Plantando marihuana
Hace unos meses compré unas semillas de marihuana y las planté. No porque fume, sino por que me hacía ilusión cultivarlas y tener un contacto más cercano con el mundillo. Bueno sí, y también porque me hacía ilusión hacer algo ilegal.
Compré diez semillas calculando que, al ser mi primera cosecha, apenas sobrevivirían unas dos o tres. Murieron la mitad, y cuando las otras estaban a punto de fallecer, compré otras cinco para no quedarme sin nada. Al final no se murieron y me he visto con ocho plantas de marihuana en la terraza. Pondría fotos pero en ya.com no me dan espacio para subirlas, payo, dame unos megas payos...
Me habían dicho que es un cultivo fácil. Una leche. Me han cogido araña roja, una mosca que nadie sabe lo que es, gusanos como puños e incluso una especie de cortapichas de cinco centímetros que salió de una de las macetas y que hace que cuando tenga que comprobar la humedad, lo haga con miedo. Al final, en vez de una terraza con dos plantas de marihuana hermosísimas tengo una especie de hospital de arbustos terminales. Yo quería ser conocido como el rey de la selva, pero con tanto bicho como hay, me van a acabar llamando el señor de las bestias.
Eso sí, me estoy haciendo experto en cultivos en condiciones extremas. La próxima cosecha va a ser cojonuda.
(Todo esto es para autoconsumo ¿eh, señor policía?)
Compré diez semillas calculando que, al ser mi primera cosecha, apenas sobrevivirían unas dos o tres. Murieron la mitad, y cuando las otras estaban a punto de fallecer, compré otras cinco para no quedarme sin nada. Al final no se murieron y me he visto con ocho plantas de marihuana en la terraza. Pondría fotos pero en ya.com no me dan espacio para subirlas, payo, dame unos megas payos...
Me habían dicho que es un cultivo fácil. Una leche. Me han cogido araña roja, una mosca que nadie sabe lo que es, gusanos como puños e incluso una especie de cortapichas de cinco centímetros que salió de una de las macetas y que hace que cuando tenga que comprobar la humedad, lo haga con miedo. Al final, en vez de una terraza con dos plantas de marihuana hermosísimas tengo una especie de hospital de arbustos terminales. Yo quería ser conocido como el rey de la selva, pero con tanto bicho como hay, me van a acabar llamando el señor de las bestias.
Eso sí, me estoy haciendo experto en cultivos en condiciones extremas. La próxima cosecha va a ser cojonuda.
(Todo esto es para autoconsumo ¿eh, señor policía?)
Comentario:
Pues va a ser que no... Ya acabaré de contar la historia y sabréis por qué
Comentario:
¿Envías muestras a domicilio? ;)
Comentario:
Bueno, para autoconsumo te va a sobrar con ocho plantas. Pero creo que tampoco es delito regalar algunas sobras a los amigos o conocidos de la blogosfera. Por supuesto, negaré siempre que esté haciendo cualquier propuesta o petición ilegal. Saludos.