<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1" ?><feed version="0.3" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns="http://purl.org/atom/ns#"><title><![CDATA[Los dragones son para los brazos]]></title><link rel="" type="" href="" title=""/><link rel="http://blogs.ya.com/elbosquedelanoche/atom.xml" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/elbosquedelanoche/atom.xml" title="Los dragones son para los brazos"/><id><![CDATA[ID]]></id><tagline><![CDATA[Para encontrarse a uno mismo antes hay que perderse...]]></tagline><generator><![CDATA[http://www.ya.com]]></generator><entry><title><![CDATA[Adiós]]></title><link rel="Los dragones son para los brazos" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/elbosquedelanoche/atom.xml" title="Los dragones son para los brazos"/><id><![CDATA[]]></id><issued><![CDATA[200705]]></issued><modified><![CDATA[200705]]></modified><created><![CDATA[200705]]></created><summary><![CDATA[Adiós]]></summary><author><name><![CDATA[Sweetmayo]]></name></author><dc:subject><![CDATA[Adiós]]></dc:subject><content type="application/xhtml+xml" xml:lang="sp" xml:base="http://blogs.ya.com/elbosquedelanoche/c_89.htm"><![CDATA[<img src="http://blogs.ya.com/elbosquedelanoche/files/blythe20and20flowerthumb.jpg" alt="" border="1" width="300" height="200"/><br/><br/>Hoy es un buen día para decir adiós...<br/><br/>Habéis llegado a la última página de este libro y no hay epílogo. Sólo os quedan por leer unas últimas líneas y llegaremos al final.<br/><br/>Gracias a todos los que han seguido mis evoluciones página tras página, gracias a todos los que me han servido de inspiración y gracias a la vida...<br/><br/>Pido también disculpas a aquellos que me conocen bien y que han sufrido por mis textos y mis palabras: la angustia es muy inspiradora, pero es terrible para quien te quiere y la lee...<br/><br/>De todos modos, no olvidéis que mi mensaje ha sido siempre optimista y positivo... porque los dragones son para los brazos. Y ahí se van a quedar, os lo prometo, inertes e inmóviles, para recordarme por siempre que aunque la vida es conflicto no por eso es menos bella.<br/><br/>Acepto mi dragón.<br/><br/>Hasta siempre!]]></content></entry><entry><title><![CDATA[El regalo]]></title><link rel="Los dragones son para los brazos" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/elbosquedelanoche/atom.xml" title="Los dragones son para los brazos"/><id><![CDATA[]]></id><issued><![CDATA[200705]]></issued><modified><![CDATA[200705]]></modified><created><![CDATA[200705]]></created><summary><![CDATA[El regalo]]></summary><author><name><![CDATA[Sweetmayo]]></name></author><dc:subject><![CDATA[El regalo]]></dc:subject><content type="application/xhtml+xml" xml:lang="sp" xml:base="http://blogs.ya.com/elbosquedelanoche/c_88.htm"><![CDATA[<img src="http://blogs.ya.com/elbosquedelanoche/files/aaaaca.gif" alt="" border="1" width="190" height="300"/><br/><br/>Con sumo cuidado has desenvuelto el regalo que me tenías preparado y con toda la ternura del mundo lo has dejado en la palma de mi mano. El mejor regalo de mi vida, porque es el que estaba deseando y el que he pedido a gritos todas las noches de los últimos diez años. La llave maestra de todas las puertas posibles. Y ahora que está en mis manos y ya no hay excusa, confieso que de momento sólo puedo mirar la llave reposando en mi palma, con los ojos vidriosos, sorprendida. <br/>]]></content></entry><entry><title><![CDATA[El Terror existe]]></title><link rel="Los dragones son para los brazos" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/elbosquedelanoche/atom.xml" title="Los dragones son para los