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Quitandose el traje
...en ultima instancia eres sólo un simple individuo en un mundo enorme
De que va esto
De vez en cuando me quito el traje gris y me pongo a escribir mis historias de colores Subscribe with Bloglines

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Sindicación
 
Navegando bajo la maldicion
Al final me pire. Decidi acompañarlos hasta mitad de camino: navegaria el viernes por la noche y la mañana del sabado; a la hora de comer me dejarian en algun pueblo con buen horario de tren para que me volviese a cenar a valencia.

Total que despues de toda la semana preparando el barco alli estabamos los tres desconocidos acabando de revisar los ultimos detalles para la travesia. El ambiente no podia ser mas lugubre: el barco estaba al final del ultimo pantalan del puerto de valencia, rodeado de agua oscura como el alquitran. Era viernes trece y en el cielo brillaba la primera luna llena del año. Parecia el principio de una pelicula de terror.

Aun asi, nos podia mas la ilusion que el miedo. Soltamos amarras, encendimos el motor y pusimos rumbo al mar infinito.

Rumbo que duro poco porque ¡¡el barco empezo a dar vueltas sobre su proa!!. El timon no respondia, los intentos del patron de controlar el barco no daban sus frutos. ¿¿¿Nos habia atrapado Jason desde el fondo de las aguas??? ¿¿Habiamos tropezado con un monstruo marino??. Despues de dos minutos dando vueltas nos dimos cuenta de repente de la cruda realidad:

¡¡No habiamos soltado la amarra de delante!!

Esta amarra va sujeta a un "muerto", un peso sumergido en el muelle del que sale una cuerda para sujetar el barco. Como eramos bastante novatillos, se nos habia olvidado. Glups.

Solucionado este pequeño incidente, salimos al mar sin mas problemas y empezamos la travesia. No teniamos ningun instrumento: no funcionaban. Tampoco habia piloto automatico ni sonda que nos dijese la profundidad, solo disponiamos de la brujula y un gps recien comprado que podia cascar en cualquier momento. Pero ahi estabamos, con dos cojones.

Cenamos al poco de salir de valencia y se acosto el primer grumetillo para dormir unas horas. Ibamos a motor ayudandonos un poco con el viento, aunque a eso de las dos de la mañana a la altura de Castellon empezo a refrescar y pudimos navegar un poco a vela, siempre con el motor encendido porque si no el barco iba demasiado lento.

Al poco despertamos al grumete para hacer el primer cambio de guardia. Preparamos un cafe, charlamos un rato... Cuando me iba a acostar se nos ocurrio revisar la sentina a ver si todo iba bien.

Pues no, no iba bien.

La sentina estaba llena de aceite. Y si el aceite estaba en la sentina... Revisamos el motor y en efecto: ni gota de aceite: Jason habia aflojado la junta de distribucion y se salia todo por ahi. Apagamos el motor enseguida para que no se gripase y decidimos poner rumbo al puerto mas cercano, aprovechando que habia algo de viento y se podia navegar a vela.

Me acoste un rato porque llevaba en pie desde las seis de la mañana y queria estar despejado por si luego habian mas problemas. A eso las cinco me desperte. Y si, habia mas problemas: Jason habia hecho que se parase el viento y el barco estaba a la deriva.

Imaginaos el papelon: el barco en mitad de la noche a diez millas de la costa (unas dos horas de trayecto) gobernado por tres desconocidos, dos de ellos sin mucha idea de navegacion, sin motor y sin una pizca de viento para impulsarnos.

De puta madre.

Intentamos aprovechar el poco viento que soplaba pero no habia forma. Las opciones eran dos: llamar a salvamento maritimo o arrancar el motor y arriesgarse a quemarlo. Para acabar de arreglar el asunto, Jason habia robado el aceite de repuesto asi que no podiamos rellenar el que se habia salido del motor.

El dueño del barco decidio jugarsela. Filtramos el aceite de la sentina con papel de cocina y lo volvimos a echar en el motor. Lo arrancamos y pusimos rumbo a Oropesa intentando no forzar la maquina.

Ibamos bien... ibamos bien... y de repente empezamos a oir un ruidito a proa. ¡¡Jason habia soltado un obenque!!.

Un obenque es una de las cuerdas metalicas que sujetan el palo. Eso quiere decir que el palo estaba medio suelto, y si aumentaba el viento podia caerse. Ahi si que hubiesemos acabado de joderla. Ademas el deflector de radar, un artefacto que llevan los veleros en el palo y que ayuda que aparezcan en el radar de los otros barcos, se habia caido al soltarse el obenque y estaba destrozado sobre la cubierta.

Menos mal que el mal estaba en calma y habia luna llena. El otro grumetillo consiguio volverlo a colocar despues de estar media hora trasteando con el en la cubierta. Por suerte era tarde y Jason debia estar durmiendo, porque era una ocasion perfecta para que lo hubiese tirado al agua.

Despues de eso llegamos al puerto de Oropesa sin mas novedad, mas que nada porque no hubo tiempo de que nos pasase nada mas. El patron llamo a su hermano para que viniese al rescate desde Tarragona y nos llevo a la estacion de Benicassim para que pudiesemos volver en tren a valencia. Por lo menos el billete nos salio gratis: en la estacion la taquilla estaba cerrada, nos dijeron que le pagasemos al revisor pero no aparecio durante todo el trayecto. No quisimos ponernos a buscar el cadaver en los baños: Jason madruga...

En fin, toda una experiencia. Pero aqui estoy de nuevo, esperando que salga la proxima luna llena para iniciar una travesia hacia donde me lleve el viento.



 
 
 
Comentario:
¡Joder, pero si parece un guión de peli de miedo!
No