
Que desagradable me resulta limpiar la casa.
Sobre todo porque los hombres debemos tener un filtro de imagen especial que hace que no veamos la suciedad. Una mujer es capaz de detectar la mota de polvo mas pequeña de una sola ojeada, mientras que los hombres son capaces de ignorar por completo una capa de mierda de un dedo de grosor. Eso si, es como un truco de magia: cuando alguien te la enseña pasando un dedo por encima ya no puedes dejar de verla.
Desde hace mucho tiempo tenemos una chica que viene a limpiar a casa una vez a la semana. Es una chica sudamericana, a la que explotamos, tenemos sin contrato y le pagamos cuatro duros (esto es una exageracion, señor inspector de trabajo. Si viene por aqui lo negare todo). Pero siempre hay que pegar un repaso a la casa otro dia de la semana, y me aburro sobremanera cuando toca. Eso a pesar de que mi mujer lleva el grueso del trabajo, que si no me muero.
Cuando limpio siempre me parece que estoy haciendo el tonto. Te lo curras, lo dejas todo limpisimo, arregladisimo y monisimo y a los dos dias esta peor que antes. Creo que limpiar a menudo es ineficiente, la frecuencia correcta seria una limpieza cada mes mas o menos. Lo malo es que el filtro de mi mujer no es capaz de ignorar la mierda tanto tiempo.
Cuando limpio me veo como Sisifo pasandole la mopa al monte. Que le vamos a hacer, yo he comprendido que es inutil luchar contra la entropia, y que debemos ser uno con el universo y aceptar a la mierda tal y como es. Mi mujer no lo tiene tan claro.
Hoy es domingo y estamos los dos haciendo el trabajo de dos chachas cada uno. Vamos a dejar la casa como una patena, creo que en los cuatro años que llevamos aqui nunca me habia pegado semejante curro. Total porque vienen mis padres y mi suegra, menos mal que no hemos invitado a ninguna autoridad porque si no me veo pasando el suelo del pasillo con un cepillo de dientes (¡señor, si señor!).
Pero es que mi vivo enfrente del palacio de las artes y mi mujer no quiere que la mas minima particula de polvo nos estropee el espectaculo de esta noche. Menos mal que solo lo inauguran una vez en la vida...

Y yo, gilipollas de mi, pasa ayer la reina por delante de mi casa... ¡¡¡y se me olvida poner un cartel de viva la republica!!!