brazos"/><id><![CDATA[]]></id><issued><![CDATA[200704]]></issued><modified><![CDATA[200704]]></modified><created><![CDATA[200704]]></created><summary><![CDATA[El Terror existe]]></summary><author><name><![CDATA[Sweetmayo]]></name></author><dc:subject><![CDATA[El Terror existe]]></dc:subject><content type="application/xhtml+xml" xml:lang="sp" xml:base="http://blogs.ya.com/elbosquedelanoche/c_87.htm"><![CDATA[<img src="http://blogs.ya.com/elbosquedelanoche/files/ru.gif" alt="" border="1" width="300" height="190"/><br/><br/>Aquí me tenéis. Yo, la valiente. La que siempre se ha enfrentado a los Miedos. Hoy, por primera vez, desarmada... Por primera vez en mi vida estoy frente al Terror... Y aquí, sentada, desolada, mi pensamiento se manifiesta más puro y cierto que nunca, tan perturbador... El norte ya no es el norte. Nada es lo que es... El Terror existe... Y está en mí... Y lo he tenido que extirpar de mí con mis propias manos, toda yo sangre y dolor... <i>Dolor, última forma de amar</i>... Rota. Ida. Extraviada… Y aquí me tenéis. Con el Terror atrapado entre mis manos... Todo en silencio. La mirada perdida... Sin saber qué hacer.<br/>]]></content></entry><entry><title><![CDATA[Mariposa]]></title><link rel="Los dragones son para los brazos" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/elbosquedelanoche/atom.xml" title="Los dragones son para los brazos"/><id><![CDATA[]]></id><issued><![CDATA[200703]]></issued><modified><![CDATA[200703]]></modified><created><![CDATA[200703]]></created><summary><![CDATA[Mariposa]]></summary><author><name><![CDATA[Sweetmayo]]></name></author><dc:subject><![CDATA[Mariposa]]></dc:subject><content type="application/xhtml+xml" xml:lang="sp" xml:base="http://blogs.ya.com/elbosquedelanoche/c_85.htm"><![CDATA[<img src="http://blogs.ya.com/elbosquedelanoche/files/april_001.gif" alt="" border="a" width="300" height="190"/><br/><br/>Mariposa revoloteando,<br/>perdida, en un campo yermo<br/>sin margaritas ni amapolas.<br/><br/>Aleteo. Pausadamente.<br/><br/>(Me estoy preparando<br/>para emprender el vuelo.)<br/><br/>Estoy asustada.]]></content></entry><entry><title><![CDATA[Desbordada]]></title><link rel="Los dragones son para los brazos" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/elbosquedelanoche/atom.xml" title="Los dragones son para los brazos"/><id><![CDATA[]]></id><issued><![CDATA[200703]]></issued><modified><![CDATA[200703]]></modified><created><![CDATA[200703]]></created><summary><![CDATA[Desbordada]]></summary><author><name><![CDATA[Sweetmayo]]></name></author><dc:subject><![CDATA[Desbordada]]></dc:subject><content type="application/xhtml+xml" xml:lang="sp" xml:base="http://blogs.ya.com/elbosquedelanoche/c_84.htm"><![CDATA[<img src="http://blogs.ya.com/elbosquedelanoche/files/new21.gif" alt="" border="1" width="180" height="300"/><br/><br/>Me siento transparente como una copa de agua limpia rebosante que se desborda en letras que conforman palabras que componen frases que describen trozos de mi vida que son el puzzle de mi existir y de mi ser. Recipiente colmado y cristalino, ávido de reposo.<br/><br/>Toda yo desbordada. Drama en compases compuestos y síncopas. Sobrevivo en una ola surcando superficies imaginarias en un barquito de papel. La tormenta de la vida sacude mi embarcación, pero no me rindo.<br/><br/>Ojalá llegue la calma.<br/><br/>Si llega la calma, sacrificaré un pliegue de mi barquito para escribir en él todos mis fantasmas y lanzarlos al mar en una botellita de cristal, la última que me queda, esperando que alguien los encuentre y los exorcise. Pero ahora no puedo.