un par de cervezas y disfrutar de la última media hora del partido de fútbol de la Champions League que enfrentaba a mi equipo con los noruegos del Rosenborg (victoria blanca afortunadamente y, por el rato que he visto, optimismo de cara a este año... ya veremos).

La cuestión es que, estando allí, en un pequeño bar de barrio, sin compañía alguna, mientras el camarero, un hombre situado alrededor de los 50 años, recogía y limpiaba (no le molesté, lo aseguro, no habría entrado en tal caso), me ha dado por darle vueltas a lo diferentes que son la generación de nuestros padres, la que actualmente se encuentran en la edad del medio siglo, y nosotros, los de los veintipico, veintitodos y treintaypocos.
La forma de vida dedicada casi exclusivamente al trabajo no ha cambiado mucho, e incluso empeora, pero la forma de llevarlo a cuestas es diametralmente opuesta.
Se trabaja pensando en el tiempo de ocio y en las actividades que se podrán desempeñar con el dinero en mano que reporta la actividad laboral llevada a cabo. Se ve a la pareja sentimental y, si se da el extraño caso de tener hijos, a éstos, como algo muy cercano y necesario de tener vigente en el mayor tanto por ciento de tiempo de vida. Y, sobre todo, se vive para disfrutar, y no solamente para labrar un futuro a aquellos que vengan por detrás.
Una generación sacrificada ha sido aquella, sin duda alguna.

En agradecimiento a sus esfuerzos, los cuales nos han permitido estar hoy donde estamos, una canción de las grandes...
...siempre que la escucho, se me ponen los pelos de punta.
El Dorado (Revólver)
He pasado mil años viendo como mi madre
trabajaba y llegaba a casa siempre tarde.
Una vez y otra vez, treinta días al mes.
Cada noche después de estar yo acostado,
la sentía abrir la puerta de mi cuarto.
Cambió el verme crecer por comer a diario...
...por comer a diario.
Vi a mis padres correr en busca de Eldorado.
vi a mis padres luchar cada uno por su lado.
Lo mejor de sus vidas dónde se ha quedado...
quizás yendo detrás del maldito Eldorado.
Vi a mi padre luchar contra los elementos,
naufragar con su vida contra el muro del tiempo.
no tuvo otra oportunidad.
Y llegaba a casa con las manos cortadas,
de montar con las manos armarios de chapa.
No tuvo otra oportunidad... otra oportunidad.
Vi a mis padres correr en busca de Eldorado.
vi a mis padres luchar cada uno por su lado.
Lo mejor de sus vidas dónde se ha quedado...
quizás yendo detrás del maldito Eldorado.
Intenté resolver solo todas mis dudas,
y veinte años después, aún me quedan algunas.
La vida sigue y yo también.
Y aunque dicen que el tiempo no pasa en balde,
cometí mis errores más bien pronto que tarde.
No usé su ejemplo en aprender...
y en su propio universo,
vi a mis padre caer.
Vi a mis padres correr en busca de Eldorado.
vi a mis padres luchar cada uno por su lado.
Lo mejor de sus vidas dónde se ha quedado...
quizás yendo detrás del maldito Eldorado.
P.D. Al Félix y a la Mary, mis padres... Gracias por haberme permitido ser y estar donde estoy.

La cuestión es que, estando allí, en un pequeño bar de barrio, sin compañía alguna, mientras el camarero, un hombre situado alrededor de los 50 años, recogía y limpiaba (no le molesté, lo aseguro, no habría entrado en tal caso), me ha dado por darle vueltas a lo diferentes que son la generación de nuestros padres, la que actualmente se encuentran en la edad del medio siglo, y nosotros, los de los veintipico, veintitodos y treintaypocos.
La forma de vida dedicada casi exclusivamente al trabajo no ha cambiado mucho, e incluso empeora, pero la forma de llevarlo a cuestas es diametralmente opuesta.
Se trabaja pensando en el tiempo de ocio y en las actividades que se podrán desempeñar con el dinero en mano que reporta la actividad laboral llevada a cabo. Se ve a la pareja sentimental y, si se da el extraño caso de tener hijos, a éstos, como algo muy cercano y necesario de tener vigente en el mayor tanto por ciento de tiempo de vida. Y, sobre todo, se vive para disfrutar, y no solamente para labrar un futuro a aquellos que vengan por detrás.
Una generación sacrificada ha sido aquella, sin duda alguna.

