¿Así es Madrid?
Hoy estoy aún en el trabajo.
Realmente no hago demasiado en mi último destino, pero las horas, al ir fichadas, no me queda más remedio que tratar de cumplirlas para evitar enfrentamientos.
Por eso hoy haré algo útil, escribiros.
Hay un tema del que hace tiempo que os quiero hablar, y es de lo inhumano mi querido Madrid.
Es triste. Una ciudad con tanta vida y tanta gente viviendo en ella, y sin embargo es increíble el sentimiento de soledad y crueldad que se aprecia.
A mí, que soy madrileño de siempre y me encanta mi ciudad, me da pena.
Siento que la gente que viene de fuera pueda sentirse expulsada o agredida por tanta tensión generada.
El Metro, los atascos, la mala educación de la gente, demasiado castigo diario a nuestra humanidad como para permitirnos ser felices y disfrutar del otro lado de Madrid, del verdadero, del lado más abierto, intercultural, enormemente festivo, cosmopolita y agradable.
A veces, por la mañana, mientras viajo acinado en un vagón del "tubo", pienso en si la gente se da realmente cuenta de lo agresivo de sus gestos faciales y de sus gestos, y me dan ganas de avisarles de que, en realidad, no hacen más que desprenderse del placer de sentirse bien.
¡Incluso van escuchando música extresante!
Si embargo hay ocasiones en donde me doy cuenta que hay quien va disfrutando de un recuerdo, o de una lectura, incluso de una canción, o, porqué no, de su propia imaginación dibujando algún extraño acontecer. Sus caras expresan paz, y a mí me entran unas ganas tremendas de saber qué están viendo sus ojos en esa quimera.
Es el único requicio de curiosidad que cabe en mí (normalmente soy un 'pasota' de los del "Vive y deja vivir", ya sabéis).
Cualquier día les preguntaré.
Si llega el caso y coincide en que seáis alguno de vosotros, ¡sedme sinceros!
P.D. Hoy mi viaje lo ha animado el último disco de Revólver (Mestizo).
Goñi cada vez hace gritar más a su Fender y eso me encanta.

Por cierto, aprovecho para escribiros la letra de una de las canciones de este disco que viene muy al hilo de lo que hemos hablado antes...
Lecho de rosas
Más perdido que un cowboy en esa noche
donde aquí se quema el mundo en cartón piedra
despistado como es ley por la avenida del puerto
un forastero pasea
tipos duros que llegaron como él
le escribieron desde alguna dirección
y cuando llega a su destino por llamar de alguna forma
a ese edificio sin color
se le escurre el alma por la alcantarilla
convertida en verdadero manantial
de ilusiones que transforma en alimento
este monstruo siempre hambriento esta ciudad
No habrá para mi un lecho de rosas no será sencillo conseguir
pasar de gusano a mariposa pero aquí es dónde quiero vivir
Y le contaban que los sueños son mentira
que por las calles no hay ríos de leche y miel
esto es tierra de oportunidad
depende de para que
aunque hay ricos y pobres hay más pobres metidos
en camisas de rico que justo al revés
paraíso de engaños cárcel del desencanto
pero se encienden las luces del cauce del río
que parte en dos esta ciudad
caído del cielo un motivo divino
para parar de escapar
No habrá para mi un lecho de rosas no será sencillo conseguir
pasar de gusano a mariposa pero aquí es donde quiero vivir
Allí dónde la vida pierde forma y sentido
y el futuro una cobra que se enreda en los pies
se jura y rejura por sus antepasados
antes muerto a tener que volver
las esquinas de su barrio son de todo menos justo
el final de una pared
son bazares y mercados, son cobijo de chalados
piezas de arte moderno meaderos de pie
pero canovas brilla y le ciegan las luces
parece sunset boulevard
mientras grita bien alto como un desesperado
odio y quiero a esta ciudad
No habrá para mi un lecho de rosas...
Realmente no hago demasiado en mi último destino, pero las horas, al ir fichadas, no me queda más remedio que tratar de cumplirlas para evitar enfrentamientos.
Por eso hoy haré algo útil, escribiros.
Hay un tema del que hace tiempo que os quiero hablar, y es de lo inhumano mi querido Madrid.