<br/>]]></content></entry><entry><title><![CDATA[Palabras con fundamento]]></title><link rel="Los dragones son para los brazos" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/elbosquedelanoche/atom.xml" title="Los dragones son para los brazos"/><id><![CDATA[]]></id><issued><![CDATA[200701]]></issued><modified><![CDATA[200701]]></modified><created><![CDATA[200701]]></created><summary><![CDATA[Palabras con fundamento]]></summary><author><name><![CDATA[Sweetmayo]]></name></author><dc:subject><![CDATA[Palabras con fundamento]]></dc:subject><content type="application/xhtml+xml" xml:lang="sp" xml:base="http://blogs.ya.com/elbosquedelanoche/c_82.htm"><![CDATA[<img src="http://blogs.ya.com/elbosquedelanoche/files/blythe_bunnyClose.gif" alt="" border="1" width="180" height="280"/><br/><br/>Llenar estas palabras de vivencia y contenido para que dejen de ser un concepto abstracto, para que se impregnen de mí. Unas adquieren más peso que otras y conforman un extraño dibujo unívoco e irrepetible. Todas ellas son ahora mis recipientes, pero no os equivoquéis: no son mis etiquetas. Ya descubriréis que las palabras tienen vida propia y mutan, por esa razón estos fundamentos pueden derivar por otros mares y mañana dibujar otra cosa bien distinta. Creo que precisamente la gracia de la vida es ésa.<br/>]]></content></entry><entry><title><![CDATA[Panorámica]]></title><link rel="Los dragones son para los brazos" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/elbosquedelanoche/atom.xml" title="Los dragones son para los brazos"/><id><![CDATA[]]></id><issued><![CDATA[200612]]></issued><modified><![CDATA[200612]]></modified><created><![CDATA[200612]]></created><summary><![CDATA[Panorámica]]></summary><author><name><![CDATA[Sweetmayo]]></name></author><dc:subject><![CDATA[Panorámica]]></dc:subject><content type="application/xhtml+xml" xml:lang="sp" xml:base="http://blogs.ya.com/elbosquedelanoche/c_81.htm"><![CDATA[<img src="http://blogs.ya.com/elbosquedelanoche/files/club.jpg" alt="" border="1" width="180" height="300"/><br/><br/>Antes patinaba en una fría pista de hielo. Patinaba en círculos con las mejillas y la nariz coloradas, guantes en las manos y  unos patines blancos. Pero todo eso queda tan atrás. <br/><br/>Hoy paseo en globo. Desde la cesta de mi globo, de colores vivos y bonitos, surco el cielo lentamente y disfruto del paisaje. Casi puedo tocar las nubes. Estoy tan cerca... Son todas para mí. El calor del sol de mediodía me reconforta.<br/><br/>Me entretengo en cada detalle. Desde el cielo se ven con claridad mis últimos 365 días ahí abajo. Veo todo el dolor. Veo decepciones. También veo todas las alegrías. Veo todos los nombres de los que quiero y los nombres de quienes no conocía y empecé a querer. Veo las caras de quienes han estado y las de todos aquellos que estuvieron y ya no están. Veo a Núria, a Alba, a Clara, a Kitty... Veo fuerza y valentía. Veo deseo. Veo ganas de vivir y veo ganas de comerme el mundo durante 365 días más.<br/><br/>Desde el cielo todo parece precioso. <br/><br/>Ahí abajo mi gata corretea despreocupada jugando con un ovillo de lana. La vida es como un camafeo cuyo valioso secreto acabo de descubrir. Acabo de entender que la vida es más sencilla de lo que pensamos. <br/><br/><i>(Desde mi globo grito: MIS MEJORES DESEOS PARA TOOODOOOOOS, PARA QUE EL MUNDO SEA MEJOOOR Y SE CUMPLAN NUESTROS SUEEEÑOOOOOOOOSSSS!!!)