En agradecimiento a sus esfuerzos, los cuales nos han permitido estar hoy donde estamos, una canción de las grandes...
...siempre que la escucho, se me ponen los pelos de punta.
He pasado mil años viendo como mi madre
trabajaba y llegaba a casa siempre tarde.
Una vez y otra vez, treinta días al mes.
Cada noche después de estar yo acostado,
la sentía abrir la puerta de mi cuarto.
Cambió el verme crecer por comer a diario...
...por comer a diario.
Vi a mis padres correr en busca de Eldorado.
vi a mis padres luchar cada uno por su lado.
Lo mejor de sus vidas dónde se ha quedado...
quizás yendo detrás del maldito Eldorado.
Vi a mi padre luchar contra los elementos,
naufragar con su vida contra el muro del tiempo.
no tuvo otra oportunidad.
Y llegaba a casa con las manos cortadas,
de montar con las manos armarios de chapa.
No tuvo otra oportunidad... otra oportunidad.
Vi a mis padres correr en busca de Eldorado.
vi a mis padres luchar cada uno por su lado.
Lo mejor de sus vidas dónde se ha quedado...
quizás yendo detrás del maldito Eldorado.
Intenté resolver solo todas mis dudas,
y veinte años después, aún me quedan algunas.
La vida sigue y yo también.
Y aunque dicen que el tiempo no pasa en balde,
cometí mis errores más bien pronto que tarde.
No usé su ejemplo en aprender...
y en su propio universo,
vi a mis padre caer.
Vi a mis padres correr en busca de Eldorado.
vi a mis padres luchar cada uno por su lado.
Lo mejor de sus vidas dónde se ha quedado...
quizás yendo detrás del maldito Eldorado.
P.D. Al Félix y a la Mary, mis padres... Gracias por haberme permitido ser y estar donde estoy.
Una lancita por el cine español...
Hace años que se dan interminables vueltas a un tema sin final, la situación del cine español.
Las palabras crisis y aburrimiento aparecen contínuamente a lo largo de todas las conversaciones que alrededor de éste circundan.
Bien desde el punto de vista de los que viven o tratan de vivir de él, o bien desde el punto de vista del que dice no ver que nada original nazca de su interior, el guión del diálogo siempre parece ser el mismo.
Yo, a los primeros no los tantearé de momento (aunque sí les reclame un mayor esfuerzo por salir de los estándares habituales y demostrar que existe capacidad por hacer cosas nuevas nunca vistas); pero en cuanto al resto, a aquellos que, sin retirarles el beneficio de la duda como amantes del buen cine, lacran con sus críticas un cine que no se dignan en degustar y al que no le otorgan la más mínima oportunidad, a esos les insto a que se acerquen a las salas (normalmente minoritarias) y echen un vistazo a los nuevos títulos en cartel, y, por supuesto, a las grandes sorpresas que nos ha regalado nuestro cine en los últimos 5 o 6 años de manos de gente que demuestra película tras película una valía muy alta. Amenábar, León de Aranoa, Coixet, Bollaín, Médem, junto a los ya perennes Almodóvar, Garci y compañía (sobre gustos y estilos no debatiré hoy), demuestran gota a gota que la calidad está más allá de los efectos especiales, y que un buen guión, bien dirigido, que apunte directamente al corazón del que se sienta en la butaca del cine es algo lejos del alcance de la mayor parte de films americanos de gran taquilla.
Aleh! Ahí queda eso.

