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Quitandose el traje
...en ultima instancia eres sólo un simple individuo en un mundo enorme
De que va esto
De vez en cuando me quito el traje gris y me pongo a escribir mis historias de colores Subscribe with Bloglines

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Sindicación
 
Llegando al Caribe

El viaje empezo de buen rollito.

Llamamos a la compañia de taxis el domingo de madrugada para que nos enviasen uno a las siete. Despues de diez minutos de "espere por favor, enseguida le atendemos... piruriiii piruriiii.... por favor siga a la espera.... piruriiii.... nuestros operadores le atenderan encantados...piruriiii....." nos cogio el telefono la pobre empleada de ETT de turno y nos dijo que no nos enviaba el taxi, que como era fin de semana no se admiten reservas y que tenemos que avisar en el momento. Total, que nos toco salir un rato antes por si acaso y volver a aguantar otros diez minutillos de piruri.

Por lo menos el viaje en tren a madrid fue muy comodo. Al tren se puede llegar dos minutos antes, amontonas las maletas al entrar, te sientas, ves una pelicula y al ratito estas en el centro de madrid. Ademas te regalan unos auriculares que luego son muy utiles para el avion, donde si que te los cobran. Te levantas, te tomas un cafetito, te lees el periodico, tienes espacio para estirar las piernas. El avion para distancias cortas es mas lento, ya que entre el tiempo que pierdes en ir al aeropuerto, que tienes que estar dos horas del vuelo, mas el margen que te dejas para posibles retrasos, te obliga a salir incluso antes.

Desde atocha a madrid ibamos un poco justos, asi que utilizamos el mapa de transportes publicos que habiamos preparado en casa para no perdernos y nos pegamos una carrerita con las maletas. Llegamos al sitio indicado a la hora indicada, puntuales como un reloj, para encontrarnos con que trescientas personas habian llegado antes que nosotros. Nos disponiamos a una larga espera cuando de repente la cola empezo a avanzar a una velocidad considerable. Que bien, que gusto, que eficiencia, que barbaridad. ¿Como? ¿Que nos hemos equivocado de cola, que es en el piso de arriba y que por eso se va todo el mundo? Vaya, mi gozo en un pozo...

Arriba, al facturar, si que habia una cola de narices. Quinientas personas con carros llenos de maletas intentando ponerse en orden en cuatro filas diferentes es un espectaculo deplorable, la gente intentaba pasar entre los que estabamos esperando lo que obligaba a maniobras de dos o tres minutos para intentar dejar espacio. Era imposible situarse en una de las filas, y ademas tuvimos la mala suerte de ir a pedir el turno a un par de embobados que acabaron quedandose en medio de dos colas con lo que nos toco pasarnos al final despues de estar una hora esperando. Es mas, los embobados tenian billete de clase preferente por lo que podian haber facturado en una ventanilla especifica sin colas desde el primer minuto, lo que confirma mi teoria de que quien tiene la pasta no necesariamente tiene la inteligencia.

A las dos horas conseguimos facturar, pero ahi no acababo todo. Despues de facturar habia que embarcar. Habia una unica miserable ventanilla para atender todos los vuelos de esa zona del aeropuerto, la otra estaba cerrada porque le salio de las narices a vete a saber que burocrata. Una hora y media mas de cola para que un policia nacional agobiado mirase la foto de tu pasaporte y comprobase que si, que en realidad eres tan feo como en la foto, que no, que en tu equipaje no llevas una bomba y que si, que siempre hay un capullo que lleva algo metalico encima y no sabe donde.

¿Ya ibamos a embarcar? ¡¡¡Nooooo!!!! Faltaban las dos horitas de espera final, quedaba mucha gente de nuestro vuelo por pasar despues de nosotros. Es mas, luego en el aire nos enteramos que habian cambiado el avion por "problemas de mantenimiento" (que yuyu) y que ibamos a volar en uno nuevo que tenia cinco dias de fabrica. Como a mi me gusta que las cosas las prueben otros me daba mas yuyu todavia, y mas que me dio cuando al despegar empezaron a oirse crujidos raros donde las alas se unian al fuselaje. Y aun tuvimos suerte, porque para ponernos a nosotros ese avion se lo tuvieron que quitar a otras personas que salian de vacaciones a Cancun a las que dieron dos opciones: a)te vas a Cuba y te jodes y b)Te vuelves a casa y te jodes. Que bonito es viajar.

El vuelo paso rapido, un par de peliculas, unos libritos y mi mujer charlando de forma ininterrumpida durante nueve horas con la compañera de su derecha, nuevo record mundial.