</i>]]></content></entry><entry><title><![CDATA[Caléndulas salvajes]]></title><link rel="Los dragones son para los brazos" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/elbosquedelanoche/atom.xml" title="Los dragones son para los brazos"/><id><![CDATA[]]></id><issued><![CDATA[200611]]></issued><modified><![CDATA[200611]]></modified><created><![CDATA[200611]]></created><summary><![CDATA[Caléndulas salvajes]]></summary><author><name><![CDATA[Sweetmayo]]></name></author><dc:subject><![CDATA[Caléndulas salvajes]]></dc:subject><content type="application/xhtml+xml" xml:lang="sp" xml:base="http://blogs.ya.com/elbosquedelanoche/c_80.htm"><![CDATA[<img src="http://blogs.ya.com/elbosquedelanoche/files/unicornio.gif" alt="" border="1" width="200" height="300"/><br/><br/>En mi cama sin poder moverme. Res que bra ja da. Cierro los ojos y trato de respirar hondo y no pensar en nada. Página en blanco. Tábula rasa. Regenerarme. Llenarme del calor de un sol enorme que me ilumina y me sana y me regenera. Mi gata ronronea al borde de mi almohada. Mis pies empiezan a reaccionar. Ya noto mis piernas. Pongo los pies en el suelo, pero... el suelo de mi habitación ya no es suelo. Es una vereda alfombrada de caléndulas salvajes. No las había visto nunca antes allí, no recordaba esa vereda. Un coqueto camino amarillo que decido investigar, curiosa. Me incorporo y avanzo de puntillas, cuidadosa. Las flores se enarcan ligeramente para abrirme paso cada vez que poso la punta de mis pies en su mullido tapiz. Mi gatita color crema, más guapa que nunca, me sigue juguetona. Corretea a mis pies como si cazara mariposas, siguiendo uno a uno mis pasos. Mis puntas avanzan solas y mis brazos apartan las ramas de los arbustos con una precisión matemática, como si todos mis miembros recordaran, como si mi cuerpo se supiera de memoria el camino. Me fijo en que llevo un vestido de gasa blanco, corto y ceñido al cuerpo con una gran lazada en la espalda. No recuerdo haberme puesto ese vestido -no recuerdo tener ninguno igual-, pero no me siento incómoda. Tras de mí veo unos destellos que no sé de dónde vienen. También mi gata corretea entre destellos, despreocupada, así que no les doy más importancia. Parece que estamos a punto de llegar a un claro. Me voy acercando poco a poco, suavemente, y por fin llego. Me asomo tímidamente. Es un jardín precioso, rico en plantas exóticas y en flores de todos los colores. En el centro del jardín, una fuente cuyo chorro de agua fresca cae de entre las manos de una ninfa. Las caléndulas siguen haciendo de alfombra de excepción. Alrededor de la fuente, numerosas personas con una copa en la mano. Hablan entre ellas, distentidas, entre risas y sonrisas. Parece una fiesta, pero no acabo de entender qué celebran. El murmullo de agua fresca. El aire limpio. La calidez de los rayos del sol. Todos brillan. Es otra vez esos destellos. Ahora los veo con más nitidez: como si un aura irisada les rodeara a todos, como si llevaran todos ellos un etéreo chal de purpurina echado en los hombros. Al borde de la fuente, una anciana, bellísima, de pelo gris largo y fino, conversa sentada con un grupo de jóvenes con flores en el pelo. Yo observaba todo aquello. No tenía miedo, pero me sentía un poco intrusa. Al cabo de unos instantes, todos percibieron mi presencia y se hizo el silencio. Silencio... Todos me miraban... La anciana sonrió y dijo: "Por fin habéis llegado. Os estábamos esperando". Y todos alzaron la copa.<br/><br/><i>"El amor te ha encontrado. No se lo digas a nadie, simplemente, ven."