Dominando el mundo
Sí, ya sé que llevo tiempo sin aparecer por aquí. No, no era que me hubiesen detenido ni que me hubiese muerto. La razón principal es que estoy llevando a cabo mi brillante Plan de Dominación Mundial. Es un plan a largo plazo, que consiste en una serie de etapas que deben llevarse a cabo en orden y con precisión milimétrica.
La primera etapa de mi PDM es la siguiente: aprobar unas oposiciones de profesor de informática.
Radical, ¿verdad? Si lo pensáis con cuidado es algo nunca visto. Los malos malísimos siempre empiezan construyendo una base secreta en algún paraje remoto, inventando un mecanismo/fórmula/aparato que les concede una ventaja abrumadora respecto al resto de los mortales. Se encierran en silencio en sus laboratorios realizando incursiones puntuales, moviendo los hilos, trabajando en la sombra. Sin embargo, hay algo que no sale en las películas o en los cómics y que nadie suele preguntarse: ¿de dónde sacan la pasta? ¿De dónde sacan el tiempo para llevar a cabo sus maquiavélicos planes? ¿ein?
Puede que se financien con alguna herencia multimillonaria, puede que aparte de ser malvados e inteligentes les haya tocado la lotería, pero yo no he tenido esa suerte y, aunque me lo llegase a plantear, acabar con mi familia no me solucionaría la vida. ¿Qué hacer entonces para seguir a delante con mi plan? Pues estaba claro: presentarme a unas oposiciones.
Veinticinco horas semanales de trabajo, tres meses de vacaciones, y un sueldo decente que invertir en maldades varias. Lo malo de eso es que me va a tocar pasarme un año puteado repasando lo que di en su día en la carrera (totalmente obsoleto en los tiempos que corren) y haciendo mariconadas de cursos para que me den puntos que luego se sumarán al examen. Cuando lo consiga tendré todo el tiempo del mundo para dedicarme a lo quiera, pero por ahora la cosa me quita todo el tiempo y el dinero del que dispongo. Blogear es una de las cosas a las que por ahora me está tocando renunciar, más que por falta de tiempo por falta de energías.
Otro día hablaremos de cómo veo esto de opositar y los timos y chanchullos variados que hay montados alrededor, léase academias varias y venta de cursos, pero no me importa demasiado: yo estoy en esto para dominar el mundo, no para impartir justicia.
La primera etapa de mi PDM es la siguiente: aprobar unas oposiciones de profesor de informática.
Radical, ¿verdad? Si lo pensáis con cuidado es algo nunca visto. Los malos malísimos siempre empiezan construyendo una base secreta en algún paraje remoto, inventando un mecanismo/fórmula/aparato que les concede una ventaja abrumadora respecto al resto de los mortales. Se encierran en silencio en sus laboratorios realizando incursiones puntuales, moviendo los hilos, trabajando en la sombra. Sin embargo, hay algo que no sale en las películas o en los cómics y que nadie suele preguntarse: ¿de dónde sacan la pasta? ¿De dónde sacan el tiempo para llevar a cabo sus maquiavélicos planes? ¿ein?
Puede que se financien con alguna herencia multimillonaria, puede que aparte de ser malvados e inteligentes les haya tocado la lotería, pero yo no he tenido esa suerte y, aunque me lo llegase a plantear, acabar con mi familia no me solucionaría la vida. ¿Qué hacer entonces para seguir a delante con mi plan? Pues estaba claro: presentarme a unas oposiciones.
Veinticinco horas semanales de trabajo, tres meses de vacaciones, y un sueldo decente que invertir en maldades varias. Lo malo de eso es que me va a tocar pasarme un año puteado repasando lo que di en su día en la carrera (totalmente obsoleto en los tiempos que corren) y haciendo mariconadas de cursos para que me den puntos que luego se sumarán al examen. Cuando lo consiga tendré todo el tiempo del mundo para dedicarme a lo quiera, pero por ahora la cosa me quita todo el tiempo y el dinero del que dispongo. Blogear es una de las cosas a las que por ahora me está tocando renunciar, más que por falta de tiempo por falta de energías.
Otro día hablaremos de cómo veo esto de opositar y los timos y chanchullos variados que hay montados alrededor, léase academias varias y venta de cursos, pero no me importa demasiado: yo estoy en esto para dominar el mundo, no para impartir justicia.
Comentario:
Todo un argumento digno de la mejor película de 007.
Suerte con tus oposiciones.
Suerte con tus oposiciones.