P.D. acabo de sacar entradas para "7 Vírgenes", y me comprometo a ir en breve a ver "Princesas", "Obaba" y "El Método" como poco.
Las palabras crisis y aburrimiento aparecen contínuamente a lo largo de todas las conversaciones que alrededor de éste circundan.
Bien desde el punto de vista de los que viven o tratan de vivir de él, o bien desde el punto de vista del que dice no ver que nada original nazca de su interior, el guión del diálogo siempre parece ser el mismo.
Yo, a los primeros no los tantearé de momento (aunque sí les reclame un mayor esfuerzo por salir de los estándares habituales y demostrar que existe capacidad por hacer cosas nuevas nunca vistas); pero en cuanto al resto, a aquellos que, sin retirarles el beneficio de la duda como amantes del buen cine, lacran con sus críticas un cine que no se dignan en degustar y al que no le otorgan la más mínima oportunidad, a esos les insto a que se acerquen a las salas (normalmente minoritarias) y echen un vistazo a los nuevos títulos en cartel, y, por supuesto, a las grandes sorpresas que nos ha regalado nuestro cine en los últimos 5 o 6 años de manos de gente que demuestra película tras película una valía muy alta. Amenábar, León de Aranoa, Coixet, Bollaín, Médem, junto a los ya perennes Almodóvar, Garci y compañía (sobre gustos y estilos no debatiré hoy), demuestran gota a gota que la calidad está más allá de los efectos especiales, y que un buen guión, bien dirigido, que apunte directamente al corazón del que se sienta en la butaca del cine es algo lejos del alcance de la mayor parte de films americanos de gran taquilla.
Aleh! Ahí queda eso.

P.D. acabo de sacar entradas para "7 Vírgenes", y me comprometo a ir en breve a ver "Princesas", "Obaba" y "El Método" como poco.
Para ti...
Ahora que nos besamos tan despacio,
ahora que aprendo bailes de salón,
ahora que una pensión es un palacio,
donde nunca falta espacio
para más de un corazón...
Ahora que las floristas me saludan,
ahora que me doctoro en lencería,
ahora que te desnudo y me desnudas,
y, en la estación de las dudas,
muere un tren de cercanías...
Ahora que nos quedamos en la cama,
lunes, martes y fiestas de guardar,
ahora que no me acuerdo del pijama,
ni recorto el crucigrama,
ni me mato si te vas.
Ahora que tengo un alma que no tenía.
Ahora que suenan palmas por alegrías.
Ahora que nada es sagrado
ni, sobre mojado, llueve todavía.
Ahora que hacemos olas por incordiar.
Ahora que está tan sola la soledad.
Ahora que, todos los cuentos,
parecen el cuento
de nunca empezar.
Ahora que ponnos otra y qué se debe,
ahora que el mundo está recién pintado,
ahora que las tormentas son tan breves
y los duelos no se atreven
a dolernos demasiado...
Ahora que está tan lejos el olvido,
ahora que me perfumo cada día,
ahora que, sin saber, hemos sabido
querernos, como es debido,
sin querernos todavía...
Ahora que se atropellan las semanas,
fugaces, como estrellas de Bagdad,
ahora que, casi siempre, tengo ganas
de trepar a tu ventana
y quitarme el antifaz.
Ahora que los sentidos sienten sin miedo.
Ahora que me despido, pero me quedo.
Ahora que tocan los ojos,
que miran las bocas,
que gritan los dedos.
Ahora que no hay vacunas, ni letanías.
Ahora que está en la luna la policía.
Ahora que explotan los coches,
que sueño de noche,
que duermo de día.
Ahora que no te escribo cuando me voy.
Ahora que estoy más vivo de lo que estoy.
Ahora que nada es urgente,
que todo es presente,
que hay pan para hoy.
Ahora que no te pido lo que me das.
Ahora que no me mido con los demás.
Ahora que, todos los cuentos,
parecen el cuento
de nunca empezar.

