Estrenando casa
Hace un par de semanas estrene la casa de Almenara. Despues de dos meses de prisas, follones y trasiegos conseguimos llenarla con lo minimo para estar un poco comodos y nos largamos para alli.
Es exactamente lo que esperaba, incluso mas.
Antes, en valencia, me tocaba encerrarme en casa con el aire acondicionado a toda maquina hasta que pasaba toda la tarde y podiamos salir a la calle, con un poco de miedo por no derretirnos, para ir a parar a un centro comercial, un parque recalentado o pasear rodeado por coches que no se que soltaban mas, si calor o mierda.
Ahora llego, me pego un baño en la piscina de delante de casa, me quedo leyendo en la terraza sin ruidos, sin coches, sin prisas hasta que empieza a caer la tarde y me puedo acercar a la playa paseando para tumbarme un rato sin hacer nada oyendo como las olas hacen arrastrarse a las piedras, para acabar el dia viendo como se poner el sol desde dentro del agua.
Ademas me he llevado dos sorpresas agradables. La primera es que durante julio y agosto voy a ver ponerse el sol desde la terraza interior. Ha sido casualidad, pero hay un espacio entre los apartamentos y los adosados de enfrente que coincide justo por donde se pone el sol esos meses. No os podeis imaginar lo agradable que es el estar alli leyendo al caer la tarde.
La otra, es que la luna llena de esos dos meses entra de lleno en la habitacion, y desde la cama se ven las estrellas.
Ojala vosotros podais estar tan bien como estoy yo ahora.
Eso si, un aparatillo de aire acondicionado vendria bien para pasar alguna noche.
Es exactamente lo que esperaba, incluso mas.
Antes, en valencia, me tocaba encerrarme en casa con el aire acondicionado a toda maquina hasta que pasaba toda la tarde y podiamos salir a la calle, con un poco de miedo por no derretirnos, para ir a parar a un centro comercial, un parque recalentado o pasear rodeado por coches que no se que soltaban mas, si calor o mierda.
Ahora llego, me pego un baño en la piscina de delante de casa, me quedo leyendo en la terraza sin ruidos, sin coches, sin prisas hasta que empieza a caer la tarde y me puedo acercar a la playa paseando para tumbarme un rato sin hacer nada oyendo como las olas hacen arrastrarse a las piedras, para acabar el dia viendo como se poner el sol desde dentro del agua.
Ademas me he llevado dos sorpresas agradables. La primera es que durante julio y agosto voy a ver ponerse el sol desde la terraza interior. Ha sido casualidad, pero hay un espacio entre los apartamentos y los adosados de enfrente que coincide justo por donde se pone el sol esos meses. No os podeis imaginar lo agradable que es el estar alli leyendo al caer la tarde.
La otra, es que la luna llena de esos dos meses entra de lleno en la habitacion, y desde la cama se ven las estrellas.
Ojala vosotros podais estar tan bien como estoy yo ahora.
Eso si, un aparatillo de aire acondicionado vendria bien para pasar alguna noche.





