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Quitandose el traje
...en ultima instancia eres sólo un simple individuo en un mundo enorme
De que va esto
De vez en cuando me quito el traje gris y me pongo a escribir mis historias de colores Subscribe with Bloglines

Mi escritorio

Sindicación
 
Echando a andar
La reduccion al absurdo no llego a las tres de la mañana como esperaba. De hecho a las tres de la mañana, en la segunda parada que hacia el autobus, todo tenia sentido: estaba solo, tranquilo, leyendo un libro que parecia escrito a proposito para la ocasion y en paz conmigo mismo.

Porque la idea era muy simple: necesitaba recargar capitales. Necesitaba desconectar, conocer gente nueva con buen rollo y mantenerme ocupado para resistirme a hacer una llamada que intentaba no hacer. Asi que el viernes, dandole vueltas a la cabeza y no se aun muy bien como, habia llegado a la conclusion de que me iba unos dias a recorrer el camino de Santiago.

La preparacion no habia sido muy exahustiva. El viernes por la noche recogi deprisa y corriendo la casa de Almenara y baje a Valencia. Entre en internet, mire un par de webs, y me decidi por el trayecto a recorrer: de Pamplona a Logroño, por la simple razon de que habia autobuses valencia-pamplona y logroño-valencia y me cuadraba el numero de dias de recorrido. Imprimi las rutas, una hoja por cada uno de los cuatro dias, lei un par de paginas con "consejos express para el peregrino" de los que solo saque en claro que habia que llevar imperdibles (¿?) y me fui a dormir.

Al dia siguiente a Decathlon porque mi equipo para el acontecimiento era minimo. Me plante alli y compre una mochila barata, un saco de dormir barato y todos aquellos artefactos que considere necesarios para sobrevivir a la dura travesia por los parajes deserticos que yo imaginaba: esterilla por si habia que dormir al raso, cantimplora, podometro para controlar un poco por donde iba, cazuelita para cocinar...

Luego llene la mochila con muda para cada uno de los dias de camino: cuatro camisetas, cuatro pantalones, cuatro juegos de calcetines. Algo de ropa de abrigo: calzoncillos de esos de montaña, un pijama largo. Un catalejo que nunca se sabe cuando va a hacer falta, un poco de cuerda, clinex, papel del baño... Por suerte la mochila era grande y consegui meter todo a presion. Menos las galletas claro, porque llevaba tres paquetes de galletas principe de chocolate y tres paquetes de galletas maria; con eso esperaba resistir uno o dos dias en el bosque si la cosa se ponia chunga. Las llevaria en una bolsa aparte.

Despues de eso, al autobus. A las 23:00 del dia siguiente estaba en la estacion en vaqueros, camiseta aseada y botas de montaña. La idea era desayunar en la estacion de autobuses de pamplona , preguntar por la "oficina de informacion del peregrino" (que pensaba yo que tendria que haber alguna) y despues de eso ir improvisando sobre la marcha.

Por eso, la verdadera reduccion al absurdo llego a las 5:45 de la mañana, cuando el autobus me dejo en Pamplona.

El autobus paro en medio de una avenida, bajamos la mitad de los ocupantes y se largo.

Alli no habia nada: la estacion de autobuses estaba cerrada. Los bares estaban cerrados.
La gente se dirigio a la parada de taxi o se fue desperdigando por la ciudad, con lo que a los diez minutos estaba solo en pamplona, a las seis de la mañana y sin tener ni idea de lo que hacer.

Dios mio, pense. Que leches hago yo aqui.

Lo unico que habia eran taxistas. Asi que la unica posibilidad era preguntarle a un taxista. Me cargue el mochilon a la espalda y espere a que se quedase uno atrapado en un semaforo

-Oiga, oiga
-¿¿¿¿siiiii???
-¿Usted sabe donde esta el camino de santiagooo???

Para mi sorpresa, si que sabia donde estaba el camino:

-Si claro, ¿ves ese muro?, siguelo y en cuanto acabe ahi esta el camino de santiago.

Asi que me ajuste bien la mochila, agarre la bolsa de galletas con una mano, una botella de agua de litro y medio con la otra mano, y me puse a andar avenida arriba. Si todo iba bien, ese dia tendria que andar veinticinco kilometros.

A los quinientos metros (ya quedaba menos) se acababa el muro que me habia indicado el taxista. Alli, no habia camino de santiago ni habia nada. Alli habia un parque normal y corriente. Ni un bar, ni una oficina de atencion del peregrino ni nada: un parque. No esperaba que hubiese un camino con baldosas doradas, pero que menos un cartel o algo. Alli no habia por donde seguir.

Dios mio, pense por ultima vez. Que leches hago yo aqui.


 
Comentario:
Bueno, para saber si llame o no... tendras que leer los proximos capitulos ;)
 
Comentario:
Qué fuerte... Eso sí que es una ida de olla monumental? qué hiciste?
Ves? yo carezco de valor para hacer algo así. Supongo que en parte es porque no me gusta eso de andar sola a altas horas de madrugada pro la calle, pero aun así... qué fuerte. Al menos, ¿te sirvió para no hacer la llamada?
 
Comentario:
Despechado no, hecho un lio mas bien.
 
Comentario:
Te faltó incluir entonces el GPS, la Blackberry, el Móvil, un ordenador portátil, así por lo menos siempre hubieses podido estar conectado con el mundo virtual.
De todos modos da la impresion de que estás un poco despechado
No