Gracias, Maestro Sabina.
P.D. Hoy no me apetece escribir otra cosa. Otro día será.
Por cierto, para terminar de arrancar el alma al Poeta de siempre, aquí os cuelgo de una imaginaria soga un agrio soneto de los suyos, de los que aún no están en ninguna canción y ambiciono ilusamente a ser capaz de medir lejanamente algún día con mis humildes letras...
Maldito amor el nuestro si caemos
en la trampa mortal de las parejas,
si queremos querer y desqueremos,
si empezamos el living por las rejas.
Maldito se el hall de los despachos,
los ángeles dormidos en la rama,
el garrafón del bar de los muchachos,
los gajes de los trajes de la fama.
Malditas sean las pugnas fraticidas
entre el macho y la hembra, resignados
el duelo de juzgados homicidas.
Malditos sean los gritos destemplados,
malditas sea las bocas desabridas,
la justicia de los ajusticiados.
El poder de un detalle...
Llevo un par de días forzando a mi pobre bichito de la creatividad con el ánimo de sonsacarle un tema sobre el que escribiros, con el pobre resultado de "ná de ná".
Los últimos acontecimientos de mi vida y el duro mes de septiembre, repleto de golpes emocionales, le han dejado con la lengua fuera y apenas es capaz de ver aquellos fantásticos destellos que me provocan escribir con agilidad, y de los que ya os hablé en un post del pasado (lo linkaría, pero no lo encuentro... releed!!).
Sin embargo, hace apenas 12 segundos y medio que mi nueva compañera de trabajo, LdST, ha decidido interceder en pro de mi bichito y actuar como abogado defensor, otorgándole un pequeño regalo que no he podido desperdiciar... un momento especial.
Os sitúo en la escena.
Oficina cargada de gente agobiada por el ritmo de trabajo de la primera hora del día, justo antes de una escapada festiva, es decir, con el doble de carga tensional de las cantidades habituales... día gris y resbaladizo, y digo tal por no llegar siquiera a la esperada categoría de lluvioso, en este tiempo de sequía perpétua... teléfonos a coro de manera constante, y, de repente, un tono sencillo de aviso de mensaje en el móvil de LdST.
Hasta aquí, el entorno no parece invitar a la aparición de un momento nada íntimo, ni mucho menos emotivo, no obstante, en el transcurso del segundo y medio que ella tarda en descubrir el contenido de su electrónico envío, toda esa carga de negatividad es capaz de tornarse en una sonrisa y un brillo de ojos muy especiales, gracias al pequeño detalle que parece haber tenido el interlocutor opuesto, y que, a juzgar por su gesto, no cabe duda de que provoca en ella algo más que simpatía.
Un momento especial, sí.

Tentado he estado de preguntarla por quién es capaz de hacerla feliz con tan escaso esfuerzo, pero aún nuestras confianzas mútuas no se encuentran tan desarrolladas como para adentrarnos en temas personales (seguramente tampoco lo haré cuando me lleve genial con ella, pues ya sabéis que no me meto donde no me llaman).
La cuestión es que me ha recordado lo importante que es hacer sonreir a alguien con el mero esfuerzo de pedirle que sonría.
¡¡Sonreid y sed felices!!
P.D. De regalo, os hago llegar una canción de las buenas buenísimas de mi grupo, Pearl Jam... se titula "Smile", aunque no tenga mucho que ver con lo hablado...
Smile (Pearl Jam)
Don´t it make you smile?
When the sun don´t shine
Don´t it make you smile?
Don´t it make you smile?
Don´t it make you smile?
Oh, when the sun don´t shine, it don´t shine at all, yeah
Don´t it make you smile?
I miss you already
I miss you always
I miss you already
I miss you all day
This is how I feel
Ah, I miss you already
I miss you always
Three crooked hearts
Swirls all around her
I miss you all day
Los últimos acontecimientos de mi vida y el duro mes de septiembre, repleto de golpes emocionales, le han dejado con la lengua fuera y apenas es capaz de ver aquellos fantásticos destellos que me provocan escribir con agilidad, y de los que ya os hablé en un post del pasado (lo linkaría, pero no lo encuentro... releed!!).
Sin embargo, hace apenas 12 segundos y medio que mi nueva compañera de trabajo, LdST, ha decidido interceder en pro de mi bichito y actuar como abogado defensor, otorgándole un pequeño regalo que no he podido desperdiciar... un momento especial.
Os sitúo en la escena.
Oficina cargada de gente agobiada por el ritmo de trabajo de la primera hora del día, justo antes de una escapada festiva, es decir, con el doble de carga tensional de las cantidades habituales... día gris y resbaladizo, y digo tal por no llegar siquiera a la esperada categoría de lluvioso, en este tiempo de sequía perpétua... teléfonos a coro de manera constante, y, de repente, un tono sencillo de aviso de mensaje en el móvil de LdST.
Hasta aquí, el entorno no parece invitar a la aparición de un momento nada íntimo, ni mucho menos emotivo, no obstante, en el transcurso del segundo y medio que ella tarda en descubrir el contenido de su electrónico envío, toda esa carga de negatividad es capaz de tornarse en una sonrisa y un brillo de ojos muy especiales, gracias al pequeño detalle que parece haber tenido el interlocutor opuesto, y que, a juzgar por su gesto, no cabe duda de que provoca en ella algo más que simpatía.
Un momento especial, sí.

