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Un pasito mas para ser un poquito mejor...
Pura filosofia: mi coco y mi corazon, mis pensamientos y mis sentimientos...
Acerca de
¿Cómo soy? Os invito a conocerme... podría resumir en que soy: como realmente quiero ser, y si no, ¡lo cambio!
Sindicación
 
De Coelho...
Cuenta Coelho en el prólogo de su libro "El Alquimista" una bonita fábula que no he podido guardarme sólo para mí y me he visto obligado a hacerosla llegar.

Dice que un día la Virgen María decidió bajar a la Tierra y visitar, con el Niño Jesús en brazos, un humilde monasterio, en el cual aguardaban deseosos todos los sacerdotes y monjes que allí habitaban.

A su esperada llegada todos aguardaban impacientes en una larga fila de a uno, con el deseo de rendir un sentido homenaje a tan ilustres y benerados visitantes.

Fue así como cada uno de ellos fue regalando sus mejores habilidades en riguroso orden, de manera que uno declinó hermosos versos de un poema, otro les deleitó con su dulce voz y una hermosa canción, y así progresivamente hasta llegar al último, el más humilde de todos, criado en su infancia en un pequeño circo ambulante propiedad de su familia. Este nunca fue adoctrinado en la religión que ahora tan debotamente profesaba, ni mucho menos en artes de alto nivel cultural, disponiendo, como única habilidad, de una pequeña variedad de juegos malabares.
Cuando llegó su turno, todos los sacerdotes hicieron el vil intento de tratar de ocultar su presencia, pues no creían que tuviera nada que ofrecer. Sin embargo, en lo más profundo de su corazón, éste también deseaba realizar un presente sin igual, el más personal de todos los que podía ofrecer.
De esta manera, sacó avergonzado por las reprobatorias miradas de los asistentes, unas cuantas naranjas que comenzó a lanzar al aire para hacerlas danzar de la manera que buenamente sabía.
Fue en ese momento en el que el Niño comenzó a sonreirle y a dar palmas en el regazo de María, de manera que fue a él a quien permitió sostenerlo en señal de agradecimiento.



P.D. La medida de lo atractivo no está en cuánto más llamativa resulta una belleza, sino en lo especial que sea la sinceridad de la misma.
 
 
Comentario:
Qué casualidad El Alquimista, este libro siempre lo leo cuando hay cambios importantes en mi vida y tengo la "suerte" de no acordarme nunca del final. Siempre he pensado que cuando sea capaz de acordarme del final es porque habré encontrado la felicidad y la estabilidad que necesito.

Ya te puedes imaginar el libro que me estoy leyendo, ya que conoces bien mi situación. ¿Me acordaré del final?

Besos.
No