Pensando en la gente
Algo está cambiando en el mundo: se está dejando de pensar en las cosas para pensar en la gente.
En la sociedad occidental tenemos más de lo que necesitamos: estamos bien alimentados, tenemos una asistencia sanitaria suficiente, acceso a ocio casi ilimitado. El tener tantas cosas ha producido un cambio fundamental, y es que la utilidad marginal de tener cosas nuevas se ha reducido. Cuando tienes tres coches, tener uno más no te supone tanto. Cuando puedes ver treinta cadenas de televisión, el poder ver una más no te aporta demasiado.
Llegado este punto se ha producido lo que se tenía que producir: para diferenciarse, para evolucionar, hay que centrarse en otras cosas. Lo material ya no produce más felicidad ni satisfacción, y hay que buscar otros caminos: diseño, emociones, crecimiento personal. Estamos entrando de nuevo en el dominio de la subjetividad. Ya no son importantes las cosas en sí sino las cosas-para-las-personas, y eso nos hace, al fin y al cabo, acabar pensando en las personas mismas. Esta dejando de ser importante el tener, y empieza a ser importante saber qué es lo que deseamos. Ya no importa el éxito sino la satisfacción personal. No es importante el status sino el estar donde queremos.
Pensaba que era una impresión personal, pero lo estoy viendo en demasiados ámbitos diferentes: la informática (opensource), las empresas (empresa abierta), el turismo(couchsurfing), la cultura (creative commons), la información (blogs). Lo último ha sido ver la filosofía de la nueva academia de oposiciones.
He mirado tres academias; dos de ellas trabajan de la forma tradicional, que es centrarse en los conocimientos que tiene que tener el opositor. Explican temas, dan teoría, hacen ejercicios. En la academia en la que me voy a quedar, el planteamiento es totalmente diferente: el foco central es el propio opositor. Más que adquirir conocimientos, lo que se intenta es que los opositores adquieran las características que hacen falta para aprobar, como son la madurez, la exposición clara de un tema, la resistencia psicológica necesaria para estar nueve meses con tu vida centrada en algo incierto. La directoria es una psicóloga, y ha sabido darle, por inteligencia o por suerte, la orientación más adecuada y más innovadora. Es fácil encontrar a alguien que sepa explicarte algo, pero es másdifícil encontrar un sitio donde puedas desarrollar cualidades personales.
Es sólo un ejemplo más, pero al fin y al cabo, es otra señal de que el mundo está cambiando ante nuestros ojos. Si los abrimos, podemos darnos cuenta, aprender, y prepararnos para los tiempos que vienen.
En la sociedad occidental tenemos más de lo que necesitamos: estamos bien alimentados, tenemos una asistencia sanitaria suficiente, acceso a ocio casi ilimitado. El tener tantas cosas ha producido un cambio fundamental, y es que la utilidad marginal de tener cosas nuevas se ha reducido. Cuando tienes tres coches, tener uno más no te supone tanto. Cuando puedes ver treinta cadenas de televisión, el poder ver una más no te aporta demasiado.
Llegado este punto se ha producido lo que se tenía que producir: para diferenciarse, para evolucionar, hay que centrarse en otras cosas. Lo material ya no produce más felicidad ni satisfacción, y hay que buscar otros caminos: diseño, emociones, crecimiento personal. Estamos entrando de nuevo en el dominio de la subjetividad. Ya no son importantes las cosas en sí sino las cosas-para-las-personas, y eso nos hace, al fin y al cabo, acabar pensando en las personas mismas. Esta dejando de ser importante el tener, y empieza a ser importante saber qué es lo que deseamos. Ya no importa el éxito sino la satisfacción personal. No es importante el status sino el estar donde queremos.
Pensaba que era una impresión personal, pero lo estoy viendo en demasiados ámbitos diferentes: la informática (opensource), las empresas (empresa abierta), el turismo(couchsurfing), la cultura (creative commons), la información (blogs). Lo último ha sido ver la filosofía de la nueva academia de oposiciones.
He mirado tres academias; dos de ellas trabajan de la forma tradicional, que es centrarse en los conocimientos que tiene que tener el opositor. Explican temas, dan teoría, hacen ejercicios. En la academia en la que me voy a quedar, el planteamiento es totalmente diferente: el foco central es el propio opositor. Más que adquirir conocimientos, lo que se intenta es que los opositores adquieran las características que hacen falta para aprobar, como son la madurez, la exposición clara de un tema, la resistencia psicológica necesaria para estar nueve meses con tu vida centrada en algo incierto. La directoria es una psicóloga, y ha sabido darle, por inteligencia o por suerte, la orientación más adecuada y más innovadora. Es fácil encontrar a alguien que sepa explicarte algo, pero es másdifícil encontrar un sitio donde puedas desarrollar cualidades personales.
Es sólo un ejemplo más, pero al fin y al cabo, es otra señal de que el mundo está cambiando ante nuestros ojos. Si los abrimos, podemos darnos cuenta, aprender, y prepararnos para los tiempos que vienen.
Comentario:
Te lo diría, pero en privado (dentro de un tiempo, si me acuerdo, lo pondré por aquí; por ahora me haría demasiado "localizable").
Deja comentario con email, o url o algo...
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Comentario:
Hola!
¿Dónde esta esa academia?
Gracias!
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