Tentado he estado de preguntarla por quién es capaz de hacerla feliz con tan escaso esfuerzo, pero aún nuestras confianzas mútuas no se encuentran tan desarrolladas como para adentrarnos en temas personales (seguramente tampoco lo haré cuando me lleve genial con ella, pues ya sabéis que no me meto donde no me llaman).
La cuestión es que me ha recordado lo importante que es hacer sonreir a alguien con el mero esfuerzo de pedirle que sonría.
¡¡Sonreid y sed felices!!
P.D. De regalo, os hago llegar una canción de las buenas buenísimas de mi grupo, Pearl Jam... se titula "Smile", aunque no tenga mucho que ver con lo hablado...
Don´t it make you smile?
When the sun don´t shine
Don´t it make you smile?
Don´t it make you smile?
Don´t it make you smile?
Oh, when the sun don´t shine, it don´t shine at all, yeah
Don´t it make you smile?
I miss you already
I miss you always
I miss you already
I miss you all day
This is how I feel
Ah, I miss you already
I miss you always
Three crooked hearts
Swirls all around her
I miss you all day
Mis morbos femeninos
Tirando de mi repertorio de temas almacenados dignos de retomar en algún momento de escasez de ideas, o sea hoy, y con el ánimo de hacer un ejercicio literario de cierta originalidad (¿?), he encontrado un monólogo muy interesante acerca de mis gustos en cuanto a una de las cuestiones que más me atraen en el mundo... las mujeres.
En primer lugar, y dado que actualmente el hecho de reconocer directamente tal idolatría por el sexo femenino no es algo políticamente bien visto en la sociedad actual, quisiera yo decir en mi posiblemente necesaria defensa, que no soy el típico galán barato de discoteca, ni de aquel tipo de gañán que ancla su soberbia mirada en el primer culo que pasa (¡de hecho soy sibarita incluso para estos menesteres!).
Cuando digo que amo a la mujer, lo digo con total convicción y hablando en términos totalmente generales, desde su sensibilidad ante la vida, hasta su inteligencia para abordar las relaciones humanas, pasando, por supuesto, por su física belleza.

Y una vez escudado en la verdad de este libre post (no creáis que me importan lo más mínimo las críticas del misógino empedernido o la feminista fustrada), me gustaría detallar el contenido de esto que me hallo escribiendo... mis puntos flacos frente a una mujer.
Y es que, a pesar de que todo hombre manteniene ciertas flaquezas dependientes de un guiño o de una forma femenina, en mi caso he de reconocer que soy muy extremista, y hay bastantes puntos, siempre originales y no siempre compartidos por mis camaradas de inclinación sexual, que despiertan mi atención y me desarman con facilidad.
Enumeremos pues de arriba hacia abajo, en el orden dictado por la gravedad, el cual no tiene paralelismo con la prioridad marcada, mis reclamos físicos en primer lugar...
...pelo: con indiferencia del color o forma del mismo (no soy racista capilar), siempre sentí predilección por un detalle sin igual... ¡las coletas!
Largas o cortas, caídas o alzadas, derivadas en trenzas o moños, siempre en pareja me generan bajada de defensas y apertura de mi interés por la sujeta en cuestión;
...ojos: sin dejarme caer por el típico tópico del color azul, un color verde fue siempre mi predilecto, si bien, no es el mismo el que me deja boquiabierto, sino más bien el fondo de los mismo... su mirada.
Una mirada certera que despida sinceridad es, sin dudarlo, motivo de enamoramiento perpétuo;

