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Quitandose el traje
...en ultima instancia eres sólo un simple individuo en un mundo enorme
De que va esto
De vez en cuando me quito el traje gris y me pongo a escribir mis historias de colores Subscribe with Bloglines

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Sindicación
 
Corriendo a urgencias

Dicen que la muerte nos iguala a todos. Pero yo creo que lo que nos iguala de verdad son las visitas a urgencias.

El otro dia me toco a mi. Por suerte no era yo el afectado, sino la abuela de mi mujer. Por suerte tambien fue por algo bastante leve, una subida de fiebre repentina por una infeccion. Estaba algo pachucha desde hacia unos dias; cuando subimos mi mujer y yo a su casa la encontramos en casa sentada en una silla, temblando por la fiebre, asustadisima y sin poder moverse de puro agotamiento.

Lo primero que se hace en estos casos es llamar al 112, donde te dicen que mandan una ambulancia que llega ya mismo. El ya mismo se convierte en diez minutos, luego en veinte, y luego en otra llamada cagandote en su madre y preguntando donde leches esta la ambulancia de los peines. Tuvimos que improvisar un plan B y llamar a su hijo para que nos echase una mano.

Vino al cabo de unos diez minutos. El tio de mi mujer es... digamos peculiar. Llego todo sucio, con la camisa por fuera y unos vaqueros rotos. Pero no rotos porque el modelo fuera asi sino de puro viejo. Pero lo mejor que tiene es su tacto y delicadeza: lo primero que hizo fue ponerse a discutir con la abuela, que mas que hablar deliraba, y a echarle el puro por no tener una silla de ruedas en casa para poder bajarla al coche. Solto algunas perlas mas hasta que consiguio ponernos a parir a todos y que le mandasemos a paseo con un par de gritos.

La ambulancia no llegaba, estabamos preocupados y nos decidimos a llevar a la mujer a urgencias como fuese. Estaba sentada en una silla plegable de tubo de hierro y tela como la que usan los directores de cine y de ahi no habia quien la moviera. Asi que nos toco levantar en vilo a la abuela, 80 kilos de peso muerto y con el tembleque que hacia que no parase de mover los brazos. Debia de ser una imagen cuanto menos curiosa: una abuela en una silla de director llevada en volandas por medio de la calle mientras agita las manos de forma compulsiva. Igual se pensaron que ibamos a rodar una pelicula.

Luego cuando ibamos en el coche intentando llegar al hospital el tio nos daba buenos consejos de conduccion: "¡¡Saltate el semaforo, saltatelo que no pasa nada!! ¡No, si esta rotonda no hace falta que la hagas, cruzate en mitad de la avenida y pasas enseguida!!. Metete un momentito por el carril de sentido contrario y veras lo que adelantamos". Menos mal que no le hicimos ni puto caso y conseguimos llegar sanos y salvos.

Y alli en urgencias nos juntamos con el resto de especimenes de todos los estratos sociales, razas y condiciones economicas que compartian sus miserias con nosotros en esas salas abarrotadas.

La primera mision cuando llegas al urgencias es intentar que un medico vea al enfermo lo antes posible para evaluarlo. Los datos los das a una recepcionista cuya mayor preocupacion es terminar el papeleo cuanto antes y que el paciente se vaya a la sala de espera y deje de darle por saco. Como los medicos estudian los expedientes y los priorizan segun los sintomas, lo mejor es exagerar un poquito. Para eso esta bien que colaboren todos los acompañantes:
-"¿Que le pasa a la señora?"
-"Tiene 39'5 de fiebre y esta temblando"

Y entonces hay que añadir todos los achaques de la abuela, sin olvidarse de ninguno:
-"Tambien parece que se le va la cabeza. ¿Se habra dado un golpe?"
-"Huyy... y el azucar. ¡Que tiene mucho azucar!"
-"Y la artrosis. Mira, mira el corazon. ¿No le suena raro?"
-"Oye, no la veis un poco azul?"

Otro sistema es saberse los sintomas de un infarto y añadirlos a lo que pase realmente. Por ejemplo, si te has torcido un tobillo tienes que decir: me duele un tobillo, tengo mucho cansancio, me falta el aire y noto un dolor intenso en el brazo izquierdo. Pierdes diez minutos mientras te hacen un electro innecesario, pero ganas cinco horas que tendrias que estar en la sala de espera si hubieses dicho: "me he hecho un esguince de tobillo, pero nada, que estoy bien, no debe ser mucho."