Aterrizamos en el aeropuerto de Cuba al anochecer. Por las ventanillas se veia que estaba rodeado de palmeras y vegetacion tropical, y empezamos a ilusionarnos porque ahi, en medio de la selva, es donde nos ibamos a meter en este viaje.

Salimos del avion y llegamos... ¡¡¡¡a otra cola!!!!. Habia que hacer un chequeo de inmigracion, que basicamente consistia en que le echaban un vistazo al pasaporte y te tocaban un poco los cojones. Eramos los mismos que al salir y habian dieciseis ventanillas, asi que deberiamos tardar cuatro veces menos que a la salida. Quiza menos aun ya que solo se trataba de comprobar el pasaporte, cosa que no podia demorar mas de treinta o cuarenta segundos.

Ilusos de nosotros. No conociamos el espiritu perverso de los funcionarios gubernamentales de Fidel.

Es impresionante como una cosa sencilla y rapida se puede volver extremadamente lenta con solo echarle un poco de desgana, burocracia y ganas de joder. El proceso consistia en lo siguiente: se hojea el pasaporte, se comprueba que la foto coincide con el que lo presenta y se apunta en un ordenador el nombre. Esto, que puede hacerse en medio minuto conseguian alargarlo hasta tres y cuatro. Es mas, en vez de hacer pasar a las parejas o grupos de viajeros, tenian que pasar de uno en uno no sea que se fuesen a liar.

En vista de lo lento que iba unos sevillanos se pusieron a dar palmas y a jalear cada vez que pasaba alguien en su fila, lo que acelero un poco el proceso, no se si por verguenza de los funcionarios o por dejar de oirlos. Yo estaba sentado en el suelo, me dolian los pies, solo tenia ganas de llegar al hotel y cerrar los ojos. Aun estuvimos dos o tres horas en la mierda de cola. Cuando nos toco el turno, la funcionaria (por no llamarla la puta de la funcionaria)... ¡¡¡ni siquiera utilizo las dos manos!!!! Con una mano en la barbilla y toda la parsimonia del mundo hojeeoooooo el pasaporte (el cual estaba casi todo en blanco, como la mayoria de pasaportes), apuuuuntooooo el nombre en el ordenador usando un solo dedo, me miroooooo fijamente no sea que fuese un terrorista peligroso que viniese a cortarle los huevos a fidel, y por fin me dejo pasar la muy guarra, perdon, la leal servidora del pueblo cubano.

Cuando pasamos el control las maletas estaban tiradas a un lado de la cinta trasportadora llenas de telarañas, menos mal que no les habia pasado nada porque solo nos hubiese faltado eso. Las recogimos y al salir del aeropuerto un listo nos las pido para acercarlas al autobus. Se las dejamos pensando que era el del transfer pero no, era un espabilado que habia por alli para empezar a sacarle los cuartos a los turistas. Le deje medio euro de propina y el tio me dice con toda la jeta: "dame un billetico, que aqui eso no nos vale para nada". No te jode, ya me gustaria a mi cobrar cinco euros por mover diez metros unas maletas. Nos subimos en el autobus e hicimos el ultimo tramo, media hora de carretera hasta La Habana.

Despues de nosecuantas horas de viaje, llegamos por fin al hotel Vedado. Parecia un poco cochambroso, era el mas barato que ofrecian las agencias pero al fin y al cabo solo ibamos a estar un par de noches asi que no importaba mucho. En nuestro hotel bajaron tambien un par de cerdos sebosos que tenian toda la pinta de venir de turismo sexual, y que estuvieron dando por saco media hora en recepcion porque eran tan inutiles que no habian sabido ni contratar dos habitaciones individuales. Cuando al fin nos toco el turno nos acompaño al cuarto una limpiadora joven, delgada, empanada y con bigote. Estabamos deseando tirarnos en la cama y dormir, asi que dejamos las maletas en cualquier lado, le echamos un vistazo rapido a la habitacion y nos dimos cuenta de que ¡¡el baño estaba inundado!!. Cojonudo, doscientas horas de viaje y no podiamos ni pegar una meada. Le pedimos a la chica que pasara un poco el mocho y que mañana ya veriamos de donde salia el agua, nos dijo que muy bien que ahora venia, tras lo cual salio por la puerta y no la volvimos a ver durante el resto del viaje. Esperamos, llamamos a recepcion, y a la media hora lo dejamos por imposible: echamos unas toallas en el suelo para quitar un poco el agua y nos fuimos a dormir.

Por lo menos el aire acondicionado funcionaba. Ese dia.




 
 
Comentario:
A mí me desesperan los empleados de bancos de aquí, se tardan un montón, nunca saben hacer nada que no sea una transacción común y hay de los que escriben en el ordenador con un dedo.
 
Comentario:
¡Joder, parece una película! ¿Ha sido todo así?
No