...boca: labios preferentemente carnosos y adornados siempre por una bonita sonrisa, a ser posible, causada por mí. Si en este atractivo escenario se intuyen unos blancos dientes, la sensación generada sobre mi persona será doble;
...cuello: posiblemente, mi absoluta devoción junto a la espalda. Mostrado sin tapujos y mostrando su desnudez, lograrán ambos mi más absoluta atención y mi más profunda admiración.
Por cierto, la más vital condición al respecto será el disponer de un grado de suavidad alto, la cual es una de las características más fantásticas de la más atractiva diva;
...espalda: ya mencionado y aclarado mi concepto, evitaré ser redundante;
...pechos: sin necesidad de entrar en morbosos y desagradables detalles, al igual que el pelo, no me infunde especial necesidad de disponer de un tamaño o forma concretos, siendo capaz de adorar las más variadas modalidades;
...vientre, cintura, ombligo: este conjunto tan adorado como lucido en las últimas tendencias de moda, es lógicamente un reclamo más hacia mí, si bien, es más su suavidad y olor los que más fácilmente pueden hacerme estremecer;
...cintura para abajo: sin necesidad de explicación, siendo siempre de destacar la atracción en su uso, pues ya sea bailando, como sentadas, como meramente andando, una buena técnica de lucimiento consigue enloquecer al más alelado especimen.
Y sigamos ahora con el resto de mis morbos, los no fijados a una forma física, y que, por tanto, son mucho más sutiles y, posiblemente denotando aquí mi mencionada rareza, mucho más irresistibles...
...enigmáticos tatuajes mal escondidos o bien intuídos...
...personalidad a prueba de bombas, sentido del humor y marcada complicidad hacia mí...
...la necesidad de cobijo y la capacidad de cobijar...
...el poder de un gesto bien lanzado o de una bonita sonrisa retando a mi estabilidad emocional...
...el control del arte de bailar y la disposición de una conversación fluída e interesante...
...la claridad, la certeza y la sinceridad, bendito pack...
...y, sin duda alguna, la magia del besar bien.
Haciendo recuento, muchos son para encontrarse conviviendo juntos en una sola mujer, sin embargo, como las meigas, haberlas haylas...
En primer lugar, y dado que actualmente el hecho de reconocer directamente tal idolatría por el sexo femenino no es algo políticamente bien visto en la sociedad actual, quisiera yo decir en mi posiblemente necesaria defensa, que no soy el típico galán barato de discoteca, ni de aquel tipo de gañán que ancla su soberbia mirada en el primer culo que pasa (¡de hecho soy sibarita incluso para estos menesteres!).
Cuando digo que amo a la mujer, lo digo con total convicción y hablando en términos totalmente generales, desde su sensibilidad ante la vida, hasta su inteligencia para abordar las relaciones humanas, pasando, por supuesto, por su física belleza.

Y una vez escudado en la verdad de este libre post (no creáis que me importan lo más mínimo las críticas del misógino empedernido o la feminista fustrada), me gustaría detallar el contenido de esto que me hallo escribiendo... mis puntos flacos frente a una mujer.
Y es que, a pesar de que todo hombre manteniene ciertas flaquezas dependientes de un guiño o de una forma femenina, en mi caso he de reconocer que soy muy extremista, y hay bastantes puntos, siempre originales y no siempre compartidos por mis camaradas de inclinación sexual, que despiertan mi atención y me desarman con facilidad.
Enumeremos pues de arriba hacia abajo, en el orden dictado por la gravedad, el cual no tiene paralelismo con la prioridad marcada, mis reclamos físicos en primer lugar...
...pelo: con indiferencia del color o forma del mismo (no soy racista capilar), siempre sentí predilección por un detalle sin igual... ¡las coletas!
Largas o cortas, caídas o alzadas, derivadas en trenzas o moños, siempre en pareja me generan bajada de defensas y apertura de mi interés por la sujeta en cuestión;
...ojos: sin dejarme caer por el típico tópico del color azul, un color verde fue siempre mi predilecto, si bien, no es el mismo el que me deja boquiabierto, sino más bien el fondo de los mismo... su mirada.
Una mirada certera que despida sinceridad es, sin dudarlo, motivo de enamoramiento perpétuo;