Es triste. Una ciudad con tanta vida y tanta gente viviendo en ella, y sin embargo es increíble el sentimiento de soledad y crueldad que se aprecia.
A mí, que soy madrileño de siempre y me encanta mi ciudad, me da pena.
Siento que la gente que viene de fuera pueda sentirse expulsada o agredida por tanta tensión generada.
El Metro, los atascos, la mala educación de la gente, demasiado castigo diario a nuestra humanidad como para permitirnos ser felices y disfrutar del otro lado de Madrid, del verdadero, del lado más abierto, intercultural, enormemente festivo, cosmopolita y agradable.
A veces, por la mañana, mientras viajo acinado en un vagón del "tubo", pienso en si la gente se da realmente cuenta de lo agresivo de sus gestos faciales y de sus gestos, y me dan ganas de avisarles de que, en realidad, no hacen más que desprenderse del placer de sentirse bien.
¡Incluso van escuchando música extresante!
Si embargo hay ocasiones en donde me doy cuenta que hay quien va disfrutando de un recuerdo, o de una lectura, incluso de una canción, o, porqué no, de su propia imaginación dibujando algún extraño acontecer. Sus caras expresan paz, y a mí me entran unas ganas tremendas de saber qué están viendo sus ojos en esa quimera.
Es el único requicio de curiosidad que cabe en mí (normalmente soy un 'pasota' de los del "Vive y deja vivir", ya sabéis).
Cualquier día les preguntaré.
Si llega el caso y coincide en que seáis alguno de vosotros, ¡sedme sinceros!
P.D. Hoy mi viaje lo ha animado el último disco de Revólver (Mestizo).
Goñi cada vez hace gritar más a su Fender y eso me encanta.

Por cierto, aprovecho para escribiros la letra de una de las canciones de este disco que viene muy al hilo de lo que hemos hablado antes...
Lecho de rosas
Más perdido que un cowboy en esa noche
donde aquí se quema el mundo en cartón piedra
despistado como es ley por la avenida del puerto
un forastero pasea
tipos duros que llegaron como él
le escribieron desde alguna dirección
y cuando llega a su destino por llamar de alguna forma
a ese edificio sin color
se le escurre el alma por la alcantarilla
convertida en verdadero manantial
de ilusiones que transforma en alimento
este monstruo siempre hambriento esta ciudad
No habrá para mi un lecho de rosas no será sencillo conseguir
pasar de gusano a mariposa pero aquí es dónde quiero vivir
Y le contaban que los sueños son mentira
que por las calles no hay ríos de leche y miel
esto es tierra de oportunidad
depende de para que
aunque hay ricos y pobres hay más pobres metidos
en camisas de rico que justo al revés
paraíso de engaños cárcel del desencanto
pero se encienden las luces del cauce del río
que parte en dos esta ciudad
caído del cielo un motivo divino
para parar de escapar
No habrá para mi un lecho de rosas no será sencillo conseguir
pasar de gusano a mariposa pero aquí es donde quiero vivir
Allí dónde la vida pierde forma y sentido
y el futuro una cobra que se enreda en los pies
se jura y rejura por sus antepasados
antes muerto a tener que volver
las esquinas de su barrio son de todo menos justo
el final de una pared
son bazares y mercados, son cobijo de chalados
piezas de arte moderno meaderos de pie
pero canovas brilla y le ciegan las luces
parece sunset boulevard
mientras grita bien alto como un desesperado
odio y quiero a esta ciudad
No habrá para mi un lecho de rosas...
Comentario:
Excelente cancion, y muy recomendable el cedé de Revolver.
Yo no conozco mucho Madrid, pero si te sirve de algo, la canción habla sobre Valencia, asi que supongo que todo el mundo puede sentir eso de una ciudad en un momento determinado.
Un saludo.
Yo no conozco mucho Madrid, pero si te sirve de algo, la canción habla sobre Valencia, asi que supongo que todo el mundo puede sentir eso de una ciudad en un momento determinado.
Un saludo.
Comentario:
Que rapidez la suya! :) tienes msn?
Comentario:
yo conosco muy poco tu ciudad, pero puedo decirte que tuve la mejor de las impresiones, habrá sido suerte o el hecho de que tal vez me la pasé divagando en los pequeños detalles de color y texturas que encontré en el metro para construir mi estancia... que se yo...





