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Un pasito mas para ser un poquito mejor...
Pura filosofia: mi coco y mi corazon, mis pensamientos y mis sentimientos...
Acerca de
¿Cómo soy? Os invito a conocerme... podría resumir en que soy: como realmente quiero ser, y si no, ¡lo cambio!
Sindicación
 
Un día enfermo...
Estoy a punto de cumplir 24 horas de fiebre casi constante, y a pesar de la desidia que impera en mí, llevo todo el día dándole vueltas a un nuevo texto inspirado en una frase que he dicho casi sin querer, mientras charlaba con PdeCR (a partir de ahora la llamaré Pow, entre otras cosas por sus incansables energias).

Pow es una persona muy especial, de aquellas que tienen el extraño don de sacar lo mejor de ti, gracias a su constante sonrisa. Cuando estás con ella es como cuando sales a pasear con un sol radiante, tan radiante que realza tu sentido del humor y te provoca una sensación de interminable serenidad (sonríe siempre, guapa!).

Toda la conversación giraba alrededor de mi escasa inspiración de un tiempo a esta parte para seguir alimentando mi blog de vivencias y pensamientos. Yo la comentaba la determinación de necesitar cierto nivel de tristeza en el alma para poder disfrutar de la compañía de las musas, tal y como ya os he comentado en alguna ocasión, y ella me pedía, por favor, que dejase de escribir si es necesario, porque eso querría decir que siempre estaría feliz tal y como estoy en estas últimas semanas.
Y me preguntaba yo... ¿sería posible ser siempre feliz?¿disfrutar siempre de un estado de alegría constante?
Rápido cortaba con esta posibilidad, pues me he dado cuenta de algo muy importante, que es que en el fondo, es bueno y necesario el estar un poco caídos de vez en cuando, para así llegar a saber apreciar los momentos dulcitos.

Cómo apreciaríamos una charla placentera con un amigo, en una terraza, en plena sierra, con el sol calentando tu rostro mientras degustas una cervecita fresquita, sin ninguna responsabilidad que nuble tu pensamiento, si esto no fuese algo especial y pocas veces repetido......... o cómo disfrutaríamos de un beso o un abrazo, si éstos fuesen entregados sin el gusto de ser algo especial y no constante......... o cómo disfrutaríamos de aquel manjar que todos tenemos en mente, si lo comiésemos todos los días..........



En el caso de la felicidad, ocurre lo mismo......... sólo la discontinuidad de su existencia, nos permite disfrutar realmente de esos flechazos de alegría y gozo.

Descansad.
 
No