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El bosque callado
En el bosque callado reposan las palabras no dichas...
Acerca de
En el bosque callado reposan las palabras no dichas, las no halladas, pero también aquellas que penetraron por sus troncos y sus ramas, las palabras abono que alcanzaron sus raíces. En el bosque callado duermen los sueños, los llantos evaporados, las sonrisas cómplices y la tristeza de los árboles cortados...
Sindicación
 
Enroscada II



Nympheas. Claude Monet

Enroscada
en el hábito de los sueños
en las sombras
de tu son de terciopelo

Enroscada
cuan fantasma
crisantemo

Enroscada
en la risa de tus versos
en el mar oceáno
de tu sueño

 
Insomnio



De repente me sentí completamente despierta. Despierta en la oscuridad de la noche sin haber recorrido el tránsito desde el sueño a la vigilia. Tenía tu nombre impregnado entre las sábanas y el regusto del sabor de tus besos en la garganta. Y no podía dormir. Comenzaba a ser la noche una larga carrera en la que pasaban las horas mientras me debatía, nerviosa, acurrucada en tu recuerdo. Sentía el cansancio por los párpados y mi piel ya percibía los claroscuros que se dibujaban por las paredes de la habitación. Supongo que amanecía y, de repente, te intuí despierto. Quizás leyendo aquella novela de Regás que me contaste y que juzgué tan claustrofóbica. Como claustrofóbica comenzaba a parecerme esta noche insomne. Quizás tu insomnio ha convocado al mío. Entre las sombras que me rodeaban comenzaron a alzarse párrafos enteros de letras; letras que flotaban a mi alrededor, distrayéndome del propósito de mantener los ojos muy cerrados para dormirme. Letras que releía inconsciente desde la memoria; aquel Son de mar callado que días atrás me trajo tu recuerdo:
“Aquel paraje se llenó de la respiración de los dos y también de los latidos de sus pulsos. Y pese a que el oleaje golpeaba las rocas con un fragor hueco el silencio seguía siendo igual de profundo. Se sentaron a la sombra de un olivo, uno junto al otro, sólo para no decirse nada. Luego caminaron por la alta planicie hasta la punta del cabo y se asomaron al acantilado. En el fondo del abismo chillaban las gaviotas y se veían pasar estáticos unos veleros sobre un mar con brillos de zinc y aunque el panorama era muy espectacular ellos siguieron guardando silencio que era lo que más les unía.” (Manuel Vicent)

El silencio. En estos días de transcurrir callado he pensado mucho en el silencio. Y tras una noche en la que tampoco conseguía conciliar el sueño, escribí:

Tic tac tic tac
suena el reloj
rey indiscutible
silencio
cada vez más fuerte
cada vez mayor

Esta mañana el despertador rompió mi silencio. Un silencio desde el que te soñaba, sólo roto por el sonido de tus besos y por el temblor de tu barbilla. No recuerdo cuándo caí dormida, sólo que la luz se colaba ya por las rendijas de la persiana. Quizás me dormí cuando conseguí acostumbrarme de nuevo a aquella sensación que nació en otoño. Aquella sensación que nos acompañó hasta el invierno. Aquella sensación que se agazapaba detrás de cada palabra y de cada silencio, detrás de cada sonrisa y detrás de cada instante de cordura. Y detrás de cada beso no dado. Aquella sensación que sólo puede ser vértigo. Un vértigo cada vez más grande, que me despierta, que no me deja dormir, que sacude mi cuerpo como un látigo. Un vértigo que se trastoca en deseo. Es vértigo y me noto caer, y caer, y caer. Como si volara. Y al final llego a una inconsciencia llena de luz. Como la luz que una vez quise ser para acariciarte siempre. Como la luz que se colaba por las rendijas cuando conseguí dormir. Como la luz que reinaba ya brillante cuando ha sonado el despertador. Como la luz que ayer, más que nunca, despedían tus ojos primavera.


 
Reflejos




Anclada a la primavera
de tus manos
- reflejos-
del deseo guardado
en la memoria
- espejos -
de una realidad ajena
invierno en voluntad





Foto de Fernando Manso

 
Ramas




Enramada
sintiendo la sabia de nuevo

Enramada
brotes verdes en sueños

Enramada
leves caricias en patas

Enramada
bajo el cielo

primavera azul
anhelo de gorrión
besa mis hojas

Enramada
bajo el cielo
futuro en corteza

Enramada
tronco que no sujeta
caligrafía caduca

Enramada
sueño que sólo se sueña

como ser árbol
como ser cielo
o primavera