Al final el paciente acaba pasando a la consulta. Nosotros fuimos cuatro y solo dejaban entrar a dos acompañantes, asi que me quede con el tio en el vestibulo. Tuvimos una conversacion muy amena y muy apropiada para el lugar: me conto TOOOOODOS los accidentes de trafico que habia visto a lo largo de su vida, a voz en grito y con pelos y señales:
-"Pues la semana pasada dos en una moto se cayeron delante de mi y yo le tuve que sujetar el craneo a uno mientras llegaba la ambulancia. ¡Salia un liquido mas raro!. Claro, al final se murio. El otro tenia el bazo reventado, un brazo roto que se le doblaba al reves..." (VERIDICO)

Yo lo miraba con cara de asesino pero el no cedia un apice. Me parecio que la gente que estaba alrededor nuestro se ponia mas palida a cada historia que contaba. Espero que ninguno de ellos tuviese ningun familiar dentro por un accidente.

En fin. Se quedaron a la mujer en el box mientras le hacian algunas pruebas y aprovechamos para ir a cenar. Lo cierto es que no tardaron mucho y me lleve una sensacion muy buena de como tenian organizadas las urgencias en el hospital Peset, que es adonde fuimos; o quiza fue que exageramos tanto los sintomas que atendieron a la abuela a toda prisa pensando que se les quedaba alli frita. Pero bueno, el caso es que antes de medianoche la subieron a la planta de corta estancia junto con otra anciana de ochentaiseis años y ciento ochentaiseis kilos que se paso todo el rato que pudo dando por saco y renegando: "¡por caridad! ¡por caridad! levantarme un poquito la cama! ay ay ay ayayayayyyyy!!". Su hijo o lo que fuese que estaba alli tenia una cara de agotamiento extremo y paciencia infinita.

Lo divertido fue por la noche cuando las dos señoras se pusieron a dormir porque roncaban cosa mala. Eran unos ronquidos a intervalos irregulares y en diferentes tonos, y los dos juntos venian a hacer el efecto de una jauria de tigres de bengala intentando atrapar a su presa. Encima la otra señora de vez en cuando gritaba "¡ay! ¡ay! ¡ay! ¡ay!" y parecia que los tigres habian atrapado a alguna aldeana despistada.

¿Habia dicho que las urgencias nos igualan a todos? Las habitaciones de hospital, esas si que nos igualan a todos...

Pero bueno tres dias pasan volando.

 
 
 
Comentario:
Que va, asi lo que se consigue es meter mas presion a los profesionales sanitarios y que todo funcione mejor. Si piensan que todo el mundo tiene un infarto seguro que no se paran a tomar cafe cada media hora como hacen ahora.

(¿en serio, no se entiende que es de coña?)

 
Comentario:
Me parece vergonzoso que la gente haga eso, me parece un delito que la gente finga patologías y segundo que atenta gravemente contra las pesonas qe si realmente necestita urgentemente una atención médica. Para colmo plasmarlo en internet. Vergonzoso, lamentable y debería sancionarse."La primera mision cuando llegas al urgencias es intentar que un medico vea al enfermo lo antes posible para evaluarlo. Los datos los das a una recepcionista cuya mayor preocupacion es terminar el papeleo cuanto antes y que el paciente se vaya a la sala de espera y deje de darle por saco. Como los medicos estudian los expedientes y los priorizan segun los sintomas, lo mejor es exagerar un poquito. Para eso esta bien que colaboren todos los acompañantes:
-"¿Que le pasa a la señora?"
-"Tiene 39'5 de fiebre y esta temblando"

Y entonces hay que añadir todos los achaques de la abuela, sin olvidarse de ninguno:
-"Tambien parece que se le va la cabeza. ¿Se habra dado un golpe?"
-"Huyy... y el azucar. ¡Que tiene mucho azucar!"
-"Y la artrosis. Mira, mira el corazon. ¿No le suena raro?"
-"Oye, no la veis un poco azul?"

Otro sistema es saberse los sintomas de un infarto y añadirlos a lo que pase realmente. Por ejemplo, si te has torcido un tobillo tienes que decir: me duele un tobillo, tengo mucho cansancio, me falta el aire y noto un dolor intenso en el brazo izquierdo. Pierdes diez minutos mientras te hacen un electro innecesario, pero ganas cinco horas que tendrias que estar en la sala de espera si hubieses dicho: "me he hecho un esguince de tobillo, pero nada, que estoy bien, no debe ser mucho."

 
Comentario:
odio las urgencias. Solo de poner el pie en el hospital me pongo mala.

... brrr,escalofrios.

ciao

ivich
No