...boca: labios preferentemente carnosos y adornados siempre por una bonita sonrisa, a ser posible, causada por mí. Si en este atractivo escenario se intuyen unos blancos dientes, la sensación generada sobre mi persona será doble;
...cuello: posiblemente, mi absoluta devoción junto a la espalda. Mostrado sin tapujos y mostrando su desnudez, lograrán ambos mi más absoluta atención y mi más profunda admiración.
Por cierto, la más vital condición al respecto será el disponer de un grado de suavidad alto, la cual es una de las características más fantásticas de la más atractiva diva;
...espalda: ya mencionado y aclarado mi concepto, evitaré ser redundante;
...pechos: sin necesidad de entrar en morbosos y desagradables detalles, al igual que el pelo, no me infunde especial necesidad de disponer de un tamaño o forma concretos, siendo capaz de adorar las más variadas modalidades;
...vientre, cintura, ombligo: este conjunto tan adorado como lucido en las últimas tendencias de moda, es lógicamente un reclamo más hacia mí, si bien, es más su suavidad y olor los que más fácilmente pueden hacerme estremecer;
...cintura para abajo: sin necesidad de explicación, siendo siempre de destacar la atracción en su uso, pues ya sea bailando, como sentadas, como meramente andando, una buena técnica de lucimiento consigue enloquecer al más alelado especimen.
Y sigamos ahora con el resto de mis morbos, los no fijados a una forma física, y que, por tanto, son mucho más sutiles y, posiblemente denotando aquí mi mencionada rareza, mucho más irresistibles...
...enigmáticos tatuajes mal escondidos o bien intuídos...
...personalidad a prueba de bombas, sentido del humor y marcada complicidad hacia mí...
...la necesidad de cobijo y la capacidad de cobijar...
...el poder de un gesto bien lanzado o de una bonita sonrisa retando a mi estabilidad emocional...
...el control del arte de bailar y la disposición de una conversación fluída e interesante...
...la claridad, la certeza y la sinceridad, bendito pack...
...y, sin duda alguna, la magia del besar bien.
Haciendo recuento, muchos son para encontrarse conviviendo juntos en una sola mujer, sin embargo, como las meigas, haberlas haylas...
De Coelho...
Cuenta Coelho en el prólogo de su libro "El Alquimista" una bonita fábula que no he podido guardarme sólo para mí y me he visto obligado a hacerosla llegar.
Dice que un día la Virgen María decidió bajar a la Tierra y visitar, con el Niño Jesús en brazos, un humilde monasterio, en el cual aguardaban deseosos todos los sacerdotes y monjes que allí habitaban.
A su esperada llegada todos aguardaban impacientes en una larga fila de a uno, con el deseo de rendir un sentido homenaje a tan ilustres y benerados visitantes.
Fue así como cada uno de ellos fue regalando sus mejores habilidades en riguroso orden, de manera que uno declinó hermosos versos de un poema, otro les deleitó con su dulce voz y una hermosa canción, y así progresivamente hasta llegar al último, el más humilde de todos, criado en su infancia en un pequeño circo ambulante propiedad de su familia. Este nunca fue adoctrinado en la religión que ahora tan debotamente profesaba, ni mucho menos en artes de alto nivel cultural, disponiendo, como única habilidad, de una pequeña variedad de juegos malabares.
Cuando llegó su turno, todos los sacerdotes hicieron el vil intento de tratar de ocultar su presencia, pues no creían que tuviera nada que ofrecer. Sin embargo, en lo más profundo de su corazón, éste también deseaba realizar un presente sin igual, el más personal de todos los que podía ofrecer.
De esta manera, sacó avergonzado por las reprobatorias miradas de los asistentes, unas cuantas naranjas que comenzó a lanzar al aire para hacerlas danzar de la manera que buenamente sabía.
Fue en ese momento en el que el Niño comenzó a sonreirle y a dar palmas en el regazo de María, de manera que fue a él a quien permitió sostenerlo en señal de agradecimiento.