<br/>Hijas de la alegría</i><i>Deepak Chopra</i><br/>]]></content></entry><entry><title><![CDATA[Visitas]]></title><link rel="Los dragones son para los brazos" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/elbosquedelanoche/atom.xml" title="Los dragones son para los brazos"/><id><![CDATA[]]></id><issued><![CDATA[200611]]></issued><modified><![CDATA[200611]]></modified><created><![CDATA[200611]]></created><summary><![CDATA[Visitas]]></summary><author><name><![CDATA[Sweetmayo]]></name></author><dc:subject><![CDATA[Visitas]]></dc:subject><content type="application/xhtml+xml" xml:lang="sp" xml:base="http://blogs.ya.com/elbosquedelanoche/c_79.htm"><![CDATA[<img src="http://blogs.ya.com/elbosquedelanoche/files/blythemohair060616.gif" alt="" border="1" width="300" height="180"/><br/><br/>El dolor llamó a mi puerta y yo le abrí. Me sonrió cortésmente y pasó adentro sin mediar palabra. Ante mi mirada atónita, se puso a recorrer mi piso. Cuando hubo acabado, me miró y se arremangó las mangas de la camisa. Volvió a sonreir. Acto seguido empezó a cambiarlo todo de sitio, sin prisas, dulcemente. Los CDs donde los libros, los libros en el sofá, el sofá en el balcón, las macetas donde la tele, la tele donde el ordenador y el ordenador en la papelera. Hizo lo mismo en el baño, en la cocina y en el dormitorio. Yo no daba crédito a mis ojos. Inmóvil, completamente estufecta, de pie en medio del salón. No podía articular una sola palabra. Cuando salió de mi dormitorio, se colocó bien las mangas de la camisa. Se acercó a mí y con gran ternura me rodeó con sus brazos. Su abrazo era tan cálido que me arrebujé en su pecho. Y la calidez se convirtió en calor, el calor, en brasas, y me fui resquebrajando poco a poco hasta que empecé a romperme y a caer al suelo en pedazos. Una vez en el suelo, me recogió del suelo con cariño y recompuso mis pedazos encima de mi cama con infinita paciencia. Al acabar el puzzle de mí misma, me tapó con la manta y apagó la luz del dormitorio. Se quedó unos instantes contemplándome desde la puerta de la habitación, en silencio. Luego, se fue al comedor. Se sentó en el sofá, se puso cómodo y encendió la tele.<br/>]]></content></entry><entry><title><![CDATA[El árbol rojo]]></title><link rel="Los dragones son para los brazos" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/elbosquedelanoche/atom.xml" title="Los dragones son para los brazos"/><id><![CDATA[]]></id><issued><![CDATA[200611]]></issued><modified><![CDATA[200611]]></modified><created><![CDATA[200611]]></created><summary><![CDATA[El árbol rojo]]></summary><author><name><![CDATA[Sweetmayo]]></name></author><dc:subject><![CDATA[El árbol rojo]]></dc:subject><content type="application/xhtml+xml" xml:lang="sp" xml:base="http://blogs.ya.com/elbosquedelanoche/c_78.htm"><![CDATA[<img src="http://blogs.ya.com/elbosquedelanoche/files/newtotah3.gif" alt="" border="1" width="200" height="300"/><br/><br/>Me siento como estalactica inmóvil cuyo degoteo incesante de dolor, lamentos y penas horada la piedra milenaria que será mi lecho. Oh, quiero deshelarme y correr al encuentro de mi árbol rojo, fuera de mi caverna. Alli luce el sol y mi árbol rojo se levanta magnífico en medio de mi universo. Fuerte y vigoroso. Tambaleante me acercaré, lo abrazaré con todas mis fuerzas para sentirme en comunión con el Todo. Tan fuerte será mi abrazo que mis brazos y mi cuerpo se fundirán con su tronco y me volveré su último anillo de corteza. La brisa mesará mi cabello y mis mechones cobrizos se enrederán en sus ramas y se trenzarán con sus perennes hojas rojas. Mis pies se hundirán en la tierra hasta unirse a sus raíces y fusionarse. Mmm, savia pura de esperanza me nutre. Los rayos de sol acarician mi follaje e iluminan retales de mi vestido rugoso. Soy feliz. La esperanza vive y ahora forma parte de mí.<br/><br/><br/><i>[<a target="_blank" href="http://barbara-fiore.com/index.php/libros-archivos/el-arbol-rojo-1/">El árbol rojo</a> es un libro precioso que recomiendo a todos encarecidamente.]</i>]]></content></entry></feed>
