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EL BÚCARO DE BARRO
Simplemente un rincón donde reencontrarme con las palabras.
Acerca de
El búcaro de barro, cuando es atravesado por las gotas de agua, refresca el interior, así me gustaría que mis palabras salieran de mí "refrescándome" a mí y a quien las lea.
Sindicación
 
ACODADO SOBRE EL PUENTE

Aún me parece verte acodado en el pretil del puente, sintiendo bajo tus brazos el tacto rugoso de la piedra de Villamayor, bajo la ciega mirada del berraco de piedra. ¿Cuánto ha pasado? ¡Más de veinticinco años! Te veo con esa delgadez que tenías, casi enjuta, en esa época en que cuando comías estabas deseando engordar.

Los álamos enhiestos en la orilla, revestidos de ropajes amarillos, jugueteaban sacudiendo el aire con sus hojas. El agua del río musicaba fluyendo bajo tus pies en alegres torbellinos y tus ojos la seguían, como queriendo viajar con ella, en ese largo camino que aún le quedaba hasta desembocar en el mar. Ese mar al que tan unido has estado siempre y que tanto echabas de menos. Recuerdo muy bien aquella mirada tuya, brillante e imparable, reflejo de ese corazón que portabas, sin lastres, colmado de ilusiones veinteañeras. Tus anhelos, a semejanza del río, aunque confinados por las paredes de la realidad, marchaban hacia el futuro en un continuo devenir de ensueños.

Fue cuando al abrir la carpeta sacaste un papel en blanco y, apoyándote en ella, las líneas negras del bolígrafo sustituyeron, por unos minutos, las fórmulas químicas a las que estaba acostumbrado por este dibujo de más arriba, aparentemente sólo un boceto, que fuiste trazando con cariño. El edificio de la Facultad, en que saboreaste tantas horas y que está irremisiblemente unido a los variopintos y chocantes olores de las sustancias químicas de los laboratorios, se alza sobre la peña Celestina. De la pared colgaban esas viejas casas, algunas sostenidas milagrosamente a pesar de su deterioro, que parecían querer ascender con la dificultad que les imponía aquella empinada cuesta. Intentaste detener aquel instante de tu vida, incluso el coche que pasaba velozmente se inmovilizó sobre el papel. Nunca imaginaste el encantamiento que aquel momento tendría transcurrido tantos años. Aquel papel, amarillo hoy por el paso del tiempo, trasparenta, entre sus límites, ese rincón de ti, que en la juventud se semeja eterno y en el que sólo se mira hacia delante. En él se adivina ese ánimo alegre que desconoce las restricciones que las circunstancias, los años y las rutinas van imponiéndonos. ¡Bendita esa provisional ignorancia que nos permite lanzarnos con empuje hacia el futuro! En medio de aquel efímero rato, tal vez atisbaste, brevemente, como en una ráfaga, que dentro de muchos años en circunstancias muy diferentes y lejos de aquel lugar, con este dibujo entre las manos, alguien, como yo lo estoy haciendo ahora mediante este texto, se acordaría de ti.
 
Comentario:
Bonito y evocador Post este que dibujas con tus palabras y donde nos dejas el cariño con que lo guardaste.

Un abrazo
 
Comentario:
Una de las cosas bonitas de este recuerdo es que hayas decidido compartirlo como si no fuera tuyo, quizás pq ahora también nos pertenece...

Gracias y un beso.
 
Comentario:
Después de veintitantos años el paisaje del dibujo ha cambiado poco, las casas han sido restauradas, la muralla también, la facultad igual,rodeada eso sí de otras nuevas, un parking, restos arqueológicos en lo que fue el botánico, que supongo fue lugar de jornadas deportivas, nuevas rotondas, nuevo firme, etc...pero seguramente recordarás las puestas de sol, desde la peña Celestina y desde el parque de la Merced, con su puente romano sobre el río Tormes. Ah! Salamanca dorada...que sería de nosotros sin los recuerdos...
 
Comentario:
Me ha gustado especialmente este texto en segunda persona donde hablas de recuerdos y vivencias del pasado, evocados a través de un dibujo que tú mismo realizaste.Ha sido todo un acierto .Saludos
 
Comentario:
Que cualidad más preciada tenemos los seres humanos... el recuerdo.
Que hermoso es andar entre los tesoros que guardamos con tanto anhelo
y encontrar algo que nos devuelva el tiempo pasado.
Un beso
No