P.D. La medida de lo atractivo no está en cuánto más llamativa resulta una belleza, sino en lo especial que sea la sinceridad de la misma.
Dice que un día la Virgen María decidió bajar a la Tierra y visitar, con el Niño Jesús en brazos, un humilde monasterio, en el cual aguardaban deseosos todos los sacerdotes y monjes que allí habitaban.
A su esperada llegada todos aguardaban impacientes en una larga fila de a uno, con el deseo de rendir un sentido homenaje a tan ilustres y benerados visitantes.
Fue así como cada uno de ellos fue regalando sus mejores habilidades en riguroso orden, de manera que uno declinó hermosos versos de un poema, otro les deleitó con su dulce voz y una hermosa canción, y así progresivamente hasta llegar al último, el más humilde de todos, criado en su infancia en un pequeño circo ambulante propiedad de su familia. Este nunca fue adoctrinado en la religión que ahora tan debotamente profesaba, ni mucho menos en artes de alto nivel cultural, disponiendo, como única habilidad, de una pequeña variedad de juegos malabares.
Cuando llegó su turno, todos los sacerdotes hicieron el vil intento de tratar de ocultar su presencia, pues no creían que tuviera nada que ofrecer. Sin embargo, en lo más profundo de su corazón, éste también deseaba realizar un presente sin igual, el más personal de todos los que podía ofrecer.
De esta manera, sacó avergonzado por las reprobatorias miradas de los asistentes, unas cuantas naranjas que comenzó a lanzar al aire para hacerlas danzar de la manera que buenamente sabía.
Fue en ese momento en el que el Niño comenzó a sonreirle y a dar palmas en el regazo de María, de manera que fue a él a quien permitió sostenerlo en señal de agradecimiento.

P.D. La medida de lo atractivo no está en cuánto más llamativa resulta una belleza, sino en lo especial que sea la sinceridad de la misma.
El romance del Sol y el Cielo
Dicen que hubo un tiempo en el que el Dios Sol habitaba en el submundo oceánico, lejos del resto de los astros.
Allí, su energía no era especialmente valorada, pues ninguno de los seres acuáticos requerían de sus dones para vivir.
Un buen día, Poseidón, Dios de los Mares, le habló de la existencia de un reino más allá, por encima de la superficie. Un reino que, por su originalidad y la diferencia con respecto a aquel que hasta entonces era su hogar, le lograría activar su inagotable y ambiciosa curiosidad.
Sol, no lo dudó, y decidió acompañar a Poseidón por aquella extraña tierra tan distinta a la suya.
Nunca lo imaginó, pero aquel viaje conllevó que allí, como si de un caprichoso antojo del destino se tratara, Sol encontrara su complemento ideal, tan azul como aquel que tuvo hasta la fecha, el salado agua del mar, pero con la capacidad de provocar en él una serie de sensaciones que no había logrado sentir jamás. Era Cielo.
Fueron fechas de extraordinaria felicidad para Sol, el cual pasaba todo el tiempo adorando la dulce mirada de Cielo, y sintiéndose especial cada vez que bailaban juntos la melodía de las estrellas y las nubes.
Sin embargo, llegó el día en que Sol debió volver a su hogar, reclamado por las sirenas y los peces. El mar se estaba quedando helado.
No podía seguir al lado de Cielo.
Volvió a sumergirse triste, concienciado de la imposibilidad de seguir al lado de Cielo de por vida, en las frías aguas de las que surgió.

Quién sabe si algún día volverá a amanecer...
A ti, Cielo.
Allí, su energía no era especialmente valorada, pues ninguno de los seres acuáticos requerían de sus dones para vivir.
Un buen día, Poseidón, Dios de los Mares, le habló de la existencia de un reino más allá, por encima de la superficie. Un reino que, por su originalidad y la diferencia con respecto a aquel que hasta entonces era su hogar, le lograría activar su inagotable y ambiciosa curiosidad.
Sol, no lo dudó, y decidió acompañar a Poseidón por aquella extraña tierra tan distinta a la suya.
Nunca lo imaginó, pero aquel viaje conllevó que allí, como si de un caprichoso antojo del destino se tratara, Sol encontrara su complemento ideal, tan azul como aquel que tuvo hasta la fecha, el salado agua del mar, pero con la capacidad de provocar en él una serie de sensaciones que no había logrado sentir jamás. Era Cielo.
Fueron fechas de extraordinaria felicidad para Sol, el cual pasaba todo el tiempo adorando la dulce mirada de Cielo, y sintiéndose especial cada vez que bailaban juntos la melodía de las estrellas y las nubes.
Sin embargo, llegó el día en que Sol debió volver a su hogar, reclamado por las sirenas y los peces. El mar se estaba quedando helado.
No podía seguir al lado de Cielo.
Volvió a sumergirse triste, concienciado de la imposibilidad de seguir al lado de Cielo de por vida, en las frías aguas de las que surgió.

Quién sabe si algún día volverá a amanecer...
A ti, Cielo.





